🛑 Elimina los 5 mayores errores de comunicación en el trabajo (te están saliendo muy caros) https://sebastianlora.com/5eyt En este video sobre comunicación asertiva te muestro ejemplos de asertividad, agresividad y pasividad, y tecnicas para mejorar la asertividad en el trabajo y en la vida. Es comunicación efectiva y carismática.
La comunicacion asertiva es una de las habilidades sociales más importantes porque nos ayuda a construir y reforzar las relaciones interpersonales de manera sana. Esto implica ganarse el respeto de los demás, mientras respetas a los demás. La asertividad es necesaria en el trabajo y en las relaciones sociales.
¿Por qué consideras que eres el candidato adecuado para el puesto?
Porque sí.
Bueno, no sé, creo que puedo hacer un buen trabajo.
¿Te suena?
En este vídeo te voy a hablar sobre asertividad y cómo comunicarte de manera asertiva en el
trabajo y en la vida, para ganarte el respeto de las personas, llegar a mejores acuerdos y
convertirte en una persona más popular. En la última parte del vídeo vamos a hacer un
test de asertividad para ver cuán asertivo o asertiva eres. Comencemos.
La comunicación juega un papel importante en hacer que tu lugar de trabajo no solo
sea afectivo, sino también un espacio agradable.
Ocurre lo mismo en las relaciones sociales e interacciones con otras personas. En función
de cómo te comuniques, construirás o destruirás las relaciones.
La buena comunicación puede ayudarnos a generar confianza, a resolver diferencias y a crear
un ambiente de respeto que promueva la resolución de problemas y construya relaciones.
Y desde esta perspectiva, ¿qué significa buena comunicación?
Asertividad
Según Wikipedia, la asertividad es una forma de comportamiento caracterizada por afirmar
la posición de uno sin ser agresivo, dominante o negando los derechos de otro, y al mismo
tiempo sin permitir de forma sumisa que otro ignore o niegue tus propios derechos.
Comunicarte de manera asertiva tiene grandes ventajas.
Primero te facilita ganarte el respeto de las personas porque al comunicarte de manera
asertiva, defiendes sus derechos y estableces tus propios límites.
La segunda es que te ayuda a controlar tus emociones porque hablas de ellas abiertamente.
La tercera te da la confianza para pedir lo que quieres porque te das cuenta del valor
detrás de hacerlo.
Es comunicación carismática porque te muestra como una persona segura y cercana a la vez.
Para que me entiendas, vamos a verlo con un ejemplo divertido.
Era un soleado día de primavera.
Pepe, el perro, caminaba alegremente por la calle cuando de repente, al pasar frente a
una casa, se le enfrentó un gran perro negro que comenzó a ladrar furioso desde el otro
lado de la verja.
¿Pero qué haces?
Preguntó Pepe.
Estoy protegiendo esta casa, contestó el gran perro negro.
¿Y por qué me ladras?
Si yo no he hecho nada, preguntó de nuevo Pepe.
Porque eres una amenaza.
Todo el que pasa frente a la casa es un posible ladrón y prefiero no correr el riesgo, así
que le ladro a todo el mundo.
Incrédulo, Pepe se encogió de hombros y se fue, pensando en toda la energía que ese
gran perro negro estaba desperdiciando innecesariamente.
A la mañana siguiente volvió a pasar frente a la misma casa, preparado para el ladrido,
pero para su sorpresa se encontró con un segundo perro que parecía más bien un peluche
que un animal de verdad.
¿Qué le pasó al gran perro negro?
Preguntó Pepe.
Fastidiaba mucho a los dueños con tanto ladrido, así que lo regalaron y lo cambiaron por mí,
contestó el peluche.
Tú no tienes pinta de asustar, observó Pepe.
No, conmigo no tienes que preocuparte.
No me enfado nunca.
¿Y qué harías si alguien tratase de entrar a robar?
Preguntó Pepe.
¿Por qué intentaría alguien robarme algo a mí?
Flipando, Pepe se encogió de hombros y se fue, esperando que al peluche no le pasara
nada.
Al día siguiente volvió a pasar frente a la misma casa y lo recibió un tercer perro.
