Roberto Izikson (CADEM): "El 2025 Boric buscará dejar su legado para volver a La Moneda"

El Líbero
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Hola, ¿cómo están? Soy Daniela Vaz, periodista del Líbero y en este
programa vamos a hacer una especie de balance de lo que fue el 2024 y vamos a
hablar de los temas que marcaron el año en la opinión pública. Para esto le
damos la bienvenida al gerente general de CADEM y cientista político Roberto
Isikson. ¿Cómo estás, Roberto? Bienvenido. Muy bien, Daniela. Muchísimas gracias por
la invitación. Feliz de acompañarte. A usted por estar acá. Parte de los temas
indudables que marcaron este año. Partimos con la muerte del expresidente
Piñera, luego tuvimos el caso Monsalve. Se podría decir que son algunos de los
hitos, pero me gustaría preguntarle a usted, que es el que está encima de la
opinión pública y midiendo a los chilenos todas las semanas, si tuviera
que resumir el 2024 en cuatro momentos, ¿cuáles serían esos? Yo creo que hay más de
cuatro momentos. Hay al menos
momentos relevantes para la relación de la opinión pública con el gobierno,
otras con respecto a lo que ocurrió en Chile, ¿cierto? En ese sentido, de hecho, es
interesante que los chilenos le ponemos al año una nota 4-4. Es una mala nota,
un 4-4, pero al menos pasamos de curso. Y ese 4-4 yo creo que está
explicado en parte evidentemente por un creciente
malestar público asociado a la delincuencia y el crimen organizado. La
delincuencia es la palabra del año. Un clima de incertidumbre es lo que
predomina como estado de ánimo general. Los escándalos, ¿cierto? Principalmente
Monsalve y Hermosilla, que fueron las dos principales noticias del año. Y una
economía que no crece y que no logra generar condiciones estables para el
consumo, que vaya más allá del Cyber Day, del Black Friday o de
o de la Navidad. Entonces esa es la parte como negativa
que nos baja la nota como país, ¿cierto? Delincuencia, escándalos y la
inestabilidad económica. Pero hay cosas que también evidentemente fueron
positivas. Vimos un 2024, quizá uno podría resumirlo, es el primer paso para
dejar de estar mal es dejar de estar peor. Y es un año donde se estabilizó de
alguna manera Chile. Mejora la satisfacción personal con la vida, lo
muestra la encuesta del CEPA un 73%. Varios chilenos nos alegraron el día a
día. Emilia Díez, la candidata a mi universo. Los Bunkers, que fue el mejor
concierto del año. Chris MJ con su cuarta canción en Spotify a nivel
global. Pedro Pascal, que sigue brillando. Coli, la Fran Croveto con su oro
olímpico. Colo Colo, que es el equipo favorito de los chilenos. No el mío, pero es el
favorito de los chilenos. Vuelve a ser campeón.
Entonces pasaron cosas también que fueron positivas, ¿cierto? Y que reflejaron un
estado de ánimo, que nos deja con esta nota promedio 4.4 de nuevo mala, pero al
menos no pasamos de curso y nos permite mirar con algo de optimismo lo que pueda
ocurrir el 2025.
Sí, perdona, en los hitos que tú mencionas, lo negativo se asocia más bien a la
política y lo positivo a otros hechos de carácter nacional que no tienen nada que
ver con la política o con lo que hace el gobierno.
Yo creo que lo que estamos viviendo en términos de delincuencia y
crimen organizado no es algo que podamos asociar a la política. Yo creo que es un
problema que tiene el Estado de Chile y que, en general,
política y economía, yo creo que es un problema que tiene el Estado de
Chile y que tiene el mundo entero. Cuando uno ve, por ejemplo, las razones por
las cuales los norteamericanos decidieron votar por Donald Trump,
¿cuáles eran los dos principales hechos?
