el ATERRADOR sobreconsumo de "Self-Care" te está DESTRUYENDO...la crisis de soledad de los Gen Z
9 dic 2024
la increíble obsesión por el Self-Care de la Generación Z...
en el video de hoy estaremos hablando sobre toda la problemática que actualmente rodea el famoso "Self-Care" y "Wellness", donde intentaré exponer como no solo no esta arruinando sino como también está provocando una crisis de soledad en la Generación Z...
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¡Focus, focus, focus, focus, focus, focus, focus, focus!
¡Fuck it all!
¡Fuck your...
¡NO-O!
¡Ey! Bienvenidos nuevamente a mi canal, si son nuevos...
¡Ey cómo están, qué pasa', bienvenidos.
Y si lo han visto antes.
¡Ey cómo están, cómo se encuentran!
¿Qué tal, Anny, estas últimas semanas ¿todo bien?
Yo realmente estoy muy feliz y muy emocionado de estar nuevamente aquí, en un nuevo video.
¡En serio!
¡Aww!
Este es un tema que desde hace tiempo quería tocar.
Especialmente después del video en el que hablamos sobre el hiperconsumismo...
en la generación Z, donde exploramos muy brevemente la problemática alrededor del
self-care, un concepto que parece ser muy interesante tanto para ustedes como para mí,
y es que de verdad toda la problemática que rodea el famoso autocuidado es sin lugar a
dudas preocupante y en muchos casos cuestionable, ya que detrás de frases como ill-my-healing-era
o ill-my-self-care-era se ha comenzado a romantizar de manera excesiva el hiperconsumo de productos
innecesarios y de una u otra forma la normalización de comportamientos que no siempre son saludables,
por lo que a medida que avanza el tiempo este fenómeno ha creado la falsa ilusión de que al
comprar ciertas cosas podremos alcanzar esa visión idealizada de nosotros mismos que nos
venden los cientos de videos que consumimos a diario, cuando muchas veces no necesitamos
ni siquiera la mitad de las cosas que ciertos influencers o gurús que fomentan este estilo de
vida promueven con regularidad, y es que si han destinado parte de su tiempo a estar en internet,
lo más probable es que alguna vez hayan encontrado con videos o publicaciones de
personas que consciente o inconscientemente fomentan un consumo desmedido de productos
del cuidado personal o higiene, que en muchas ocasiones nos hace creer que tener más cosas
nos hará más felices o que estamos priorizando nuestro bienestar, cuando en realidad no siempre
es así. Además la creciente obsesión y fascinación por el self-care ha llegado a tal extremo de
convertirse en una epidemia de soledad para varios miembros de la generación Z, los cuales creen que
el autocuidado debe reflejarse en nuestras relaciones al preferir nuestra compañía sobre
la de los demás, y es que literalmente los mayores consejos para priorizarnos y cuidar
a nosotros mismos según todas estas cuentas de TikTok, se basan principalmente en pasar
tiempo a solas y alejarnos del mundo, cuando múltiples estudios han demostrado que el apoyo
social es fundamental para nuestra salud mental, lo que pone en tila de juicio todas estas narrativas
que promueven el aislamiento como algo empoderador, lo que en consecuencia no ha hecho más que reforzar
esa percepción errónea de que aislarnos del mundo automáticamente nos convierte en mejores
personas. Así que esas ideas no solo distorsionan el verdadero significado del cuidado personal,
sino que también alimenta un ciclo interminable de consumismo disfrazado de self-care y wellness.
