¿Por qué calla Trump sobre la crisis de los misiles de Ucrania? | Un gran cambio en inmigración

En Primera Plana
7 seguidores
10 Visualizaciones de video·25 nov 2024
¡Hola Gente Libre! Bienvenidos al informe semanal de ‘En Primera Plana’ de la NTD.
Telegram:
https://t.me/enprimeraplana
***
Done aquí: https://donorbox.org/ntd-en-espanol
Correo electrónico: [email protected]
En Primera Plana es un programa producido por NTD, un medio asociado de The Epoch Times. En Primera Plana está disponible en YouTube y con contenido exclusivo en EpochTV.
Bienvenidos a En Primera Plana de la televisión NTV, su casa.
Bien, la escalada del conflicto en Ucrania se ha acelerado en los últimos días. Incluso Putin
advierte que la naturaleza de la guerra de Ucrania ha cambiado y ya estamos hablando de un conflicto
a nivel mundial. Muchos están especulando sobre que el presidente electo, Donald Trump,
que tomará posesión de su cargo en pocas semanas, no haya dicho ni una sola palabra
sobre el asunto. ¿Por qué? Entremos en materia. La chispa saltaba la semana pasada. La administración
saliente de Estados Unidos informaba de que Corea del Norte enviaba tropas de apoyo a Rusia. En
respuesta, Estados Unidos le daba luz verde a Ucrania para lanzar sus misiles de última
generación dentro de territorio ruso, cosa que Ucrania no ha dudado en hacer. Ahora,
muchas posiciones rusas vitales quedan dentro del alcance de los ucranianos con estos misiles
de largo alcance, dándole un vuelco a la guerra. Poco después, Rusia respondía y lanzaba una
serie de ataques de misiles convencionales a los que sumó un misil experimental hipersónico de
alcance medio, el Oresnik. Su velocidad es más de 10 o 10 veces más rápido que el sonido. Los
sistemas de fuego antiaéreo actuales no pueden detenerlo. Este misil balístico puede cargarse
con varias ojivas nucleares, pero en este caso llevaba carga explosiva y advertencias. En realidad
funciona esparciendo estas ojivas, estas cargas explosivas en racimo poco antes del impacto. El
actual gobierno estadounidense demócrata tomaba esta decisión de autorizar el lanzamiento de
misiles estadounidenses a Ucrania a pocas semanas de abandonar la Casa Blanca, complicando así,
al parecer, la situación de la administración entrante del presidente electo republicano Donald
Trump. Pero ¿por qué no intermedia Trump, quien ha prometido que pondría fin a la guerra en Ucrania
tan pronto como tomara el cargo? ¿Por qué ha guardado silencio hasta el día de hoy? ¿No parece
una actitud acorde con la forma de actuar a la que nos tiene acostumbrados? Pues bien, la respuesta
es muy sencilla. La Ley Logan. Nadie, sin la debida autorización, puede intervenir en las negociaciones
entre los Estados Unidos y un gobierno extranjero. ¿Y qué le pasaría si interviene? Pues violar esta
Ley Logan conlleva consecuencias muy graves, que se condenan con hasta tres años de prisión. Aunque
también sea cierto que no se le ha aplicado a nadie hasta la fecha. Veamos hasta la investidura. A todos
los efectos, el presidente en funciones es Joe Biden. Así que, implícitamente, cualquier llamada
telefónica, mensaje de texto o cualquier otra comunicación del presidente electo Trump con los
líderes de Rusia u Ucrania podría rastrearse y considerarse ilícita, y por tanto castigarse. La
historia de la Ley Logan se remonta a 1978 y recibe su nombre del doctor George Logan de Pensilvania,
un legislador estatal y pacifista. Logan intentó negociar directamente en un conflicto con el
gobierno francés y logró algunos acuerdos, pero levantaron resquemores entre los federalistas
que controlaban tanto el Congreso como la Casa Blanca, y por eso promulgaron la Ley Logan.
Posteriormente, Logan llegaría a ser senador de Estados Unidos y, pese a su lucha, no logró derogar
la Ley Logan que permanece vigente a día de hoy. Aún así, esta Ley Logan rara vez se ha aplicado,
posiblemente porque la comunicación entre un ciudadano privado y un gobierno extranjero
pueda considerarse como libertad de expresión y, por lo tanto, estar protegida en cierto sentido.
