Hace algunos días, en una entrevista que di en un podcast,
me preguntaron si pudiera devolver el tiempo,
qué consejo me daría a mí mismo cuando estaba empezando a trabajar en marketing digital.
Y creo que fue una muy buena pregunta porque además de
cosas que seguramente ya conoces como trabajar duro, tener paciencia,
con el tiempo he aprendido un consejo que creo que ha sido la verdadera clave
para poder obtener mejores resultados con mis campañas,
tener mejores relaciones con mis clientes y en general disfrutar mucho más
de todo el proceso y es darme cuenta que no eres tú Roas.
Creo que ese es el mejor consejo que le puedo dar a alguien que está empezando
en marketing digital porque marketing digital tiene,
me parece que una cara de la cual no se habla tanto y es que hay todo tipo de métricas.
Cuando trabajamos en marketing digital podemos medir todo,
podemos medir cuántas personas alcanzamos, cuántos clics tenemos,
cuántas ventas obtenemos, etcétera.
Y todo eso es bueno, claro, porque nos permite identificar qué funciona y qué no
y así tomar cada vez mejores decisiones.
Pero esto también se puede volver un arma de doble filo porque al tener tantos
números también hace que sea muy fácil que nos identifiquemos con esos números
y que dejemos que esos números sean un indicador de nuestra autoestima.
Y eso es algo que he visto muchísimo en la industria del marketing digital.
Una de las métricas más importantes es precisamente esta Roas,
quiere decir Return on Ad Spend, retorno a la inversión en publicidad,
nos muestra el retorno de nuestras campañas.
¿Y qué sucedía?
Cuando empecé a trabajar en marketing digital, cuando mi Roas era bueno,
mejor dicho, yo me sentía el rey del mundo, que por fin mi negocio iba a despegar,
me daba un impulso de energía, me sentía muy bien.
Pero cuando el Roas bajaba me empezaba a dar un síndrome del impostor,
es el nombre, y es cuando sentimos que no somos lo suficientemente buenos,
cuando decimos, bueno, de pronto esto no es para mí,
hay personas que tienen más talento que yo, estoy en la industria equivocada
y todos esos pensamientos me empezaban a llegar.
Y al otro día el Roas subía, entonces otra vez me sentía bien,
y luego el Roas bajaba, entonces empecé a volver una montaña rusa emocional.
Por lo que uno de los aprendizajes que he tenido es dejar de identificarme
con las métricas, creo que el camino más rápido para quemarse como marketer
es dejar que las métricas sean un indicador de nuestra autoestima.
Y en este caso coloco Roas porque es una de las métricas más utilizadas,
pero no sé, si venden servicios serían clientes potenciales,
entonces tú no eres tu costo por cliente potencial,
o no sé, si vendes por WhatsApp, tú no eres tu costo por conversación.
Digamos que la clave es no eres tus resultados.
Ese es, digamos, el consejo en general.
Y he conocido personas bastante buenas en marketing digital,
pero que se terminan quemando.
De hecho, hace poco conocí una persona que había empezado a trabajar
hace un poco menos de un año en marketing digital,
empezó con todo el impulso, todas las ganas,
pero hace poco me escribió y me dijo, Felipe, necesito un descanso
porque la verdad estoy bastante estresado.
Bueno, también estaba en una agencia y tenía como 20 cuentas,
entonces es muy estresante,
pero cuando uno aprende a desligarse emocionalmente los resultados,
creo que uno alcanza un grado de calma que le permite tomar mejores decisiones.
Así que, ¿cómo puedes dejar de identificar con tus resultados?
Porque esto suena fácil, pero es muy difícil realmente llevarlo a cabo.
Te voy a dar cuatro recomendaciones que a mí me han servido en mi día a día.
Y primero voy a colocar esto así en negrillas,
subrayado y en rojo para que no se te olvide.
El primer consejo que te quiero dar es entender
que siempre hay una fase de testeo.
Y esto es especialmente común,
es especialmente importante, perdón, con cuentas nuevas.
Cuando tienes una cuenta nueva que aún no tiene ninguna campaña,
siempre hay una fase de testeo
en la cual publicamos diferentes campañas, públicos y anuncios
y los ponemos a competir entre sí para identificar cuáles son los que funcionan.
Y si, por ejemplo, tenemos 10 anuncios
y de esos 10 anuncios, 7 no dieron resultados, no fueron rentables,
pero hubo 3 que sí, apagamos los 7 que no funcionaron
y colocamos ese dinero en los 3 que sí dieron resultados
y luego la cuenta empieza a ser rentable.
