
09 Seres mitológicos en la catedral de Burgos - Curiosidades de la catedral de Burgos
La catedral de Burgos posee interesantes representaciones de grifos, dragones y seres mitológicos con diferentes significados según el contexto y el lugar donde están situados, ya sea una tumba, un escudo de armas, una portada de entrada a una capilla, un retablo, una gárgola o una quimera.
El origen del dragón y del grifo está en Imdugud, una gran ave monstruosa como personificación de la fuerza atmosférica, con cabeza de león cuyos rugidos son los truenos y sus alas las nubes de donde salen. Luego evolucionarían como seres híbridos con mezcla de diversos animales reales. El dragón como la mayor de las serpientes, y el grifo con cuerpo de león y cabeza y alas de águila.
El grifo, en función del contexto, tiene un significado positivo o negativo. En la Edad Media el cristianismo le llegó a identificar como Satán y como Cristo.
El grifo mitológicamente supera al león, rey de la tierra, y al águila, reina del cielo. Muchos nobles lo integraron en sus escudos tras las cruzadas.
La seo posee varias representaciones de este animal mitológico. En la capilla del obispo Luis de Acuña y Osorio, hay grifos en su tumba, que flanquean su escudo. También hay en el retablo mayor y en la verja de entrada a la capilla a ambos lados del escudo, con una función apotropaica, para prevenir la mala suerte, y psicopompa, para conducir las almas de los difuntos al cielo. Los grifos con los etruscos eran los guardianes de las tumbas, y el Renacimiento también aparecen en las esquinas de las camas. Las garras de león con alas o follaje encima, aparecen en las esquinas de varios monumentos funerarios relacionados con obras de Felipe Vigarny, Juan de Vallejo o Diego de Siloé.
Los diecinueve escalones de la escalera dorada comienzan con cuatro peldaños curvos, cuyos pasamanos se adornan con grifos al inicio y jarrones al final, que conducen a una pequeña meseta donde arrancan los dos tramos de escaleras.
También están presentes en las armas de los escudos del obispo Enrique de Peralta.
El simbolismo funerario del grifo, también se encuentra en las tumbas del Claustro de la catedral, en los retranqueos de los muros que albergan las tumbas bajo arquerías ojivales.
Algunas gárgolas, que expulsaban el agua que caía sobre los tejados, también son grifos con una doble función simbólica. Como gárgola, en la torre sur, indica que el mal sale del templo, pero otros tres grifos sobre gárgolas en el ábside de la catedral tienen función de guardián o protección.
La Catedral también tiene reproducciones de dragones, grandes reptiles provistos de escamas, crestas, cuernos y alas membranosas, que echan fuego por su boca. Aunque en Oriente eran benignos, en Occidente se consideraban muy peligrosos.
En la capilla de los Condestables algunos dragones tienen la mitad superior del cuerpo de murciélago con alas membranosas y la inferior con fuerte cola de reptil sin patas, con una gran boca para devorar a sus víctimas.
Hay representaciones de niños desnudos enfrentándose a dragones, como símbolo del demonio. Y también de hombres con espadas, lanzas y escudos luchando contra el dragón, simbolizando el alma humana que lucha contra las tentaciones y el pecado.
También hay dragones peleándose entre ellos, además de un león luchando contra un dragón.
Como curiosidad, en un capitel de la portada de entrada de la capilla de los Condestables está representado el monstruo de Rávena, que una monja parió 1512, viviendo sólo tres días y fue llevado al Papa, que mandó dibujarle como era. Siendo otro interesante ejemplo de superstición al servicio de la religión, interpretada como señal divina y una forma de control de la conducta humana.
El Facistol de la capilla de San Enrique muestra el águila matando al basilisco, un gallo con cola de reptil que podía matar con su mirada, que en la iconografía cristiana se asimila al demonio vencido por Cristo. En los textos del Apocalipsis el dragón es el demonio, imponiéndose la palabra de Dios ante el maligno.
En el claustro, en el sepulcro de Gonzalo de Burgos con el tema de la Resurrección de Cristo, un soldado vigila el sepulcro con un escudo con dragones, con formas de escorpión y de basilisco, símbolos de la muerte, escenificando a Cristo resucitado saliendo del sepulcro victorioso.
