27 Capilla de los Condestables VIII Centenario de la Catedral de Burgos

27 Capilla de los Condestables VIII Centenario de la Catedral de Burgos

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Jan 30, 2026

"Una Catedral dentro de otra Catedral"
Al fondo de la nave principal de la catedral, en la girola, está la capilla de la Purificación más conocida como capilla de los Condestables al ser erigida a finales del siglo XV por el Condestable de Castilla, don Pedro Fernández de Velasco y Manrique de Lara, y su esposa doña Mencía de Mendoza y Figueroa, hija del Marqués de Santillana y hermana del Cardenal Mendoza.
Se levantó sobre una anterior dedicada a San Pedro y sobre las ruinas de un antiguo solar de viviendas. Es una capilla funeraria de estilo Gótico flamígero y un incipiente Renacimiento, y el recinto más suntuoso de la catedral, que está cerrado con una valiosa reja realizada por el burgalés Cristóbal de Andino.
De planta hexagonal en su base y octogonal en la parte alta, tiene una deslumbrante bóveda de piedra calada y acristalada en forma de estrella por donde entra luz cenital, siendo una expresión suma del gótico flamígero.
A los pies de la escalera del presbiterio, exponiendo la grandeza de los Condestables, reposan sus estatuas yacentes talladas en mármol de Carrara bajo las cuales, en una pequeña cripta, reposan sus restos mortales.
El retablo central, de estilo renacentista y arquitectura muy original, es obra de Diego de Siloé y Felipe de Vigarny, policromado por León Picardo.
En el retablo destaca el grupo de la Purificación de María y Presentación de Jesús con esculturas de tamaño natural.
Arnao de Flandes, el viejo, es el autor de los vitrales desde comienzos del siglo XVI, dando una sensación de magnificencia al entrar en la capilla, exaltando la luz divina. El amor por el detalle, se combina con el naturalismo renacentista.
El retablo renacentista izquierdo está dedicado a San Pedro. A su izquierda está el tríptico de la Virgen con el Niño, realizado en el último cuarto del siglo XV.
El retablo derecho es de estilo gótico y dedicado a Santa Ana, presidido con bellas esculturas de Santa Ana, la Virgen y el Niño. Tiene tres cuerpos terminados en alto dosel, imitando las agujas de la catedral. Fue comenzado por Gil de Siloé y concluido por su hijo Diego, con policromía de León Picardo. A la derecha del retablo destaca el cuadro de María Magdalena, obra de Gianpetrino, realizado entre 1520 y 1530.
Dispuestos de forma inclinada sobre la pared están los grandiosos escudos decorativos, labrados en piedra, de las familias de los Condestables. Destacan también otros escudos sustentados por salvajes vellosos, tanto hombres como mujeres.
En la capilla hay varios sepulcros góticos pertenecientes a la primitiva capilla de San Pedro, que los condestables respetaron en la construcción. La obra arquitectónica se completa con la sacristía adyacente, añadida en 1517 por Francisco de Colonia.
Esta capilla es como una catedral en miniatura y una filigrana del gótico flamígero, con fastuosa decoración, coro, retablos, linterna… “Una Catedral dentro de otra Catedral”.

Guión y comentarios: Agustín Lázaro López
Adaptación del guión, filmación, montaje y materialización: Juan Carlos Llorente
Producción: PROYOU DIGITAL
Colabora: Cabildo de la catedral de Burgos.