Me acaba de llegar un vídeo que me parece interesantísimo para reaccionar, ya que va
al punto central que propone el feminismo hoy en día, que entre un hombre y una mujer
no hay absolutamente ninguna diferencia de ningún tipo, ni psicológica, ni biológica,
ni física, ni de ninguna otra tipo de consideración.
Y por eso quiero compartir con ustedes este vídeo que quiero reaccionar ahora mismo,
de dos estudiantes que de repente se encuentran con un postulado feminista de una profesora
en la clase, y ellas simplemente con el sentido común dicen, pero eso no puede ser así,
según cómo lo plantean. Vamos a ver.
Tú vas a entrar y yo no, pero porque tú estás más preparada mentalmente que yo para
A ver, plantea que estamos un poco fuera de contexto porque no sabemos por dónde viene
este debate, pero según lo que dice ahí, cuando alguien entra en una competencia para
adquirir un trabajo, supongamos que es para enseñar, eso es lo que yo supongo aquí,
la profesora va a tener cierta prevalencia sobre las estudiantes porque está preparada
supuestamente intelectualmente para ese trabajo. Es decir, es una cuestión de mérito,
lo podemos decir. Es una cuestión que tiene que ver con la preparación y con reunir todas
las características que se necesitan para cumplir ciertas obligaciones sociales o laborales.
Para un trabajo en el que no tengas que hacer nada físicamente, pues sí que veo preparada una mujer.
Pero es que no estamos hablando de eso, estamos hablando de las pruebas físicas.
Yo te estoy diciendo que una mujer no está preparada físicamente para pasar las mismas
pruebas que un hombre y si no está preparada físicamente para pasar las mismas pruebas
que un hombre, no está codificada para ese trabajo.
Bueno, muy interesante lo que está diciendo. Si para un trabajo determinado necesitas tener
ciertas condiciones físicas, es muy curioso que para poder darle lugar a una mujer en cualquier
cosa, ya sea en el deporte, ya sea una cuestión laboral, hay dos opciones.
O tomarles, y esto es un hecho de la vida real, o tomarles un examen diferente a hombres y a
mujeres, como por ejemplo pasa para ingresar a la policía, para ingresar al ejército,
no se puede tomar el mismo examen porque si se tomase el mismo examen prácticamente ninguna
mujer podría obtener la entrada a cualquiera de estos programas laborales. Eso en primer lugar.
La segunda opción es separemos a hombres de mujeres porque si no los separamos no habría
manera alguna de que una mujer pudiese llegar a obtener algún lugar en el deporte, en el trabajo,
lo que sea. Y eso es de hecho lo que ocurre en el deporte. Por ejemplo, en el deporte se separan
las categorías hombre y mujer para proteger a la mujer y para que sea la mujer la que pueda
ganar una competencia, porque si no, no tiene opciones. No hay manera físicamente de poder
competir. De hecho es bien curioso que si ustedes observan los niños, van a ver cómo las niñas
juegan con varones hasta una cierta edad y después cuando llega la pubertad, las diferencias que
comienzan a generarse entre un hombre y una mujer, entre un varón y una niña, son tan abismales,
abismales, que la niña suele retraerse del juego con los varones y dedicarse a otras cosas. Ahora,
puede ser que esas chicas sigan practicando deportes, pero nunca las van a practicar con
un varón, porque no tienen opciones. Eso es un hecho del sentido común y la vida nos ha
enseñado eso. Es una realidad. O sea, le está diciendo a la profesora que tiene que madurar su
pensamiento cuando esta chica le está diciendo una cuestión de sentido común. Más, yo diría
bastante madura esta chica que le está respondiendo con el sentido común. A un niño de 5 años le
puedes comer la cabeza cambiándole la opinión. Es bien interesante esta observación que está
haciendo, porque es un hecho. Chesterton mismo decía que una de las características de la
educación es que es dogmática. La educación es dogmática. Aunque muchas digan, no, nosotros no
seguimos con principios laicos y seculares y científicos. No, la educación es dogmática,
porque cuando un niño tiene 5, 6, 7 años, no entiende mucho. Tiene que aceptar con un alto
nivel de credibilidad los principios que se le están enseñando. Y por eso, a un niño de 5 años
es muy fácil lavarle la cabeza con ideologías. De ahí el peligro de la educación, especialmente
cuando la educación se convierte en una herramienta de adoctrinamiento ideológico y político. Porque
el profesor como educador, el sistema educativo en cuanto tal, tiene una carga de responsabilidad
gigantesca para la sociedad. Porque es ahí cuando a un niño lo puedes encaminar y lo puedes potenciar
para desarrollar todas sus cualidades o lo puedes destruir para siempre, como de hecho, lamentablemente
estamos viendo hoy en día que pasa en absolutamente todos los sistemas educativos del mundo, sin
excepción. Sin excepción. Vamos a seguir escuchando lo que dice. Entonces, a un niño de 5 años le
pueden taladrar la cabeza, pero a mí no, dice la chica. Increíble, increíble. Qué bueno tener
adolescentes que digan, mira, a un niño sí se la podés hacer creer, pero a mí no me lo vas a hacer
creer así de fácil. Qué interesante, tener criterio propio. A mí no me vas a cambiar la opinión sobre
una cosa que sé lo que es. ¿Por qué no le vas a cambiar la opinión? Aquí viene la cuestión. No
le vas a cambiar la opinión porque ella tiene principios fundamentados en la observación y en
el sentido común y nunca jamás hay que traicionar la observación y el sentido común. No es que
este chico no diga, bueno, pero es una soberbia porque se está básicamente empiñonando en
una opinión determinada y no hay manera de sacarla de eso. No, lo que pasa es que ella está acudiendo
al sentido común y lo que la profesora debería hacer es rebatirle con principios del sentido
común que básicamente demuestren claramente que la que está equivocada aquí es la chica,
pero eso no está ocurriendo y la chica está muy segura de eso y especialmente se asegura
más en su posición cuando la posición contraria solamente le presenta postulados ideológicos.
