Caleruega Pueblos con encanto en 4K

Caleruega Pueblos con encanto en 4K

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Jan 30, 2026

Caleruega, en la provincia de Burgos, es tierra de viñas, labranza y pastoreo, y referencia en ámbitos teologales y turísticos por ser la cuna de Santo Domingo de Gúzmán.
Desde Peña San Jorge tenemos espectaculares vistas de la comarca. Su gran cruz se ilumina por la noche y en sus inmediaciones hay restos arqueológicos altomedievales del siglo X. En sus laderas, el pico de la Horca y el Tallar, hay numerosas Bodegas subterráneas del Siglo XV, donde en el Siglo XII habitaron algunos ermitaños.
La villa se fundó entre el 912 y el 1085, tras la reconquista del valle del Duero a los musulmanes. Su Torreón, la torre parroquial y las murallas, protegieron este señorío de la nobleza castellana durante su pasado medieval.
El Torreón del siglo XI formaba parte de la línea de fortalezas en las riberas del Duero creadas desde el siglo X. Desde su atalaya almenada se vigilaba la villa, con vistas a las Peñas de Cervera y parte de la ribera del Duero.
La Iglesia parroquial de San Sebastián, de principios del siglo XII, se levantó adosada a la torre maciza existente. De su estructura románica antigua queda la torre, parte del arco de la puerta principal y una ventana geminada. Aquí está la primera sepultura de la Beata Juana y el baptisterio en el que fue bautizado Santo Domingo. La pila bautismal donde desde hace siglos se bautiza a la familia real hasta nuestros días.
La riqueza monumental de la villa está ligada a Santo Domingo de Guzmán, hijo de Don Félix de Guzmán y Doña Juana de Aza, que nació aquí 1173, pasando su infancia, al igual que en Gumiel de Izán, para después estudiar en Palencia, vivir en Burgo de Osma, y partir más tarde a Francia, donde fundó la Orden de los Predicadores en 1216, de la mano de Honorio III. Tras visitar Caleruega en 1218, falleció en Bolonia en 1221. Después de su canonización en 1234 se edificó una iglesia en el lugar de su nacimiento, por iniciativa de su hermano Manés.
Cumpliéndose en 2021 el VIII centenario de su muerte, una exposición en el claustro del Real Monasterio de Santo Domingo muestra en seis capítulos los hitos principales de la vida del Santo.
La Bodega de la Beata Juana, madre de Santo Domingo; es otro interesante lugar al que se accede por la entrada del convento. Allí tuvo lugar el milagro de la multiplicación del vino que la madre distribuía a los pobres.
El primitivo Convento lo mando construir Alfonso X el Sabio, para las monjas de San Esteban de Gormaz otorgándolas el Señorío de Caleruega, con la misión de guardar el lugar del nacimiento de Santo Domingo. La nueva iglesia respetó la antigua capilla construida por el Beato Manés, transformando la casa fortaleza de los Guzmán en residencia monástica. En el siglo XVI se realizó otra nueva iglesia renacentista sobria y solemne que se unió a la de Alfonso X.
El retablo mayor renacentista, del siglo XVI, tiene pinturas de Blas de Cervera con escenas de la iconografía del Santo y de la Orden dominicana, estando coronado por un calvario tallado en madera de la escuela de Gregorio Fernández. En el lado de la epístola hay un retablo de ‘Santo Domingo in Soriano’, y en el brazo derecho del crucero otro de la Beata Juana de Aza,. La mesa del altar está colocada bajo la bóveda, en el lugar del nacimiento del santo.
En la sacristía hay dos arquetas con los restos mortales del Venerable Félix y del Venerable Antonio, padre y hermano mayor de Santo Domingo. De allí se baja a la Cripta, donde está el Pocito de Santo Domingo, que según la tradición surgió al retirar tierra, a modo de reliquia, del lugar donde nació el Santo.
La cripta tiene tres altares con un pequeño retablo en mosaico sobre cada uno, de Fray Domingo Iturgaiz, con escenas de los modos de orar de Santo Domingo, los cinco miembros de la familia del santo y los tres santos Guzmán-Aza, con los sueños del cachorro y la estrella. Allí también se encuentra el sepulcro-mausoleo del Maestro de la Orden Fray Manuel Suárez.
Entrando al convento encontramos su gran claustro del siglo XIII, la planta baja con arcadas sostenidas por dobles columnillas, sobre la que más tarde se levantaría una planta en ladrillo.
El Museo de la sala gótica tiene piezas de alto interés artístico e histórico, y se amplió con una gran sala en la parte norte del claustro, llamada el Palacio o Sala Medieval.
En otra sala está el sepulcro de la Infanta Doña Leonor, fallecida muy joven en 1275, junto a su ajuar funerario.
Siglos más tarde, en 1952, se construyó rodeando al Torreón el convento de los Padres Dominicos, como noviciado, fomentándose las peregrinaciones y erigiéndose en Casa de Espiritualidad.
Recorriendo su caserío encontramos edificaciones de piedra caliza y entramado de madera de enebro o roble, con chimeneas encestadas, intercalándose bodegas subterráneas aprovechando cuevas naturales.
Desde aquí parte la ruta circular de 10 kilómetros, visitando “las loberas”.
En este pueblo castellano confluyen la historia y las tradiciones en un entorno natural digno de visitar.
Transcripción