En este episodio nos acompaña Percy Valdivia desde España, un emprendedor y conferencista con una historia inspiradora. Nos comparte cómo rompió con las expectativas tradicionales para seguir su pasión por el desarrollo personal y el emprendimiento.
Si esta información te sirvió considera compartirlo, creo que juntos podremos cambiar el mundo a través de la educación financiera! Y siempre recuerda: EL DINERO ES UN EXCELENTE ESCLAVO, PERO UN PÉSIMO AMO
00:00 - Mejores momentos 00:53 - Presentación de Percy Valdivia 05:05 - ¿A qué adversidades te has enfrentado en tus inicios? 14:55 - ¿Qué visión tienes en los próximos años? 15:48 - ¿Qué hábitos crees que son importantes en el día a día? 19:07 - ¿Qué es héroes sin capa? 26:29 - ¿Cómo una persona puede salir de los vicios? 29:35 - ¿Cuáles son tus principales hábitos? 33:03 - ¿Qué opinas de las redes de mercadeo? 36:20 - ¿Qué aprendizajes te trajo los problemas de salud? 44:41 - Primera pregunta ping pong 45:15 - Segunda pregunta ping pong 47:21 - Tercera pregunta ping pong 48:39 - Cuarta pregunta ping pong 49:12 - Quinta pregunta ping pong 51:10 - Mensaje final
La gente no es que no pueda tener resultados, sino que le cuesta que le vean empezar en pequeño.
Y finalmente yo creo que las personas, cuando tú, no sé, subes un vídeo en redes sociales,
de repente solo te den like tres personas, y por esa incomodidad o ese miedo que pase, mejor no lo subes.
Mi cara cambió por completo, toda la parte izquierda de mi cara tuvo una parálisis total.
Y claro, para mí fue un shock total. Y yo me exponía, o sea, yo hacía conferencias, hacía vídeos,
o sea, mi cara sí o sí estaba expuesta constantemente. Entonces decía,
Dios mío, ¿qué me va a pasar ahora? Porque no puedo expresar, me siento mal, no me gusta cómo se me ve,
y obviamente me asusté. Digo, Dios mío, van a aparecer amigos, van a aparecer conocidos,
me van a ver aquí diciendo que yo voy a ser libre financieramente y estaba en el disfraz de una jirafa.
Comienzo a decir, joder, ¿por qué me quedo? Por miedo.
Y yo creo que muchas de las personas tomamos decisiones o nos mantenemos en relaciones,
en trabajos, en situaciones y contextos, más por miedo a perder que porque realmente queramos eso.
Hola amigos, bienvenidos a un nuevo episodio de Invertir Joven.
El día de hoy estoy muy feliz, muy emocionado, tenemos un súper invitado desde España,
así que él es un muy buen amigo, es una persona que conozco hace muchísimos años,
emprendedor, conferencista, empresario, así que tenemos a Irán Persia al día. ¿Cómo estás amigo?
Hermano, un placer el hecho de poder aquí compartir contigo en tu espacio, en este contexto,
así que emocionado, emocionado de estar aquí contigo compartiendo para aportar.
Es la primera vez que estamos grabando un podcast, ya nos conocemos hace muchos años.
Hay muchas personas que te pueden ver y pueden no conocer tu historia, así que prefiero que tú la cuentes.
Para poner contexto, Persi es, bueno, spoiler, es peruano, pero vive en España hace ya muchos años,
es emprendedor, ha sacado adelante un proyecto muy bonito, así que cuéntanos un poco quizás de eso.
Bueno, para hacerlo resumido, como dices, soy peruano, pero ya llevo desde los 10 añitos por España
y básicamente siempre he tenido esa sensación de inconformidad o esa sensación de querer algo más en la vida
y pues lo típico que siempre tus pares te decían que tienes que siempre sacar una carrera para ser exitoso,
trabajar duro para ser alguien en la vida y cuando yo estaba estudiando ya para ser fisioterapeuta,
básicamente pues era me gusta el deporte, me gusta la medicina o algo así, pues fisioterapia.
Entonces cuando estoy haciendo el primer año y medio, primer año de fisioterapia, siento que no me apasionaba,
siento que realmente no era algo que a mí me estaba... iba con el tren y el metro, que tú sabes que también has vivido aquí en España,
pues iba ahí todo el rato diciendo, es que esto no me está gustando, esto no iba con ilusión
y literal pues decidí al primer año dejar la universidad y cuando estaba trabajando en verano,
cuando me aburría, estaba trabajando de socorrista o salvavidas como se dice aquí en Latinoamérica,
pues mi madre me dio un libro llamado Para Recuperar al Pobre y ahí fue cuando estaba trabajando de socorrista
donde dije, guau, esto es algo totalmente diferente, nadie me ha hablado de esto y ahí como que me entró el bichito de emprender,
de ser dueño de un negocio, de hacer algo diferente que no sea solo trabajar, trabajar, trabajar, trabajar
y comencé a hacer resúmenes de los diferentes libros como de Secretos de la Mente Millonaria,
Piensas que vas a ser rico, El Secreto, La Magia de Pensar en Grande, lo resumí en PowerPoint
y literalmente también lo que hacía es, lo resumía e invitaba también a algunos amigos que creía que les podía interesar a mi casa
y en este caso también comenzaba a dar mis pequeñas charlas sin tener ningún tipo de experiencia,
ningún tipo de propósito en sí, que voy a llegar a algo, sino simplemente lo compartía porque me gustaba.
A partir de ahí recibí obviamente a algunos amigos, me decían, oye, pues qué raro que tú me envíes,
estamos en clase en la mañana y me dices ahora en tu casa a hablar sobre, no sé, invertir o ser dueño de negocio.
Entonces a partir de ahí, algunos repetían, otros no, pero yo los invitaba todos los viernes a mi casa.
Entonces en un mes y medio literalmente pasamos de ser como tres, cuatro jóvenes ahí de mi clase
a ser como 40, 30, 50 personas hablando sobre ese libro de desarrollo personal, sobre emprendimiento
y yo era la persona que daba esas pequeñas charlas en el salón de la casa de mi abuela.
Entonces a partir de ahí fue donde comenzó el hecho de, hey, me encanta esto, me encanta aportar,
me encanta dar, me encanta ver que los jóvenes entran a la casa más o menos desmotivados
y salen motivados, salen con más ilusión, con más inspiración.
Hasta que uno de ellos me dijo, oye, mi padre quiere conocerte y me dio un libro llamado
Poder sin límites de Torrey Robbins.
Y a partir de ahí fue donde conocí el coaching, la PNL, la psicoterapia, todo ese mundo,
esa parte más como de estudio también y me enfoqué 100% en ello.
Entonces a partir de ahí, los próximos seis años fueron de estudiar psicología,
estudiar coaching, estudiar psicoterapia y comenzar a crear eventos presenciales
tanto en Latinoamérica como en España y en los últimos dos años literalmente hemos reventado
y hemos pasado de, no sé, 500, 300, 400 personas a más de 3.500 en el Palacio Vista Alegre de Madrid
que es uno de los principales estadios también donde juegan partidos, conciertos
y a día de hoy el foco es seguir creciendo y seguir aportando tanto en la parte digital
como en la parte presencial.
Sí, yo he ido a uno de los eventos que tú hiciste el año pasado en el Palacio Vista Alegre
creo que fue el primero o el segundo que hacías en ese local y la verdad me pareció súper top la energía,
los ponentes que hayas elegido, estaba muy interesante.