Pero algo que yo no sabía cuando empecé a trabajar en marketing digital era esto,
que se necesitaba de un tiempo para identificar dónde están nuestros clientes.
Y esto le pasa absolutamente a todas las empresas,
esta fase de testeo, estar haciendo pruebas.
Entonces, yo cuando publicaba mis primeras campañas y no era rentable,
ya me empezaba a atacar ese síndrome del impostor
y empezaba a sentir que no iba a ser rentable,
que no estaba haciendo las cosas bien
y ese es un proceso que todas las empresas tienen que pasar.
De hecho, con mis clientes siempre tenemos en cuenta esta fase de testeo.
Depende mucho de cada marca, de cada producto, de cada servicio,
pero en general dura entre 1 y 3 meses
identificar exactamente los anuncios rentables.
Entonces, con todos mis clientes siempre trabajamos mínimo durante 3 meses.
Antes de eso, pues estamos en la fase de experimentación
y cuando uno ya sabe que estos testeos son necesarios,
cuando ve un anuncio que no funciona, yo no lo veo como un error,
sino como un aprendizaje, digamos que a uno le cambia la perspectiva
y se da cuenta que listo, perfecto, tenía esta idea, no funcionó, lo apago,
pero sí sé leer mis métricas y sigo haciendo pruebas.
Eventualmente obtendré algún anuncio rentable
y luego coloco el dinero ahí para que toda la cuenta empiece a ser rentable.
Entonces, especialmente importante con cuentas nuevas,
entiende que hay una fase de testeo.
Si inicialmente no era rentable, no pasa nada, sigue haciendo pruebas
porque uno de los dichos más importantes de marketing digital
y en general de publicidad es si nunca dejas de hacer pruebas,
tus anuncios nunca dejarán de mejorar y para eso es esa fase de testeo.
Ahora, con cuentas existentes, cuentas que ya tienen campañas andando
y llevan un historial, hay otra recomendación que también es clave
y aprendí con el tiempo y es tener en cuenta que hay altibajos en el rendimiento.
Esto es para cuentas existentes.
Con las cuentas que ya tienen meses o años haciendo, por ejemplo, anuncios,
es normal que hayan días o incluso semanas en los cuales el rendimiento
baje un poco, ninguna empresa crece siempre hacia el infinito
porque hay estacionalidades, hay productos o servicios
que se venden mejor en diferentes momentos del año.
También depende de la situación económica y política de cada país,
de qué competidores estén en ese momento en el mercado,
de cuánto tiempo llevemos con nuestros anuncios
porque las personas se pueden cansar un poco siempre de ver la misma publicidad.
Entonces, es normal que hayan altibajos en el rendimiento.
Si con mis clientes vemos que, por ejemplo, un día los resultados bajan un poco,
no nos alarmamos, sabemos que es normal, incluso tres días hasta siete días.
Pero, por ejemplo, si nuestros resultados bajan durante siete días,
pero luego al ampliar el rango de tiempo a 30 días seguimos siendo rentables,
está perfecto.
Pero, pues obviamente vamos monitoreando nuestras métricas,
pero no tomamos decisiones basadas en rangos de tiempo demasiado pequeños
porque es normal, hay fluctuaciones en el rendimiento.
Y algo que a mí me sucedió es que cuando yo empecé a trabajar en marketing digital
estaba en mil grupos de Facebook
y te aseguro que si estás en grupos de Facebook,
especialmente de publicidad en Facebook e Instagram o por ejemplo en Google,
es normal que todos los días siempre haya alguien que pregunta
¿qué está pasando hoy con el rendimiento?
Y todo el mundo sí, hoy el rendimiento está bajando.
Y cuando veo eso me doy cuenta que al final no están teniendo en cuenta
estos altibajos que hay completamente normales en el rendimiento de las campañas.
Además de que, por ejemplo, Facebook está reportando resultados hasta tres días después.
Y bueno, lo expliqué en un video sobre cuánto tiempo esperar
antes de editar nuestras campañas.
Claro, si hay alguna caída alarmante,
si estás vendiendo, no sé, 100 unidades al día
y de repente se te cae a cero, pues tienes que ver, no sé,
quizás tus pasarelas de pago están teniendo algún problema.
Pero bajadas de rendimiento leves, no te alarmes por eso,
es completamente normal y créeme que te va a dar mucha más paz mental.