Hay un montón de cosas que nadie está hablando con respecto a estas crecientes tendencias,
por lo que en última instancia el fenómeno del autocuidado plantea preguntas bastante profundas,
como por ejemplo, ¿estamos realmente cuidando de nosotros mismos o simplemente estamos cayendo
en un ciclo de sobreconsumo disfrazado de falso positivismo y bienestar? ¿Por qué hemos permitido
que algo tan personal y necesario se convierta en una tendencia que responde más a las estrategias
de marketing que a nuestras necesidades reales? Si lo piensan, tal vez es momento de redefinir lo
que significa cuidarnos y a su vez enfocarnos en prácticas que realmente nos conecten con
nuestro ser, más allá de los productos que podamos acumular o las ideologías que alguien más está
impartiendo en nosotros mismos. Y ya sé que todo esto puede parecer demasiado extremista,
pero es casi absurdo como en lugar de buscar el bienestar interior a través de prácticas
auténticas, casi todos hemos caído en la trampa de creer que el autocuidado está determinado
únicamente por lo que poseemos, lo que consumimos y lo que mostramos al mundo,
y eso ni siquiera está alejado de la realidad, puesto que cada pose que hace referencia al
self-care está implícitamente ligado a esa noción errónea de que la felicidad y la salud
mental dependen exclusivamente de llenar nuestras vidas con productos o servicios de moda,
lo que en la mayoría de ocasiones no solo es insostenible, sino que también alimenta una
mentalidad de comparación constante, donde nos estamos midiendo con estándares que no son nuestros,
sino impuestos por personas e industrias que se benefician de nuestras inseguridades.
Aunque si me lo preguntan, lo más preocupante, al menos para mí,
es que en muchos casos este enfoque hacia el cuidado personal no solo es superficial,
sino que también promueve una desconexión enorme de lo que realmente necesitamos.
Y en lugar de escuchar nuestro cuerpo y nuestras emociones, nos estamos viendo arrastrados por un
mercado que nos dice qué hacer, qué comprar y cómo sentirnos si es que realmente queremos
alcanzar nuestra mejor versión. Y es bien peculiar porque a medida que
buscaba información para hacer este video, logré darme cuenta que la paradoja con respecto a este
concepto es bastante clara. Mientras más buscamos el bienestar o el supuesto wellness, más nos
alejamos de lo que verdaderamente se supone debe hacernos bien, ya que el practicar actividades
como hacer algún deporte pasan a un segundo plano cuando tu ropa no es la adecuada o no tienes lo
que se supone debes tener para verte o sentirte bien haciendo ejercicio. Es extraño, lo sé,
pero la cantidad de gente quejándose o sintiéndose mal porque no tienen la ropa adecuada o los
últimos airpugs para hacer eso que quieren hacer es alarmante. Es como si de una forma rara sólo se
tratara de la estética y no de la funcionalidad. Y eso incluye un montón de cosas, entre las que
se encuentran conseguir lo que sea que esté en tendencia así sea una réplica, cuando por el
mismo precio tal vez pueden conseguir un producto similar pero de otra marca con mayor calidad. Y
con esto no estoy intentando herir la susceptibilidad de nadie, sólo quiero evidenciar cómo mucha gente
por tener lo que sea que esté en tendencia puede sacrificar la calidad o postergar el hacer algo,
olvidando por completo que la base fundamental del self-care no sólo es superficial o uniforme,
ya que lo que puede ser autocuidado para una persona puede no serlo para otra. Sin embargo,
con las crecientes tendencias actuales es casi imposible no seguir el mismo molde predefinido,
dándonos a todos una misma fórmula de self-care o wellness que a menudo olvida y no tiene en
cuenta nuestra individualidad, ni nuestras experiencias previas, ni nuestro estilo de
vida, olvidando por completo que todos y cada uno de nosotros viene de lugares y contextos
bien diferentes. Así que como pueden verlo, es fundamental que empecemos a cuestionarnos
estas narrativas para que logremos darnos cuenta que el verdadero cuidado personal o el verdadero
self-care no debe ser performativo, visible y en constante exhibición, como nos lo han hecho creer
todos estos gurús de bienestar o personas en TikTok. En realidad este video lo hago porque
desde mi experiencia es hora de empezar a pensar en el autocuidado y el bienestar de una manera más
profunda y auténtica, más allá de la superficie de las tendencias y el sobreconsumo que promueven
los algoritmos de redes sociales. En serio, este es un tema mucho más interesante de lo que se
