🔴 LIVE: ¿Qué pasa con los casos judiciales contra Trump? ⚖️ | Acciones ejecutivas de su 1er día 📜

En Primera Plana
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235 Visualizaciones de video·7 nov 2024
🔴 En vivo: Analizamos los casos legales que enfrenta Donald Trump y cómo podrían afectar su posible regreso a la Casa Blanca.
Exploramos las acciones ejecutivas que podría tomar desde el primer día, y cómo impactarían en la política, la economía y la sociedad.
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Buenos días, América. Bienvenidos a En Primera Plana, su casa, la casa de todos, la televisión
NTD del Epoch Times.
Bien, todo parece indicar que la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales
de Estados Unidos significará el fin de los procesos penales en su contra, al menos durante
los cuatro años que ocupe la Casa Blanca.
Durante gran parte de este año, la Fiscalía ha presentado distintos cargos hasta en cuatro
Le han acusado de cosas como pagar supuestamente a una actriz de cine para adultos de forma
indebida o de tratar de revertir el resultado de las elecciones de 2020, unas elecciones
que, según dice, le robaron. Trump siempre se ha declarado inocente de todos los cargos
y ha calificado los procesos como motivados políticamente. En concreto, lo define como
una caza de brujas con la que trataron de impedirle que se presentara a la reelección
e hiciera campaña.
Pero, la pregunta es, ¿qué pasará ahora que ha ganado las elecciones estadounidenses?
Pues, un tribunal federal le acusa de que reclamó un fraude en las elecciones pasadas,
las de 2020, a sabiendas de que las había perdido. Es decir, que llevara a cabo una
mentira conscientemente. Algo cuando menos difícil de demostrar ante un tribunal.
¿Cómo se puede demostrar, díganme, que alguien hace algo por convicción o que,
por el contrario, miente cuando hace algo?
También se le acusa de intentar bloquear, con estas acciones que mencionamos, la recolección
y certificación de votos después de las elecciones de 2020, cuando tuvo lugar la irrupción
en el Congreso, que recordarán, se le acusa de supuestamente contribuir al caos. Además,
ha sido acusado de retener ilegalmente documentos clasificados o secretos, después de que
terminara su primer mandato en 2021, y también de dificultar los esfuerzos del Gobierno de
Estados Unidos de recuperar esos registros. Todas estas acusaciones corren al cargo del
abogado especial Jack Smith, y todos los cargos se desestimaron en julio, después de que
se descubriera que designaron ilegalmente o incorrectamente a este abogado especial.
Es decir, que pese a que operó, nunca tuvo la autoridad que se requiere para llevar el
caso. Ahora el equipo de Smith está apelando ese fallo, pero poco importa si Trump llega a
cumplir su promesa y despide a Smith inmediatamente después de asumir el cargo, puede hacerlo,
y esto posiblemente marque el final del caso. En mayo, un jurado de Nueva York lo declaraba
culpable también a Trump de falsificar registros comerciales para pagar el silencio de la actriz
de cine para adultos, Stormy Daniels. Esta le amenazaba con airear un supuesto afer con Trump.
