🎬 ¿Quieres crear una fuente de ingresos creando contenido? Inscríbete a mi curso FRONT: www.birtuel.com ....... Si Quieres MUCHO DINERO, Véndele a los Ricos. ¿Quieres aprender los secretos de los emprendedores más exitosos? 🤫 En este video te revelamos uno de los más importantes: venderle a los ricos. 💡 Descubre por qué este mercado es tan lucrativo, qué tipo de productos y servicios demandan y cómo puedes acceder a él. Analizaremos ejemplos de empresas que han triunfado con esta estrategia y te daremos consejos prácticos para que tú también puedas hacerlo. ¡No te pierdas esta oportunidad de transformar tu futuro financiero! 📈 #negocios#estrategias#ventas#exito#mentesmillonarias
Contenido con marcas de tiempo: 00:00 Introducción 01:08 Crea un Producto Mínimo Viable (Storytime) 07:08 Pon a prueba tu producto en el mercado 09:59 Registra tus ideas e inventos 20:01 Véndele a los ricos hasta que puedas venderle a los pobres 28:13 Emprende cuando tengas ingresos estables 32:28 Supera obstáculos emocionales
Descubre cómo el contenido audiovisual puede convertirse en tu principal fuente de ingresos.
Aprende a construir una comunidad fiel, monetizar de forma auténtica y potenciar tu marca personal
o comercial con mi curso The Front Method, ideal para emprendedores, empresarios y cualquier
persona que desee triunfar en el mundo digital.
Inscríbete ahora y asegura tu lugar.
Para más información y reservas visita www.virtual.com
Te lo voy a decir de una vez, si realmente quieres que tu negocio triunfe, la clave es
venderle a los ricos.
Pero esto te lo voy a explicar detalladamente a través de un Storytime y de manera paralela
te voy a ir compartiendo el proceso paso a paso, punto por punto, para que así como un
servidor lo hizo, tú también puedas hacerlo.
Y todo lo que te voy a compartir el día de hoy realmente es un aprendizaje de una década,
10 años de aprendizaje te los voy a compartir el día de hoy en 36 minutos.
Así que arranquemos con el punto número 1.
Crea un producto mínimo viable antes de contratar personal, rentar locales, comprar
mobiliario, equipo, etc.
Lo primero que debemos hacer es crear un producto mínimo viable, un producto mínimo viable,
como su nombre lo dice, es la versión mínima, es decir, esa versión que puedes realizar
con la menor cantidad de recursos, pero que se acerque al propósito, al objetivo final
de ese producto, a la solución que quieres brindar al usuario final, pero con una versión
prototipada.
Eso es lo que vamos a hacer.
Vamos a crear un producto mínimo viable, es decir, un prototipo con la menor cantidad de
recursos. Este es el punto número 1 que es determinante para el éxito en los negocios o
para su fracaso.
En este caso quiero compartirte uno de los tantos negocios que he emprendido, pero que nos
ayuda muchísimo a ir explicando cada uno de estos pasos.
Se trata de mi simulador de negocios.
Como ustedes saben, soy autor de un simulador de negocios.
Mi simulador de negocios fue usado en muchas universidades de manera académica para
formar a los estudiantes en el ramo del emprendimiento.
En mi simulador de negocios, las empresas con las que se juega, o mejor dicho, con las que
se simula un negocio, son algunas de las empresas más importantes del mundo.
Así que el primer paso es crear un prototipo.
Un prototipo lo puedes hacer de lo que quieras.
En mi caso yo tenía una idea, pero no tenía dinero, que ese es uno de los principales
obstáculos que dice la gente tener para emprender.
Dice que si no tiene dinero, entonces no puede emprender.
Pero para eso creamos prototipos, puesto que crear un prototipo lo podemos hacer con muy
poco dinero. De eso se trata.
En mi caso yo tenía una idea.
Mi idea era crear un juego de mesa, un juego de mesa de negocios, un juego de mesa en el
que pudiéramos aprender a hacer negocios.
Así que me dispuse a diseñar un prototipo y esto me llevó miles de horas.
Tengo que decírtelo.