podrían imaginar, así que les recomiendo que se queden hasta el final para que me puedan
compartir todos sus pensamientos con respecto a este tema y esta problemática. Pero bueno,
para comenzar a profundizar en cada uno de los puntos a los que quiero llegar, me gustaría darles
una pequeña definición de lo que es el self-care en tiempos de internet si es que hasta ese momento
no saben exactamente a qué se refiere todo este término. En pocas palabras, el self-care o en
español autocuidado o cuidado personal se refiere, en el mejor de los casos, al proceso consciente y
deliberado de realizar actividades y hábitos que promueven un bienestar físico, mental y a su vez
social. Estas prácticas incluyen desde acciones simples como descansar mejor, comer bien y hacer
ejercicio, hasta actividades más profundas como la meditación, el establecimiento de límites
saludables y la gestión de las emociones, adaptándose siempre a las necesidades individuales
de cada persona. Sin embargo, con el paso del tiempo y gracias a la repercusión que ha tenido
este tipo de contenido tanto en los centenials como en algunos millenials, todo el enfoque del
self-care se ha transformado en algo mucho más tóxico, por lo que originalmente debía ser un
espacio para mejorar nuestro bienestar y alcanzar nuestro yo más elevado, se ha convertido en una
especie de carrera de sobreconsumo disfrazada de superación personal. Y es que solo para que se
hagan una idea de la magnitud de todo esto, la industria del self-care y el wellness ha sido una
de las que más crecimiento y expansión ha tenido en los últimos años, especialmente gracias a su
poder de viralización en plataformas como TikTok, donde ha logrado consolidarse como una de las
tendencias predominantes entre las generaciones más jóvenes. Y de hecho, se espera que el mercado
global del self-care y el wellness alcance un valor de 4.4 billones de dólares para 2026,
con una tasa de crecimiento anual del 5,9%. Y eso es impresionante porque gran parte del
crecimiento se debe a la enorme comunidad que usuarios de todo el mundo han formado en torno
a diversas rutinas del cuidado de la piel y las múltiples formas de mantener nuestro bienestar
mental, algo que las empresas por supuesto han sabido aprovechar, al responder con una expansión
masiva de productos de skincare, haircare, productos de baño, suplementos nutricionales y
realmente cualquier cosa relacionada con el bienestar. Así que a medida que los consumidores
buscan seguir las rutinas de belleza y cuidado personal que ven en internet, la demanda por
esos productos no ha hecho más que crecer enormemente. Y es que solo hace falta adentrarnos
un poco en internet para evidenciar cómo más de la mitad de las 14 millones de publicaciones
que hay bajo el hashtag de self-care están llenas de contenido que nos enseña cómo se supone debería
ser la rutina de cuidado personal perfecta. Desde los productos exactos que tenemos que usar cada
día hasta las pequeñas cosas que debemos hacer si es que queremos alcanzar un anhelado glow up. Y lo
peor es que eso incluye un montón de cosas que ni siquiera sabíamos que necesitábamos. O en
muchas ocasiones que existían, como máscaras de luz LED, washes para definir el rostro,
lip balms de peptidus, jabones para diferentes zonas del cuerpo, aromatizantes para telas y
muchas, muchas otras cosas más. Así que viéndolo desde esa perspectiva, es fácil notar cómo lo que
un día pretendía ser una práctica vital de resiliencia y empoderamiento personal, terminó
siendo absorbido por el contraste del consumismo moderno, que a menudo no hace más que malinterpretar
el autocuidado y el crecimiento personal con la compra de productos para lograr una simple
satisfacción a corto plazo, alineándose más con el interés propio que se impulsa desde el
beneficio personal. Y tampoco es como que esté mal disfrutar de momentos de relajación, porque
creo que a todos nos gusta sentir que estamos haciendo algo para consentirnos. Pero, no obstante,
todo ese concepto del self-care debería estar intrínsecamente ligado a tiempos de ocio activos,
como leer, estudiar, practicar algún deporte. Y lo más importante es reflexionar sobre todas
esas cosas que verdaderamente nos brindan bienestar. Y es que en esta era de TikTok en
la que vivimos actualmente, el cuidado personal únicamente se ha convertido en un medio para
obligarnos a acumular productos caros, así como servicios para mantener nuestra belleza,
lo que incluye inyecciones de ácido hialurónico, una rutina de 15 pasos de skin care de día y noche,
estimuladores de colágeno, inyecciones capilares y una larga lista de procedimientos que sigue y