El delito supuestamente consiste en que lo hizo con fondos que no debía. El Tribunal Supremo
intervino a petición de Trump, quien requirió que se revisara el caso en base a que un presidente
en ejercicio goza de inmunidad mientras realiza sus funciones, y que no puede ser juzgado por
sus decisiones oficiales. El equipo de Trump ha pedido que se desestime el fallo basándose en
las conclusiones del Supremo. En el caso de que, a pesar de todo, el juez dicte sentencia,
asegura Trump que apelará. Sus abogados también han pedido que se traslade el caso a un tribunal
federal, y como se ha informado, puede que esto creara nuevas dificultades legales y les hiciera
ganar tiempo. En Georgia, otro estado, los fiscales del condado de Fulton, con Fenn y Willis a la
cabeza, emplearon las leyes estatales contra el crimen organizado para acusar a Trump. Le
atribuyeron una supuesta conspiración para revertir su derrota en las elecciones de 2020. Trump,
por su parte, no deja de repetir que amañaron las elecciones y se las robaron. Sus abogados
también tratan de pausar este proceso judicial. Se espera que aleguen que un presidente no debería
afrontar la carga de un proceso mientras esté en el cargo. Los expertos legales esperan que
este caso contra Trump no avance mientras permanece en la Casa Blanca, al menos. En
definitiva, su victoria en las elecciones presidenciales de Estados Unidos básicamente
pone fin a los procesos penales en su contra. Esto, al menos durante su mandato. Cuando Trump
asuma oficialmente el cargo, incluso podría utilizar su autoridad presidencial para desestimar
los dos casos presentados por Smith, quien fue designado, como decimos, por el fiscal general
Merrick Garland, el jefe del Departamento de Justicia. Sin embargo, tiene menos margen de
maniobra para tratar los casos presentados en la ciudad de Nueva York, el de Stormy Daniels y en
el condado de Fulton. Tanto en eventos públicos como en las redes sociales, Trump no se cansa de
repetir que los casos penales en su contra, mientras tanto, solo buscaban interferir en
las elecciones de 2024. ¿Y qué ha pasado con Wall Street durante estos días? Pues el Dow
Jones sube 1.500 puntos y ha alcanzado un máximo histórico tras la victoria de Trump. El promedio
industrial Dow Jones ha disparado 1.500 puntos el miércoles después de que Donald Trump ganara
su segundo mandato presidencial. Aparte de los mercados, el bono del Tesoro a 10 años subió
13 puntos básicos hasta los 4,43 puntos. El dólar se disparó y el bitcóin alcanzó otro máximo
histórico. Sin embargo, el precio del oro cayó un 3% aproximadamente después de alcanzar máximos
históricos en los últimos días. Antes de las elecciones, al mismo tiempo el índice de volatilidad,
lo que se llama también el indicador del miedo, bajó más de 20 puntos el miércoles,
otra buena señal para los mercados. Las promesas de Trump durante la campaña de
aumentar los aranceles, reducir los impuestos y recortar las regulaciones federales parecieron
alentar a los inversores a invertir en una variedad de activos que podrían beneficiarse de sus
políticas. Un día antes de las elecciones presidenciales del martes, los principales
índices bursátiles habían caído en medio de la incertidumbre en torno a la contienda presidencial
entre Trump y la vicepresidente Kamala Harris. Las encuestas habían mostrado una carrera
relativamente reñida, aunque ahora se prevé que Trump gane tanto el colegio electoral como el
voto popular. Falta muy poco del recuento. También se espera que la Reserva Federal
reduzca el tipo de interés de referencia el jueves durante su reunión política monetaria,
aunque no está claro en qué medida. ¿Pero qué es lo que Trump propone en realidad? Bueno,
pues Trump ha dicho que quiere extender todos sus recortes de impuestos de 2017 que expirarían
después de 2025, aunque ha dicho que quiere más exenciones fiscales para eximir de impuestos
los pagos de jubilación del Seguro Social, las pensiones, los impuestos sobre las propinas y
los impuestos sobre el pago de horas extras, algo que le ha beneficiado mucho en esta campaña como
ahora analizaremos en un minuto. Para compensar estos recortes impositivos, Trump ha propuesto la
posibilidad de aplicar más aranceles a determinados productos en un intento de trasladar la producción
y las instalaciones de nuevo a Estados Unidos, traerlas de nuevo a casa. También ha dicho que
quiere reducir la inmigración ilegal e iniciar un plan para deportar en masa a los inmigrantes
ilegales que ahora mismo llegan en caravanas y se apresuran por entrar en Estados Unidos,
como veremos dentro de un minuto también. Esto, según él, le ayudará al país a reducir la
inflación. El presidente, ya elegido democráticamente y oficialmente premiado,
necesitará la ayuda del Congreso para implementar su agenda económica. Los republicanos recuperarán
el control del Senado, que perdieron en 2020, y se predice, se espera, que el Partido Republicano
conserve la Cámara de Representantes también, aunque todavía no se ha decidido completamente.