Miren, miren qué interesante lo que lo que está diciendo. Se necesitan pruebas para afirmar cosas
y no puede ser que el feminismo hoy en día haya metido la ideología en el sistema penal de que
con sólo acusar sin pruebas a alguien puedas meter a alguien en la cárcel. Es algo de gravísimo y
aquí lo está diciendo una chica, no es que acá viene un varón a proteger al patriarcado, lo está
diciendo una chica. Esto está buenísimo. Me ha recorrido Talavera creo que dice de punta a
punta a las 6 de la mañana y aquí sigo viva. Te desmonté de entrada con el sentido común y
mi experiencia personal de que nos están matando. Esto me hace acordar a un debate que tuve en la
universidad de Cambridge cuando estaba en Crash, cuando una chica que estaba haciendo el doctorado
en la universidad de Cambridge y que era parte de ese programa, recuerdo que ella afirmaba gritando
en una de sus exposiciones en una clase de que las mujeres nos están matando, de que yo tengo que
cuidar por mi vida cada vez que salgo de mi dormitorio para llegar aquí a mi clase. Y toda
esta letanía de lugares comunes del feminismo que no tienen absolutamente ninguna validez,
porque no es que estaba hablando de Londres capaz, que está lleno de musulmanes, bueno ahí
solo entiendo que se vaya a Amsterdam o que se vaya a los lugares tomados por islamicistas en
lugares como Alemania. No, yo estaba hablando de la universidad de Cambridge que es el lugar tal vez
más seguro del mundo. Y resulta, aquí viene la anécdota, resulta que un día para el almuerzo iba
caminando con otro compañero y nos encontramos en medio del parque a esta chica sentadita sobre
una manta comiéndose su almuerzo. Y yo me acuerdo que me la acerqué y le dije la verdad que no te
veo muy preocupada por tu vida como decías en la clase y no voy a olvidar más la cara de odio con
la que me miró. No me habló nunca más obviamente después esto era odio, pero bastó simplemente un
ejemplo del sentido común para desmontarle toda su teoría feminista. No te veo muy preocupada por
tu vida aquí comiendo como si nada sola en un parque en medio del campus de Cambridge. Vamos a continuar.
Eso pasa por la educación que hay en la casa. Si un varón te grita en la calle, te tiene un
piropo, supongamos que le dice algo que esté desubicado, ¿y qué dice la chica? Eso no es
culpa del patriarcado, la masculinidad tóxica, es la culpa de la educación que le dieron a los padres en la
casa. Y a mí si me gritan algo grosero, les voy a responder, dice la otra, y se acabó el problema,
le respondes y ya está. De hecho hay un dicho muy interesante, una historia muy interesante sobre
cómo no hay nada más temible, ni el demonio, ni un ejército, ni nada, que una mujer furiosa para
desmonarnos, y es así, pero obviamente estas feministas que se la pasan hablando de mujer
no conocen ni cómo reacciona una mujer cuando se enoja, hasta eso desconocen estas feministas.
Los hombres no violan, los que violan los violan. Y uno dirá, pero eso no tiene nada de
extraordinario, pero es sentido común, es sentido común. Nos han hecho creer que el
hecho de ser hombre ya es un peligro, que el hecho de ser hombre ya carga de por
sí mismo un cierto nivel de masculinidad tóxica, de violencia, que es un peligro
para la sociedad y que la solución es deconstruirse. No, señores, la solución no
es deconstruirse, porque si hay un problema grave en nuestra sociedad es
que los hombres no están siendo verdaderos hombres, y en gran parte por
el feminismo, en gran parte por el feminismo, porque desde que entras a la
escuela, tienes cinco años, te taladran la cabeza con la ideología, donde por poco
te da vergüenza ser hombre, y peor si eres blanco, peor si eres cristiano,
peor todavía si eres heterosexual, el niño ni siquiera va a saber lo que es heterosexual, pero le
van a decir si no te gusta otro varón eres heterosexual, es parte del problema.
Entonces, queridos amigos, ¿por qué comparto este vídeo? ¿por qué reacciona esto?
Porque tenemos que volver al sentido común, tenemos que lograr hijos y
adolescentes que sean como estas chicas, que no se queden calladas. Ha llegado la
hora realmente de dar batalla cultural en todos los lugares donde nos toque dar
batalla cultural. No hay que quedarse callados, obviamente que hay que hacerlo
con prudencia, hay que hacerlo con astucia, hay que hacerlo con argumentos,
pero a esta maestra que buscaba ideologizar a estas niñas se le acabó la
fiesta, se los aseguro, se le acabó la fiesta, porque ahora ya no son solamente
sus estudiantes los que son conscientes de su nivel de ideologización, sino que somos
todos nosotros. Todo el mundo nos damos cuenta de que la educación, y esto es una prueba más,
la educación se ha convertido en un centro de adoctrinamiento ideológico y político,
y a eso, señores, no lo debemos permitir más.