El ex director de Gendarmería, Christian Alveal, aborda la prisión preventiva decretda contra Manuel Monsalve y asegura que "yo no hubiese apostado por un penal de este tipo, porque al interior hay internos que pertenecen a grupos criminales y también algunos ex subversivos que tienen otros modus operandi y tenemos la delincuencia común".
Hola, muy bienvenidos a este programa. Soy Magdalena Olea, periodista del LIBERO,
y en esta ocasión vamos a hablar sobre la prisión preventiva decretada para el ex
subsecretario Manuel Monsalve, imputado por violación y abuso sexual. Vimos ayer la segunda
jornada de formalización en la que el juez Mario Cayul determinó cuatro meses para la
investigación del caso y ordenó la prisión preventiva y el ingreso de Monsalve a la
justicia pública inmediatamente, por lo que hoy día a la madrugada Monsalve fue
trasladado al Centro Penitenciario de Rancagua. Y para hablar de este hecho estamos conectados
ya con Cristian Alvial, exdirector nacional de Gendarmería, que le damos la bienvenida
al programa. Estamos viendo en cámara cómo está, Cristian.
Muy bien, estimada Magdalena, muchas gracias por la invitación.
Gracias a usted. Bueno, veíamos la formalización de Manuel Monsalve. Quiero preguntarle para
convencer qué le parece esta medida aplicada y la cárcel o el recinto penitenciario al
que ingresa el ex subsecretario, que es el de Rancagua, ¿no?
Sí, bueno, las resoluciones judiciales Gendarmería siempre las acata. Es más, por ley orgánica
tampoco se pueden cuestionar y comentar, digamos. Solo se acatan. Lo importante es entender
acá, Magdalena, la importancia, creo, de una buena vez que Chile revise la modernización
necesaria del sistema penitenciario. Yo creo que el ingreso de persona en esta condición
de privación de libertad, en el contexto actual de hacinamiento de un reconocimiento
explícito por distintos actores, no solo de la cantidad mayor a la capacidad que tiene
la cárcel en términos de plazas, sino a los cambios más bien cualitativos de la delincuencia
vinculada a un crimen organizado transnacional creciente en el territorio y que tiene un
impacto directo en las cárceles. Yo creo que eso es lo complejo del ingreso de una persona
que ocupó un cargo o ostentó un cargo directamente vinculado al combate al crimen organizado.
Yo creo que esa es la complejidad para los sistemas penitenciarios, cualquiera sea el
país, ¿no? Pero particularmente en las condiciones de Chile, y si no es cierto,
podemos decir que tenemos ventajas comparativas con algunos países de la región o la gran
mayoría de los países de la región, no estamos exentos de riesgos y de la necesidad urgente de
monizar la gestión penitencial. Y en ese sentido, ¿usted cree que debiesen haber enviado al ex
subsecretario Lugar a una cárcel que reuniera características distintas? ¿O esta en particular
le parece adecuada? O sea, yo respeto la decisión institucional, me imagino que ahí hubo algunas
conversaciones entre Gendarmería y su opinión respecto a un eventual ingreso que establecimiento
tenía o no mayores condiciones de seguridad. Yo particularmente no hubiese apostado por un penal
de este tipo, digamos, porque al interior hay internos que pertenecen a grupos criminales,
también algunos ex subversivos que tienen otros modus operandi, ¿no? Y tenemos una delincuencia
común. Entonces, está este componente bastante complejo entre lo que es conductas relacionadas
con terrorismo, delincuencia criminal organizada, algunas con tentáculos con bandas internacionales
y además población penal multi-reincidente, como tienen generalmente todos los complejos de este
tipo, concentran población penal más compleja de cada región. Por ende, tienen una estructura que
permite una supuesta adecuada segmentación, pero es imposible que tú puedas garantizar
todo dentro de un penal. Se minimizan riesgos, pero no se eliminan. Y desde esa perspectiva yo
hubiese tenido personalmente, creo, una postura distinta, sin embargo hay que respetar la discusión
institucional y se habrán, creo yo, tomado las medidas necesarias para, pero creo que desde mi
perspectiva es un riesgo más alto. Me quiero detener en eso, Cristian, porque efectivamente lo que usted dice
de que hay bandas del crimen organizado, de hecho se ha hablado de que en la cárcel de Arrancagua
hay miembros del tren de Aragua. Entonces, efectivamente, considerando eso, considerando
que Manuel Monsalve realizó todo un trabajo, digamos, con mirar al combate del crimen organizado
desarticulando bandas cuando él estaba a la cabeza de la Subsecretaría del Interior, ¿realmente cree
que efectivamente es un riesgo? ¿Está en riesgo la integridad física de, o podría estar en riesgo la integridad física de Manuel Monsalve?
