03 Historia de la Catedral de Burgos - Gótico Flamígero y Renacimiento   Siglos XV y XVI

03 Historia de la Catedral de Burgos - Gótico Flamígero y Renacimiento Siglos XV y XVI

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Jan 30, 2026

CAPITULO 3: GÓTICO FLAMÍGERO y RENACIMIENTO: SIGLOS XV y XVI
Esta espectacular y grandiosa construcción de planta basilical en forma de cruz latina, de bellas vidrieras que filtran la luz a su interior, se divisaba desde la lejanía. Las torres no tenían las agujas caladas, pero en el siglo XV el obispo burgalés Alonso de Cartagena trajo de Alemania a Juan de Colonia y a su hijo Simón, que iniciaron una importante transformación en la catedral dotándola de una fisonomía más vertical, siguiendo el modelo gótico flamígero germánico. Se finalizaron las torres con las agujas piramidales de ocho caras caladas, rematadas con las estatuas de San Pedro y San Pablo, más tarde en 1692 los maestros Francisco Pontón y Bernabé Azas realizaron en ellas trabajos de conservación y en 1749, tras el terremoto de Lisboa, fueron quitadas las estatuas por Narciso Cortés, y se volvieron a restaurar las agujas por Manuel Cueto y Domingo de Ondátegui.
Juan de Colonia en el siglo XV también finalizó la torre erigida sobre el crucero, hacia 1460-1470. Altiva, elegante y suntuosa, su atrevida estructura estaba adornada por muchas columnas y coronada por ocho chapiteles. Pero la noche del 3 al 4 de marzo de 1539, se hundió tras ceder sus pilares del lado norte y arrastrar consigo varias bóvedas.
Su reconstrucción la realizó Juan de Vallejo. Su diseño se inspiró en Juan de Langres, discípulo de Felipe Bigarny, con elevadas estructuras de prisma octogonal dividido en dos cuerpos, con cuatro torres adosadas y rematadas por esbeltas agujas que reforzaban el impacto visual del tambor central. En 1555 estaba prácticamente concluido, pero no se finalizó hasta 1568. El 16 de agosto de 1642, un huracán destruyó las ocho agujas del cimborrio, realizando la consolidación del cimborrio Juan Gómez de Mora.
A finales del siglo XV, en la girola se levantó la capilla de los Condestables sobre una anterior dedicada a San Pedro y las ruinas de un antiguo solar de viviendas. Es el recinto más suntuoso de la catedral, de estilo Gótico flamígero y un incipiente Renacimiento, con una deslumbrante bóveda de piedra calada y acristalada en forma de estrella por donde entra luz cenital. Simón de Colonia la termina en 1496 y su hijo Francisco de Colonia, construyó su sacristía en 1517. Su retablo mayor en el nuevo estilo renacentista es del siglo XVI, obra de Diego de Siloé y Felipe de Vigarny, policromado por León Picardo.
Felipe de Vigarny también realizó entre 1498 y 1503, en piedra caliza de Briviesca, tres de los cinco relieves que decoran el trasaltar, dejando el gótico para seguir el renacimiento italiano. Están flanqueados por un marco decorativo arquitectónico atribuido a Simón de Colonia de columnas con estatuaria y zócalo con cuatro estatuas sedentes bajo doseletes, rematados con crestería de arcos conopiales con estatuillas de apóstoles y santos. Los otros dos relieves de los extremos son de época barroca, en segunda mitad del siglo XVII, realizados por Pedro Alonso de los Ríos en piedra de Hontoria.
En medio de la nave mayor está ahora el monumental coro catedralicio, de sillería de nogal de doble nivel ocupando tres tramos de la nave central. Fue labrado en su mayor parte por Felipe Bigarny entre 1506 y 1513, participando también Diego de Siloé, Andrés de Nájera, Simón de Bueras y García de Arredondo con sus respectivos talleres. En un primer momento estuvo colocado en los flancos de la cabecera. Pero este, de estilo plateresco, se trasladaría en 1522 a su emplazamiento actual. A finales del siglo XVI y comienzos del XVII se labró la hilera transversal.
En el siglo XVI, el obispo Rodríguez de Fonseca ordenó derribar en 1516 la vieja escalera de la puerta de la Coronería y abrir en su muro oriental la puerta de la Pellejería en estilo Plateresco, al nivel del suelo de la catedral. Francisco de Colonia realizaría la primera puerta de estilo renacentista de Castilla. El arco superior de la portada lo mandó hacer posteriormente el cardenal Iñigo López de Mendoza, entre 1529 y 1535. Una reja, diseñada por Vicente Lampérez a principios del siglo XX, cierra el acceso a la puerta.
El artista burgalés Diego de Siloe en 1519, recién venido de Italia, comenzó a realizar la escalera dorada, finalizándola en 1523 con arquitectura y decoración inspirados en el renacimiento italiano de Bramante y de Miguel Angel. La barandilla de hierro forjado es del Maestro Hilario.
El retablo de la capilla mayor, construido entre 1562 y 1580, es una de las grandes obras del renacimiento manierista español, policromado quince años más tarde. Una obra planeada y dirigida por los hermanos Rodrigo y Martín de la Haya en colaboración con Juan de Anchieta y Domingo de Berriz. En la policromía trabajaron los pintores Gregorio Martínez y Diego de Urbina. En el segundo cuerpo está la imagen de Santa María la Mayor, patrona de la ciudad de Burgos, una magnífica obra de platería del siglo XV.

Producción: PROYOU DIGITAL
Colabora: Cabildo de la catedral de Burgos.