En mi caso, porque era un producto intelectual.
Es lo mismo que, por ejemplo, escribir un buen libro, escribir una novela requiere tiempo.
En mi caso me llevó miles de horas llegar al producto final.
Sin embargo, no tuve que esperarme miles de horas hasta llegar a un producto final.
Empecé, como es la recomendación, con un producto mínimo viable, con una versión
elemental. Esa versión pequeña con la que inicié, que fue hacer un tablerito que dibujé
a mano con una regla, colores, etc.
Y con ese empecé a jugar junto con Viri.
Estuve trabajando día, tarde y noche en el diseño de ese juego de mesa hasta que más o
menos en uno o dos meses yo ya tenía una versión jugable, una versión que contenía lo
esencial que yo quería simplemente para ponerlo a prueba.
Así que como no tenía dinero, fíjate, me encontraba en una situación de precariedad
económica. Venía de haber perdido todo mi negocio.
Uno de los mejores negocios que he emprendido en toda mi vida, que fue el de agencias de
motocicletas. Pero ese negocio lo perdí.
Así que venía de ganar mucho dinero.
De pronto me quedo sin ingresos, me quedo sin mi fuente de ingresos principal y única,
porque en aquel entonces solo tenía una fuente de ingresos, que eran mis agencias de
motocicletas. Ganaba súper bien, pero de pronto lo perdí todo hasta llegar al punto de no
tener dinero para comer.
A veces pedía dinero, unas cuantas monedas a mis hermanos para comprar lo que sea, unas
galletas, lo que sea.
Bueno, en esa situación tan precaria, económicamente hablando, porque yo siempre he
dicho algo. He estado en la quiebra, pero nunca seré pobre, porque para mí pobre es quien
carece de ideas y yo tenía esa idea.
Mi idea era la de crear un juego de mesa en donde pudiéramos aprender a emprender.
Era lo único que yo podía comercializar, lo que yo tenía en mi cabeza, porque eso era un
producto intelectual que yo deseaba comercializar.
Así que me dispuse a crear un prototipo.
¿Cómo lo podía hacer?
Bueno, necesito un tablero, necesito fichas, necesito tarjetas, las quiero imprimir, pero
no tengo una impresora para hacerlo.
Así que le pedí un favor a un contador amigo de mi hermano que tenía en su despacho una
impresora láser. Genial, maravillosa.
En aquella época tener una impresora láser a color era sensacional.
Muy pocas personas podían darse ese lujo y el amigo de mi hermano tenía una impresora
láser. Así que fui con él y le pedí permiso para que me dejara imprimir los elementos
que conformaban mi primera versión.
Lo imprimí, lo recorté cada una de las piecitas y con regla todas las piezas las fui
cortando. Y ya que tuve una versión, esa versión esencial, quise ponerla a prueba.
Así que empezamos a jugarla.
Nos gustó muchísimo a mi hermano, a mi cuñada, a Viri, mi pareja y a mí.
Me di cuenta que había sido tan divertida, entretenida y además nos brindaba
aprendizaje. Esa partida que dije este ya es un producto comercializable.
Les pregunté a ellos si les parecía que era un producto que podía comprar la gente.
Me dijeron que sí. Obviamente distaba mucho de parecerse a un juego de mesa
profesional ya bien terminado, pero lo intenté y se lo vendí a mi hermano.
Él fue el primer cliente que me compró, que pagó por un juego.
Se lo entregué y él empezó a jugar con sus hijos.
Después mi otro hermano me compró otro y así empecé a vender poco a poco mis
juegos, que ese es el paso número dos.
Después de crear un prototipo, lo importante es ponerlo a prueba en el mercado.
¿Qué significa ponerlo a prueba?
Significa esto, venderlo, venderlo al usuario.
Si te lo compran, significa que hay posibilidades de que ese producto tenga cabida
en el mercado, pero no te conformes con una venta.
Necesitas una muestra importante para saber si ese producto es viable, si le gusta a
la gente, si está satisfecha con esa solución que tú estás colocando en el mercado.