Seguridad asociada a inmigración y economía asociada al costo de la vida. Y los
atributos por los cuales decidieron elegir a Donald Trump son experiencia
para gobernar y autoridad y liderazgo para poder hacer los cambios
necesarios. Básicamente efectividad, no tomando en consideración el
carácter moral o la ética del candidato, que además consideran que no la
tenía. Y vemos que eso está pasando en Estados Unidos y hoy está pasando en
Europa también y está pasando en nuestro continente. Entonces, es evidente
que el gobierno y el gobierno del presidente Boric va a ser evaluado y, de
hecho, el principal hito negativo hoy día asociado a este gobierno es su gestión
frente a la delincuencia y el caso Monsalve. Pero me parece que trascienden
por muchas veces al gobierno y es algo que hemos ido acumulando durante los
años y que no hemos ido logrando resolver como país. De hecho, en términos
económicos tenemos que recordar que llevamos 10 años creciendo desde el 2014
a la fecha, creciendo a tasas menores al 2%, promediando el 2%. No es una
novedad este gobierno el crecimiento. Viene desde el 2014 y por tanto es el
Estado el que no es capaz de asegurar progreso. A mí me parece que lo que está
viviendo de nuevo Chile y el mundo entero es que nuestra democracia, nuestros
sistemas, no están siendo capaces de asegurar orden y progreso, que son los
pilares fundamentales y fundacionales de las democracias liberales. Y esa es la
inteligencia. Y claro, cuando vemos que la política básicamente no es capaz de
ponerse de acuerdo en nada o prácticamente en nada, más allá de algunas cosas
específicas que creo que si fueron buenas noticias y que se le reconocen al
gobierno, como por ejemplo la ley de 40 horas, la ley Karin o la aprobación del
Ministerio de Seguridad, pero en las cosas estructurales no avanzamos, creo
que evidentemente hay un deterioro de la relación de la opinión pública con la
política. Bien, ya que estamos hablando de los puntos del gobierno,
conversemos un poco sobre esta aprobación sostenida que tuvo el
presidente prácticamente todos los meses con alrededor de un 30%. ¿Qué podemos
analizar de este porcentaje y cuáles fueron los momentos en que subió o bajó
esa aprobación? Bueno, como tú bien dices, efectivamente la aprobación del
presidente Uribe va a cerrar el año en un 31%, independiente incluso de lo que
pueda pasar en la medición que va a quedar de la semana en el año, porque
dos números no van a afectar los 52 anteriores, el promedio de los 52
anteriores. Ese 31% de aprobación del presidente Uribe durante el 2024 es
exactamente igual al que tuvo el 2023 y no muy distinto al del 2022, y
básicamente lo que muestra, creo que son dos cosas relevantes. Uno es que los
niveles de aprobación del presidente Boric entre octubre del 2022, las
semanas posteriores al triunfo del rechazo en el plebiscito de salida, y
hoy día no han variado. O sea, aquellos que votaron apruebo tienen una
probabilidad muy alta de aprobar al presidente Boric y quienes votaron
rechazo más bien tienen una tendencia a desaprobar. Ese es un factor importante
porque de alguna manera la relación del gobierno y del presidente Boric con los
chilenos es una relación electoral, que está electoralizada. Recordemos que el
presidente Boric es el primer presidente de la república que ha tenido
cinco elecciones durante su gobierno. Los gobiernos anteriores tenían una sola y
era el año 3. Y cuando tú estás obligado a ir a votar, o tienes que ir a
votar, se produce una relación de lealtad mucho más fuerte con el
gobernante que cuando no lo hace. Entonces hay una relación que está al
final, desde mi punto de vista, electoralizada. Hay un factor importante. El
segundo factor es que el presidente evidentemente ha tenido, entre octubre
del 22 y diciembre del 24, peores semanas, ¿sí?