Y, entre otras noticias, también deberíamos entender qué es lo que ha producido que Trump
ganara estas elecciones o que Cámara las perdiera. Y es que ha habido un cambio demográfico bastante
representativo. El presidente, elegido ya democráticamente, Donald Trump, ha ganado
mayor apoyo de casi todos los grupos demográficos, pero quizás el más importante haya sido el de
los votantes de la Generación Z, ya saben, de entre 18 y 29 años. Aunque la mayoría de los
votantes jóvenes todavía votaron por su oponente demócrata, la vicepresidente Cámara Harris,
Trump logró aumentar enormemente su éxito en este estrato, obteniendo el 46% de sus votos.
En 2020 sólo obtuvo el 36%, ha subido un 10%. Todos estos datos lo encontramos en una encuesta
nacional que ha realizado el Centro Nacional de Investigación de Opinión antes, y el día de las
elecciones son encuestas a pie de urna. Trump también casi duplicó su apoyo entre los votantes
negros al recibir el 15% de los votos en comparación con el 8% en 2020. Y mejoró entre los votantes
hispanos, 41% frente al 35%. Esos grupos representaron sólo el 3% y el 8% del total
de los votos que recibió, respectivamente, mientras que los votantes jóvenes de Estados
Unidos constituyeron el 15% de sus votos. Harris ha intentado atraer a los votantes jóvenes,
incluso concediendo una entrevista al podcast Call Her Daddy, que se centra en cuestiones de
mujeres jóvenes incluidas las relaciones y los consejos, pero su enfoque no pareció tener
suficiente repercusión. Lo que de verdad reunió al electorado en una causa general fue la economía.
Los jóvenes no se han librado de los estragos de la inflación tampoco, han visto cómo sus
ingresos se reducían en términos reales desde que asumió el gobierno de Biden y Harris. Según la
encuesta que mencionamos, casi 2 de cada 5 votantes identificaron la economía como el
problema más importante del país. La proporción fue ligeramente mayor en los estados en disputa
de Georgia, Michigan, Pensilvania y Nevada, lo cual claramente ha beneficiado a Trump.
Las preocupaciones económicas no pueden compararse fácilmente con las de 2020. En aquel entonces,
seguramente lo recuerden, los votantes estaban en gran medida preocupados por la pandemia de
la COVID-19 y sus restricciones asociadas. Este año, Trump insistió en el argumento económico.
Ha elevado repetidamente su propuesta como la de no imponer impuestos a las propinas,
a las horas extras y a la seguridad social, a las pensiones que decíamos. Y si bien esta última
cuestión puede no interesar a los votantes jóvenes, las dos primeras fácilmente podrían hacerlo. Un
trabajador normal, joven, recibe propinas en el sector de la hostelería y tiene una edad en
torno a los 30 años, la generación Z. También prometió reducir, Trump, los precios al consumidor
aumentando la producción de energía. Las propuestas económicas de Harris, por otro lado, como prohibir
la especulación con los precios de los alimentos, vigilando estrechamente a las empresas y ofrecer
pagos para la compra inicial de viviendas de $25.000, no parecen haber tenido suficiente calado,
no parecen haber tenido un suficiente atractivo para el electorado. Con un precio medio de la
vivienda de más de $420.000, un aumento del 24% cabe destacar desde que el presidente Joe Biden
asumió el cargo, y una tasa hipotecaria media del 6,7% frente al 2,7% que había antes, es probable
que los jóvenes se encuentren a una distancia de su primera vivienda de mucho más de $25.000.