Poco a poco se fue corriendo la voz y entonces ya había suficientes juegos en esa
pequeña área en donde yo vivía, que por cierto vivía en un local, pero que no
tenía regadera ni nada.
Yo vivía allí en ese local, levantabas la cortina de acero y ese era mi
departamentito.
Allí fue donde empecé a distribuir los juegos de mesa.
De pronto ya había suficientes juegos circulando que se empezaron a conformar
clubes de juego y se reunían los amigos con sus esposas y sus hijos sin mí.
Eso es muy importante, se reunían sin mí una o dos veces por semana para jugar mis
simulador de negocios, fíjate.
Y esa fue una de las principales señales que me indicaron que mi juego de mesa era
un juego de mesa interesante, importante, que la gente estaba disfrutando y no
solamente aquellos que deseaban emprender, también sus esposas, sus hijos, etcétera.
Entonces dije este lo tengo que seguir probando y lo probé con emprendedores,
con profesores, con psicólogos, con policías, con abogados, con programadores,
con restauranteros, con empresarios diversos, con arquitectos, con ingenieros,
con filósofos, etcétera.
Y funcionó.
Y haber hecho esta muestra que cada vez fue creciendo, cada vez se fue haciendo
más grande, en donde yo podía validar que era un producto que funcionaba, esto me
ayudó a que a través de cada una de las partidas yo fuera mejorando el juego.
Todos esos pequeños detalles que fueron surgiendo los fui puliendo, los fui
mejorando y ese es el punto número 3.
El punto número 3 es iterar.
Ya que tienes el prototipo, lo has puesto a prueba en el mercado, ahora
corresponde iterar e irlo mejorando y que por cierto hay que hacerlo rápido y hay
que hacerlo barato.
Se trata de irte equivocando pero barato para que puedas ir puliendo y mejorando
esa versión hasta tener una versión que tú consideres que ya es una versión
terminada, que ese fue mi caso.
Una vez que yo ya consideré que tenía una versión terminada, el siguiente paso
fue registrarlo y eso es fundamental.
Es muy importante que todos nosotros registremos nuestras ideas aún antes o
preferentemente antes ya de salir a un mercado comercial y ese fue el siguiente
paso. Pero recuerdas que te dije que no tenía dinero?
Bueno, en ese lapso para conseguir dinero, lo que yo necesitaba simplemente era
dinero para poder comer, para pagar un alquiler chiquitito de una casita
sumamente barata que yo ya había visto.
Costaba 800 pesos, estoy hablando de 40 dólares el mes.
Era un departamentito en una zona medio fea, en un segundo piso, pero que por
dentro estaba bastante bien.
Ya le había puesto el ojo a ese departamentito porque yo ya no quería seguir
viviendo en un local comercial sin regadera donde tenía que bañarme en una
cubeta de esas grandotas y era bastante incómodo y emocionalmente no me sentía
bien estar levantando una cortina de acero para entrar a mi departamento que
había pues habilitado ahí de manera improvisada.
Bueno, yo necesitaba dinero y ya les he platicado esto antes.
Escuché a otro de los amigos de mi hermano mientras estábamos en una oficina
colectiva que compartíamos junto con él.
Él era el dueño de esa oficina.
Él tenía una pequeña empresa de seguridad privada en donde escoltaba trailers que
transportan diversas mercancías de México a Estados Unidos.
Escuché que necesitaba una escolta y me ofrecí, me ofrecí.
Yo tenía pasaporte, tenía visa, etcétera.
Y le dije, oye, ¿cuánto pagas?
Él pagaba 1500 pesos por cada viaje, por un solo viaje.
Fíjate, 1500 pesos que son 75 dólares hace 20 años era suficiente como para
poder pagar la renta que te dije que era de 800 pesos y me sobraba dinero para
comer. Un solo viaje era ir detrás de un trailer 36 horas que duraba el viaje.
No nos deteníamos a dormir, todo el tiempo íbamos en recorrido.
Simplemente intercambiamos el volante una persona y yo afortunadamente logré
encontrar el lado positivo de eso.
Y esto te lo cuento solo como una anécdota.
