
30 Escalera Dorada y Puerta de Pellejería VIII Centenario de la Catedral de Burgos
La catedral de Burgos se construyó en la loma de una colina, ocupando su planta un corte en el desnivel entre el cerro del castillo y el curso del río.
El desnivel se salvó en un principio con una incómoda escalera románica, que con el paso del tiempo estaba bastante deteriorada por el gran tránsito de personas entre las zonas alta y baja de la ciudad, ya que la puerta de la Coronería se abría a la calle principal del Burgos medieval por la que discurría el Camino de Santiago y que en el extremo opuesto de la catedral estaba el Mercado Menor.
En 1516, por razones prácticas y estéticas, y contra la opinión del Cabildo, el obispo Rodríguez de Fonseca ordena derribar aquella vieja escalera y abrir en su muro oriental la puerta de la Pellejería, al nivel del suelo de la catedral.
Francisco de Colonia realiza la primera puerta de estilo renacentista de Castilla. Su parte baja está flanqueada por columnas entre las que aparecen imágenes de santos. En el segundo cuerpo hay dos relieves representando los martirios de san Juan Bautista y de san Juan Evangelista, y en el tímpano una imagen sedente de la Virgen, tres ángeles músicos y la figura orante del obispo Rodríguez de Fonseca.
En los extremos están las esculturas de san Pedro y san Pablo. El arco superior que protege la portada es posterior y lo mandó hacer el cardenal Iñigo López de Mendoza, entre 1529 y 1535. Una reja, diseñada por Vicente Lampérez a principios del siglo XX, cierra el acceso a la puerta.
Rodríguez de Fonseca, tras tres años de malestar y protestas de los vecinos por el derribo de la antigua escalera, manda realizar una nueva escalera.
El paño de muro lateral, donde se abre la Puerta de la Pellejería, tiene poco más de 2,00 m para la ejecución de la escalera y en 1519, recién venido de Italia, el artista burgalés Diego de Siloe comienza a realizarla, finalizándola en 1523.
La barandilla de hierro forjado del Maestro Hilario, al igual que la arquitectura y la decoración de grutescos, bichas, temas vegetales y zoomorfos está inspirada en el renacimiento italiano de Bramante y de Miguel Angel.
Tiene 39 peldaños, los cuatro primeros son curvos con pasamanos adornados con grifos y jarrones que conducen a una pequeña meseta con un arco central.
Desde allí, arrancan dos tramos rectos divergentes de escalera, ornamentados con flores y cabezas de ángeles, que llegan a dos rellanos, donde sus antepechos poseen los escudos del Cabildo a la izquierda y del obispo Rodríguez de Fonseca a la derecha. Desde cada rellano otros dos tramos ascienden para terminar uniéndose frente a la puerta en una plataforma agranda con una ménsula volada con antepecho, simulando un púlpito, adornado con dos medallones.
La escalera cumplió su función y a la vez creó dos espacios en los huecos del paramento para albergar esculturas o monumentos funerarios. Y el rellano superior de la puerta pudo ser utilizado como púlpito.
Con los años la espectacular escalera de la puerta de Coronería se convirtió en un elemento decorativo más que funcional, y recibió el nombre de Escalera Dorada por los brillos del metal sobredorado de la barandilla.
Guión y comentarios: Agustín Lázaro López
Adaptación del guión, filmación, montaje y materialización: Juan Carlos Llorente
Producción: PROYOU DIGITAL
Colabora: Cabildo de la catedral de Burgos.
