En este video analizo la propuesta de "Desnacionalización del Dinero" de F.A. Hayek y evalúo cuánto de ella hay en la práctica en la Argentina de Milei.
0:54 El premio nobel de Hayek 1:34 La estanflación de los 70 3:19 La propuesta del libro de 1976 5:10 El objetivo final: la disciplina de la competencia 06:32 ¿Cómo conseguir un valor estable para la moneda? 07:33 ¿Existe hoy en Argentina la competencia de monedas? 08:14 Libertad de monedas en los contratos 10:34 Competencia con el dólar paralelo y emisión. 12:40 Milei, el fin del cepo y el tipo de cambio libre
¿De dónde viene la idea de la competencia de monedas?
¿Qué es?
¿Y qué relación tiene con el gobierno de Javier Bilel?
Lo analizamos a continuación.
Él es una intersección entre dos mundos que suelen aparecer en mi canal de YouTube.
Por un lado, el mundo de la historia del pensamiento económico.
Y por el otro lado, el análisis de la coyuntura económica.
Es que, por un lado, voy a analizar y explicar la propuesta monetaria
que hizo el economista Friedrich Hayek en el año 1976.
Una propuesta que llamó la desnacionalización del dinero.
Y, por el otro, voy a analizar si esta propuesta tiene alguna relación
con la política económica que lleva adelante el gobierno de Millet.
Empecemos entonces por la propuesta de Hayek.
Como ustedes saben, por ser seguidores de mi canal de YouTube,
Friedrich Hayek es un economista de origen austríaco
que, además, es uno de los exponentes más importantes
de la llamada Escuela Austríaca de Economía.
En 1974, Friedrich Hayek recibió nada menos que el Premio Nobel de Economía.
Este premio le fue otorgado por su trabajo pionero
en la teoría del dinero y las fluctuaciones económicas.
Es decir, por sus investigaciones monetarias
y las relacionadas al efecto del dinero sobre la economía real.
El premio a Hayek no fue una casualidad.
Por esa época, Estados Unidos y el mundo desarrollado
tenían que enfrentar lo que para ellos eran grandes niveles de inflación.
En 1974, por ejemplo, en Estados Unidos,
se cerró con 11% anual de suba de precios.
Este registro se había reducido para el año 1976,
pero luego volvió a subir y llegó a un pico de casi 15% anual en 1980.
Otros países, como Italia o España,
lidiaban con niveles de inflación mucho más elevados,
en el entorno del 25 y del 27% anual, respectivamente.
Lo interesante del caso es que, según la lectura keynesiana,
estos niveles de inflación tenían que estar siendo acompañados
por un gran crecimiento de la economía que redujera la tasa de desempleo.
Al menos, eso era lo que establecía la famosa curva de Phillips,
en donde un aumento de la inflación
tenía que estar acompañado de una caída del desempleo.
Sin embargo, y lamentablemente, eso no estaba sucediendo en la realidad.
Y los altos niveles de inflación venían acompañados de un estancamiento económico,
un fenómeno que en esa época fue bautizado con el nombre de estancación.
Para colmo de males, lo que los gobiernos hacían para intentar combatir la inflación
era llenar la economía de controles de precios y de controles de cambios,
como nuestro cepo cambiario,
lo que terminaba incrementando los problemas de la propia inflación.
Al haberse especializado en temas monetarios,
Hayek tenía muchas buenas ideas para abordar el problema de la inflación.
Y por eso digo, que no es casualidad,
que le hayan dado el premio Nobel precisamente a mediados de la década del 70.
¿Qué hizo Hayek dos años después de recibir el premio Nobel?
Público un libro con una propuesta concreta y radical para eliminar la inflación.
Como decíamos antes, este libro se publicó en 1976 con el título
La desnacionalización del dinero.
En concreto, lo que propuso Hayek fue que los países de Europa y América del Norte
se comprometieran mediante un tratado formal a no obstaculizar en manera alguna
el libre comercio dentro de sus territorios de las monedas de cada país,
incluidas las monedas de oro o el libre ejercicio por instituciones legalmente establecidas
en cualquiera de los aludidos territorios de la actividad bancaria sin trabas.