Y esas cuatro peores semanas son las semanas posteriores al plebiscito de
salida, en octubre del 22, luego cuando cuando declara los indultos hacia
comienzos del 23, el asesinato de los tres carabineros en Cañete, que ocurrió
este año, y el caso Monsanto. Alcanzando su nivel más bajo de aprobación que ha
sido un 25 por ciento. Pero el efecto interesante es que ese 25 por
ciento dura 2-3 semanas y luego vuelve a su promedio en torno al 30-33. También ha
tenido buenas semanas el presidente, donde logra ponerse por sobre el 30 por
ciento, que están más bien asociados a hitos donde el presidente logra conectar
con la opinión pública, controlando la agenda desde sus atributos más bien
personales, el buen comunicador, el que tiene carisma, el cercano, ¿cierto? Los
fuegos panamericanos, las cuentas públicas han sido hitos positivos, el
despliegue del gobierno para los incendios de Valparaíso, las
inundaciones en el sur, incluso también en el caso de los tres carabineros en
Cañeta, ayudó a contener en el fondo de manera correcta esa crisis.
¿Qué nos deja esto? Una evaluación interesante o un fenómeno interesante en
la relación del gobierno con la opinión pública, que es que este
gobierno tiene una aprobación mucho más positiva de la que tenía el segundo
gobierno del expresidente Piñera y la expresidenta Bachelet,
que llegaron a 9% en el caso de Piñera después del estallido social, 15% en el
caso de Bachelet después de Cabal, y que en el caso del presidente Boric no
alcanza a bajar del 25, una mejor aprobación que esos dos gobiernos, pero, y
aquí está el factor que me parece que es interesante tener en consideración una
aprobación significativamente más baja que la que tuvo Bachelet 1 y Piñera 1,
que creo que es la manera correcta probablemente de comparar al gobierno,
porque este es su primer gobierno, ¿cierto? El del presidente Boric. Yo he dicho muchas veces que
estoy seguro que Borich va a gobernar de nuevo, han pegado mucho por eso, pero le
vamos a decir Borich 1, y este Borich 1 tiene un nivel de aprobación
significativamente más bajo que Piñera 1 y que Bachelet 1, y eso evidentemente
muestra que gobernar se está haciendo cada vez más complejo, y que este
gobierno no ha sido especialmente, creo yo,
eficiente o efectivo en gestionar las crisis que ha tenido que enfrentar, e
incluso las autocrisis que se ha generado, digamos como la de los índoles.
Y hay un intento del gobierno, del presidente, de hablarle a su base, su base
podríamos decir que este 30%, por ejemplo vemos en los últimos días al
presidente volviendo a criticar a las AFP ahora en el contexto de la reforma de
pensiones, ¿es un intento de mantener ese 30% estable que tiene o debiera hacer
otra cosa para subir ese 30% como tú nos dices que su aprobación finalmente es
más baja que los Piñera 1 o Bachelet 1? Yo creo que evidentemente el gobierno ha
coqueteado durante el año en ciertos momentos con mantener esa línea base
sólida, no sólo con las críticas a las AFP, sino también por ejemplo con
el acuerdo del pago de la deuda histórica a los profesores, y sobre todo con el
proyecto del CAE. El proyecto del CAE el gobierno lo ha utilizado de manera
frecuente, ¿cierto? Durante el 2024 instalándolo y reinstalándolo, a pesar
de que la probabilidad de que se apruebe no es muy alta, ¿cierto?
Con el objetivo de dar mensaje a ese grupo, a ese 30% que lo apoya de
manera bastante incondicional, jóvenes especialmente de estratos medios altos
identificados con la centro izquierda a la izquierda.