Quiero que me cuentes un poco sobre a qué adversidades te has enfrentado,
sobre todo en tus inicios porque muchas personas van a ver tus redes sociales,
van a ver lo que haces ahora y dirán ¡Wow! como que tiene mucho talento,
como que debe haber nacido así o su familia lo debe haber apoyado, no sé qué.
Entonces quiero que cuentes bien tu historia en el sentido de qué clase de entorno partes en España,
habla un poco si quieres de tu familia, de tu entorno, de los inicios,
las dificultades que tuviste que sobrepasar porque yo sé algunas para poner esto.
Entonces quiero que la gente se identifique y conecte un poco con esa parte.
Yo tengo una frase hermano que es la gente no es que no pueda tener resultados
sino que le cuesta que le vean empezar en pequeño y finalmente yo creo que las personas
y eso es algo que también creo que todos tanto tú como yo tenemos que sobrepasar,
que nos genera mucha incomodidad también que cuando tú subes un vídeo en redes sociales
de repente solo te den like tres personas y por esa incomodidad o ese miedo que pase mejor no lo subes
o también una charla, una conferencia o un infoproducto, lo que quieras lanzarlo.
Entonces yo recuerdo como te dije que empecé en la casa de mi abuela,
literalmente dando mis pequeñas charlas y yo era una persona introvertida,
yo nunca he sido como el líder de algo, nunca era una persona como muy extrovertida,
más como para adentro, nunca era el líder, jamás obviamente me visualicé haciendo conferencias
o giras por diferentes países sino que fue algo que fui adquiriendo.
Las personas de mi familia siempre me decían, o sea, mis padres estaban orgullosos
de que yo sea como el mayor de dos hermanos y estaban orgullosos de que yo iba a la universidad.
Entonces yo iba realmente a la universidad, bueno, me gustaba más o menos lo que hacía,
dije antes que al final dejó de apasionarme, pero lo hacía también mucho por el tema
de que mis padres estaban orgullosos de que yo esté ahí.
Entonces yo creo que todos los jóvenes o todos los hijos queremos hacer sentir a nuestros padres orgullosos.
Por lo tanto, uno de los motivos por los cuales yo retrasé un poco mi decisión fue
qué van a pensar mis padres de mí cuando les diga esto.
Entonces ya no era tanto por mí, sino más por ellos.
Y creo que también dilaté un poco la decisión porque no quería hacer sentir como vergüenza
o que su esfuerzo no hubiera valido la pena, sino que quería que ellos se sintieran felices
por eso de mí. Pero claro, yo les dije, ok, voy a dejar la universidad,
pero no tenía una alternativa, o sea, no tenía una claridad de qué es lo que iba a hacer.
Y comencé a trabajar de mozo de almacén, comencé a trabajar de socorrista,
comencé a trabajar de camarero, comencé a trabajar en Burger King,
o inclusive, me acuerdo que esto lo cuento a veces en algunas conferencias,
porque a mí me impactó bastante, y lo digo porque creo que también las personas,
como tú dices, pueden conectar con ello. Y es que yo me acuerdo perfectamente
que yo ya le decía a todo el mundo, yo voy a emprender, yo voy a emprender,
yo voy a ser libre financieramente, yo voy a ser libre financieramente.
Y recuerdo perfectamente que en ese momento, cuando decía, no ganaba ni un duro,
no ganaba ni un euro. Y me acuerdo que cogí un trabajo en el Toys R Us,
que creo que es una tienda que hay en España de juguetes.
Y me acuerdo que estábamos en una temporada de Navidad,
y en una temporada de Navidad montando la tienda.
Y después de dos semanas montando la tienda, ya ibas a ganarte una camiseta roja
oficial de la tienda para ser dependiente de la tienda.
Y cuando terminamos esas dos semanas, todo el mundo estaba recibiendo su camiseta,
yo estaba como contento, entre comillas, de recibir la camiseta,
y me dicen, Percy, para ti no hay camiseta. Y yo, ¿cómo?
Sí, sí, no, no hay camiseta. Pero lo tuyo está en esa caja ahí a la derecha.
Yo veo la caja, voy hacia la derecha, abro la caja, y era un disfraz de jirafa,
que era básicamente la mascota de la tienda de juguetes.
Y literalmente yo me quedé así, mirando a la persona, digo, yo no me pienso poner esto,
porque tú me dijiste que iba a trabajar de dependiente, pero no de mascota.
Y yo, bueno, si no quieres esto, habrá miles de personas que se acepten este puesto.
Y ahí hay un aprendizaje que literalmente yo me quedé con miedo, porque voy a perder el trabajo,
no tengo otro ingreso, y acepté quedarme.
Pero ahí hay una cosa que yo digo, ¿no?
Que hay muchas veces que cuando no sabes quién eres, tú atendas con tu identidad,
o con aquello que tú realmente puedes llegar a ser.
Entonces yo me quedé en ese trabajo durante una semana más, haciendo de jirafita.
Yo estaba hoy en día con mucha vergüenza, porque era un centro, el Plenilunio,
seguramente lo conocerás, es un centro comercial que estaba más o menos cerca de donde yo vivía.
Entonces yo digo, Dios mío, van a aparecer amigos, van a aparecer conocidos,
me van a ver aquí diciendo que yo voy a ser libre financieramente y estaba en el disfraz de una jirafa.
Entonces, literalmente yo ahí comienzo a decir, joder, ¿por qué me quedo?
Por miedo.
Y yo creo que muchas de las personas tomamos decisiones o nos mantenemos en relaciones,
en trabajos, en situaciones y contextos, más por miedo a perder que porque realmente queramos eso.
A partir de ahí, una semana después, yo ya estaba como, bueno, yo me vi en el vestuario,
pues con las patas esas enormes de jirafa, y me miré al espejo y dije, tío, ¿tú qué haces aquí?
O sea, ¿por qué estás así?
Y yo ya me acuerdo perfectamente a mi madre, llorando.
Le dije, mamá, sé que es un trabajo pues digno, que hay personas que también podrán hacer esto,
pero yo me siento, yo me sentía como ridículo, literalmente, yo me sentía como en lo más bajo, literal.
Entonces, a partir de ahí tomé la decisión de que en ese momento ya no iba a permitir que alguien me genere miedo
o sobre todo tomar decisiones por miedo a perder, sino que por amor a aquello que quería hacer.
Y a partir de ahí fue donde comencé ya a comenzar mis primeras conferencias, mis primeras charlas.
Al principio, obviamente, hacíamos, me acuerdo, pues en el parque inclusive o en la casa de mi abuela.
Y una de las cosas que a mí me hizo que yo pudiera conectar también con ese propósito de generar e inspirar,
generar e impactar, recuerdo que una de esas pequeñas charlas que estábamos unos 30 jóvenes más o menos
en la casa de mi abuela, había de todo, había gente latina, había gente también, había latinos, había marroquíes,
habían personas de África, había de todo, porque había una multiculturalidad increíble.
Y bueno, había personas que yo conocía, pero había personas que eran como, pues, amigos de amigos.
Y yo recuerdo que cada uno, hay una dinámica que cada uno tenía que decir cómo se sentía durante la semana,
cómo se había sentido. Y había una persona que era así, era negra y que estaba, que estaba, que era amigo de un amigo,
que estaba súper ahí, los típicos malotes que se llaman así, que era como que siempre están como en peleas o lo que sea.