Y eso es algo que también tenemos en cuenta con mis clientes
para siempre utilizar rangos de tiempo amplios entre 14 y 30 días
a la hora de ver los resultados que estamos obteniendo.
Sabemos que con 3 o 7 hay veces que pueden haber pequeños altibajos
que no afectan el rendimiento total.
La tercera recomendación está muy relacionada a la anterior
y es crear reglas para manejar tus campañas.
Hay dos emociones que nos mueven a los seres humanos,
el miedo y la esperanza.
El miedo de que lo que funciona deje de funcionar
y la esperanza de que lo que no funciona empiece a funcionar.
Y eso es algo que aplican en todos los campos de nuestras vidas.
Y por ejemplo, cuando tenemos anuncios que están siendo rentables,
nos da miedo invertir cada vez más,
aumentarles el presupuesto porque decimos,
no, si les subo el presupuesto de pronto dejan de dar resultados
y voy a perder dinero, entonces no lo voy a hacer.
Y por otro lado está la esperanza de cuando tenemos un anuncio
que ya llevan dando más de 7 días, no es rentable,
estamos invirtiendo cada vez más y decimos,
no, si lo dejo dos días más,
este anuncio va a empezar a obtener resultados,
entonces no lo dejamos 7, sino 9.
Y luego decimos, no, otros dos días, 10, 11, 12, 13 y más tiempo
y al final terminamos perdiendo porque estamos apostando
en un anuncio que no era rentable,
que podríamos haber pausado desde antes.
Esto es algo absolutamente normal
y aplica en diferentes decisiones que tomamos,
pero a la hora de manejar campañas es especialmente importante
porque es nuestro dinero.
Entonces, ¿cómo podemos salirnos de esto?
Creando reglas para dejar de tomar esas decisiones emocionales,
sino seguir un protocolo que sabemos que,
independientemente de cómo nos sintamos, vamos a seguir.
Porque con este protocolo,
al estar, digamos que ajeno a nuestras emociones,
podremos tomar decisiones correctas
y al final terminaremos obteniendo los resultados que necesitamos.
Es como salirnos de esos sesgos que nos mueven a los seres humanos
para poder pensar de la forma más clara posible.
Y de hecho, con mi equipo tenemos una metodología
que se llama el semáforo de decisiones.
Entonces, dependiendo de los resultados que estamos obteniendo,
es un semáforo.
Si los resultados no son buenos, es un semáforo rojo
y hay que tomar ciertas acciones.
Si los resultados más o menos están regulares,
es un semáforo amarillo.
Y finalmente, si los resultados son buenos, es un semáforo verde.
Y sabemos que, independientemente de lo que suceda,
si seguimos esos pasos,
al final las campañas terminan siendo rentables
porque es como hay que saberlas manejar.
Entonces, te recomiendo que tengas estas reglas
porque hay días que uno como que se empieza a involucrar
emocionalmente con un anuncio,
especialmente entre más tiempo ande un anuncio,
como que a uno le cuesta pagarlo
porque pues ya lleva un recorrido y una inversión.
Entonces, cuando uno tiene estas reglas,
pues ya puede ver todo de forma mucho más objetiva.
¿Cuáles son tus resultados?
Estas son las decisiones que voy a tomar, lo hago.
Independientemente de si me gusta o no,
sé que es algo que funciona.
Y esto es algo que también se usa con industrias
que tienen que ver con manejo de dinero,
por ejemplo, portafolios de inversión o trading.
Ellos también tienen diferentes reglas
a la hora de manejar las inversiones
para asegurarse que, independientemente
de cómo se sientan alrededor de la acción o de la empresa
o del portafolio, tomen las decisiones adecuadas
porque es algo que es bastante difícil de hacer,
pero que me ha permitido tener paz mental
porque sé que las decisiones no dependen de mí,
sino de un procedimiento.
Yo lo estoy siguiendo y sé que el procedimiento funciona.
Y en mi curso sobre cómo vender por anuncios
en Facebook e Instagram,
hay un módulo en el cual explico
esta metodología del semáforo de decisiones
y, bueno, con diferentes ejemplos
con los cuales los he aplicado de campañas de mis clientes.
Entonces, si lo quieres revisar,
voy a dejar el enlace en la descripción.
Y la cuarta recomendación que te quiero dar
la aprendí a partir de una experiencia propia
y es aprender a desconectarse.
Marketing digital es una de las industrias
en las cuales es más fácil pasar todo el día
frente a un computador.