En todos los grupos de edad, los votantes consideraron que Trump era más capaz de
manejar la economía por un margen de entre 4 a 9 puntos. Por otro lado, Trump no ha visto avances
entre los votantes con educación universitaria, entre los que recibió el 41% de los votos,
tanto ahora como en 2020. También se estancó entre las mujeres mayores de 45 años, consiguiendo
el 47% de sus votos. Aunque mejoró marginalmente entre las mujeres suburbanas, consiguiendo el 41%
de sus votos en comparación con el 40% que consiguió en 2020. Sin embargo, entre las
Trump subió 6 puntos, del 37% en 2020 al 43% en esta elección. Eso podría indicar que el acceso
al aborto, un tema emblemático de la campaña de Harris, no fue del todo lo que necesitaba para
ganar. Solo el 11% de los votantes señaló el aborto como el tema más importante del país,
por cierto. Las encuestas a la salida de los centros de votación también parecen reflejar
que la promesa de Trump de dejar el aborto en manos de los estados y no respaldar restricciones
nacionales al aborto lo benefició en general. No solo ganó terreno entre quienes piensan que
el aborto debería ser ilegal en todos o en la mayoría de los casos, sino que también mejoró
enormemente su desempeño entre quienes piensan que el aborto debería ser legal en la mayoría de
los casos, obteniendo el 49% de sus votos en comparación con el 30% de hace cuatro años.
Entre los que opinan que el aborto debería ser legal en todos los casos, le fue 8 puntos peor
que en 2020. Eso sí, triunfó entre los nuevos votantes, el 56% de los cuales votaron por él,
frente al 32% de hace cuatro años. En la clase media baja, que gana entre 30.000 y 50.000 dólares
al año, subió 10 puntos. También en la clase media, pero bajó 11 puntos entre los que ganan
entre 100.000 y 200.000. Y entre los hispanos mejoró más entre los de 18 a 29, los de 45 a 64,
y entre los hombres. Entre los tres grupos se elevó 19 puntos por encima de 2020. Entre los
hombres obtuvo una mayoría del 55%. También hay que destacar las mejoras de 11 puntos con los
padres y los veteranos, donde consiguió mayorías de entre el 60 y el 65% respectivamente.
Y bien, viendo todo esto, viendo el panorama actual, vamos a ver algunas de las entrevistas
de la calle. Vamos a ver a los votantes de Miami que esperan que Trump, tienen las esperanzas
puestas en que Trump mejore la economía. Por favor, directora, podría poner el vídeo.
Encima que se me ha salido. Estoy en paz, estoy feliz porque ahora veo un futuro. Veo que puedo
celebrar y veo que algo bueno va a pasar en los próximos cuatro años. Y si Dios quiere,
ocho años más con JD Vance. Tenemos futuro con él. Pero estoy alegre porque nuestros
padres vinieron a este país. La ciudad de Miami ahora está de rojo y me da más seguridad y más
tranquilidad para mí, para crecer a mi familia, para crecer a mi hija. En una ciudad de rojo,
porque realmente era necesario. Estos son los votantes de Trump contentos con la victoria de
su presidente. Y también vemos que ha habido la repercusión en los países de América Latina.
Tenemos comentarios de Maduro, tenemos comentario de Lula, el presidente de Brasil y también del
ministro chileno de exteriores. Directora, por favor, podemos verlos. Yo he oído de él, he leído
de él en la televisión, pero espero que la convivencia sea civilizada, que yo ya
tuve con Bush, que era del Partido Republicano, que yo ya tuve con Obama, que yo ya tuve con
Biden. Esta es la relación que quiero establecer, una relación entre dos jefes de Estado. Cada
uno representa su país, cada uno tiene intereses propios nacionales. Y espero que Trump vea.
Primero, yo respeto mucho a las personas que han sido elegidas con el resultado democrático.
Él fue elegido presidente de los Estados Unidos. Por tanto, yo respeto el hecho de que haya sido
elegido por el pueblo.
En su primer gobierno, el presidente reelecto Donald Trump, no nos fue bien. Este es un nuevo comienzo.
Para que apostemos a ganar, ganar. Y le vaya bien a Estados Unidos, le vaya bien a Venezuela,
y siempre abogamos para que le vaya bien a América Latina y el Caribe.
