21 Las vidrieras de la Catedral VIII Centenario de la Catedral de Burgos

Tradiciones y vida de España
Jan 30, 2026

Las vidrieras de la Catedral de Burgos no son tan numerosas como en la de León, pero tienen una belleza especial. La vidriera llegó a Burgos procedente de Francia, impulsada por monarcas y obispos, siendo las primeras de la Península Ibérica las colocadas en Las Huelgas y en la Catedral.
La catedral conserva vitrales de estas tres etapas, con 19 ciclos o series, algunos restaurados hace dos siglos, y otros en los últimos años. Este conjunto vidriero es uno de los más importantes de España ya que Burgos, en toda la Edad Media, fue un centro importante en la construcción de vidrieras.
La catedral conserva vitrales de estas tres etapas, con 19 ciclos o series, algunos restaurados hace dos siglos, y otros en los últimos años. Este conjunto vidriero es uno de los más importantes de España ya que Burgos, en toda la Edad Media, fue un centro importante en la construcción de vidrieras.
Estos vitrales del Sarmental y dos óculos en la puerta de Santa María datan de su construcción en el siglo XIII, y han permanecido casi intactos desde que los maestros franceses los realizaran con materiales que no se encuentran en otras vidrieras de España. Aunque de los 52 huecos del rosetón, se perdieron 21 con la voladura del castillo por los franceses en 1812.
La vidriería de Burgos creció en los siglos XV y XVI, con numerosos talleres, y los principales maestros del país se acercaban a la capital para adquirir el cristal de color que llegaba de Flandes.
En la segunda época de esplendor se realizaron las vidrieras del Cimborrio y de la Capilla de los Condestables.
Las vidrieras bajas tienen composiciones más elaboradas, como el Nacimiento, la presentación del Niño en el templo, La adoración de los Magos y el martirio de Juan Bautista. Las vidrieras altas son relativas a la exaltación de la Cruz, junto con apóstoles, evangelistas y santos.
Cerca del 40 por ciento de las vidrieras son de su construcción.
Las antiguas vidrieras del cimborrio fueron obra de Juan de Arce “el joven” y se terminaron de colocar en 1573. Se conservan pocos restos originales y tras su cercana restauración, se crearon otras vidrieras por el taller burgalés “Vidrieras Barrios”, restituyendo la intensidad lumínica y su lectura iconográfica con los escudos de sus promotores y benefactores.
Este arte decayó posteriormente hasta el siglo XVIII. Muchas de las vidrieras originales se perdieron por las modas de colocar vidrios translucidos, y más tarde por la voladura del castillo por los franceses. Tras varios concursos para su reconstrucción, se renovaron los vitrales perdidos de la nave mayor, crucero y de algunas de las capillas.
Las de la nave mayor se realizaron entre 1880 y 1885, con vidrieras muy coloreadas y calidoscópicas, de escenas de la infancia de Jesús y la vida de la Virgen.
El claristorio de la portada de la Coronería se dedicó a la Asunción de la Virgen en presencia de los apóstoles.
Otras vidrieras son del siglo XX, dedicadas a santos y cuestiones de Fé. A la izquierda del rosetón del Sarmental están San Vitores mártir y Santo Domingo de la Calzada, La Ascensión, y San Agustín. Y a la derecha San Demetrio y San Victor, el dogma de la inmaculada concepción, y Santa Victoria y Santa Catalina.
Los dos siguientes ventanales, tras atravesar el crucero, reproducen un sencillo ciclo heráldico con los escudos de Cabildo y del obispo cardenal Juan Álvarez de Toledo y del arzobispo Francisco Pacheco de Toledo, integrados a principios del siglo XXI.
Los demás ventanales conservan vidrieras del siglo XVI, más diáfanas para proporcionar más luz al interior, realizadas en amarillo y plata.
Las vidrieras del rosetón de la puerta de Santa María son del siglo XIX, e intentan recuperar el cromatismo y simbolismo de la Edad Media mediante el culto al sagrado corazón, situado en el centro, herido y rodeado por rayos que se proyectan.
De las vidrieras de las capillas destacan las de la Presentación, Anunciación y san Jerónimo, de comienzos del renacimiento, y las contemporáneas de Santa Ana y del Santo Cristo. Las demás son de luz translúcida con diferentes figuras geométricas.
A principios del siglo XX se renovaron todas las vidrieras de los claustros por Lampérez, con un nuevo conjunto vidriero de iluminación tamizada y equilibrada, con decoración ornamental y heráldica.
Las nuevas tecnologías desarrolladas en el siglo XXI para la restaución de las vidrieras, con dispositivos láser, empleadas por el maestro vidriero Enrique Barrio, hacen que veamos la enorme calidad artística, la variada y rica iconografía, y la singularidad de los vitrales rojos.
Los vidrieros, con conocimientos en plomo, hierro, piedra, vidrio y pintura, han sido y serán auténticos maestros.

Guión y comentarios: Agustín Lázaro López
Adaptación del guión, filmación, montaje y materialización: Juan Carlos Llorente
Producción: PROYOU DIGITAL
Colabora: Cabildo de la catedral de Burgos.