Esto quería decir que los países tenían que permitirles a sus ciudadanos
utilizar cualquier moneda que desearan emitida por entes públicos o incluso por privados
sin ningún tipo de restricción gubernamental.
Es decir, que había que eliminar todos los controles de cambios,
eliminar también el curso legal de la moneda emitida por el gobierno
y finalmente permitirle a cualquier banco que emita su propia moneda.
Para nuestra realidad, tal vez este último punto sea el más difícil de concebir,
puesto que no conocemos muchos países en donde los bancos privados emitan sus billetes.
Pero dejando esto de lado, vayamos a los otros puntos del argumento.
El objetivo final que tenía Hayek con esta propuesta
era que las instituciones emisoras de dinero se sometieran a la disciplina que iba a imponer la competencia.
Así como las fábricas automotrices intentan realizar automóviles cada vez más seguros,
económicos y confortables, producto de la amenaza de que si no hacen esto,
los clientes se van a ir con la competencia,
el mismo criterio aplicaba Hayek a los productores de dinero.
Si no producían un dinero con un valor estable,
entonces los ciudadanos iban a poder migrar fácilmente a otro productor de dinero.
Y esto es lo que finalmente forzaría a los emisores de dinero a cuidar la emisión monetaria
y por lo tanto crear monedas más estables.
Decía Hayek que la competencia, al forzar a las instituciones emisoras
a mantener constante el valor de su moneda en términos de una cesta de bienes establecida,
sería un freno más efectivo que cualquier obligación legal de convertir la moneda en dichos bienes o en oro.
Ahora bien, ¿cómo conseguir un valor constante para la moneda?
De acuerdo con Hayek, esto iba a pasar si las instituciones emisoras
creaban dinero siempre en línea con el aumento de la demanda por el mismo.
Si esto pasaba, es decir, se aumentaba la cantidad de dinero
solamente cuando aumentaba la demanda por ese dinero,
se iban a conseguir al mismo tiempo dos cosas.
Por un lado, la estabilidad en el tipo de cambio de la moneda contra todas las demás monedas.
Y por otro lado, se iba a conseguir también la estabilidad de los precios,
es decir, el fin de la inflación.
En palabras de Hayek, para asegurar la constancia del valor de su moneda,
lo fundamental sería que el banquero no incrementase el volumen en circulación
más de lo que el público se hallara dispuesto a mantener en su cartera.
Pasemos ahora al plano de la aplicación.
¿Existe este esquema de competencia de monedas o desnacionalización del dinero,
como lo llamó Hayek, en la Argentina actual?
Si volvemos a mirar en detalle los requisitos para que la propuesta de Hayek
se vea implementada en su totalidad, rápidamente vamos a concluir que esta no opera
porque Argentina sigue teniendo el cepo, es decir, que sigue teniendo un control de cambio.
Sin embargo, hay otros aspectos donde podríamos decir que el gobierno
sí sigue los lineamientos propuestos por el economista austríaco.
Es que el famoso DNU 70-2023 modificó el contenido del artículo 765
del Código Civil y Comercial, estableciendo que la obligación es de dar dinero
si el deudor debe cierta cantidad de moneda determinada o determinable
al momento de constitución de la obligación, sea o no de curso legal en el país.
El deudor solo se libera si entrega las cantidades comprometidas de la moneda pactada.
Los jueces no pueden modificar la forma de pago o la moneda pactada por las partes.
Esto es muy interesante porque es exactamente lo que pedía Hayek que ocurriera con el curso legal.
El autor proponía eliminar, de la forma que fuera posible,
la obligación que tienen los ciudadanos de un país de no rechazar el pago de una deuda
si ésta se hace en la moneda emitida por la autoridad monetaria local.
