¿Qué TIPOS de DEPRESIÓN existen? 🥺 Clases de DEPRESIÓN y sus SÍNTOMAS

Psicología en Serio con Guillermo Orozco
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27 oct 2024
Clasificar los tipos de depresión es algo complejo, en ocasiones algo que asociamos
con una simple época de decaimiento, sea quizás una tipología depresiva que debe
tomarse muy en serio.
Hay tantas formas diferentes de vivir un estado anímico como personas hay en el mundo, pero
una cosa es cierta en todos los casos, la importancia de llevar a cabo esta distinción
es algo que no debe dejarse pasar.
En el vídeo de hoy te cuento el porqué.
Podrías estar preguntándote por qué es importante identificar el tipo de depresión.
La respuesta a esta pregunta es muy fácil de entender.
La identificación temprana del tipo de depresión que sufres va a influir en el pronóstico
de evolución, pero también va a significar elegir las terapias o tratamientos más adecuados
para cada caso.
Como ves, encajar tu estado de ánimo y tu experiencia personal en uno de los tipos de
depresión es mucho más importante de lo que puede parecer en un primer momento.
La depresión es un trastorno originado a raíz de múltiples factores, entre ellos
el genético y el ambiental, y ello también quedará reflejado dentro de la tipología
en la que se encaja cada sintomatología, pero también han de tenerse en cuenta aspectos
como la duración, la época del año, la existencia de un desencadenante ambiental
determinado, etc.
A continuación veremos los principales tipos de depresión.
Empezamos por la depresión mayor.
Su nomenclatura responde a su gravedad.
Puede desarrollarse en intervalos de mínimo dos semanas, pero su duración general es
muy amplia y los síntomas muy intensos.
Suele aparecer durante la adolescencia o la adultez temprana, y puede presentar distintos
episodios a lo largo de la vida.
Aunque pueden fluctuar en cuanto a durabilidad y la frecuencia, los episodios depresivos
siempre cursan de un modo contundente para la vida de quien los sufre.
Los síntomas de la depresión mayor se manifiestan de forma exacerbada todos los días.
Son frecuentes la apatía, la tristeza y el desinterés por actividades que antes parecían
interesantes, así como la pérdida de energía, la disminución del deseo sexual, cambios
en los hábitos de sueño o del apetito, o la incapacidad para sentir placer.
Además, la sensación de culpabilidad y los pensamientos suicidas pueden ser muy recurrentes
llegando a veces la persona a desear su propio final.
Podemos hablar de dos tipos de depresión mayor.
La depresión con episodio único que se origina a raíz de un suceso concreto, o la depresión
recidivante en la que se dan al menos dos episodios de depresión a lo largo de la vida,
separados por dos o tres meses en los que no se sufren síntomas.
El trastorno depresivo estacional está relacionado con el curso de las estaciones, apareciendo
sobre todo en los meses de invierno.
¿Te ha ocurrido alguna vez que los meses más fríos afectan a tu estado de ánimo?
No pienses que eres un bicho raro, es algo muy habitual.
Cuando finaliza el otoño, la depresión suele dar sus primeras señales de vida y con el
paso de los días, los síntomas depresivos se van intensificando.
Estos síntomas son muy similares a los que cursan en otros trastornos depresivos y se
orientan a la entrada en una especie de periodo de letargo, paralelo a la hibernación de
muchos animales en esta época del año.
En el trastorno depresivo estacional es común que se den varios síntomas, como desesperanza,
aumento del apetito y del peso, aislamiento social, somnolencia y lentitud de movimientos,
La irritabilidad y la pérdida de interés también suelen estar relacionadas con la
aparición de este trastorno.
No hay que olvidar que aunque con síntomas ligeramente diferentes y con menor frecuencia,
el trastorno afectivo estacional puede darse en la primavera o en el comienzo del verano.
La depresión que se da en el trastorno bipolar o en la ciclotimia también se conoce como
depresión maníaca.
Es una patología que debe vigilarse muy de cerca.
Se caracteriza por los altibajos, en un estado de ánimo en el que se intercalan periodos
de euforia con episodios depresivos.
Por eso, si se contemplara su transcurso dibujado en un gráfico, este estaría lleno de valles
y picos.
En los primeros, la persona sufriría los síntomas propios de una depresión, mientras
que en los segundos sería todo lo contrario.
Autoestima muy elevada y mucha energía orientada a todos los ámbitos, aumento del deseo sexual,
disminución de la necesidad de dormir y una enorme locuacidad.
Todo ello acompañado de una sensación de máximo entusiasmo.
El trastorno depresivo persistente, también conocido como distimia, cursa únicamente
con sintomatología depresiva, a diferencia de la depresión maníaca.
Su duración puede extenderse hasta dos años, durante los que la tristeza suele acompañar
a la persona a diario.
Los síntomas son similares a los que aparecen en otras depresiones, tristeza, variaciones
en el sueño y en el apetito o baja autoestima, aunque no se considera tan grave como la depresión
mayor.
Sufrir distimia indica frecuentemente la tendencia a padecer otros trastornos depresivos más
graves.
La depresión psicótica consiste en una depresión mayor que entre sus síntomas incluye alguna
forma de psicosis.
Esto significa que a la severidad de los síntomas con los que cursa un trastorno depresivo mayor,
hay que unir la sintomatología propia de un trastorno psicótico.
La psicosis en la depresión puede manifestarse mediante alucinaciones de cualquier tipo,
como voces que le dicen a la persona que no tiene ningún valor, delirios en forma de sentimientos
intensos de inutilidad y fracaso o directamente provocar en el paciente una ruptura total
con la realidad.
La depresión posparto, aunque pueda parecer pasado un año del parto, es un claro ejemplo
de un trastorno del estado de ánimo generado por un acontecimiento determinado.
El embarazo, el parto y todo lo que conllevan son el origen de los síntomas depresivos.
Las alteraciones hormonales, la sucesión de importantes cambios o la creciente sensación
de responsabilidad son solo la punta del iceberg que supone la depresión posparto en la vida
de una madre.
En este vídeo de mi canal podréis ver en detalle las características de este tipo
de depresión.
Padecer trastorno adaptativo supone también sufrir depresión.
Aunque se tratan de dos trastornos diferentes, se encuentran íntimamente relacionados.
El trastorno adaptativo se produce en un momento en el que a una persona le cuesta superar
una circunstancia vital negativa o adaptarse a ella.
Es habitual que en un escenario así surjan sentimientos de tristeza, por eso en ocasiones
pueden confundirse con una depresión si se pasa por alto el acontecimiento negativo desencadenante.
El trastorno adaptativo aparece durante los tres siguientes meses al suceso que lo origina,
la muerte de un allegado, el diagnóstico de una enfermedad, un accidente, etc.
Igual que en una depresión mayor, es frecuente la aparición de pensamientos suicidas y dificultades
extremas en el curso normal de la vida de una persona.
Recuerda que para saber con seguridad si estás sufriendo una depresión y de qué tipo es,
es imprescindible la evaluación de un profesional de la salud mental.
No dudes en pedir ayuda si crees que podrías estar sufriendo un trastorno depresivo.
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ayudar a más personas a gestionar mejor sus emociones. Nos vemos pronto.