Y literal estaba así escuchándome, llevaba dos semanas yendo ahí y estaba súper serio escuchándome y le tocó hablar.
Y recuerdo perfectamente de que le tocó hablar y comenzó a llorar.
Y todos sus amigos se quedaron como alucinando diciendo nunca he visto llorar a este tío, siempre era como de piedra,
siempre el típico malote que buscaba bronca. Y agarra y bueno, lo ven llorar y a partir de ahí como que sus amigos comenzaron a abrazarle,
el resto de personas que no lo conocían comenzaron a abrazarle y se generó una energía muy mágica, muy bonita en ese salón.
Y yo comencé también a unirme al abrazo y sentía increíble, me separé un poco para ver lo que estaba pasando
y hay una sensación interna hermano de que decía, no sé qué está ocurriendo en este momento porque yo no tenía experiencia de eso,
pero la energía que se siente ahí es mágica. El hecho de que personas puedan abrirse, puedan realmente sanar o puedan liberarse de diferentes
como pesos emocionales que tenían, me encantaba. Y hacerlo con personas que eran desconocidos entre ellos.
Entonces yo dije, yo me quiero dedicar a esto. No sé qué es exactamente lo que estoy haciendo, pero me quiero dedicar a esto.
Y ahí fue cuando comienza, al final como tú dices, cuando estás alineado a algo van apareciendo las oportunidades.
Y ahí fue donde comencé a leer sobre eso, sobre coaching, sobre PNL, hablaban de Tony Robbins y fui a un evento de Tony Robbins
un año después con los pocos euros que tenía pidiendo también, me acuerdo que con mi socio Javi, que lo conoces,
pedíamos en el metro literalmente o hacíamos conferencias en el metro diciendo, hola, muy buenas, soy Percy Valdivia,
nos cogemos al metro, no te voy a pedir, no quiero realmente que me des dinero simplemente por dármelos,
lo que quiero es aportarte valor y comenzar a decir mi sueño. Literalmente hacía conferencias en el metro diciendo,
yo quiero realmente emprender, queremos sacar un proyecto adelante y comenzaba una conferencia sobre mentalidad positiva,
sobre emprendimiento, sobre superar tus miedos. Y aquí me estoy muriendo de miedo, pero prefiero literalmente superarlos
y que vosotros seáis los primeros testimonios de ese éxito. Y la gente me daba un euro, dos euros, tres euros, cinco euros.
Pasamos seis meses pidiendo dinero en el metro y conseguimos la mitad del dinero para ir a Tony Robbins,
conseguimos la otra mitad prestado y cuando fui a ver a Tony Robbins, un evento en Londres de más de 12.000 personas,
yo vi eso y dije, este tío no sé qué tiene, que hay una habilidad que yo no conozco, pero que es capaz de mantener
durante cuatro días seguidos, durante 12 horas cada día, a más de 12.000 personas conectadas, transformándose
independientemente de que algunos tenían más dinero y otros tenían menos dinero. Dije, algún conocimiento tiene que haber ahí
y me enfoqué y me obsesioné por encontrar esa habilidad y por dominar esa habilidad de que podía realmente impactar
a miles de personas independientemente del contexto cultural, porque había de muchos países de diferentes estatus económicos,
pero todos se transformaban y todos estaban conectados. Entonces me obsesioné por ello y a día de hoy esa ha sido
mi principal inspiración para hacer lo que hago.
El evento de Tony Robbins para mí también fue un antes y un después. Me parece el mejor conferencista que yo he escuchado
en mi vida hasta ahora. Si a mí me gustaría saber todas estas dificultades que has pasado para poder estar donde estás hoy en día,
¿cuál es la visión que tienes? ¿Qué te gustaría hacer en los siguientes años? ¿Qué sueño tienes? ¿Qué visión tienes?
Así como contabas esa visión en el metro, ¿cuál es la visión que tienes hoy en día?
A día de hoy una visión a un mediano o largo plazo, quiero llenar el Santiago Bernabéu con 90.000 emprendedores
durante 3-4 días, hacer el mayor evento de emprendedores que haya existido en la historia. Durante 4 días 90.000 personas
para poder realmente hablar sobre emprendimiento, sobre mentalidad, sobre desarrollo personal, sobre inversiones,
para que las personas realmente puedan vivir una experiencia que no olviden jamás. Creo que ahí se puede crear un impacto
totalmente drástico a nivel social.
¿Qué crees que debería hacer una persona, por ejemplo, para crecer y estar alineado con esta visión?
Esta visión que tienes me parece sorprendente, pero las personas que van a ir, por ejemplo, tienen que interesarle
este tema de crecimiento personal. Entonces, yo te pregunto, tú hoy en día en las conferencias que das y demás,
¿qué crees que las personas pueden comenzar a aplicar en su día a día? O sea, ¿qué hábitos, por ejemplo, consideras que son
importantes que las personas deberían de empezar o que tú tienes ahora que te hubiera gustado tener antes?
Bueno, yo creo que una de las cosas que más me hubiera gustado conocer desde antes es el poder de que muchas veces
hacemos las cosas porque yo cuando comencé a hacer mis primeras conferencias, me gustaba obviamente el aplauso,
me gustaba obviamente el reconocimiento, me comenzó a gustar obviamente que la gente me reconocía, me aplaudía, me elogiaba
y decía, wow, tú me cambiaste la vida. Pero luego, después de tres años, entendí que yo no le he cambiado la vida a nadie,
sino que se la cambiaban a través de mí. Entonces, creo que uno de los mayores aprendizajes que creo que cualquier persona
que quiera dedicarse también a aportar, a dar como tú lo haces, uno de los mayores aprendizajes es que tú no eres el importante,
sino simplemente eres un canal. Y cuando tú te consideras un canal de la información, no el protagonista, no el rockstar,
literalmente yo me quité también de mucha responsabilidad, de yo no le cambio la vida a nadie. O sea, tampoco tengo esa responsabilidad
y ese poder de hacerlo, sino que doy la responsabilidad a la persona que realmente lo tiene, él o ella misma.
Entonces, creo que una de las principales cosas es, uno, demostrar que yo no soy el importante, sino es la persona que a través de mí
genera ese cambio. Y punto número dos, creo que muchas veces también nosotros nos creemos el mentor, el coach o el formador de una u otra manera
y quizá como que también te crees mucho ese personaje. Y yo admito que en un tiempo me lo creí, como que me creí mucho esa identidad
y luego por las noches o luego cuando estaba solo, no la pasaba tan bien, sino que solamente me la pasaba bien cuando estaba en el escenario.
Entonces, cuando estaba en el escenario me sentía increíble, cuando estaba en el escenario me sentía poderoso,
pero cuando bajaba del escenario cuando estaba solo, me sentía más pequeño de lo que realmente me sentía ahí.
Entonces, creo que el segundo aprendizaje que creo que toda persona debería tener es como recordar quiénes son,
como saber muy bien el hecho de quién es independientemente la profesión. Porque considero que tú, por ejemplo, eres mucho más que un inversionista,
tú eres mucho más que una persona que hace contenido de YouTube, yo soy mucho más que una persona que se monta a un escenario.
Creo que el hecho de que no te identifiques con tu profesión o con lo que haces, te genera mucha libertad.