Pero no me parece que sea particularmente novedoso, todos los
gobiernos van a buscar en el fondo tener líneas de generación de contenido, por
así decirlo, y de política pública que vayan directamente a sus bases. Ahora,
¿te permite ganar elecciones? No, no te permite ganar elecciones y creo que en
ese sentido, a mí yo soy de los que cree que es evidente que el gobierno perdió
la última elección municipal, la perdió de manera categórica, y por lo tanto los
elementos necesarios para construir una base electoral que te permita ser
competitivo, pensando ahora en las elecciones presidenciales y en las
elecciones parlamentarias, te obligan a salir de tu 30% y eso es ir a buscar
personas que votaron rechazo en el plebiscito de salida, que han votado por
otros partidos no del oficialismo, en las elecciones municipales, en los
otros plebiscitos, entonces eso requiere un desafío mayor y obviamente que una
frase o cómo se ha llevado adelante la reforma a pensiones, que es muy esperada
por parte de la unión pública, nos ayudan, digamos, a aumentar esos niveles de
aprobación y que vayan más allá de este promedio de 31 por ciento. ¿Y cómo se
proyecta el próximo año? ¿Qué crees que va a ser la estrategia que va a tomar el
presidente o el gobierno para la opinión pública, por la aprobación? ¿Es el último
año? ¿Qué cosas tiene que cerrar para que esto mejore? A mí me parece que el
2025 va a ser el año donde el gobierno va a buscar dejar instalado el legado
del presidente Moritz que le permita volver a ser gobierno ya sean cinco o
nueve años más, digamos. ¿Y cuál sería el legado a tu juicio?
Bueno, yo creo que hoy día el legado está asociado a... hoy día es algo débil ese
legado, ¿cierto? Porque está asociado a la ley de 40 horas, al aumento del sueldo
mínimo, a la ley Karin, trenes para Chile, un poquito pero tampoco muy
relevante y sin duda la aprobación del proyecto del Ministerio de Seguridad y la
aprobación de más de 50 leyes en esa materia. Hoy día parte del
legado está ahí, digamos, y siendo el plato fuerte el Ministerio de Seguridad
tienes al mismo tiempo la contrapartida, ¿cierto? Que la tu principal debilidad,
tu principal... la principal crítica que tiene este gobierno de su gestión en
materia de delincuencia y el aumento de la ola de asesinatos y la fuerza que ha
mostrado el crimen organizado. Entonces, esa parte del legado queda un poquito en
entredicho. Va a requerir tiempo, evidentemente, para que el Ministerio de
Seguridad muestre sus condiciones y capacidades para gestionar la
delincuencia. Y por lo tanto, desde mi punto de vista,
para que ese legado quede instalado el 2025 el gobierno necesita y el
presidente Uribe necesita que se apruebe la reforma de pensiones. Por eso a mí me llama
particularmente la atención su declaración ayer día. Porque su
declaración ayer lo que hace es tensionar, es polarizar el debate cuando lo que
necesita el presidente y el gobierno es lograr al menos aprobar una de las
reformas que se planteó en un inicio y que están en su programa. Aunque esté
muy lejos el resultado de su programa original. Poder en el fondo decir
logramos aprobar una reforma de pensiones después de 10, 12 años de
tramitación, es la manera de dejar instalado ese legado. Legado que
evidentemente va a venir acompañado con mayor experiencia, porque ya fuiste
presidente cuatro años, porque incluso en algún minuto se cuestionaba
las experiencias vitales del presidente. Pero bueno, ahora va a haber sido padre,
va a tener otro rodaje, otra relación con el día a día que no
había tenido antes y que evidentemente van a ser positivos para él. Entonces
a mí me parece que es clave en este 2025
la aprobación de la reforma de pensiones. Si no lo logra, probablemente el
legado del gobierno va a quedar debilitado, considerando el
rechazo, el triunfo del rechazo y los problemas que ha tenido en relación a
la gestión de la delincuencia, el caso Monsalve. Y esos hitos van a quedar muy por
sobre los positivos. Y va a ser un año complicado para dejar un legado porque es
un año marcado por las elecciones. Siempre les pasa a los gobernantes en su
último año en todo caso. Pero me gustaría que entremos un poquito en ese
detalle. Tú ya lo mencionabas en los casos de Estados Unidos y como eso lo
estamos viendo acá también, las preocupaciones de la gente, la
delincuencia, la migración. ¿Cuáles serán los temas que definirán esta elección?