O sea, yo no quiero decir nada que sirva como para que la medida cautelar que impuso el tribunal
sea revisada, porque el exdirector de Gendarmería señala que no están las condiciones de seguridad en ese penal.
Yo creo que hay condiciones de seguridad en todos los penales, pero uno tiene que minimizar algún tipo de riesgo, ¿no?
Y hay cárceles que, por la calidad de población penal que albergan, tienen más riesgo que otras. Yo creo que eso es lo primero.
¿Y esta es una con mayor riesgo, dice usted?
Es que la cárcel en sí misma es una cárcel segura, desde el punto de vista que tiene infraestructura, tiene envolventes tecnológicos
que aseguran la cárcel, ¿no? O minimizan los riesgos de fuga o de ataque del exterior.
Pero para este tipo de personas que ostentaron cargos específicamente vinculados al combate contra el crimen organizado
y bandas internacionales de crimen, yo creo que debió haberse analizado otro tipo de penales.
Es de mi lógica pensar que, estando uno en situaciones similares, no uno tenía que ver distintas variables
y dimensionar dónde podía realmente asegurarse la integridad física de las personas.
Aquí todas las personas deben ser resguardadas, todas, sin excepción.
Pero hay riesgos mayores cuando estas han cumplido cargos y son personas públicas.
Entonces, todos estos aditivos se tienen que considerar en una matriz de riesgo
y se tiene que proponer a la autoridad penal que puedan tener mejores condiciones de seguridad, ¿no?
Para la persona, Magdalena, no solo para ella.
¿Debe tener eso una protección especial, Manuel Monsalve, en este caso?
¿Sería posible establecer ciertas medidas especiales y cuáles serían?
Mirá, Magdalena, hay situaciones en las cuales, por ejemplo, en su minuto te comento,
me tocó resolver dónde debía permanecer en Chile durante su proceso Raúl Escobar Polete,
un ex subversivo que estaba vinculado directamente al asesinato del senador Jaime Guzmán,
y teníamos que, de acuerdo a la instrucción que recibía, minimizar todo riesgo
y claramente uno entendía que la cabeza, obviamente, del director en ese minuto,
que ostentaba el cargo, tenía que tomar una decisión importante, ¿no?
Y lo que se optó como equipo de trabajo en su minuto fue desalojar un ala del área de salud,
por así decirlo, Santiago 1, penal con su sonado,
y colocar un piquete de funcionarios a cargo de un oficial con vigilancia 24-7.
Durante toda su permanencia en Chile estuvo en esas condiciones hasta cuando regresó,
porque era relevante, había un interés público, pero además había situaciones de peligro,
tanto de fuga, rescate o, eventualmente, un atentado.
Entonces, se toman medidas excepcionales, no un privilegio, sino que medidas excepcionales,
de acuerdo a las instrucciones recibía, al contexto que estábamos, obviamente, evaluando,
y se tomaron decisiones especiales.
En su minuto, cuando estuvo el expresidente preso en nuestro país, Alberto Fujimori,
las autoridades de la época decretaron que la Escuela de Gendarmería, a través de un decreto,
se creara un anexo cárcel en la Escuela de Gendarmería y estuvo los 10 meses
creada, particularmente como sección cárcel, todo lo que era la cuadra y casinos oficiales,
con un destacamento de personal a cargo de un oficial 24-7 durante los 10 meses que estuvo en Chile.
Cuando se toman medidas especiales extraordinarias, no son privilegios,
son condiciones que deben tomarse para garantizar el proceso.
Yo creo que hoy en día hay un interés en que la investigación llegue a fondo,
que se clarezcan los hechos, y hay que garantizar, obviamente,
y contribuir a que este proceso continúe sin ninguna anormalidad.