sigue creciendo. Y lo cierto es que aunque estos productos son tentadores y prometen
resultados rápidos, no son completamente necesarios, o al menos de la forma en que
nos hacen pensar. Y es justamente aquí donde radican la mayor parte de los problemas que
encuentro con respecto al autocuidado, empezando por el hecho de que dentro de esta cultura,
por alguna razón, se ha creado la idea errónea de que el cuidado personal está intrínsecamente
relacionado con la superficialidad, y se nos vende la imagen de que actividades simples,
como despertarnos por la mañana, deben tener una estética perfectamente cuidada,
y que cada paso de nuestras rutinas tiene que verse como nuestro estableado de Pinterest,
donde todo está perfectamente organizado. Por lo que entonces, esta representación
aspiracional de la morning routine nos hace creer que si no seguimos estos pasos y no
tenemos una exhibición extensa de productos en nuestro baño o tocador, no estamos cuidando
de nosotros mismos de la manera correcta, cuando la realidad es que la mayoría de personas no se
despiertan en las mañanas luciendo impecables, así que es completamente normal levantarse con
el cabello desordenado y no tener la mejor apariencia. Aparte, muchas personas prefieren
usar ese tiempo extra en las mañanas para dormir un poco más, en lugar de preparar un set perfecto
y una rutina de skincare que involucra una cantidad desmesurada de pasos, así como tomar
un baño de burbujas mientras en el fondo suenan frecuencias vibracionales para empezar mejor el
día, algo que no está mal, pero para muchas personas simplemente es imposible, ya sea porque
no tienen tiempo, la energía o los recursos. Por ende, es como si de alguna manera todo este
contenido nos estuviera convenciendo de que si nuestras mañanas no se ven así, no estamos
cuidando lo suficientemente de nosotros mismos ni estamos priorizando nuestro crecimiento personal,
cuando en realidad el autocuidado puede verse de múltiples formas que no son excluyentes para
todos aquellos que no pueden vivir una realidad idealizada como todas las personas en TikTok o
Instagram. Y esto es bien personal para mí, porque durante mucho tiempo, más del que se imaginan,
estuve atrapado en una constante comparación, donde me atrevería a decir que no pasaba ni un
solo día sin cuestionarme por qué mi vida no era igual de productiva como la de las personas
que veía en mi For You Page. No se imaginan lo frustrante que era despertarme, entrar a la
aplicación y ver esas rutinas perfectas de personas que se levantaban a las 5 de la mañana,
mientras yo apenas me estaba parando de la cama a las 8, e incluso eso empeoró cuando decidí
rehacer mi rutina de Skincare, y veía como tanta gente usaba tantos productos para diferentes
propósitos, cuando yo no sabía para qué servían cada una de esas cosas, y mi grado de obsesión fue
tanto, que empecé a dedicar gran parte de mi tiempo para estudiar e investigar un poco más
el propósito de las cosas que se supone debería empezar a ponerme en la piel, para al final llegar
a la conclusión y darme cuenta de que una rutina de 2 y 3 pasos es igual de efectiva a una de 10,
que en muchas ocasiones de hecho puede llegar a ser hasta perjudicial, así que por eso empezó a ser
tan importante para mí cuestionarme el verdadero significado del self care o el autocuidado,
y cuando finalmente logré liberarme del condicionamiento impuesto por las expectativas
de internet y de la presión constante de no cumplir con los estándares, fue que de verdad
pude encontrar un equilibrio, y fue solo entonces cuando dejé de perseguir lo que otros consideraban
el camino correcto, que logré experimentar un verdadero estado de paz, comprendiendo que no
se trataba de seguir una fórmula preestablecida, sino de aprender a cuidarme a mí mismo en mis
propios términos, sin juzgarme por no cumplir con los ideales ajenos, me parece importantísimo
entender que el verdadero self care no está limitado a un solo tipo de rutina o estética
visual perfecta, además lo más gracioso de todo es que muchas de las personas que están publicándose
contenido ni siquiera están teniendo un autocuidado genuino, ya que la mayoría de ellos no están
practicando acciones reales de amor propio, lo que hacen es actuar como si realmente estuvieran
cuidando de sí mismos, al cambiar constantemente la posición de la cámara y buscando el ángulo
perfecto donde se vean mejor los productos, luego pasan horas editando ese contenido para
compartirlo en redes sociales y dar la impresión de que sus rutinas son perfectas o impecables,