Hemos recuperado algo que podría provocar un profundo impacto sobre la inmigración en
Estados Unidos. El presidente electo, Donald Trump, podría estar considerando medidas para
ponerle fin a la práctica de otorgarle la ciudadanía a los niños que nacen en el país
de padres inmigrantes indocumentados. Entre sus promesas de campaña anunciaba el año pasado que
firmaría una orden ejecutiva el primer día para ponerle fin a la ciudadanía que reciben
automáticamente los hijos de los inmigrantes ilegales. Esto es lo que se conoce como ciudadanía
por derecho de nacimiento. El concepto de ciudadanía por derecho de nacimiento proviene
de la decimocuarta enmienda que establece lo siguiente, cito, todas las personas nacidas o
naturalizadas en los Estados Unidos y sujetas a su jurisdicción son ciudadanos de los Estados
Unidos y del estado en el que residen. Sin embargo, Trump asegura que su administración
tomará acciones para interpretarla de manera más restrictiva. De esta manera acabaría, según dice
el expresidente, con un importante incentivo para una inmigración ilegal que no cesa y asegura que
disuadirá de una vez por todas y eficazmente a los que, siguiendo las políticas fronterizas de la
administración anterior del gobierno de Biden, planean todavía entrar en el país. Sin embargo,
los expertos señalan que aunque el presidente pueda modificar políticas a nivel administrativo,
el cambio definitivo dependería de una decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos. Con esta
propuesta Trump busca frenar fenómenos como el turismo de nacimiento, dice, y que mujeres
embarazadas traten de entrar ilegalmente a Estados Unidos para dar a luz y garantizarle así la
ciudadanía a sus hijos. La medida afectaría a millones de niños nacidos de padres indocumentados
y esto, que duda cabe, ha generado un intenso debate legal. Durante su primer mandato, Trump
intentó abordar este problema mediante políticas que apuntaban a asuntos como la reducción de los
visados temporales. Pero ahora la clave del cambio apunta a la Corte Suprema. Según algunos expertos,
un fallo de este tribunal podría reinterpretar o incluso revocar el precedente de 1898, el caso
de los Estados Unidos contra one King Ark. El veredicto de este caso es el que garantiza la
ciudadanía a cualquier persona que nazca en suelo estadounidense, independientemente del
estatus migratorio de sus padres. La batalla judicial que se avecina podría involucrar a
jueces como Samuel Elito y Clarence Thomas, quienes podrían dar un giro a la interpretación
de la decimocuarta enmienda. Y esto, especialmente, si se considera la crisis actual en la frontera sur
como una invasión, tal como lo ha señalado y descrito Trump en varias ocasiones. Así que,
incluso, podría tener repercusiones masonadas. Pero no adelantemos acontecimientos.
La Unión Americana de Libertades Civiles y otras tantas ONGs y grupos de derechos
humanos ya han declarado que se oponen con fuerza. Alegan que negarles la ciudadanía
a niños dependiendo del estatus migratorio de sus padres constituiría un ataque a un
derecho civil fundamental. No obstante, se considera factible a día de hoy que este tema
llegue pronto a la Corte Suprema. Así que el futuro de la ciudadanía por nacimiento podría
estar en juego, pender de un hilo. Y estaríamos ante el caso que podría cambiar para siempre el
panorama de la inmigración en Estados Unidos. El senador y presidente del Comité de Inteligencia
del Congreso, Marco Rubio, y el representante Michael Walsh han sido nominados por el
presidente electo Donald Trump para jugar papeles cruciales en su administración. Y se espera que
ejerzan mucha influencia en los asuntos de China. Marco Rubio, de confirmarse el primer secretario
de Estado de Ascendencia Hispana de la historia, es un firme crítico del Partido Comunista Chino,
PTC. Se enfoca y mucho en las violaciones de derechos humanos, el comercio justo y la
seguridad nacional. Ha promovido leyes como la Ley de los Derechos Humanos de los Uigures y la
Ley de Protección a Falun Gong, la meditación ancestral que prohíbe y persigue el gobierno
chino. En sus discursos y proyectos de ley, Rubio ha destacado la competencia con China a nivel
mundial en diversas áreas como la tecnológica, la geopolítica y las capacidades militares. Su
enfoque también se centra en limitarle el acceso a la tecnología estadounidense y en frenar el
espionaje. Rubio también ha liderado iniciativas contra las violaciones de derechos humanos en
Xinjiang y Hong Kong y ha promovido la prohibición de empresas chinas que participan en el espionaje
o en actividades contrarias a los intereses de Estados Unidos. Por su parte, Michael Waltz se
enfoca en la defensa y la seguridad nacional. Waltz, quien ha sido asignado como asesor de
seguridad nacional, tiene un enfoque peculiar en materia de defensa militar y también en lograr
que Estados Unidos tenga una cadena de suministro independiente y propia, especialmente lo
relacionado con los minerales críticos y la infraestructura naval. Además, mantiene una firme
lucha contra el espionaje y ha encabezado esfuerzos iniciativas legislativas para contrarrestar el
espionaje de China, principalmente, como la prohibición de programas como el Programa de
los Mil Talentos. Este programa de supuesto intercambio cultural, según se cree y se ha
denunciado, conlleva y fomenta el robo de propiedad intelectual estadounidense. Waltz
también defiende una postura de disuasión más firme en el Indopacífico, especialmente en lo
relativo a Taiwán y las relaciones con India. Dice que le gustaría reforzar alianzas regionales
para contrarrestar la expansión de China. Todo apunta a que Rubio y Waltz, conocidos halcones
de China, jugarán un papel crucial en el desarrollo de las políticas de Trump hacia China y que las
harán más agresivas, concentrándose, enfocándose incluso en una confrontación directa tanto en el
ámbito económico como en el militar. Ambos congresistas, tanto Marco Rubio como Waltz,
comparten una visión, que es desafiar la influencia china y proteger los intereses de
Estados Unidos. Y esto sugiere que Donald Trump podría adoptar una política aún más firme en
su segundo mandato, especialmente en temas de derechos humanos, comercio y seguridad nacional.
Bien, hasta aquí el programa de hoy, nuestro informe. Si le gustó, por favor, no olvide
darle a me gusta, suscribirse y compartirlo. Gracias por ver En Primera Plana, nos vemos mañana.