Entonces, en ese sentido, el ingreso de una persona de estas características
obliga a tomar medidas excepcionales.
Y aunque se tomasen estas medidas excepcionales que usted menciona,
¿de todas maneras es posible, con esas medidas,
garantizar la seguridad de Monsalve en la cárcel de Rancagua?
Las medidas lo que hacen es minimizar riesgos.
Siempre hay riesgos que son latentes y uno los minimiza, los gestiona,
pero jamás los puede eliminar.
Es una constante de gendarmería, las fugas se tienden, ojalá, a que sean cero,
pero, lamentablemente, existen vulnerabilidades que se tienen que estar
revisando, y es por eso que gendarmería, periódicamente,
tiene que revisar su protocolo, actualizarlo.
La delincuencia va cambiando, Magdalena, y también los sistemas tienen que ir
respondiendo a ese cambio que es dinámico, y los riesgos van a ser mayores
en la medida que esta delincuencia cuente con mayor poder adquisitivo,
que, por consecuencia, genera mayor probabilidad de corrupción,
mayor posibilidad de tener armas, mayor posibilidad de contratar soldados
que les puedan rescatar en un procedimiento de traslado a un tribunal
o traslado a un servicio de asistencia pública externa.
Todos esos son factores de riesgo que se deben minimizar.
Y usted dice que habría tomado una postura distinta en este caso.
¿Por qué tipo de penal se hubiese inclinado usted, hubiese optado usted,
si usted hubiese tomado esta decisión, digamos?
Bueno, yo creo que las cárceles, como Rancagua,
tienen módulos que son distintos unos de otros, no en tanto su infraestructura,
sino en términos de la población penal que habitan unos de otros.
Diferenciado básicamente entre condenados, imputados,
y cada una de estas dos categorías, subdivididas entre condenados o
imputados de alta, mediana o baja compromiso delictual.
Pero sin perjuicio de que eso existe y se trata de hacer,
y hay equipos que clasifican a la población penal y la segmentan,
cuando ingresan a un penal para evitar el contagio o evitar también el abuso de
internos más agresados en relación a los que no lo tienen,
hay factores de riesgo importantes.
Y, insisto, que una persona con el rol que ésta cumplió en su
minuto, desde mi perspectiva, debieron haberse considerado medidas que
históricamente la institución también ha adoptado en casos similares,
de cargos, le acabo de mencionar el caso Fujimori,
el caso puntual incluso de una arquitecta que ingresó cuando yo era
alcalde de la cárcel de mujeres, el CPS de San Joaquín.
Por la connotación del delito, la autoridad de la época ordenó que dos
funcionarias de la unidad de servicios especiales penitenciarios la custodiaran
en una cárcel donde hay funcionarias, obviamente, de gendarmería,
pero la autoridad impuso que, particularmente por la connotación del
hecho, por el alcance mediático que estaba teniendo en ese minuto,
dos funcionarias de unidad distinta a la cárcel la custodiaran 24-7.
Eso cuenta un poco de cómo se han tomado medidas excepcionales cuando ocurren
ingresos de este tipo.
Ya, ahora usted dice que de todas maneras hay factores de riesgo
importantes, ¿no?
Con el ingreso de Manuel Monsalve a la cárcel de Rancagua.
¿Cuáles son estos riesgos que usted menciona?
¿Cuáles son también las características de esta cárcel?
¿Cómo es?
Para poder entender también porque se ha dicho que Manuel Monsalve ingresó
al módulo 86 del penal, que es un apartado distinto,
con interno ligado justamente a delitos sexuales, ¿no?
Esto es de alta o de baja complejidad.
Por lo tanto, ¿cuáles son los factores de riesgo y las características?
Mira, Rancagua es una cárcel dentro de las ocho cárceles concesionadas que
Chile tiene, una infraestructura bastante conveniente que permite separar a la
población penal en sus mínimas condiciones como te lo mencionaba,
entre condenados e imputados y cada una está en categoría entre los que están
categorizados como alto, mediano y bajo compromiso delictual.
Sin embargo, también hay que considerar que la población penal rechaza per se
cualquier delito vinculado a violación, ¿no?