¿Qué le pasó al peluche?
Preguntó Pepe.
Anoche se metieron unos intrusos a la casa y lo único que hizo fue acostarse patas arriba
para que le rascaran la barriga.
Evidentemente se llevaron todo lo que había adentro, contestó el tercer perro.
Entonces, ¿cuál es su estrategia para proteger este lugar?
Volvió a preguntar Pepe.
Ha aprendido que no todo el mundo es una amenaza, por lo que no tiene sentido ladrarle a cada
persona que pase.
También ha aprendido que ser encantador y buena persona, o buen perro, tampoco funciona
siempre, ya que no todo el mundo tiene buenas intenciones.
La gente sabrá siempre que estoy aquí y no tengo que gritar para que se me escuche
ni hacerle la pelota a nadie para caer bien.
Basta con que esté calmado y me comunique de manera clara para que no haya malas interpretaciones.
Esta historia muestra los tres grandes estilos de comunicación, agresivo, pasivo y asertivo.
Quien usa el estilo agresivo busca imponer su criterio, dándole impresión de que no
le importan las necesidades de su interlocutor, puede resultar amenazador o intimidante y
esto produce rechazo.
Imagina que estás en una entrevista de trabajo y la entrevistadora te pregunta, ¿por qué
consideras que eres el candidato adecuado para el puesto?
Una respuesta con estilo agresivo sería, porque sí.
La comunicación agresiva produce rechazo, haciendo que tu interlocutor se sienta mal
en tu presencia y quiera dejar de interactuar contigo, a veces para siempre.
Quien usa el estilo pasivo de comunicación antepone las necesidades de los demás a las
suyas propias, evitando el conflicto a toda costa y mostrándose dudoso de lo que dice.
En la misma entrevista de trabajo, ante la pregunta de por qué te consideras el candidato
ideal, una respuesta con estilo pasivo sería algo así como esto.
Bueno, no sé, creo que puedo hacer un buen trabajo.
La comunicación con estilo pasivo transmite inseguridad, poca credibilidad y dificulta
que los demás te respeten o confíen en ti.
Finalmente, quien usa un estilo asertivo comunica desde una posición segura y humilde a la
vez.
Plantea con claridad sus opiniones, teniendo en cuenta tanto sus propias necesidades como
las de los demás.
Ante la misma pregunta, en la entrevista de trabajo, una respuesta asertiva podría ser
la siguiente.
Me considero un candidato adecuado para el puesto de trabajo ya que, por mi experiencia
laboral y académica, cumplo con todos los requisitos para el puesto.
Aunque diría que soy buen encaje especialmente porque comparto los valores de honestidad,
implicación y entusiasmo que promueve la empresa.
El problema con estos estilos de comunicación es que no se enseñan en la escuela, en la
universidad y prácticamente en ninguna parte.
Tienes que buscarte la vida para descubrirlos.
Por esta razón, bailamos entre los estilos agresivo y pasivo sin darnos cuenta usando
uno cuando queremos mostrar que sabemos de lo que hablamos y otro cuando no nos sentimos
del todo seguros.
Pero el estilo de comunicación asertivo es el que refuerza las relaciones profesionales
y consigue resultados positivos.
Es por tanto el más útil para generar un ambiente colaborativo.
Ahora bien, ¿cómo puedes comenzar a comunicarte de manera más asertiva?
1.
Ten claro lo que quieres conseguir en tus interacciones.
Para poder ir al grano más rápidamente hablando con claridad.
No tener claridad de objetivo hace que des vueltas y vueltas, no se te entienda y transmitas
poca credibilidad.
2.
Usa un lenguaje subjetivo, sobre todo cuando quiers algo de otra persona.
Es decir, evita imponerte con frases como, tienes que bajarme el precio, en su lugar
usa un lenguaje más amable como, me vendría bien un descuento porque no puedo pagar ese
precio.
Usa la primera persona del singular.
Sobre todo cuando trates temas conflictivos.