Sí, totalmente. Yo creo que a todos cuando hemos empezado nos ha pasado. O sea, yo considero que cuando te dedicas a dar conferencias
o cualquier cosa que ahora redes sociales, cualquier cosa que te expones te da como mucho y te da reconocimiento.
Siento que muchas veces el reconocimiento llega antes que el crecimiento personal y hace que el ego se infle.
O sea, yo me acuerdo muy claro que cuando yo comencé a dar conferencias a los 20, 21, a mí se me infló el ego.
Y luego, claro, fue un pinchazo que la empresa en la que estaba quebró y fue un pinchazo de la noche a la mañana pasar a reconstruir de nuevo.
Y yo creo que eso me sirvió mucho porque me permitió aprender mucho sobre mí, mucho sobre la importancia de controlar el ego,
porque creo que todos tenemos, pero es importante tenerlo bajo control.
Algo que te quería preguntar es, Héroes Sin Capa, ¿qué significa para ti? Cuéntanos qué es para los que no conocen.
Héroes Sin Capa es nuestra empresa, la empresa como principal, que es a través de la cual se nos conoce como el movimiento Héroes Sin Capa.
Y todo surgió junto con mi socio Javi Rodríguez, que literalmente también vivíamos en Torrejón, en el barrio,
y ya estábamos en nuestras primeras conferencias, ya estábamos en nuestras primeras charlas, meditaciones en el parque, en ayuntamientos, en bibliotecas.
Recuerdo perfectamente que también estábamos leyendo esos libros de desarrollo personal en la biblioteca, en las temporadas de exámenes,
que tú sabes que en Madrid también se llenan todas las bibliotecas para poder estudiar en temporadas de exámenes.
Y recuerdo perfectamente que éramos como seis personas en una mesa como esta, cada uno leyendo un libro de desarrollo personal.
Y amigos nuestros que estaban en el colegio, en el instituto, se acercaban y decían
ya estáis realmente otra vez los millonarios, entre comillas, estudiando esto, que no sirve para nada.
Y recuerdo que muchas personas nos juzgaban en ese sentido.
Y Héroes Sin Capa surgió en una de esas meditaciones, en uno de esos parques, dando conferencias, y decíamos
oye, realmente, ¿para mí qué es un héroe? Yo creo que todas las personas tenemos ese héroe o heroína que no necesita tener como superpoderes especiales,
sino que realmente es el hecho de, por ejemplo, para mí un padre que se levanta con ánimo, con actitud,
para poder trabajar y poder realmente generar una mayor satisfacción a su familia, es un héroe.
Para mí una madre que puede aportar a su familia o que cuida a su hogar, es una heroína.
Para mí una persona que sale en las drogas, que en ese momento conocía a muchos jóvenes que estaban en las drogas,
y que decide dar un cambio en su vida, para mí es un héroe.
Para mí una persona que es capaz de dejar lo que está haciendo, lo que considera correcto, para dedicarse a sus sueños, es un héroe.
Entonces, nosotros teníamos esa idea de que nosotros nos sentíamos unos héroes en diferentes situaciones.
Por lo tanto, creíamos y queríamos dar esa sensación de que, hey, tú puedes ser un héroe independientemente de que no tengas superpoderes,
no necesitas una capa, pero simplemente necesitas como despertar esa seguridad en ti, esa confianza, ese poder interior,
y nació el movimiento Héroes Sin Capa.
Y Héroes Sin Capa básicamente surgió de hacer eventos presenciales, conferencias, en Latinoamérica.
Recuerdo perfectamente que habíamos hecho un evento de 20 personas, creo que en Madrid,
y Javi y yo dijimos, vamos a Latinoamérica, porque tenemos ciertos contactos, y fuimos a Colombia.
Y en Colombia, 2018, creo que mayo-junio de 2018, hicimos nuestro primer evento basado en Héroes Sin Capa,
con 20-25 personas, en Bogotá.
Y yo recuerdo perfectamente que fue como, no sé cómo se llama aquí, pero los roll-ups, como los pendones de publicidad.
Estábamos levantando nuestro primer pendón, nuestro roll-up en el evento, y vemos nuestro logo, Héroes Sin Capa.
Es la primera vez que yo veía un roll-up de mi empresa, o proyecto de empresa, en ese momento.
Y yo estaba prácticamente llorando.
Y cuando vi 20-25 personas en otro país dije, wow.
Nos miramos y decimos, lo estamos haciendo.
Es el primer evento.
Y teníamos solamente dos eventos programados en tres meses que íbamos a estar en Colombia.
Porque dijimos, con todas nuestras ahorras, bueno, ya vamos a aventarnos a la aventura, y lo que salga.
Y ahí está un aprendizaje fundamental que yo siento que nos ha respaldado en Héroes Sin Capa,
que es, cuando tú te entregas a la vida, cuando tú te entregas realmente independientemente de los miedos,
la vida siempre te sostiene.
Entonces, me acuerdo que en ese evento, había una chica que trabajaba en el SENA,
que es como la educación pública en Colombia.
Le encantó el evento.
Y nos dijo, chicos, venid aquí.
Me ha encantado lo que habéis hecho en este evento.
Me encantaría que lo hagáis por todo el SENA.
Y literalmente nos montó una gira de más de 30 eventos, o mejor dicho, 30 conferencias,
para chavales de entre 15 y 25 años en la educación pública de Colombia.
Y fuimos a pueblos como Facatetiba, Portosalgar, Chía.
Pueblos muy pequeñitos, donde literalmente no había recursos económicos.
Pero nos escuchaban 300, 500, 600 jóvenes.
Y fueron literalmente un día sí, un día no.
Un día sí, un día no.
Todos los días íbamos por los autobuses.
Íbamos a diferentes ciudades a dar esas conferencias.
Y eso fue una de las mayores experiencias de nuestra vida.
Porque fue lo que nos hizo, hey, podemos dedicarnos a esto.
No ganamos ni un duro en ese momento.
Pero fue más la experiencia.
Fue más de, wow, podemos hacerlo.
La gente está contenta.
La gente aprecia lo que hacemos.
Y para mí fue muy gratificante porque fue como nuestra primera gira en Latinoamérica.
Pero fue básicamente eso.
Porque independientemente de no tener dinero,
independientemente de que solo teníamos dos eventos programados para tres meses,
nos entregamos tanto, tanto, tanto a esa primera experiencia, ese primer evento,
que surgen los milagros y aparecen esas oportunidades.
¿Cómo conociste a Javi y qué tal tener una sociedad de tantos años?
A Javi lo conocí en una de esas charlas que daba en mi casa.
Fue una persona que también, o sea, un amigo lo invitó.
Era un amigo y un amigo.
Y al principio no nos cabíamos bien.
Literalmente él venía de un contexto muy contrario al mío.
En la misma ciudad.
Y al principio no nos hablábamos.
No nos conectábamos muy bien.
Es más, como que nos teníamos como media tirria de una u otra forma.
Pero creo que lo que nos unió en ese momento era que,
independientemente de los contextos que teníamos,
ambos en el fondo queríamos crecer.
Teníamos mucho compromiso con respecto a
me gustaría ser algo diferente a lo que soy ahora mismo.
Y eso nos unió muchísimo y comenzamos a quedar a leer.
Él también se comenzó a formar.
Tenía mucho interés.