Por mucho que hayamos tenido tensiones o tirantes en las relaciones, cuando intentaron atentar
contra su vida en dos oportunidades, no dudé ni un segundo en solidarizarme y desearle buena salud
y larga vida. Hoy le deseo suerte en su gobierno y que sus propuestas y ofertas electorales tengan
un buen destino, una buena realización.
Aquí estará Nicolás Maduro Moro, presidente constitucional reelecto de la República Bolivariana
de Venezuela, siempre dispuesto a relaciones positivas con Estados Unidos y con el mundo entero.
Y ahora que ya se conoce quién ganó las elecciones presidenciales, seguimos viendo que las caravanas
de inmigrantes continúan llegando a la frontera de Estados Unidos, y muchos expresan su temor por
el cambio de políticas. ¿Podemos ver algunas de estas entrevistas, directora?
Quería no llegar a los Estados Unidos, ahora que Trump ganó, ahora no sabemos qué hacer.
Que sea la voluntad de Dios. Ya que tomamos este rumbo, tenemos que, aunque sea, tocar la puerta
para ver si nos la abren. Si no, no sé qué hacer ya, porque salimos de un régimen demasiado estricto y feo.
Regresar a Venezuela es como que nos estuvieran dando un tiro a cada uno en la cabeza.
No, ahorita creo que es mucho más complicado. Ahorita, pues, lo que más de uno de nosotros pensamos
es buscar la manera de pasar antes de que él tome la presidencia. Buscar los medios de cómo pasar,
ya sea por el medio de la Ciudad de Chihuahua o otros medios.
Que el presidente Donald Trump sepa que todas estas personas que estamos acá son de clase obrera,
que están dispuestas a escuchar cualquier propuesta de trabajo o cualquier trámite migratorio que no
quieran someter con tal de llegar y cumplir nuestro sueño americano.
Muy bien, pues, estas son las impresiones desde la frontera. Y, bueno, la situación no es fácil, no es fácil.
Esperamos que todo se vaya solucionando y todo se vaya acomodando.
Y, por último, me gustaría comentar un poco lo que se espera que haga Donald Trump una vez que llegue
al despacho Valt y lo que se espera que haga en su primer día.
Por ejemplo, cosas como los molinos de viento marinos y los acuerdos y el acuerdo climático de París
probablemente estén en la lista de eliminación del primer día de Trump.
El presidente va a necesitar la ayuda del Congreso, porque una administración presidencial no tiene,
digamos, una política energética al uso, sino más bien establece un marco regulatorio
que establece el terreno de juego dentro del cual debe operar la industria.
Las propuestas del presidente electo Donald Trump en materia de energía son menos específicas y más generales,
más temáticas. Una deregulación generalizada haría liberar a los productores de energía
y especialmente a los operadores de petróleo y gas.
En su segundo mandato, la Casa Blanca, Trump ha prometido eliminar la mayoría de los componentes
de los proyectos de ley de nueva estafa verde. Así lo llama, la nueva estafa verde.
Alentar el desarrollo de combustibles fósiles del tipo perforar, perforar, como dice,
y buscar reducir drásticamente con la ayuda de un Senado y una Cámara
controlados por el Partido Republicano. Estamos a la espera de ver si conservan la Cámara.
El Senado ya le han dado la vuelta y buscarían reducir drásticamente
la supervisión regulatoria federal por parte de agencias como la Agencia de Protección Ambiental,
la EPA y el Departamento de Energía, el DOE.
Hemos visto que el Tribunal Supremo estrechaba mucho el margen de maniobra
de la Agencia de Protección Ambiental al derogar la doctrina Enron.
Pueden encontrar los vídeos en el canal.
Y entre las acciones ejecutivas casi seguras del primer día estará la derogación de la mayoría,
si no todas, las acciones administrativas y normas relacionadas con la energía del presidente Joe Biden.
Las que diseñó para cumplir con sus objetivos de red eléctrica descarbonizada para 2035
y calidad del aire libre de carbono para 2050.