Son delitos muy mal mirados por la población penal en general.
Y en consecuencia están en dependencias de bajo compromiso delictual y
con personas de delitos similares o de poca monta,
delitos más bien pueden ser económicos,
manejo en estadoría causando lesiones, etcétera,
y que ordenen el ingreso están en estas secciones de bajo compromiso delictual.
Pero además, el cargo, la relevancia que esta persona ejerció en el combate,
justamente el crimen organizado, hace que estas probabilidades de riesgo sean
más altas.
Y creo y no tengo temor en decirlo que la institución debió haber
previsto este escenario y haber tomado medidas especiales.
Yo las hubiese tomado.
Creo que uno, la institución está supeditada,
acepta la decisión política, pero es deber de la institución también
colocar los antecedentes técnicos para que se tomen mejores decisiones, ¿no?
Yo creo que eso es importante también evaluar.
Y lo otro, que yo no conocí en mi carrera, digamos,
que una ex autoridad que estaba ejerciendo ayer un cargo de tanta
relevancia estratégica en el combate del crimen organizado,
al día siguiente esté enfrentando un proceso y que a los días sucesivos esté
hoy día privado de libertad.
Y eso hace que, no es que haya sido esta persona subsecretario de interior,
hace un año, seis meses atrás, sino que esto es totalmente presente en
tiempo que la población penal también lo lee muy bien.
Si no hay que desmerecer también que así como nosotros, Madeleine,
estamos conversando este tema, para la población penal y
particularmente la delincuencia organizada,
no es lo que nosotros pensamos.
Creemos que es una población que está no informada y
que no analiza distintos escenarios.
Yo creo que la delincuencia organizada lo que nos está demostrando como Estado,
es que está mucho más organizado que muchos Estados.
Y en segundo lugar, que tienen capacidades logísticas,
de planificación, muy, muy,
por sobre la media de lo que conocíamos de la delincuencia común.
Entonces no podemos, creo yo, bajo ninguna manera y
forma, minimizar sus capacidades criminales.
Y eso, dentro de una cárcel, Magdalena,
tenemos en ese escenario, complejidades mayores.
Claro.
Cristian, y respecto al módulo del penal, que es el 86,
que yo le mencionaba que está ligado a delitos sexuales.
Se ha dicho que es el mismo módulo al que ingresó Jorge Valdivia,
también Eduardo Macaya,
que podría también encontrarse en la misma sección del penal con Juan Ramón Godoy,
que es el exalcalde de Rancagua.
En el fondo, ¿por qué?
¿Por qué todo en esta sección o en este módulo?
¿Y si tiene la opción de estar más aislado acá?
Y si se considera por lo mismo de baja complejidad ese módulo, ¿no?
Bueno, como te decía, las cárceles tienen, todas tienen distintas,
me refiero a las cárceles concesionadas y las cárceles más grandes,
como Valparaíso, Arica, que son cárceles no concesionadas,
sino que tradicionales, o construcción estatal,
también tienen distintas dependencias para diferentes tipos de interno.
Pero insisto que el ingreso al interior de una cárcel,
dada la forma de cómo operaba el primer organizado en la región,
yo creo que es importante, Magdalena, ver eso, digamos, como un factor de riesgo,
que insisto, desde mi perspectiva, yo lo hice evaluado con mayor atención,
pero como no tengo toda la información y si la tiene la institución hoy día,
me imagino que ellos ponderaron y sugirieron, quizás,
que este penal reunía las condiciones y ojalá nada ocurra y todo esté normal.
Pero lo único que uno cumple con decir y advertir, digamos,
que hay escenarios distintos,
considerando lo que ha pasado en otros penales de la región,
en donde el crimen organizado no deja de operar porque está privado de libertad,
solo se readecua a las condiciones de encierro,
pero siguen tomando decisiones criminales.
Ya, pero para entender, para que la gente nos entienda lo que nos están mirando,
¿cuáles son las condiciones de esta cárcel en particular?
¿Cómo conviven adentro, para poder entenderlo?
¿Cómo duermen? ¿Cuánta gente hay por celda? ¿Si tienen patio común? En fin.