Tenía ese fuego en la mirada que a veces tú ves en algunas personas
que independientemente de lo que esté ocurriendo,
sabes que van a poder hacer algo grande.
Y creo que nos unió mucho el sueño de poder inspirar a jóvenes.
En un principio, obviamente éramos jóvenes, o más jóvenes,
y nos unió mucho el poder inspirar a otras personas,
a otros jóvenes a salir del barrio,
a otros jóvenes a salir realmente de esos problemas,
de la desmotivación, del contexto que tenían.
Y eso nos motivó a unirnos y comenzamos literalmente a...
Mucha gente comenzó con nosotros,
pero fuimos los que más compromiso tuvimos
y los que más foco le metimos a todo esto.
Y debido a eso creamos Heroes Incapables.
Y para mantener una relación, literalmente como una pareja,
de tantos años...
Ayer justamente tenía un mastermind con unos alumnos
y me preguntaron algo parecido.
Y yo creo que para poder tener una sociedad de tantos años
que ha sido fructífera, que ha evolucionado
tanto personalmente como profesionalmente,
creo que yo diría controlar los egos,
porque muchas veces hemos tenido nuestra resistencia,
nuestras discusiones, como todo.
Pero siempre, después de cualquier discusión,
siempre decíamos, hermano, yo te amo,
y que el amor esté por encima de cualquier resistencia.
Entonces yo siento que para poder mantener
una relación de pareja, una relación de amigos,
una relación de sociedad, siempre tiene que haber
esa parte de el amor es la base de todo
y a partir de ahí tomamos decisiones.
A partir de ahí generamos esas mejoras
en nuestras resistencias.
Y punto número dos, creo que el tema
de la comunicación transparente
y sin ningún tipo de anestesia, por decirlo de alguna manera.
Es, te digo las cosas como son,
obviamente con respeto, pero comunicación.
Creo que cualquier relación, independientemente
de qué tipo sea, se basa en la comunicación directa,
en la confianza total de decir, oye, me siento de esta manera
o no me ha gustado esto, me encantaría
que podamos mejorar en esto.
Pero creo que la comunicación sin guardarte eso
para que explote es lo que nos ha permitido
mantenernos durante tantos años.
Me parece increíble esa relación,
la respuesta me parece genial.
Te quería preguntar algo que mencionaste hace un rato también
que me parece interesante y es, tú vienes
de un contexto que conocías a muchas personas
que estaban metidas en drogas, probablemente también
en delincuencia.
¿Qué lleva a una persona que esté metida
en esta clase de situaciones?
Querer salir de ellas, o sea, querer salir,
querer cambiar, o sea, dentro de tu experiencia,
dentro de las charlas que haces,
¿cómo orientas a estas personas?
Yo creo que llega un momento en la vida
donde a ti te duele demasiado algo.
O sea, yo siento que hay muchas veces
que a ti, tú estás como,
imagínate un trabajo,
este es un trabajo que no te gusta,
pero todavía no te incomoda tanto
como para que puedas salir de ahí.
Yo siempre lo dejo como una especie de piedra picuda.
Tú estás en una situación,
sentado ante una piedra picuda
y te sientas todos los días.
Es el trabajo que no te gusta.
Y te sientas en la piedra, te sientas en la piedra
y te jode, te molesta.
Pero no te molesta tanto como para poder salir de la piedra.
Hasta que hay veces
de que te sientas tanto en la piedra que te llega a gustar.
Entonces ya te acostumbras a la puta piedra picuda.
Entonces, ¿qué ocurre?
De que la gran mayoría de personas siento que
se acostumbran a su piedra picuda.
Y la piedra picuda es el trabajo que no te gusta,
el salario que realmente no te mereces,
la pareja que realmente no te ama,
o los amigos que no te valoran.
Eso es como tu piedra picuda.
Lo primero, número uno, es cómo identificar
cuál es esa piedra picuda que a día de hoy
y hay una frase que me encanta,
una pregunta que yo siempre le hago a las personas
para poder cambiar es, ¿qué son aquellas cosas
que tú sabes que tienes que cambiar en tu vida, pero la sigues justificando?
Entonces,
cuando uno es honesto
y dice, ey, verdaderamente
estas cosas me gustaría
cambiarlas, no me gusta, no me gusta
tolerarlas, pero constantemente las estoy justificando
por miedo a.
Y hay una frase que me encanta, que
creo que también lo trabajamos mucho con esto,
con cualquier emprendedor o cualquier persona
en cualquier situación, es la parte de
piérdele el miedo
a perder. O sea,
quítale el miedo, el temor a perder
algo. Entonces es como
perderle el miedo a perder algo que amas
o algo que crees que amas,
te genera evolución. Por lo tanto,
trabajamos mucho la parte de identificar
cuál es esa piedra picuda
que realmente estás justificando
constantemente, pero por miedo no cambias
y piérdele el miedo a perder
algo que realmente te aferras.
Y puede ser que cosa, te aferras realmente
a perder tu relación de pareja,
porque tienes miedo a la soledad, te aferras en este caso
a perder el trabajo o a quitar el trabajo
por miedo a no tener los ingresos
suficientes. Por consecuencia, siento que
al final, esos dos puntos
pueden ser un salto cuántico
con la vida de cualquier persona.
Es interesante, ¿no?
A mí me
generan muchos cuestionamientos darme cuenta
por qué algunas personas
tienen los resultados que
tienen versus otras personas
que no y los sueños, ¿no?
Porque hay muchas personas que
ponte del entorno donde tú has salido
hoy en día, ¿dónde están?
¿dónde estás tú? Y comienzas a darte cuenta
que son muchas veces las decisiones que has tomado, ¿no?
Cien por cien es bueno. Entonces,
a mí me gustaría preguntarte por
tus principales hábitos.
¿Cuáles crees que son tus principales hábitos
que te han llevado a estar donde estás
hoy en día? Bueno, aquí tengo
dos versiones, ¿vale? En cuanto a hábitos.
Creo que los hábitos, te voy a contar
algunos que yo he hecho y que al principio me han
hecho obviamente avanzar,
pero a día de hoy te digo que los hábitos
considero que mucha gente
son presos de sus hábitos.
Ahora te explico qué. Bueno, hábitos en cuanto a mí
me sirvieron al principio. Número uno,
creo que hábito fundamental, o creo que
hábito principio, como quieras llamarlo,
es el tema de la gratitud. Cien por
cien. Yo hasta día de hoy, creo
que muchas veces utilizas
siempre diferentes hábitos para impulsarte, pero luego
como que te olvidas de las bases y dejas de hacerlo.
Pero hasta día de hoy algo que yo hago siempre
es, inclusive cuando me estoy duchando,
me estoy cambiando, da igual en qué momento lo puedas
hacer, es la gratitud. Creo que
el sentirme grato
y como dice, ¿no? Aquel que realmente
nada necesita, todo se le provee. Entonces,
cuando tú eres grato,
eres realmente agradecido por las cosas,
independientemente, por ejemplo, yo
venía aquí, literalmente, antes de
encontrarte para
grabar, yo me repetía, oye,
¿sabes qué? Estoy agradecido por esta oportunidad
y estoy agradecido por encontrarme
a mi amigo o a mi hermano en otro
contexto, en Perú, y poder
grabar este podcast y elijo
reafirmar como la mayor amor
que puedo dar durante esos minutos. Entonces,
constantemente me estoy agradeciendo,
constantemente estoy reprogramando mi mente para estar
agradecido por aquellas cosas que me ocurren
y creo que eso es lo que
me ha abierto muchas puertas y como
que mi energía también está más elevada. Cuando
uno agradece, se siente energético. Cuando uno
agradece, se siente coherente. Cuando uno agradece, se siente
en expansión. Entonces, punto número uno
es la gratitud y punto número dos
me hago constantemente
una pregunta y es
¿qué elijo enseñarme a través
de esta situación? Porque considero que
cualquier persona tiene un reto,
una adversidad, una situación delante de sí
y normalmente, y eso lo sabes muy bien,
pues, prima esa creencia
automática, inconsciente de que
reacciono de una manera, ¿no?