Es casi seguro que Trump excluirá a Estados Unidos de los acuerdos climáticos de París,
como lo hizo después de las elecciones de 2016, y revertirá la preferencia de la administración Biden
por el desarrollo de energías renovables en arrendamientos de tierras públicas federales.
El presidente Trump ha dejado en claro que no le gustan los molinos de viento,
a pesar de que en su primera administración animó las iniciativas de energía eólica.
Los promotores de energía eólica dependen de concesiones marinas en aguas federales para construir proyectos.
Trump podría en su caso emitir una moratoria a las ventas de arrendamientos de energía eólica marina en aguas federales
mediante simplemente una orden ejecutiva, bloqueando así nuevos proyectos hasta que el Congreso, si así lo desea,
los reactive bajo un nuevo alcance regulatorio.
Los aranceles que propone el presidente podrían aumentar drásticamente los costos de los paneles solares que se importan
y que ya han sido grabados previamente, haciendo que la energía solar sea menos asequible.
El mantra de Trump, perfora, nena, perfora, puede no traducirse rápidamente en una mayor producción de petróleo y gas.
El país ya es el mayor productor de petróleo y gas del mundo, pero Trump sostiene que reducirá la burocracia regulatoria
hasta tal punto que los productores nacionales establecerán nuevos récords en su segundo gobierno.
Lo que determinará si eso sucederá o no, básicamente será la respuesta del mercado de materias primas a los precios mundiales del gas y el petróleo,
no tanto la política de una administración. Sin embargo, la abierta amistad del nuevo gobierno con la industria
podría estimular la confianza a la hora de invertir recursos en proyectos de desarrollo futuro.
Los republicanos de la Cámara de Representantes ya tienen una hoja de ruta para el desarrollo energético detallada en HR1
que se adoptó en 2023 pero nunca se escuchó en el Senab.
Promueve una paleta de colores de todo lo anterior que hemos descrito, que no abandona las energías renovables
pero que no ofrece incentivos fiscales preferenciales y otros incentivos exclusivamente a una fuente de generación frente a las otras.
La HR1 establece el apoyo federal para la infraestructura de petróleo y gas como oleoductos y terminales de gas natural.
También impulsa el desarrollo de la energía nuclear, aunque si bien es verdad hay poca diferencia entre las opiniones de Trump
sobre la energía nuclear y las de la administración actual, y exige revisiones críticas y estratégicas.
Ese proyecto de ley de energía de la Cámara de Representantes de 2023 probablemente sea una guía para seguir el impulso
de una segunda administración Trump para despejar el terreno de juego regulatorio y de permisos de la industria energética.
Pero esto quizás resulte más fácil decir lo que hacer.
Los proyectos de ley de políticas verdes que ha adoptado el Congreso de mayoría demócrata, incluida la Ley de Reducción de la Inflación, la IRA, de 2022
o la Ley de Infraestructura Bipartidista, la BIL, de 2021, o la Ley Chips, incluyen subsidios para proyectos de energía solar, eólica
y otras fuentes de energía renovables y requerirían un gran esfuerzo en el Congreso para deshacerlos de manera rápida e integral.
La mayoría de estas iniciativas están incorporadas en programas regulatorios y de financiamiento que serían difíciles de derogar en gran escala,
pero que podrían desaparecer si una Cámara y un Senado controlados por los republicanos retuvieran las asignaciones anuales durante las deliberaciones presupuestarias anuales.
Muchos están vinculados a programas de financiación estatal y de crédito fiscal, que ya se encuentran en diversas etapas de implementación.
También podría haber resistencia a eliminar o desfinanciar las iniciativas de energía renovable incentivadas por el Gobierno federal
entre algunos senadores republicanos y representantes de estados que se han beneficiado de la financiación federal de estos proyectos,
lo que significa que en lugar de con un hacha, es probable que estas medidas se desmantelen con un bisturí.
Y bueno, hasta aquí el programa de hoy. Gracias por ver en primera plana. Nos vemos mañana.