Realizar trayectos larguísimos de Monterrey hacia Texas es una recta
impresionante.
Llevas horas y horas y horas conduciendo detrás de un trailer que cuando va
cargado va lento.
Entonces a mí ese trayecto de recta me encantaba porque ahí se me ocurrían las
mejores ideas para mi simulador de negocios.
Y no solamente iba ya pensando en la propia mecánica, sino en cómo lo voy a
comercializar.
Ahora ya tengo un producto, ¿cómo logro colocar este producto en el mercado?
La idea de cómo comercializar mi juego de negocios se me ocurrió en uno de los
trayectos de México a Texas.
Gracias a esa recta de Monterrey a Texas tan larga en donde cada una de las
líneas divisorias de los carriles de la carretera.
Te juro que me ponían en trance en esos trayectos que además a mí me tocaban ya
de madrugada.
Fui diseñando la estrategia para comercializar ese simulador de negocios.
Después de haber recibido esos 1500 pesos fui inmensamente feliz porque dije con
estos 1500 pesos lo que estoy ganando es mucho tiempo.
Realmente no me importa a través del Lego.
Imagínate después de haber sido un empresario con agencias de motocicletas,
mover millones y millones de pesos y ahora estar de escolta.
Si yo dejaba Lego, el Lego me impedía hacer eso precisamente por miedo o por
vergüenza, por el que dirán mira, el empresario ahora anda de escolta detrás
de los trailers.
No me importaba, me importaba un bledo porque yo tenía una idea.
Yo sabía que podía hacer algo muy importante con ese juego.
Créeme, yo le tenía fe, le tenía confianza, confianza en plena en que ese
juego iba a triunfar porque ya lo había visto, ya había clubes de juego, estaban
muy felices.
Los niños me decían saca la nueva versión, te pago lo que sea.
Algunos me decían te intercambio mi Nintendo por el juego de mesa.
Te lo aseguro, esto es verdad, esto es verdad.
Yo sabía que mi producto iba a funcionar, pero necesitaba colocarlo en el mercado
y esos 1500 pesos que ganaba tan solo con un trayecto 36 horas a la semana.
Es decir, yo tenía prácticamente cuatro días de la semana disponibles para
seguir trabajando en mi juego, pero como mi juego ya estaba casi terminado,
me dio tiempo incluso para escribir un libro y escribir artículos para revistas.
Empecé a escribir artículos para revistas gracias a un libro que leí que se llama
Cómo ser un consultor exitoso de William Cohen.
Ese libro está descontinuado, pero fue sensacional.
Ese libro, te lo puedo decir abiertamente, me salvó la vida profesional porque
siguiendo sus pasos uno a uno llegué prácticamente hasta donde estoy ahora.
Y bueno, algunos obviamente me tachaban de loco porque me veían como ese soñador
que estaba haciendo cosas inauditas.
Yo no tenía ni contactos ni nunca había escrito nada para ninguna revista
ni nadie de mi familia.
Sin embargo, William Cohen a través de su libro me dijo exactamente cómo hacerlo
y lo hice. Escribí una carta, escribí el artículo,
lo dirigí a la directora editorial y al mes, al mes
me respondieron diciéndome vamos a publicar tu artículo.
Por favor, pasa a nuestras oficinas por tu cheque.
Yo no sabía que iba a cobrar dinero por eso,
porque incluso William Cohen decía no es importante que cobres dinero
para escribir artículos.
Lo importante es que te posiciones como autoridad en el tema.
Pero ya que me iban a pagar, se me abrieron los ojos.
Y además, en esa misma llamada, la gerente editorial,
que no fue la directora editorial a la que me habló, sino su gerente, me dijo
ya tienes el siguiente artículo, nos gustaría que nos enviaras otro.
Y les dije con muchísimo gusto, se los envío mañana.
No tenía absolutamente nada, pero yo sabía que si empezaba
a escribir para revistas, además iba a tener un ingreso adicional
súper útil para seguir emprendiendo.
Ahora sí, ya mucho más formalmente me publican mi primer artículo
y mira lo que te voy a decir.
