¿Sabías que existen gestos corporales muy poderosos con los cuales puedes transmitir autoconfianza y seguridad en todo tipo de situaciones sociales y profesionales? Descúbrelos en este vídeo sobre gestos corporales y comunicación.
Gana autoconfianza y seguridad en ti mismo, transmite seguridad ante los demás y conecta mejor con ellos usando estos gestos al hablar en público.
¿Sabías que con un solo gesto de tu cuerpo puedes echar a la basura todo lo que has dicho durante una hora?
Cuando hablas en público, haces networking o negocias en una reunión, tus palabras dicen tu mensaje verbal,
eso que quieres que la gente entienda.
Pero al mismo tiempo, tu cuerpo habla de tus intenciones y lo hace con tanta fuerza
que es capaz de silenciar lo que dicen tus palabras.
Tu cuerpo dice si te apetece estar ahí o no, si te importa la persona que tienes enfrente,
si de verdad le interesa llegar a un acuerdo.
El lenguaje no verbal es el fiel reflejo de las emociones y por ello nos muestra completamente transparentes.
Y mientras hemos aprendido a mentir muy bien con las palabras, el lenguaje no verbal no miente.
Por eso, cuando no hay congruencia entre lo que dicen tus palabras y tus gestos, la otra persona dice,
aquí hay algo raro.
¿Sabes cómo funciona el lenguaje no verbal?
Y más importante, ¿cómo lo usas tú?
Hola, soy Sebastián Lora y si ya lo sabes, por favor, deja un comentario y dime qué te funciona a ti.
Si no, mira este video hasta el final porque compartiré contigo 5 claves del lenguaje corporal
que te ayudarán a reforzar tu autoconfianza y a ganarte la confianza de los demás.
Como vimos en otro video, sin seguridad y autoconfianza se debilita tu credibilidad
porque la gente no se fía de las personas inseguras ya que no dan garantías de que el trabajo salga.
Pero la clave no está solamente en tu nivel real de autoconfianza, sino en la percepción que tiene la gente de ti.
Al escucharte, no solamente escuchan tus palabras, también analizan lo que les dices con tu cuerpo y con tu voz.
Es por eso que, por muy potente que sea tu discurso, si la manera de mostrarte no refuerza lo que dices,
por mucho que te lo creas, no te harán caso.
Imagina que vendes asesoramiento en marca personal.
Por muy bien que te lo sepas, si cuando se lo cuentas a tu potencial cliente tu vestimenta deja mucho que desear,
no te comprarán la idea.
Lo mismo pasa con la comunicación y cómo usas tu cuerpo.
Si este no refuerza lo que dices, eso que dices no te sirve de nada.
Aquí tienes 5 claves para que tu cuerpo y tus palabras hagan un buen tándem
y la gente perciba tu mensaje de la mejor manera posible y a ti como una persona confiada.
Cuando hablo con gente que no sonríe, me cuesta confiar
porque me da mala espina y la impresión de que no es agradable.
Si opinas igual, clica me gusta.
La sonrisa muestra buena voluntad y acerca a las personas indicándoles que te apetece compartir con ellas
y que aprecias su presencia.
Por eso, sonríe siempre que la situación se preste para ello.
Cuando alguien no me mira a los ojos, siento que me esconde algo,
que no le intereso o que no tiene claro lo que dice y eso genera desconfianza.
Y es que el contacto visual es clave para conectar con la gente.
Dicen que los ojos son las ventanas del alma y al mirar las personas a los ojos,
das importancia a su presencia y a la conversación.
Si estás en un entorno profesional, procura mirar la gente a los ojos
pero manteniendo tu mirada en esta zona, que es la zona de poder.
En el pasado, la gente que no mostraba sus manos daba a entender que portaba un arma
y por tanto era una potencial amenaza.
En cambio, cuando dos personas se daban la mano, el gesto mostraba que iban en son de paz.
A día de hoy, mostrar las palmas de las manos al hablar se interpreta como un gesto de amabilidad
y esto genera confianza.
Por eso, tanto en presentaciones como en reuniones o eventos sociales,
gesticula y muestra las palmas de tus manos para mostrarte más amigable.
Cuando pienso en la película El jorobado de Notre Dame, no veo un tipo deforme.
Veo un tipo desganado y con un nivel bajísimo de autoconfianza.
Alguien que va a aportar muy poco a cualquier interacción o acuerdo.
Un cuerpo erguido con los hombros ligeramente hacia atrás muestra una actitud segura y fuerte.
Por eso, saca un poco el pecho, levanta los hombros y mantén la espalda recta
para que la gente sienta que confías en ti.
Los movimientos repetitivos y veloces son características de personas ansiosas
o que están pasando por un momento de nervios.
Por eso, movemos los pies, las rodillas y las piernas cuando estamos sentados en reuniones tensas
y lo mismo cuando nos movemos de un lado para otro al presentar.
No mover los pies o hacerlo solo de vez en cuando y despacio muestra seguridad
porque los movimientos pausados y naturales son características de personas
con un alto nivel de autoconfianza.
Por eso, si tienes la tentación de mover los pies,
para liberar tensión, haz el esfuerzo de mantenerlos fijos en el mismo sitio
para transmitir seguridad.
En resumen, si quieres que la percepción que se haga a la gente de ti
sea de alguien con seguridad y autoconfianza porque de esta dependerá
lo que obtengas de tus interacciones con ellas,
asegúrate de que tu cuerpo acompaña tu mensaje verbal con estos cinco trucos.
Ya verás cómo tu capacidad de persuasión aumenta y cerrarás mejores acuerdos.
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hablando en cualquier tipo de situación profesional
para lograr llevar a la gente a tu terreno.
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para que ellos también consigan ganar autoconfianza.
Y al mirar a las personas a los ojos,
también analizan lo que...
Por mucho que te lo creas, no harán caso.
Cuando hablas en público, haces presentaciones...
No, haces networking.
Cuando hablas en público, haces networking o negocias en una reunión de trabajo,
tus palabras dicen...
Y mientras hemos...
Ahora va muy lento.