Bueno, cada agrupación modular, por ejemplo, en este caso,
lo que usted señalaba, que este módulo en particular
reunía este tipo de perfiles de interno, un exalcalde,
en este caso, personas que están vinculadas con delitos sexuales o económicos,
estas personas tienen distintas celdas,
en donde pueden estar dos o cuatro personas a lo más,
un patio común, una sala de uso múltiple común,
pero donde ellos también se alimentan,
son contabilizados todos los días, en la mañana y la tarde,
todos se supone que deben estar en ese espacio por razones de seguridad
y permanecer ahí.
Y cuando son trasladados a una eventual atención de enfermería,
cuando son trasladados a la oficina de clasificación o área técnica,
que genera los procesos de intervención,
esta población penal es imputada,
por ende no es parte de la oferta programática en materia de reinserción,
pero pueden requerir algún tipo de atención en particular,
son trasladados con vigilancia directa por parte de gendarmería a la dependencia
y después, obviamente, reingresados a ese módulo,
pero ellos no debiesen compartir con internos de otros módulos
y con otras categorías en esta lógica de la clasificación
que yo le aludí al comienzo.
O sea, ¿no podría tener contacto con reos de otro módulo más peligroso,
de mayor complejidad?
No, pero no significa que estos internos no estén exentos
a algún tipo de amenaza extorsiva.
Estos siempre, los módulos se comunican,
a viva voz se pueden comunicar.
Pero se supone que, insisto, hay un procedimiento
o hay instrucciones específicas que se han, seguramente, impartido
para tener mayor control de esta agrupación modulada.
Ya, ¿y de cuántos reos estamos hablando versus gendarmes?
Digamos, ¿cuántos gendarmes hay por reo?
Mira, no tengo la información precisa y aunque la tuviera Magdalena,
no te la podría relatar porque son temas que tienen que ver directamente
con la seguridad, ¿no?
Pero siempre hay un déficit de funcionarios,
yo creo que en ninguna cárcel tiene la cantidad de funcionarios que es idónea,
pero me imagino, insisto, que por el ingreso de esta persona
en calidad de imputada a un penal,
debieron haberse tomado, me imagino yo, medidas excepcionales.
Me imagino que este módulo estará, o el sector donde está este módulo,
estará debidamente reforzado.
Ya, ¿pero usted sabe cuántos reos tiene la cárcel de Rancagua,
aproximadamente, digamos?
2.000 internos, más o menos.
Pudiese tener un máximo, no tengo idea cuánto es el día de hoy,
pero no es una población penal menor, ¿no?
Se supone que las cárceles que hoy día se conocen como orientaciones técnicas
de mayor control de una cárcel no debiese exceder los 500 reos,
800 reos, ¿no?
Algo más 1.000 internos.
Esta cárcel tiene prácticamente el doble, quizá un poco más.
Pero es una cárcel compleja, por ejemplo, es una cárcel grande
que tiene distintos módulos, con distintos tipos de internos,
y es parte del desafío institucional de evitar.
Importante, Magdalena, evitar el abuso de internos más avesado,
porque si queremos realmente transformar las cárceles en espacios de reinserción,
tenemos que tener claro que esta posibilidad de reinserción
no conversa en absoluto con los intereses del crimen organizado,
que es tomar el control de la cárcel.
Entonces, cuando tú ves que en las cárceles, incluida Rancagua,
se requisan drogas, se requisan armas blancas, se requisan celulares,
significa que hay vulnerabilidades.
Y esas vulnerabilidades son amenazas para el sistema.
Entonces, desde esa perspectiva, es un antecedente objetivo, ¿no?
Uno podría suponer que no tenemos control de todo lo que ocurra.
Ya. Christian, y por último, para ir finalizando,
si nos puede comentar qué tipo de comodidades tiene esta cárcel
en la que quedó Manuel Monsalve.
Si, no sé, por ejemplo, si está la posibilidad de tener celda privada,
individual, digamos, o son todas compartidas,
el metraje, si cuentan con televisión o baño privado, no sé.
¿Cómo funciona eso?
Mira, la cárcel de Rancagua, como cualquier otra cárcel,
tiene las condiciones básicas.
Acá no hay agua caliente, acá no hay celda individual,
es lo que yo conocía en su minuto de Rancagua.
