SUPERA EL MIEDO A HACER EL RIDÍCULO: Hablar en público, salir en videos y en redes sociales

Sebastián Lora
4 seguidores
26 oct 2024
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¿Qué sientes al hacer el ridículo? ¿Te da miedo?
¿Y por eso evitas tener que hablar en público o salir en vídeos?
Pues en este vídeo te traigo la clave para superar tu miedo a hacer el ridículo.
¡Nos vemos dentro!
Te tengo una verdad incómoda. No nos entendemos.
No nos entendemos porque a medida que pasa el tiempo nos vamos haciendo expertos,
nuestro pensamiento se hace cada vez más abstracto y nuestro lenguaje más complejo.
Por eso, cuando como expertos vamos a una reunión y comenzamos a utilizar
toda nuestra jerga y palabrería técnica,
lo normal es que las otras personas no se enteren de lo que estamos contando.
Y en España, normalmente nadie levanta la mano para preguntar cuando no se ha enterado
por miedo a hacer el ridículo.
Y con la tontería, cuando acaba la reunión, todo el mundo ha perdido su tiempo.
Ahora bien, el miedo es una emoción tanto natural como útil.
Su utilidad, la supervivencia.
Hace muchos años, cuando vivíamos en comunidades nómadas,
necesitábamos de la comunidad para protegernos de fieras y de maleantes.
Juntos éramos más fuertes.
Y cuando se te ocurría levantar la mano y alzar la voz para decir algo,
si esto no le gustaba al líder de la tribu, te mandaban al exilio.
Y esto era una sentencia de muerte.
Hoy en día, aunque los peligros en el mundo occidental no sean como los de antes,
ese chip de supervivencia no se ha adaptado a la actualidad.
Es por eso que cuando nos toca levantar la mano para hablar frente al grupo de personas,
nuestro organismo se pone en alerta y se prepara para una situación de peligro.
Hola, soy Sebastián y esto es Sebastián Hora TV.
Un canal para ganar influencia al hablar en público, en vídeo y en persona.
Y así posicionarte como la mejor opción para tus clientes.
Y cuando entras en esa sensación de peligro, tu cuerpo comienza a reaccionar.
Tu corazón late más rápido, con mayor intensidad, enviando sangre a tus extremidades.
Se te seca la boca, te tiembla la voz, te sudan las manos.
Al mismo tiempo, surge una vocecita en tu interior
que te comienza a detallar todos los posibles escenarios de fracaso
mientras tu mente recrea un montón de imágenes que confirman esos escenarios.
Seguir más lejos, hace unos meses estuve en una conferencia que daba Tony Nadal,
que es el tío y antiguo entrenador del tenista Rafa Nadal.
Y al final de su charla, comenzó la sesión de preguntas y respuestas.
Y yo me dedico a enseñar a mis clientes a hablar en público eficazmente
y a gestionar su miedo a ser ridículo, su miedo escénico.
¿Puedes creer que mi lorito, mi vocecita interior me decía no hagas la pregunta?
Por supuesto, hice la pregunta.
Pero no sin sentir el tembleque y la gana de salir corriendo.
¿Por qué? Porque yo también tengo miedo a ser ridículo.
Pero sé cómo gestionarlo.
Oye, por haber llegado hasta aquí, te tengo un regalo.
Es el primer capítulo de mi libro.
Haz que te escuchen y triunfa con tus ideas
con un método probado para gestionar tu miedo a hablar en público.
Encuéntralo en el enlace de más abajo.
Ahora seguimos.
Víctor, mi papá, siempre me decía
el sentido común es el menos común de los sentidos.
Y el sentido común depende enteramente del razonamiento.
Ahora bien, los humanos somos seres irracionales, seres emocionales
que tomamos las decisiones importantes
empujados por dos grandes impulsos ultraprimitivos.
Alejarnos del dolor y acercarnos al placer.
Y cuando tanto el dolor como el placer son muy intensos,
se despierta el reptil, silencia completamente nuestro raciocinio
y hace que el sentido común se vaya al garete.
La clave para derrotar el miedo a ser ridículo
es conseguir que la razón le gane a la emoción.
Y el miedo es una emoción.
Y como emoción que es, hay una buena parte de su intensidad que es irracional
que carece completamente de lógica.
Y en la medida en la que nos dejemos llevar por la parte irracional
y permitamos que el miedo nos paralice,
nos encontraremos entre la espada y la pared
en situaciones frustrantes de ningún tipo de sentido común
sabiendo que tenemos que actuar, pero no haciéndolo.
Un documental simple y útil
nace de un principio de naturaleza humana.
Todos somos egoístas.
¿Eh?
Te explico.
Saca tu agenda y obsérvala.
¿Te sobra tiempo?
¿A que no, verdad?
Pues no.
A mí tampoco.
Y a tu público, tampoco.
Es por eso que la gente que está sentada,
escuchándote, no está pendiente de tus fallos.
Tienen muchas mejores cosas que hacer.
Están más preocupados por asegurarse
de que tú hagas que su tiempo esté bien aprovechado.
Si estás más pendiente de tus fallos, fallarás.
Dejarás de prestar atención, aportar valor
y esto se notará.
En ese momento el público comenzará a tener la sensación real
de que le estás haciendo perder el tiempo.
En cambio, si te centras en aportar valor
y en hacer que el público aproveche su tiempo,
serán mucho más permisivos
con cualquier pequeño fallo que puedas tener.
Por eso, enfócate en tu público, en estar presente,
en dar todo lo que puedas.
Tu generosidad se verá recompensada con su atención
y con sus ganas de verte triunfar.
Este es sentido común,
pero como bien sabes, es el menos común de los sentidos.
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para que ellos también superen su miedo a ser ridículo.
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Porque recuerda,
quien comunica mejor, gana.