Puede sonar falso, puede sonar inventado, pero es la realidad.
Gracias al primer artículo, al primer artículo que publiqué
en la revista Entrepreneur, el gerente de compras de una empresa
leyó ese artículo que hice
y se puso en contacto conmigo a través del email.
Lo más importante de tu artículo es tu firma y tus datos de contacto.
No les pidas dinero a cambio por publicar tu artículo a las revistas.
A cambio, pídeles que pongan tu firma y tus datos de contacto.
Eso es lo más importante.
Se pone en contacto conmigo el gerente de compras y me dice
Nos gustaría platicar contigo en la empresa
y ellos me piden que les ayude a mejorar las ventas y a profesionalizar
todo el departamento de ventas de esta empresa que tenía cientos de vendedores.
Y yo de inmediato les ofrezco mi curso de negociación.
Dos meses después, yo ya estaba dando un curso de negociación
en una empresa que facturaba millones de dólares, que tenía cientos
de vendedores y decenas de puntos de venta en todo el país.
Y eso fue impresionantemente satisfactorio.
Ahora estaba reuniendo cada vez más dinero
que me permitía holgadamente seguir diseñando productos intelectuales.
Seguí escribiendo para revistas.
Ahora ya estaba dando cursos de negociación y llegó un momento crucial
hasta que, por supuesto, esto de ser escolta de trailers
pues ya no era satisfactorio y era muy cansado
y ya tampoco era necesario.
Así que decido renunciar y ahora sí ya me dedico 100 por ciento
a seguir escribiendo para revistas que cada vez fui escribiendo
para más y más revistas.
Después empecé a escribir incluso para periódicos.
Me empezaron a dar columnas, me empezaron a dar secciones.
Me empezó a ir bien escribiendo bien relativamente
porque me permitía vivir holgadamente
viviendo en ese pequeño departamentito
con los pequeños gastos que tenía.
Obviamente esto no me iba a convertir en millonario nunca
escribiendo artículos.
Y aquí viene un punto muy importante y este es el factor clave
de todo lo que te voy a compartir el día de hoy.
Y esto es algo que yo siempre lo he dicho y siempre le dije, por ejemplo,
a mi hermano que me lo sigue recordando.
Yo siempre dije en mi juego de mesa
si va a haber una marca, va a ser una marca importante.
Aquí van a estar las mejores marcas del mundo.
Todo mundo me tachaba de loco.
Eso sí, te lo reconozco.
Es muy cierto.
Muchos me dijeron por qué no te dedicas a algo serio?
Ninguna empresa te va a considerar.
Son sumamente estrictos y exigentes como para depositar
su marca en un juego como el tuyo.
En fin, conocidos y familiares me daban ese tipo de comentarios.
Yo aún así seguía adelante porque yo tenía algo claro y es lo siguiente.
Si deseas que tu negocio sea exitoso, véndele a los ricos
hasta que tengas suficiente dinero como para venderle a los pobres.
Y no estoy hablando de los pobres de manera despectiva.
Algunos me decían por qué no inicias con tu negocio
en donde, por ejemplo, tengas una panadería que sea la de la esquina?
Yo dije no bajo ningún concepto.
Si aquí va a haber una marca, va a ser la mejor.
Aquí va a estar Sony. Aquí va a estar Lufthansa.
Aquí van a estar los mejores bancos.
Aquí van a estar los mejores hoteles, porque mira, es mucho más fácil
ir con las empresas, estas empresas grandes, millonarias, multimillonarias,
las empresas más poderosas y ricas del mundo y decirle formar parte
de mi juego de negocios te cuesta esta cantidad de miles de dólares.
Para ellos es insignificante la suma que nosotros les pedíamos.
Básicamente podía salir de caja chica.
Sin embargo, si yo hacía lo mismo con la panadería de la esquina y le decía
cuesta esto y eso es demasiado, obviamente no lo iban a hacer.
Por eso muchas empresas, muchos emprendedores
han tenido éxito porque han decidido venderle a los ricos.
Piensa, por ejemplo, en Steve Jobs, Steve Jobs.