Es más, tenemos hoy día, Magdalena, en Chile,
una sobrepoblación promedio de un 40,1% de hacinamiento,
lo que significa que las capacidades en términos de plaza
están siendo superadas y Rancagua no es ninguna excepción, ¿no?
Entonces, no creo que se den espacios
para que tengan cada uno interno una celda.
Ojalá algún día las podamos tener, digamos,
porque es necesario cambiar el switch, Magdalena,
que la cárcel en sí misma, en términos de condena,
no es ninguna gran contribución para frenar el crimen organizado.
Lo es cambiar las reglas,
es decir, imponer un régimen diferenciado
de tal manera que esta delincuencia,
que puede ser más peligrosa para la sociedad
y también para los internos que no pertenecen a la delincuencia organizada,
deben estar mucho más controlados en espacios
de mayor adecuación a este perfil.
Y esos internos deben estar en celdas individuales,
sin posibilidad de compartir con otros internos.
Sus visitas, cuando las reciban, deben ser a través del locutorio,
con vigilancia directa, electrónica,
de tal manera que todo lo que hablen
y todo lo que puedan, ellos, video grabada,
o sea, todo lo que ellos puedan expresar verbal o gestualmente
esté siendo grabado en tiempo real e interrumpida
cuando se detecta algún tipo de anomalía
que pueda significar una inseguridad.
Yo creo que el camino hacia el control adecuado
de la delincuencia organizada en contextos carcelarios
supone mucho más refuerzo en tecnología
y control de este tipo de delincuencia
para que justamente, Magdalena,
no ordenen delitos dentro de una cárcel
o delitos hacia afuera de la cárcel.
Dejen de ser las cárceles centros de operaciones criminales.
Es un tremendo desafío para el Estado.
Ya, y por último, en relación a lo que le preguntaba
de los baños, el metraje, o la televisión, por ejemplo,
¿en esta cárcel...?
La televisión está permitida.
Algunos internos tienen esta autorización.
Los baños no son individuales.
Aquí los cuatro internos comparten un mismo baño.
Es lo que yo conozco, reconozco,
me acuerdo de ese módulo en particular,
pero no hay baño individual,
no hay ningún tipo de privilegio.
Magdalena, ninguna cárcel hoy día es una cárcel de privilegio.
Afortunadamente, en eso se avanzó bastante.
En muchas cosas, ¿no?
Nosotros tuvimos, en mi administración,
eliminado el módulo beta.
Nos tocó también sacar las visitas que recibían
los internos al interior de Colina 1
en los mismos dormitorios.
Lo regularizamos después de más de 21 años
y volvieron a tener visitas, como en todos los otros penales,
los recintos de visita, que son las salas de uso múltiple.
O sea, ese tipo, eliminamos también los camaros
de una forma bastante artesanal de que los internos
se organizaban para recibir visitas íntimas.
Eso se eliminó y se estableció solamente
los venusterios como el único medio
por el cual ellos podrían optar a tener visitas íntimas.
O sea, un conjunto de regulaciones
en donde justamente avanzamos
en que las cárceles fuesen espacios de orden
y no al revés, ¿no?
Entonces, yo creo que hoy día, sin equivocarme,
se ha seguido con esa línea de poder tener
mayor control de los penales,
pero también hay que tener claro
que esta evolución de la delincuencia sigue
y los desafíos de ayer no son suficientes hoy día.
Entonces, esto va en una lógica
de constante perfeccionamiento del sistema.
Bien, bien, Cristian Alvial.
Entonces, muchas gracias.
Ahí ya entendemos lo que significa este desafío
que usted plantea de avanzar en los recintos penitenciarios
de nuestro país, especialmente ante el avance
de lo que ha sido el crimen organizado.
Así es que gracias por su mirada,
gracias por contarnos cómo funciona la cárcel,
en este caso de Arrancagua,
en la que está en prisión preventiva Manuel Monsalve.
Y le agradecemos su tiempo
para conversar con nosotros, Cristian.
Gracias, Magdalena.
Sinceramente, una invitación.
Y a disposición.
Hasta luego.
Hasta luego y a todos también
quienes nos sintonizan en este Mirada Libero
y que tengan una muy buena tarde.
Gracias, Magdalena.