Para ponerlo en sencillo, la existencia del curso legal de una moneda quiere decir
que si yo tengo una deuda con vos en dólares, pero te doy pesos al tipo de cambio oficial,
vos tenés que obligatoriamente aceptarme ese pago.
Con lo cual no existe la libertad monetaria en los contratos.
Vos podés firmar un contrato en distintas monedas,
pero ese contrato siempre tiene o puede cancelarse en pesos.
La modificación que se le realizó al Código Civil anula esto
y permite o valida o avala que los contratos efectivamente se firmen en cualquier moneda
y que la única forma de cancelar las deudas originadas en ese contrato
sea efectivamente entregando la moneda que dice el contrato.
De acuerdo a esta nueva legislación,
en Argentina sí existe la libertad y la competencia de monedas para firmar contratos.
Con este punto entonces Hayek estaría bastante contento.
Una segunda instancia y cuestión más general es el análisis
de si el dinero que está emitiendo hoy el Banco Central de la República Argentina
está en línea con la demanda de pesos del mercado.
Y en ese tema tenemos que decir que,
si bien todavía hay elevados niveles de inflación en el país,
la política monetaria del gobierno no es ajena a lo que pase con la tasa de inflación
ni es ajena a lo que pase con el dólar paralelo.
Un rápido repaso por la historia más reciente nos muestra que
entre los meses de mayo, junio y julio
la base monetaria había crecido un 16,9, un 22,8 y un 18,2% mensual
en cada uno de esos meses.
Y recordemos que en el mes de julio el dólar paralelo se fue a 1500 pesos
y la brecha se agrandó hasta superar el 50%.
A partir de entonces los niveles de emisión bajaron abruptamente,
cayeron al 4,7% en agosto y al 1,2% en septiembre
y entonces el dólar cayó por debajo de los 1200 pesos.
Esto podría interpretarse como que el gobierno percibió
que sus niveles de creación de dinero no estaban en línea
con el aumento de la demanda por dinero y eso hizo que el precio del dólar subiera.
Al ver esto el Banco Central en una competencia al menos indirecta
entre el peso y el dólar en el mercado paralelo
tomó nota y decidió reducir los niveles de emisión.
O sea que si bien no se eliminó el control de cambios,
en el Banco Central están mirando lo que pase con el dólar paralelo
que en definitiva es un indicador de cómo está funcionando la competencia de monedas.
Las preferencias relativas de los argentinos entre pesos y dólares.
Antes de terminar déjame hacer un punto adicional.
Es que el propio presidente Javier Milley habló hace muy pocos días
y confirmó que en algún momento del futuro también se eliminará el cepo cambiario
y que una vez que esto pase el tipo de cambio en Argentina
será flexible y determinado por el mercado.
Esto es lo que dijo Milley.
Conforme voy resolviendo el problema de stocks
cuando se hace cero se eliminó el money overhang
y cuando se eliminó el money overhang no hay exceso de oferta de pesos
y si no hay exceso de oferta de pesos puedo abrir el cepo aún cuando no tenga dólares
porque voy a un sistema de tipo de cambio flexible.
Si le creemos al presidente y llegamos a esa instancia
en que no hay control de cambios
Argentina va a tener entonces tres cosas.
Libertad para firmar contratos en cualquier moneda.
En segundo lugar no va a tener cepo cambiario
con lo cual habrá libertad total de acceso para comprar monedas extranjeras.
Y en tercer lugar existirá al menos por ahora un banco central
que en abierta competencia con otros bancos centrales
intentará estabilizar el valor del peso, el poder de compra del peso
para garantizarles a los argentinos que quieran usarlo
que el peso va a ser una moneda con un valor estable.
Para ir cerrando es obvio que entre las teorías puras
y la aplicación real de las ideas siempre va a haber una distancia.
Sin embargo creo que al menos es justo decir
que la propuesta de Hayek de desnacionalizar el dinero
tiene mucha influencia en la configuración de la política económica
y la política monetaria del gobierno de Millet.
¿Y vos qué pensás?
¿La ves parecido o te parece que nada que ver?
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