Todos los productos que vendía siempre eran muchísimo más caros
que los de la competencia, porque iba dirigido a un sector
que tenía muchos más recursos económicos.
Incluso Elon Musk con Tesla, porque la infraestructura que necesitas
es mucho menor con un solo producto que tú tengas.
Es más que suficiente.
Pero si tú quieres venderle a los pobres, necesitas vender por volumen.
Necesitas vender una cantidad impresionante, bestial,
como por ejemplo lo que hace Walmart.
Walmart, que su eslogan es precios bajos siempre
o farmacias similares, tiene que vender una cantidad bestial de productos
para que sea rentable en lugar de vender uno solo.
Y yo eso siempre le dije a mi hermano, yo prefiero vender un producto
y ganar miles de dólares por un SKU, o sea por un ejemplar,
a vender diez mil ejemplares para ganar lo mismo.
Necesito mucha más infraestructura y además no tengo el dinero
como para vender por volumen.
Necesitas comprar muchísimo, necesitas tener almacenes,
necesitas una logística impresionante en todo sentido.
Necesitas producciones muy grandes.
Es mucho dinero lo que se necesita si lo que quieres es venderle a los pobres.
Mientras tú no tengas esa infraestructura tan grande,
lo recomendable es venderle a los ricos.
¿Qué te piden los ricos?
Los ricos te van a pedir siempre garantías.
Venderle al doble del precio de lo que lo hace la competencia,
pero además hacerlo en la mitad del tiempo.
Esa es una de las principales claves para venderle a los ricos.
En este punto quiero compartirles lo siguiente.
Yo prácticamente nunca en mi vida había sido empleado.
Yo traía esa mentalidad de emprendedor desde chiquito
y todos los libros que yo leía eran de emprendimiento.
Traía esa filosofía de emprender un negocio.
Y de hecho, hay un libro que se llama El rinoceronte,
en donde inculcaba mucho esta filosofía de
el emprendedor es un rinoceronte, el empleado es una vaca.
Por supuesto que no estoy de acuerdo con esta idea,
pero la tenía implantada en el cerebro.
Entonces, en aquella época,
para mí ser empleado era como rebajar mis capacidades.
Y de pronto me llega una propuesta.
O sea, yo ya había ganado el tiempo.
Yo ya podía destinar todo el tiempo que yo quisiera
a todo lo que yo quería desarrollar.
Mis cursos, escribir artículos, mi juego de mesa, etcétera.
Y de pronto recibo una llamada.
La llamada era del director, el propietario,
el dueño de la empresa donde yo estaba dando el curso de negociación.
Le urgía hablar conmigo, así que fui el próximo lunes.
Me siento con él. Yo no había platicado nunca con él.
Digamos que no había escalado tan alto dentro de esa empresa.
Yo solamente me dirigía con los directores y todo,
pero nunca había hablado con el dueño de la empresa.
Y me dice me está gustando muchísimo
lo que estás haciendo dentro del departamento de ventas.
Y quiero proponerte algo.
Nosotros tenemos bloqueado ahí, está paralizado un proyecto
que es el proyecto de franquicias.
Y quiero darte este proyecto.
¿Aceptarías ser director de franquicias?
Obviamente, lo que me estaba ofreciendo era un empleo de tiempo completo.
Lo que yo había venido haciendo era ganar tiempo
para desarrollar todos mis proyectos.
Y me quedé pensando, me quedé callado, me quedé mudo.
No sabía qué decir.
Pasaron muchas ideas por mi cabeza y me dice Bueno, mira,
te voy a hacer una propuesta.
La propuesta, como película, te lo aseguro,
la escribió en una servilleta que estaba allí.
Estaba comiendo atún, por cierto, en su escritorio, un hombre millonario
comiendo atún en su escritorio.
Me escribe una cifra en la servilleta y me dice te ofrezco esto.
Para mí, esa cantidad era una cantidad impresionante al mes.
Era mucho más de lo que yo venía ganando, incluso hasta con mis cursos.
Convertirme en empleado de tiempo completo de la empresa.
Y una vez que vi la cifra, realmente pasaron muchas ideas por mi cabeza.