Y normalmente las personas reaccionamos de
uno,
tres formas de reaccionar es uno, me bloqueo,
dos, me huyo
o tres, me pongo a la defensiva.
Todas esas tres acciones son miedo.
Entonces, normalmente
las personas reaccionan de forma automática así. Entonces,
cuando tienes una situación
siempre me pregunto ¿qué elijo enseñarme?
Si normalmente me enseñaba a huir
de la situación o normalmente
me enseñaba a bloquearme la situación, ahora elijo
enseñarme algo diferente. Por ejemplo, en una conversación
con tu pareja, por ejemplo,
que temes, por ejemplo, tener
una discusión porque sabes que
puede haber separación. Entonces, tu
tendencia es a pensar que cuando tú
estás conversando con esa persona, te puedes
separar o puedes generar un daño.
Ahora elijo enseñarme conscientemente
antes de entrar a esa conversación, elijo enseñarme
a amar en libertad. Independientemente
de lo que ocurra, la elijo amar.
Tanto si estoy con ella como si no estoy con ella.
Te aseguro, hermano, que cuando tú entras a una
conversación enseñándote previamente
de forma consciente a amar en libertad,
la vida te expresa a través de esa conversación
aquello que tú elegiste enseñarte previamente.
Y, literal, la conversación cambia por completo.
No hay miedo, simplemente hay como presencia,
amor y contención.
Entonces, creo que un hábito fundamental
es preguntarse en cada momento ¿qué eliges
enseñarte a través de esta situación?
Quiero hacerte un par de preguntas
antes de ir a las preguntas finales.
La primera pregunta
que te tengo que hacer, que es probablemente
algo polémica, pero me encanta porque
te conozco, es
¿qué opinas de las redes de mercadeo?
Las redes de mercadeo me encantan.
Es más, yo comencé a emprender de las redes
de mercadeo. La primera red de mercadeo
yo puedo decir, ¿no?
La primera red de mercadeo
es más, me contactó
tu primo
y me presentó a Cristian
y literalmente
yo hablé con Cristian
yo estaba en España, tú estabas en Perú
y me hablabas de la oportunidad
como que tú fuiste la persona que
me hablaba más
como la persona que me educaba
en ese momento sobre
el negocio. Y realmente
a mí me cambió la vida. De verdad
a mí me cambió la oportunidad. También yo
creo que es no solamente la persona que te
contacta o la persona que como que te
instruye, sino que tú tengas ese
afán de querer superarte. Porque literalmente yo estaba
en España, no había absolutamente nada
era yo solo, literal, y saqué
adelante diferentes... hice
crecí equipo, independientemente
que no había ni un solo producto. Solamente
por visión, por pasión, por comproviso y por
meterle las ganas. Pero yo creo
que las redes de mercadeo son
una escuela, literalmente.
Yo conozco mucha gente que le va
muy bien redes de mercadeo. Amigos muy cercanos que
se dedican plenamente a redes de mercadeo
y ganan muy buen dinero y son libres financieramente
con las redes de mercadeo. Tengo otras
personas que han salido muy
como molestas, asqueadas
pero creo que también es la responsabilidad de
cada uno. Para mí las redes de mercadeo
a mí me ayudaron, me cambió la vida. Número uno, en
cuanto a exposición, tenías
que exponerte para presentar, tenías que exponerte
para hablar, tenías que exponerte para poder
presentar tu producto, tu oportunidad, independientemente
que tenías miedo. Dos, el rechazo.
El trabajo
frente al rechazo. A cada rato me decían
más que no que me decían que sí, por tanto tenías que lidiar
con ese rechazo y que ese rechazo
no te lo tuvieras personal y no te
bajase del todo. Y
creo que otro punto fundamental, punto número tres,
rechazo, exposición
y por supuesto también el tema del liderazgo.
Creo que una
de las cosas que hizo que mi vida cambiase fue
el hecho de que yo di un paso
adelante para poder liderar
un grupo de seres humanos. Y aprendí mucho
sobre liderazgo, aprendí mucho sobre comprensión
emocional, aprendí mucho sobre
inteligencia emocional y saber leer
realmente las emociones de mi equipo.
Y esos tres virtudes. Ah, y bueno, y por último
vender. Está claro, o sea, tenías que vender,
tenías que cerrar acuerdos. Y ahí
esas cuatro
factores creo que no solo te funcionan
en redes de mercadeo, te funcionan en
cualquier negocio. Y creo que
en las redes de mercadeo a mí me cambiaron
la vida debido a eso. No gané dinero, pero
a mí me cambiaron la vida debido a que
multipliqué mis habilidades que me sirven para
los próximos negocios, cien por cien.
Yo estoy totalmente de acuerdo con eso, porque
nos conocimos así que increíble.
Eso me hizo conectar contigo, literal.
Sí, sí, eso fue hace
diez años
o un poco menos.
Ocho años.
Buen camino.
La segunda pregunta
que quería hacerte antes de ir a las preguntas rápidas
y típicas que hago en este
programa es
yo sé que
hace unos años tuviste un episodio de salud
fuerte,
entonces quiero que ahora
ya pasó un tiempo,
¿qué aprendizajes...? Cuenta lo que quieras contar,
yo me quedo ahí, pero ¿qué aprendizajes
te trajo esto?
¿Qué aprendizajes te trajo
sobre ti, sobre la vida, sobre esa situación?
Te lo comento porque yo también hace
poco tuve un episodio de salud, no personal,
sino en mi familia, y creo que
han sido los momentos más difíciles, pero
también de mayor aprendizaje de
mi vida, y cuando te pasó esto
que alguna vez lo conversamos,
a mí me había pasado antes, ¿no?
Sí, sí, literal.
Cuéntanos un poco, ¿qué aprendizajes
te trajo? No sé si ese es el momento más
difícil de salud que has pasado o no, pero
ahí comparte lo que quieras compartir.
Tengo dos momentos que
fueron uno detrás de otro, literal.
El primero fue en 2020,
justamente empezando pandemia.
Recuerdo que estábamos en una gira
por Colombia,
y comenzaron a cerrar,
o sea, interrumpimos la gira porque
estaban cerrando todos los eventos presidenciales.
Y nos iban a dejar
en España, y teníamos que coger los aviones
últimos para poder volver.
Y recuerdo
que una mañana
me levanto, estábamos en
Pereira, me acuerdo perfectamente, una ciudad de Colombia,
me levanto, me miro al espejo
y como que yo sentí un hormigueo
por la cara, como si estuviera
adormeciendo un brazo, pero
en la cara, nunca me había pasado.
Voy a desayunar, y me acuerdo
perfectamente que mi novia en ese momento me
dice, ¿quieres un jugo, un zumo?