Evita señalar diciendo tú, has hecho esto, tú tal cosa, tú tal otra, en su lugar, muestra
abiertamente tus propias opiniones e ideas, emociones y sentimientos diciendo, yo opino,
yo creo, yo deseo.
4. Habla desde los hechos, no desde las opiniones. También cuando se trate de una
situación conflictiva en la que tengas que llamar la atención de la otra
persona, céntrate en la acción y no en lo que opinas de la persona. Decir eres un
mentiroso será recibido mucho peor que decir me has mentido. 5. Pon en valor tu
mensaje. Cuando estés convencido de tus ideas, evita decir cosas como esto te
parecerá una idiotez o lo que voy a decir puede que sea una locura porque
resta validez a lo que dices. En cambio, di lo que tengas que decir de manera
franca, clara y sincera. 6. Recuerda las necesidades de los demás. No olvides
nunca que los demás también tienen necesidades y que cuando ambos ganan la
relación se refuerza. Teniendo todo esto en cuenta, vamos a hacer el test. Te voy a
plantear varias situaciones a ver si la respuesta es agresiva, pasiva o asertiva.
Por cada respuesta correcta, anótate un punto a ver cuántos puntos obtienes.
Situación 1. El camarero del bar te sirve la bebida equivocada y tú dices lo
siguiente. ¿Cómo llamas a esto? Te pedí un vino blanco, no tinto. A ver si te pones las
pilas, tío. ¿Agresivo, pasivo o asertivo?
Agresivo en toda regla. ¿No le pega? Porque no es legal. Decir lo mismo pero de manera
asertiva sería algo así como disculpa, te había pedido vino blanco. ¿Me lo cambias
por favor? Situación 2. Compartes despacho con un nuevo compañero que fuma a tu
lado y esto te disgusta mucho. Tú le dices wow, vaya migraña, el ambiente con
humo no me sienta nada bien. ¿Esto es agresivo, pasivo o asertivo?
Pasivo absoluto. Es como si fuese el rey y tú su súbdito. Para abordar esta
situación de manera asertiva podrías decir algo así como perdona pero no está
permitido fumar en el interior y a mí me hace mucho daño. ¿Podrías fumar fuera
por favor? Aunque ojo, ten cuidado porque una persona que se enciende un cigarrillo
en el interior sabiendo que no está permitido puede que no le importe pegarte
un guantazo. Situación 3. Te han hecho la evaluación de desempeño trimestral y no
estás de acuerdo con los resultados y tú dices me gustaría hablar sobre los
resultados de mi evaluación. ¿Podríamos vernos la semana próxima para comentarlos
por favor? ¿Esto es agresivo, pasivo o asertivo? Asertivo. Sí porque habla de tus
necesidades y puntos de vista pero pregunta de manera educada si es posible
que nos veamos para comentar sin dar por sentado que la culpa es de la otra
persona. Situación 4. Estás esperando para pagar en la tienda y las dos
personas en caja están hablando entre ellas al parecer ignorándote y tú dices
¿Me vas a atender o qué? ¿Agresivo, pasivo o asertivo? Agresivo. Estás mostrando
claramente tu malestar de una manera amenazadora. ¿Hasta ahora cuántos puntos
tienes acumulados? Por favor dímelo en los comentarios.
Última situación. Tu jefa espera que aceptes más carga de trabajo pero con el
que ya tienes no das abasto. Aquí te pregunto yo a ti para que me digas en los
comentarios ¿Qué le dirías de manera asertiva sabiendo que si intentas hacer
ambos trabajos no entregarás bien ni a tiempo ninguno de los dos? Te leo.
Comunicar de manera asertiva te ayudará a todos los niveles. Sigue estos
principios y construirás relaciones personales y profesionales sólidas.
Bueno, ¿Qué te ha parecido este vídeo? Por favor dale a me gusta y dímelo en los
comentarios. Además dile al algoritmo que este contenido te interesa
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cada vez que lance un vídeo nuevo como éste. Porque recuerda, si mejoras tu
comunicación, mejora tu vida. En este vídeo te voy a hablar sobre asertividad
y desde que... A ver si te pones las pilas tío.
Ambos trabajos no entregarás bien...
A resolver diferencias...