Bueno, yo creo que los temas van a ser principalmente dos. Y lo decíamos antes,
¿cierto? Es orden y progreso. Orden asociado al combate a la delincuencia, el
crimen organizado, buscar normalizar el país, digamos, empezar a hacer
retroceder estos niveles de violencia que nos tienen básicamente horrorizados,
digamos. Y por otro lado, ¿cuáles son las condiciones para que Chile vuelva a
progresar y que vuelva a crecer? Yo creo que los chilenos están mucho más
conscientes de la importancia del crecimiento económico para mejorar la
calidad de vida de las personas porque habilita condiciones de consumo, habilita
la posibilidad de poder acceder a la vivienda, a comprar un auto, a acceder a
salud y educación de calidad. O sea, yo creo que eso van a ser principalmente los dos
grandes, grandes temas de la campaña. Y quien logren presentar las propuestas
más creativas, innovadoras, que permitan ir resolviendo estos dos temas, me parece
que van a tener, van a estar en una posición de ventaja. Los atributos creo
que, lo decíamos al principio, yo creo que van a ser muy parecidos a los de
Estados Unidos. Experiencia para gobernar, autoridad liderazgo, capacidad para
resolver los problemas y, por lo tanto, en el fondo, atributos más bien de
corto plazo. De eficiencia, de efectividad, frente a la
búsqueda de resolver estos dos grandes dolores que tiene el Chile hoy día.
¿Y qué tan relevante crees que será el posicionamiento en las encuestas de los
posibles candidatos? Muchas veces se habla de, bueno, veré como marco para ver
si soy candidato o no. ¿Va a ser eso muy importante? ¿Van a ser las propuestas,
posicionamiento en redes sociales, por ejemplo? Bueno, yo creo que las redes
sociales hoy día están cumpliendo un rol súper relevante. Probablemente,
incluso, es difícil medir la proporcionalidad de su influencia en
relación a los medios del mainstream, ¿cierto? Radio, prensa, televisión. Pero
cuando uno ve que Johannes Keiser llega a un 5% de intención de
voto espontáneo y no había sido entrevistado por ninguna radio, ningún
medio, ningún canal de televisión hasta ahora, es porque esa intención de
voto se construye a través de YouTube y de TikTok y algo de Instagram, digamos.
Y eso va a seguir siendo tremendamente relevante
el 25 y probablemente decisivo. Cuando vemos, por ejemplo, que en Estados Unidos se
identifica que uno de los principales medios de influencia fueron los podcasts,
me parece que vamos a seguir siguiendo esa línea, digamos. Obviamente que
pensando en la elección presidencial, Evelyn Matei llega a una posición de
privilegio. No solo lidera en intención de voto espontáneo con más de 18 puntos
de ventaja de quien la sigue, que es José Antonio Kast. Lidera en todos los
hipotéticos escenarios de segunda vuelta con ventajas muy grandes en escenarios
competitivos con Bachelet, pero la supera por 16, 18 puntos. Además, Chilevamo
ganó la elección municipal, tuvo un buen desempeño, que es una pieza
fundamental. Ganó la Comuna de Santiago, que ha sido predictora de las elecciones
presidenciales del 2008. O sea, llega a una posición privilegiada y yo creo que más
bien vamos a tener que estar atentos durante el 25 a las posibles amenazas
que tiene Evelyn Matei, que la alejen de un triunfo que hoy día se ve más probable
de lo que se veía hace dos meses. Es decir, si la elección fuera hoy, es Matei
quien gana en todos los escenarios. Pero qué tan abierta crees que todavía está
la elección? Recuerdo que para la última, la candidatura de Boric se concretó
pocos meses antes. O sea, fue un candidato que apareció cuando ya la carrera uno
creía que ya estaba corrida en gran parte. Bueno, por eso decía, hoy día la
candidata más probable que pueda ganar la elección presidencial es Evelyn Matei,
pero yo creo que hay que tener en cuenta al menos cuatro amenazas. La primera es
que la elección presidencial y la decisión del próximo presidente de Chile
se ha venido retrasando elección tras elección. Recordemos que el
presidente Boric a esta altura, en diciembre del año tres, marcaba cero
puntos. En abril del año cuatro, o sea, del próximo año, marcaba tres puntos y
terminó ganando la primaria. Es el primer presidente que no gana la primera
vuelta y termina ganando la segunda. Entonces, ahí hay un factor que es
evidentemente relevante. Digamos, la elección presidencial propiamente tal no
ha comenzado, va a comenzar en marzo. El segundo factor, o la segunda amenaza que
me parece relevante, es que todavía, al menos desde la perspectiva, desde la
pregunta quién te gustaría o por quién votarías, con respuestas espontáneas, un
40% responde no sabe, no responde ninguno. Y recordemos que Franco París
sí sacó un poco más del 20% de los votos en la última elección presidencial, no vino
nunca a Chile. Y ese espacio va a ser llenado por alguien. De ese 40% va a
venir, va a ser llenado por algún candidato más bien desde la lógica de
TikTok que de la lógica del Mercurio.