Le digo que sí.
Comienza a querer
beber el zumo, y se me cae.
Y dije, hostia, espera,
¿qué me está pasando?
Y en menos de 30 minutos
mi cara cambió por completo, toda la parte izquierda
de mi cara tuvo una parálisis total.
Solamente la parte izquierda de mi rostro.
Y claro, para mí fue un shock total.
Había escuchado sobre eso, pero yo
nunca había tenido personas
cercanas que les había parecido eso.
Y yo me exponía, o sea, yo hacía
conferencias, hacía vídeos,
mi cara sí o sí estaba expuesta
constantemente, entonces decía, Dios mío,
¿qué me va a pasar ahora? Porque no puedo
expresar, me siento mal, no me gusta
cómo se me ve, y obviamente
me asusté. Eso fue
en marzo de 2020.
Hasta recuperarme por completo,
o casi por completo, creo que estuve
hasta noviembre, diciembre de ese
noviembre de ese año, noviembre de 2020.
Los primeros
tres meses, yo sentía
que ahí creo que también hablamos
y me enteré que también
has pasado por esa misma situación.
Y los primeros tres meses yo estaba desesperado.
Porque por más que yo hacía ejercicios
de fisioterapia que te decían
que mueves aquí, mueves aquí, te abres el ojo,
todo ese tipo de cosas, las hacía todos
los días, yo estaba, eso sí, yo decía,
yo de que me recupero, me recupero. O sea,
sí o sí voy a volver a ser el de antes,
como sea.
Y a pesar de que yo hacía todos los días los ejercicios,
100% comprometido, no veía
ni una sola mejora. O sea, era
como que yo no podía ni
sonreír, no se levantaba nada. Y era una sensación
de frustración tanta
que claro, yo en ese
momento mi novia, ella se quedó en Colombia porque
es colombiana,
se quedó en Bogotá,
yo tuve que volver, y nos veíamos por
videollamada. Y yo recuerdo,
y ahí va uno de los mayores aprendizajes,
que después de tres meses haciendo ejercicios,
yo no podía mover, no podía
mover nada de mi cara todavía a la parte izquierda.
Y me acuerdo
una noche que la llamo por videollamada
y me dice
que bonito sonríes.
No sonreía nada. Literalmente no sonreía nada.
Y me dice,
o sea, me voy a volver a llorar,
y me dice que bonito sonríes.
Y yo le decía, y yo obviamente
como que no me gustaba solamente
sonreír por este lado.
Entonces yo me ponía el
móvil por este lado para que se me viera aunque sea
más expresión.
Y recuerdo que le decía,
no me siento muy bien hoy día,
y la verdad sabes que no estoy sonriendo.
Pero él me decía,
amor,
poco a poco, pero vas progresando,
no progresas nada.
Y literalmente yo decía,
tengo un nudo en la garganta
y no quiero llorar porque no quiero
que cambies la percepción sobre mí.
Ella nunca me había visto llorar
porque me había conocido en un evento.
Por lo tanto siempre me había
visto en el escenario motivando,
inspirando, siendo el líder, siendo como el que
todo me va bien,
pero nunca me había visto así.
Y yo sabía que no me había visto así,
por lo tanto era una sensación de
o sea, ¿qué pasa si yo me muestro
vulnerable y
débil, entre comillas, ante ella?
¿Cambiará la percepción? ¿Cambiará lo que siente?
¿Cambiará cómo me ve? Tenía mucho miedo
ante eso.
Y mi novia en ese momento, mi ex pareja
en ese momento, me dice,
amor,
has pasado durante 3-4 años
sosteniendo a otros, permíteme
que yo te sostenga a ti en este momento.
Hermano, yo escuché esa frase
y estábamos por ir a llamada
y yo me puse a llorar como un niño.
Es como que abrieron el grifo y comencé a llorar.
Y lloraba, y lloraba, y lloraba,
y lloraba, y eso es el primer aprendizaje.
Creo que muchas veces pasamos
sosteniendo a otros durante mucho tiempo
pero nos cuesta
permitirnos ser sostenidos.
Para mí eso fue uno de los mayores
aprendizajes de mi vida, porque cuando yo
me permití ser sostenido por ella en ese momento
aparte de que me
tranquilicé, aparte de que
solté mucha carga emocional,
vi un proceso en las próximas 2 semanas
de ciertas mejoras.
No tantas, pero algún movimiento
mínimo había.
Es el primer aprendizaje.
El permitirse ser sostenido por otros
seres humanos. Punto número 2
Otro aprendizaje fundamental para mí fue
el tema de
el que tu rostro no define quien eres.
Es decir, obviamente
te conozco por como te veo
pero para mí en ese momento
yo dejé de crear vídeos en redes sociales
porque no me gustaba como se veía.
Entonces dije, ok,
la pregunta que he hecho antes, que elijo enseñarme a través de esta
situación. Y elegí enseñarme que
mi rostro no me definía sino el mensaje
y la esencia que yo tenía.
Y comencé a mostrarme independientemente de que
yo sabía que no se me veía bien.
Se notaba que yo tenía algo en la cara.
La gente me lo decía, pero yo independientemente
de que me lo decía, yo seguía para adelante.
Y documenté
todo mi proceso, que creo
que ahí te enteraste también, documentó mi proceso
en un vídeo de más o menos 17, como un
mini documental de 17 minutos en Youtube
donde mostré todo el proceso
resumido en 17 minutos de todos los meses.
Y ahí va el segundo
mensaje que es básicamente 1, el tema
de que tu rostro no te define, define
la esencia que tú eres. Y número 2
está la parte de que
cuando tú tengas una situación difícil
en vez de centrarte solamente en
cómo yo voy a superar esto
enfócalo en una perspectiva de aportar
valor a otros. Es decir, la situación
ya no solamente sirve para superarte a ti, sino para
inspirar a otros seres humanos. Cuando tú
el problema que tienes
lo enfocas a cómo otras personas, cómo le puedo
enseñar a otras personas a superar esto
tienes mucho más motivación a superarlo.
Porque ya no solo te enfocas en tu propio
beneficio, sino en cómo va a aportar a los demás.
A mí eso me hizo que literalmente
yo tuviera más motivo,
más inspiración, más compromiso por todas
y cada una de las terapias. Y tenía más
alegría de grabarme, porque
esto va a ayudar a otras personas cuando me recupere.
Y creo que ahí fue donde también tú me contaste que
tenías eso, porque lanzé el vídeo.
Y punto número 3 de ese mensaje
considero que es
el tema de que
cuando tú te muestras vulnerable
en vez de
generar un cambio de percepción, la gente conecta más contigo.
Por tanto, las personas que estén
escuchando este vídeo,
permitiros mostraros vulnerables
independientemente que bajo vuestra percepción
sea que cambia algo o
muestres débiles. Creo que es mostrarse
ser humano. La gente conecta con seres humanos.
Yo creo que es
super fuerte la historia y
conecta mucho, porque es un
yo creo que la vida siempre te termina
poniendo alguna forma de rodillas.
De una u otra manera.
Y es como en esos momentos
que te revelas ante ti mismo
de qué estás hecho, quién eres y
cuando ya tienes un espacio de tiempo suficiente
para darle perspectiva como el que has tenido,
creo que saca los aprendizajes más bonitos.
Y eso es algo que yo también he aprendido
en los últimos años y me gusta mucho.