Y hoy en día, de vez en cuando, me sucede,
pero cuando yo empecé,
todo el día estaba frente al computador haciendo cosas
y luego, cuando acababa, sacaba mi celular
y empezaba a revisar las notificaciones de Shopify
porque la aplicación de Shopify,
cada vez que generas una venta,
te envía un sonido como una caja registradora, un...
Y si recibía muchas notificaciones,
ese día me sentía bien,
pero si no recibía, me empezaba a sentir mal,
me daba ansiedad.
También revisaba la aplicación
del administrador de anuncios de Facebook,
la aplicación de Google Ads
para ver todo el tiempo el rendimiento de las campañas.
Y, además, siento que en marketing digital
hay una presión muy grande
por todo el tiempo estar aprendiendo.
Entonces, yo estaba suscrito a 11 podcasts
y sabía el día exacto en el cual cada podcast publicaba.
Y si había algún día que no podía escuchar
el episodio de algún podcast,
sentía que me estaba quedando atrasado.
Entonces, a toda hora estaba escuchando episodios.
Si estaba en el gimnasio, estaba escuchando podcast.
Si estaba en el carro, si estaba caminando,
si estaba en el bus, incluso si estaba haciendo campañas,
colocaba un podcast para no quedarme.
Y todo eso hizo que a inicios de la pandemia del COVID-19
tuviera un episodio de ansiedad.
Hubo una semana en la cual me fui a levantar y no pude.
Físicamente estaba bien, no estaba enfermo,
pero mentalmente estaba completamente exhausto.
Tenía demasiada información en la cabeza.
Estaba quemado y me tocó pedir esa semana libre.
Y cuando me sucedió eso, me di cuenta que al final
estaba pasando demasiado tiempo conectado,
no tenía tiempo para mí mismo.
Y empecé a revisar diferentes libros sobre ese tema
y este es uno de los que más me gustó.
Se llama La quietud es la clave, del autor Ryan Holiday.
Te lo recomiendo muchísimo.
Y cuenta que una característica en común
que han tenido los grandes líderes,
artistas, deportistas, empresarios
de la historia de la humanidad,
es que han sabido cómo mantener la calma,
incluso en situaciones bastante estresantes.
Pero para poder hacer eso,
siempre tienen espacios de quietud,
como que tienen espacios para sí mismo,
para poderse recargar.
Y eso es algo que yo en ese momento no estaba teniendo.
Así que desde entonces,
algo en lo cual me esfuerzo todos los días
es en manejar el equilibrio entre estar conectado
y estar desconectado.
Porque ahí es cuando me di cuenta
que es cuando estoy más recargado,
cuando tengo las mejores ideas para mis campañas,
cuando tengo más energía en las reuniones
y en general, cuando disfruto mucho más de todo el proceso.
Porque me estoy dando espacios
para poder recargar mi energía.
Entonces, por ejemplo,
intento hoy en día no trabajar los fines de semana.
Yo estaba trabajando los sábados normal,
como si fuera un día hábil más
y algunos domingos, entonces,
empezaba súper cansado la semana.
Tampoco ser multitask.
Entonces, no intentar hacer muchas cosas al tiempo,
sino solamente una a la vez.
No usar el celular más de una hora al día.
Los celulares hoy en día te muestran
cuánto tiempo estás pasando en pantalla
y en general, intento no pasar más de una hora en pantalla
y también tener actividades en las cuales no estoy conectado.
Si estoy haciendo ejercicio, no está revisando el celular
o bueno, escuchar música porque me gusta,
pero no está revisando el celular
y mi equipo sabe que si algo urgente sucede,
me pueden llamar y ahí yo ya lo atiendo.
También estar saliendo los fines de semana,
estar conociendo nuevos sitios,
cuando uno está con una persona,
no está revisando el celular,
incluso ni siquiera colocarlo sobre la mesa.
Aprovechar esos espacios para no conectarnos
porque ahí nuestro subconsciente se está recargando,
está uniendo diferentes ideas
y luego cuando uno vuelve al trabajo,
le empieza a fluir todo muchísimo más.
Entonces, es otra lección importantísima que he aprendido
y que me ha permitido editar nuevamente esos episodios.
Así que bueno, eso fue todo por este video.
Estas son algunas recomendaciones que me han ayudado
a darme cuenta que yo no soy mis resultados
y espero que también te sirvan para al final
disfrutar mucho más de toda esta maravillosa industria
que es el marketing digital.
Y también te invito a que te suscribas
porque todos los lunes estoy subiendo videos
sobre cómo vender a través de anuncios
en Facebook e Instagram.
Muchas gracias.