Una de esas fue.
Bueno, si yo acepto trabajar de tiempo completo aquí,
qué voy a hacer con mi emprendimiento, con mi juego de mesa,
con todo lo que yo ya vengo desarrollando?
Qué voy a hacer mientras yo trabaje aquí?
Voy a contratar a alguien que me ayude con la empresa.
Y eso hice.
Acepto el puesto y créeme,
di toda mi alma en esa empresa
y llevé a la empresa a ganar el segundo lugar
en el Premio Nacional de Franquicias el primer año
por la cantidad y calidad de franquicias que logramos desarrollar.
Además, en uno de los giros de negocios más complicados que existe.
Pues allí logré colocar en segundo lugar
en el Premio Nacional de Franquicias de ese año a la marca.
Gracias a eso recibo otro nombramiento que fue superior
y además venía con un aumento.
Desde el primer día que yo acepté ingresar allí,
decidí emprender mi propio negocio.
Dije ahora sí es el momento de crear una empresa y voy a delegarla.
Y para esto contraté a mi novia.
Le dije bueno, te gustaría formar parte?
Ahora sí, ya de forma profesional,
emprendiendo, que es la marca, aceptó.
Fui el hombre más feliz por haber recibido un sí
de la persona que más amo en mi vida y que me ayudó
a que ese proyecto fuera realidad.
Además, contraté a otra chica, Victoria, te mando un fuerte abrazo
y a un diseñador, Enrique, te mando un fuerte abrazo.
Y entre los tres y yo
logramos crear esta empresa inmediatamente.
Mi pequeñito departamento que ya vivía en la Ciudad de México,
mi pequeñito departamento se transformó en nuestras instalaciones de operación.
No tenía nada, ni sala, ni comedor, ni nada.
Eran dos escritorios, nada más, nada más.
Viri tenía computadora y es la que usaba.
Y ese era todo el equipo que teníamos, dos escritorios y la computadora de Viri.
Ni siquiera teníamos Internet.
Si además la sección amarilla que era un directorio telefónico impreso.
Imagínate. Y ese es el siguiente punto.
Si vas a emprender un negocio,
la recomendación que yo te voy a dar es emprende, pero de preferencia
cuando tengas una fuente de ingresos estable, como por ejemplo un empleo,
porque cuando uno emprende un negocio,
uno cree que van a empezar a fluir los ingresos inmediatamente.
Y esto no es así.
Realmente, para que un nuevo negocio empiece a generar dinero,
pueden tardarse semanas, meses o incluso años.
Y en nuestro caso iba a ser así.
Entonces yo ya venía de una situación precaria y después de haber,
después de no haber tenido dinero para comer,
créeme que se me formó un trauma y dije nunca más voy a estar en esa situación
en donde yo no tenga dinero para comer.
Entonces decidí emprender, pero mientras tenía ingresos,
me pareció espectacular.
El empleo me ayudó a financiar mi propia empresa.
No necesité socios capitalistas,
no necesité préstamos bancarios ni tarjetazos, nada de eso,
sino que mi propio salario me permitía cubrir los salarios de los demás.
Durante muchos meses no teníamos ingresos.
El primer sí, no llegó inmediatamente, así que durante los primeros meses
soportaba yo la operación con el salario que recibía.
Fue más o menos medio año lo que estuvimos trabajando duro y dale,
viendo empresas y mi novia Viri a veces regresaba llorando.
Estábamos pues en esa etapa de aprendizaje
e íbamos aprendiendo a vender nuestro producto, pero en las grandes ligas.
Eso sí, nunca desistimos y siempre buscamos a lo top de lo top.
Siempre buscamos al líder en la industria, en su giro.
Si se trataba de aerolíneas, íbamos con el mejor.
Si se trataba de software, íbamos con el mejor.
Entonces fuimos a Microsoft, fuimos a Lufthansa, Probejet y a muchas más.
Muchísimas más.
Incluso muchas veces, pues obviamente pensamos en desistir,
en abandonar el proyecto porque era muy difícil.
