
34 Capillas dedicadas a la Virgen VIII Centenario de la Catedral de Burgos
La Santa Iglesia Catedral Basílica Metropolitana de Santa María de Burgos tiene numerosas capillas que se abren a las naves laterales, la girola, el crucero y el claustro alto, con todo tipo de obras de arte: retablos, pinturas, orfebrería y sepulcros.
En la catedral existen varias capillas de advocación mariana, relativas a los misterios o pasajes de la vida de la Virgen.
En otros capítulos conocimos la Capilla Mayor, la capilla de la Presentación o de San José, la Capilla de la Concepción o de Santa Ana y la Capilla de la Purificación de la Virgen o de los Condestables.
Cerca de la girola, en el espacio ocupado anteriormente por dos capillas del S. XIII, dedicadas a San Gil y a San Martín de Tours, Doña Ana de Espinosa fundo en 1562 la capilla de la Natividad de la Virgen María, una joya renacentista en arquitectura y en escultura.
Martín de Berriz la realizo en estilo renacimiento-manierista, con una magnífica cúpula ovalada con linterna decorada con los cuatro evangelistas policromados, y en las pechinas los cuatro doctores de la Iglesia: San Gregorio, San Agustín, San Jerónimo y San Ambrosio. El retablo madera de nogal y la sillería son de Martín de la Haya, ayudado por Domingo de Berriz y los doradores Juan de Cea y Constantino de Nápoles.
El retablo, dividido en tres calles, está compuesto de banco, dos cuerpos y un ático o remate.
Todo el retablo está enmarcado en un arco de arquitectura pétrea, mantenido por una doble columna estriada que asciende hasta la cúpula, destacando San Pedro y San Pablo y más arriba Santa Ana y Santa Catalina.
En un muro, entre dos lienzos del S. XVII de S. Francisco de Asís y San Antonio de Padua, bajo un arcosolio hay un tríptico flamenco del siglo XVI de Cristo con la Cruz a cuestas, San Pedro y Santiago, rematado con la Piedad y en la base, en pintura sobre fondo de oro, la Última Cena.
En el suelo hay un sepulcro de un difunto desconocido, llevando un libro en las manos con cara apacible, y la catedral colocada a derecha e izquierda de su cabeza.
La sillería del coro de nogal, tiene relieves de la Anunciación y las Virtudes. Pedro de Arce realizó la vidriera, perdida en 1813, y Denys de León la reja.
En su costado está la capilla de La Anunciación, o de San Antonio Abad, una de las dos capillas radiales de la girola de finales del siglo XIII, que sustituyó a otra de 1230. De planta irregular, se cubre con bóveda de crucería simple de seis nervios, siendo lugar de enterramiento de varios capitulares y algún obispo. En 1541 se cedió al canónigo Juan Martínez de San Quirce, quien encargó el actual retablo de estilo “romanista” al escultor Juan de Lizarazu y al pintor y dorador Lázaro de Azcoitia.
En el muro norte hay un arco funerario, transformado en altar retablo con un lienzo de María Magdalena. También, haciendo esquina, un sencillo coro de nogal del siglo XVII, un arco sepulcral del siglo XV en el muro oeste, con estatua yacente no identificada y en el centro del pavimento la cripta del Obispo de Ciudad Rodrigo D. Juan de la Torre y Ayala.
Cerrada con reja gótica de finales del siglo XV está la capilla de la Visitación, frente a la Puerta del Paraíso o Puerta Negra de la entrada al claustro alto, en el muro occidental del brazo del crucero.
Tiene dos tramos, el primero cubierto con bóveda de crucería estrellada de cuatro puntas realizado por Juan de Colonia entre 1440 y 1442, por encargo del obispo Alonso de Cartagena. En centro de la capilla está la estatua yacente de alabastro de su sepulcro gótico, con ornamentación del gótico florido que posiblemente fue realizado por Gil de Siloé. En los muros laterales hay arcosolios góticos, con los sepulcros de sus familiares, y lienzos como el de Carlos Luis Ribera, de 1890, representando a los Reyes Católicos antes de la conquista de Granada.
El retablo barroco clasicista actual de 1653 sustituyó a otro gótico.
En el suelo, están los sepulcros de Juan Maldonado, capellán de la catedral y Juan de Colonia junto con su esposa María Fernández.
La Sacristía Mayor, a la que se accede desde la nave por un vestíbulo o antesacristía, data de tiempos anteriores, pero fue totalmente remodelada en el siglo XVIII, según proyecto en estilo barroco rococó del carmelita Fray José de San Juan de la Cruz, que cubrió la sala rectangular con una original cúpula elíptica con abundancia decorativa, de seis gajos y linterna, buscando el movimiento en las formas y en la escenografía.
El mobiliario es barroco de finales del siglo XVIII, con cajonería, retablos sin dorar, tallas y pequeños cuadros de Luca Giordano.
Guión y comentarios: Agustín Lázaro López
Adaptación del guión, filmación, montaje y materialización: Juan Carlos Llorente
Producción: PROYOU DIGITAL
Colabora: Cabildo de la catedral de Burgos.
