
35 Capillas dedicadas a los Santos VIII Centenario de la Catedral de Burgos
Aunque tiene 800 años de historia, este edificio gótico del siglo XIII sigue maravillando como el primer día, por su porte y elegancia. Las torres de la catedral asoman sobre calles, plazas y paseos, pero al situarse a sus pies, en la plaza del Rey San Fernando o en la de Santa María, se aprecia su envergadura y monumentalidad. El interior es fastuoso, los edificio góticos fueron pensados para utilizar la luz natural. En un día soleado se aprecia la claridad interior y esplendor. Sus numerosas capillas están dedicadas a la Virgen y a los santos, además del Cristo de Burgos y el Corpus Cristi.
En el capítulo anterior tratamos las capillas dedicadas a la Virgen. Ahora veremos las dedicadas a los santos.
Además de las Capillas de Santa Tecla, San Juan de Sahagún y las Reliquias, que ya conocimos anteriormente, quedan otras tres que se abren a las naves laterales, la girola, el crucero, y cuatro a las que se accede desde el claustro alto.
Adosada y paralela a los dos primeros tramos del brazo sur de la girola, está la Capilla de San Enrique que patrocinó el Arzobispo D. Enrique Peralta y Cárdenas convirtiendo las antiguas capillas de Santo Tomás de Canterbury, o del Ecce Homo, y de la Magdalena y San Andrés, en una obra del barroco clásico, diseñada por Juan de Sierra y realizada por Bernabé de Hazas entre 1670 y 1675. Está cubierta con doble cúpula, octogonal la de los pies y circular con linterna la de la cabecera. El retablo principal, dorado y policromado por Alonso Álvarez, es atribuido a Policarpo de la Nestosa, con una escultura flamenca del Ecce Homo, en la hornacina central, realizada por los talleres de Amberes hacia el año 1500. En el ático, bajo arco de medio punto, está la imagen de San Enrique Emperador. En el muro de la derecha dentro de un arcosolio y junto al retablo se encuentra el enterramiento del Arzobispo Peralta con su estatua orante en bronce.
También hay dos sepulcros de canónigos y dos lapidas funerarias de obispos, otro retablo barroco con las tallas de San Andrés y Santa María Magdalena, la pequeña sillería del coro con taraceas de maderas preciosas y el órgano del año 1674, a los pies de la capilla, con caja barroca y original conjunto de tubos.
A la derecha de la Escalera Dorada está la Capilla de San Nicolás, la más antigua de la catedral, construida en 1230, fundada por D. Pedro Díaz de Villahoz, que está enterrado aquí. De arquitectura con elegantes formas góticas y gran nobleza, tiene bóveda de crucería simple, octopartita y se ilumina con dos ventanas ojivales, sin mainel ni tracería. En el muro izquierdo, bajo un arcosolio, se halla el sepulcro yacente de D. Juan de Villahoz. Hay otras lapidas de enterramiento en sus muros y en el suelo, el sepulcro románico de la Infanta Sancha, hija de Alfonso VIII y fallecida a los seis años, que anteriormente se encontraba en la de San Enrique. Bajo los ventanales hay un retablo y un frontal de altar del siglo XIII, del monasterio de Mave (Palencia), que han perdido buena parte de sus imágenes.
La Capilla de San Gregorio, es una de las dos que quedan en la girola de finales del siglo XIII, que sustituyó a otra anterior. Llamada de los Ángeles, de S. Juan Evangelista y posiblemente de Santiago Apóstol, por su representación en la clave de su bóveda combatiendo a los árabes, desde el siglo XVI conserva el nombre de San Gregorio con la concesión de Altar Privilegiado.
Se cubre con bóveda sexpartita, y sus muros y ventanales han sufrido modificaciones durante la construcción de la capilla colindante del Condestable en el s. XV. Ha tenido tres retablos diferentes con la imagen de san Gregorio, ahora sobre el pedestal a la izquierda del retablo. El retablo actual es de la Iglesia de Castromorca, obra de Pedro de Robledo. Las esculturas de Toribio Fernández y los relieves de Marcos Díez. Contiene los sepulcros de los Obispos D. Gonzalo de Hinojosa, adosado al muro norte, y el de D. Lope de Fontecha, en el muro de la derecha bajo arcosolio. También hay un gran lienzo del martirio de San Pedro, copia de Guido Reni, realizado por Mateo Cerezo, padre, en 1646. El cerramiento de la verja tiene el escudo del Cabildo.
En el próximo capítulo veremos las capillas del claustro alto, abiertas en la panda oriental, y la capilla claustral.
Guión y comentarios: Agustín Lázaro López
Adaptación del guión, filmación, montaje y materialización: Juan Carlos Llorente
Producción: PROYOU DIGITAL
Colabora: Cabildo de la catedral de Burgos.