Y hoy día no sabemos quién es. Hoy día ese espacio está disponible. En parte lo
tomó un poquito Johannes Keiser, mitad TikTok, mitad Partido Republicano le va a
crecer. Pero ahí va a crecer alguien, alguien va a tomar ese espacio. Segunda
amenaza. Tercera amenaza. A mí me parece que, a pesar de que hoy día el oficialismo
tiene un vacío en sus candidatos, la más competitiva es Michelle Bachelet que ha
dicho en reiteradas ocasiones que no va a ser. El segundo más competitivo es
Tomás Modano, que también ha dicho en reiteradas ocasiones que no va a ser. Eso
deja un vacío muy grande en el oficialismo. Y desde mi punto de vista, el
oficialismo va a tener un candidato competitivo en primera vuelta si es que
logra hacer una gran primaria. Si hay una primaria unidad del oficialismo con
Blado Miró, con un candidato del PS, con Carolina Toá, con Marco Enrique Ominami
u otros, digamos, candidatos... la ministra Jara, por ejemplo, como
candidata del PC, o quienes terminen configurando esa primaria, ese candidato
puede perfectamente representar un tercio del electorado en primera vuelta.
Considerando que es más o menos la aprobación que tiene el presidente,
¿cierto? Y es lo que han obtenido en los distintos procesos electorales. Un
candidato con 30 puntos es un candidato que pasa segunda vuelta. Recordemos que
Constantino Castro pasó primero a la segunda vuelta con 28 puntos. Incluso
podría ese candidato terminar pasando primero, y eso evidentemente dejaría una
elección abierta para la segunda vuelta, considerando que las derechas o las
oposiciones van a tener dos, tres o hasta cuatro candidatos en primera vuelta. Si
vemos todos los entusiasmados, Evelyn Matei, José Antonio Cáceres, Johannes Kaiser, el Rojo
Edwards u otros, digamos, que han manifestado sus ganas de ser candidatos
presidenciales. Y la última amenaza, que me parece
relevante, creo que lo hemos visto un poquito claro en el debate de pensiones,
yo no sé si Evelyn Matei tiene una estructura de campaña preparado para
enfrentar la estructura de la moneda.
Y eso hace, sumado a
la recurrente capacidad de las derechas de cometer errores, puede evidentemente
afectar su desempeño electoral. No todavía, pero sí cuando ya estemos en
tierra derecha. O sea, creo que Evelyn Matei no puede confiarse en su 26 por
ciento, 28 por ciento de votos contarios, no puede confiarse en sus ventajas de segunda
vuelta. En marzo va a empezar un partido completamente distinto y luego a mí hoy
día me quedan dudas de que si sus equipos y sus estructuras, de nuevo, tienen
la capacidad de enfrentar las estructuras que tiene hoy día la moneda montada.
Bien, Roberto Isigson, muchísimas gracias por tu análisis, por tu tiempo y vamos a
ver cómo se viene el 2025 y lo veremos también por KM, me imagino.
Encantado, Daniela, muchas gracias por la invitación. Muchas gracias también a todos
los que nos están viendo, nos vemos en cualquier momento con más Mirada Libro
y un muy feliz Año Nuevo para todos.