Perci, para ir
cerrando este episodio que está
increíble, hay cinco
preguntas que le hago a todos mis invitados.
Son preguntas más o menos cortas, excepto
la última. Así que vamos
a darle. Primera pregunta.
Una frase que te repitas
constantemente o
que se te venga a la mente.
Así que hay
una frase nada más.
Una frase. La sociedad
crece, la sociedad mejora
cuando hay personas mayores plantando
árboles sabiendo que no van a disfrutar de su sombra.
Buenísimo.
Qué chévere esa frase.
Segunda pregunta.
Esta pregunta es un poquito más larga, así que
expláyate si quieres. Si solo tuvieras
100 dólares,
no tienes contactos,
no tienes los contactos, pero tienes
los conocimientos que tienes hoy.
¿Qué harías para salir adelante?
¿100 dólares con los conocimientos que tengo hoy?
Sin contactos. Sin contactos, sin redes sociales.
O sea, 100 dólares
y los conocimientos que tienes.
Bien. Punto número uno.
Lo que haría es,
aunque no tuviera marca personal en ese momento,
sí comenzaría a
comenzar a generar... O sea, si tengo 100 dólares,
lo que haría es plantear qué es lo que quiero. Por ejemplo,
en mi caso, sería poder hacer
una primera charla
o una primera conferencia, en este caso, vía online.
¿Por qué? Porque lo que quiero es
aportar valor, pero también rentabilizar y generar
cierto capital. Entonces, lo que haría
es comenzar a grabar ciertos contenidos
de
mi temática, en este caso,
desarrollo personal o espiritualidad o conciencia,
y comenzaría a subir vídeos
a redes sociales. Mientras,
obviamente, comienzo a crear
una promesa, una oferta, a un
webinar o una especie de conferencia online que pueda
impartir. Me basaría
literalmente en, al menos,
acordar algún
tipo de precio o algo que le pueda pagar
de forma mínima, aunque sea, a una persona que me
ayude con la edición de los contenidos, para
que sean un poco más virales
o un poquito más eficaces
a la hora de poder llegar a más personas, no solamente
tan básicos. Pero me centraría
mucho en la creación de contenido, me centraría
mucho en crear una buena oferta para esa clase
y como confío
en este momento en mi capacidad de comunicación,
sé que hay personas
que mínimo, me concentraría
en que mínimo asistirían unas 50
a 100 personas a esa primera clase.
A esa clase le metería
algunos contenidos, le metería cierta pauta
con esos 100 dólares para poder realmente,
o al menos con 30 o 40 dólares, le metería
para llegar a más personas. Y en esa clase
vendería literalmente unas sesiones
de coaching uno a uno. En esas sesiones de coaching
que son básicamente lo que más puedo controlar
rápido, vendería mínimo
ahí, si no tuviera
aunque sea para rentabilizar,
vendería a 500 dólares un paquete de coaching
o entre 500 y 1000 dólares.
Vendería mínimo unos 5 de esos
y ya comenzaría a tener ciertos
beneficios. Eso es lo que yo haría para
rápidamente capitalizarme y
sobre todo poder tener ciertos ingresos
y casos de éxito.
Siguiente pregunta.
Un libro que recomiendes,
que te guste mucho, o el que más veces
hayas recomendado quizás.
Puedes decir más de uno si quieres.
Sí, porque este es complicado.
Uno, que me cambió
la vida, es El Poder Sin Límites
de Tony Robbins, que habla sobre todo de la
programación en lingüística y cómo trabaja tu mente
para conseguir ciertos objetivos. Es un poco
largo, pero recomendadísimo.
Dos,
El Éxito Es Para Ti
del Dr. David Hawking,
que literalmente te habla sobre
cuál es el concepto, o sea, cuál es el
concepto diferente que él tiene sobre éxito,
que no se basa en la acumulación, sino se basa en la
realización y cómo poder conseguirlo en diferentes
objetivos o en diferentes negocios.
Tercer libro, Dejar Ir, de David Hawking,
que justamente se trata de
cómo en tu vida, en la práctica
de dejar ir diferentes situaciones,
relaciones, deseos,
necesidades, te permite vivir en mayor
abundancia y te hace una explicación
de cómo es el proceso de dejar ir.
Yo diría que el número cuatro, a mí me
encantó, es Experimento
Rendición.
No me acuerdo del autor exactamente, pero Experimento Rendición
es uno de los mayores libros que te habla
de cómo en la capacidad y humildad
de rendirte, a pesar de lo que la
gente dice que es malo, de generar abundancia
económica.
Cuarta pregunta,
esta es la penúltima pregunta, puedes
explicarte si quieres. ¿Cómo te gustaría ser recordado?
Me gustaría ser recordado como una persona
que trabajó de
forma activa para poder recordar a otros seres
humanos que pueden amarse a ellos mismos.
Me gustaría ser recordado como una persona
que cuando tú lo recuerdes,
genere como esa sensación
de amor, de libertad, de ilusión
y de que ayuda a otras personas a que puedan
recordar quiénes son para que puedan vivir
en libertad.
Última pregunta, este podcast se va a invertir
joven, así que
quiero que la audiencia también sepa
y yo también, porque yo no lo sé.
¿Cómo administras tu dinero?
¿Cómo lo inviertes? No tienes que decir cantidades
pero puedes decir porcentajes.
¿En qué te has invertido tu dinero
o tu patrimonio en este momento?
De mis ingresos, hay una parte
que siempre lo destino a formaciones,
al hecho de, por ejemplo, viajar
para un evento o poder
un curso que yo quiera, una mentoría
o inclusive viajes
que me generan conocimiento.
Por lo tanto, más o menos un 10%,
un 10, 15, 20 inclusive por ciento
lo destino también a
experiencias de aprendizaje o mentorías
o aprendizaje, formación.
Luego otro porcentaje, también
lo utilizo para, a nivel de
ocio obviamente,
5% máximo,
5 o 10%, como para ocio,
para vivir experiencias con familia,
creo que al final también es mucho el hecho de, me gusta mucho
dar, pero a los míos,
como para poder divertirme, pero también con
esa sensación de abundancia.
Otro muy buen porcentaje, también lo genero
también a nivel de, siempre hay una parte de reinversión
100% en la empresa
para poder seguir escalando. Creo que
durante muchos años hice eso, durante
mucho tiempo, un gran porcentaje
en la reinversión para la empresa.
Aparte de eso, tengo también amigos que
yo no soy experto a nivel de, por ejemplo,
criptomonedas, pero tengo diferentes
amigos que sí lo son, que me asesoran
sobre algún tipo
de inversiones, o también inversiones
un poco más seguras, y yo
doy cierto capital para que puedan administrarlo.
Y también,
en cuanto a bienes raíces,
comienzo a
invertir en diferentes
terrenos para poder construir
y poder luego sacar rentas.
¿En España?
En España, y también
comienzo en Perú.
Entonces,
esos son como mis principales
inversiones.
Genial, Precio, muchísimas gracias por este espacio.
¿Algo que quieras decir para cerrar este
episodio?
Bueno, hay una frase que a mí me encanta, que la aprendí
cuando tuve esta situación del rostro
que es, no importa,
no eres responsable con la cara que naces,
pero si eres responsable con la cara con la que te levantas.
Así que, levántate siempre contento.
Buenísimo, muchas gracias.
Un placer haberla.