Ellas a veces regresaban llorando porque en muchas ocasiones
los mandos medios no son sutiles en decirte que no.
Era una ocasión, recuerdo que uno de los directores de un banco me dijo
y cómo sé que no te vas a ir con mi dinero?
Yo le dije pues no lo sabes, no lo sabes.
Lo único que te puedo decir es podemos firmar un contrato.
Yo te puedo entregar todos los requisitos,
cubrir todos los aspectos legales que tú necesites
y lo vas a tener que averiguar.
Nuestro prototipo obviamente no era muy profesional.
Era simplemente para demostrar, para mostrar la idea
de cómo sus marcas podían participar en el juego de mesa.
Realmente, si lo veo ahora, pues sí me da un poquito de vergüenza,
pero como la frase más importante del emprendimiento dice
si no te da vergüenza, tu primer producto es que saliste demasiado tarde.
Y por supuesto que ese primer prototipo, pues yo lo veo ahora
y si me da un poquito de vergüenza, pero con ese salíamos.
Incluso en una ocasión ya de haber tomado
casi la decisión de desistir, vamos a dedicarnos ya a otra cosa
porque pues todos nos dicen que no suena el teléfono.
Íbamos Vir y yo en un trayecto hacia unas caballas
que se encuentran en el Zacatrán de las Manzanas.
Íbamos hacia allá y Vir recibe una llamada.
Y fue Microsoft que decidió unirse al proyecto.
Entonces, pues esa parte es importante porque te da muchísimo
como que te empodera, te da ánimo y dices sí, sí se puede.
Y te da muchísimo más confianza, incluso hasta de decirle
que no algunas empresas, porque ya también los giros estaban ocupados,
porque nosotros también lo que hacíamos era ofrecerles exclusividad por giro.
Las demás marcas, tan solo con escuchar que Microsoft ya formaba
parte de nuestros clientes, de quienes iban a estar en el juego,
ya nos prestaban mucha más atención y seriedad.
Y ese es el último punto, que es superar miedos,
vergüenza, egos, obstáculos emocionales de todo tipo,
porque después de uno no sabemos si viene el próximo ya con un sí.
Entonces tenemos que seguir avanzando y avanzando.
Es una trayectoria
porque estamos ganándonos una reputación en las grandes ligas.
Esa es la recomendación y esto no surge de la noche a la mañana.
Hay que trabajar mucho y sobre todo no tomarte nada personal también,
porque al inicio uno se siente mal
porque cree que te están rechazando a ti.
Y no es a ti, es simplemente al proyecto, porque no lo logran visualizar,
porque quizá también uno como persona que está recién comenzando
a lo mejor no te comunicas de la mejor manera.
Y para finalizar es continúa, sigue avanzando, sigue avanzando,
porque de pronto te pueden llegar también sorpresas muy buenas
como nos sucedió a nosotros, ya prácticamente al final de la edición,
ya teníamos todo el tablero lleno, ya teníamos todas las marcas llenas.
Una de las marcas, la empresa más importante
de uno de los hombres más ricos del mundo.
Nos piden una edición especial para su marca.
Nos dicen quiero que la personalices,
que en el juego aparezca nuestra marca como marca principal
dentro de la portada.
Queremos miles de juegos porque los vamos a obsequiar a nuestros clientes.
Imagínate, los llevó de estar vendiendo
a unos cuantos miles de dólares cada participación.
A partir de ahí ya empezamos a hablar de millones,
de millones y de trailers y de trailers llenos
de nuestros simuladores de negocios entregándoselos a la empresa
para que ella los distribuyera.
Así que continúa, sigue avanzando, reinvierte,
itera, mejora y nunca dejes de mejorar.
Descubre cómo el contenido audiovisual puede convertirse
en tu principal fuente de ingresos.
Aprende a construir una comunidad fiel, monetizar de forma auténtica
y potenciar tu marca personal o comercial con mi curso de Front Metal.
Ideal para emprendedores, empresarios y cualquier persona
que desee triunfar en el mundo digital.
Inscríbete ahora y asegura tu lugar.
Para más información y reservas, visita virtual.com.