y aunque claro puede que no todos los creadores lo hagan con esa intención, las personas que lo
siguen o consumen ese tipo de contenido han creado una idea demasiado estandarizada de cómo
debería verse el autocuidado, y en su mente no existe otra forma, y es que bueno a pesar de que
esas rutinas no sean completamente sostenibles para algunos, y de verdad no dudo que algunas
personas disfruten realmente hacer ese tipo de actividades, como una persona que está en esa
misma posición puedo decir con total seguridad que intentar hacer que todo se vea estéticamente
perfecto o perfectamente curado, es en realidad lo opuesto a la paz y la tranquilidad que se intentan
mostrar en estos vídeos, por lo que al final todo ese contenido en línea está minuciosamente diseñado
para que no podamos evitar seguir comprando y consumiendo todo lo que nos recomiendan los
influencers, por lo tanto esa tendencia está claramente orientada al marcar las decisiones
individuales relacionadas con el consumismo y el capitalismo bajo el paraguas del autocuidado,
como si seguir comprando y acumulando productos fuera una manera de mejorar nuestro bienestar,
la forma en la que se está promoviendo este estilo de vida es de muchas formas problemático,
porque en lugar de ser una necesidad para todos, el mensaje implícito en muchos vídeos es que
para cuidarnos necesitamos productos caros y específicos, por ejemplo el cuidado de la piel
se ha convertido en una de las áreas más costosas para cualquier persona, y más que una necesidad
se ha convertido en un lujo que solo algunos pueden permitirse, ¿alguien quiere pensar en
el increíble precio del protector solar? es una locura como un producto que se supone debería
ser accesible para todos, sea irónicamente uno de los más costosos, y si a eso le sumamos la
manera en la que nos han convencido de que necesitamos una absurda cantidad de productos
para tener una piel bonita saludable, el resultado siempre es el mismo, una frustración constante,
cuando en muchas ocasiones ni siquiera necesitamos la tercera parte de esos productos, además como
lo mencioné hace un momento, es casi imposible que nuestra piel pueda absorber todos esos serums y
cremas, y lo peor de todo es que no solo estamos malgastando nuestro dinero, sino peor aún los
recursos naturales, ya que la producción de cada uno de esos productos necesita una enorme cantidad
de agua y materia prima extraída en gran medida de los recursos naturales, muchas de las cuales
provienen de fuentes no sostenibles, es alucinante como tanta gente está comprando y acumulando tantos
productos de self care y skin care, cuando es más que evidente que solo lo hacen por mantener una
steady, no lo sé, pero parece que después de todo la agitada promoción de nuevos lanzamientos,
la obsesión por tener una piel impecable, y el miedo que produce no tener una colección de
productos tan grande como otras personas en internet, ha hecho que gran parte de mi generación
se sienta profundamente desdichada, de verdad no se alcanza a imaginar lo desalentador que es ver a
tantas personas sintiéndose mal consigo mismas, porque no tienen todo eso que creen que necesitan
para cumplir con los estándares que ven en línea, y eso es justamente lo que me lleva al siguiente
punto, la desconcertante individualización del self care y el wellness, que personalmente es una
de las cosas que más malestar me causa, y es que la noción de que el bienestar y el wellness es
algo que se puede lograr a través de prácticas personales y aisladas, como tomar un baño relajante,
hacer yoga, leer un libro de autoayuda, o incluso restringirnos a la alimentación a productos
meramente orgánicos, como hemos podido ver, es muy prevalente en esta cultura, lo que nos hace
sentir indirectamente que la responsabilidad de nuestro bienestar recae exclusivamente en
cada uno de nosotros, al seguir perpetuando la idea de que el autocuidado es una cuestión de
decidir cuidarnos, priorizarnos, elegir ser felices, o hacer algo por nosotros mismos para
mejorar nuestra calidad de vida o nuestra salud mental, sin embargo, esta visión individualista
del autocuidado, si bien tiene sus méritos, presenta varios problemas cuando no se tiene
en cuenta el contexto más amplio en el que viven las personas, y es por esa misma razón que uno de
los problemas más evidentes en toda esta cultura, es que se desconoce y minimiza el impacto de los
factores estructurales, que por más que no se mencionen, juegan una parte esencial, porque si
bien el autocuidado es muy importante, reducirlo a algo que solo depende de las decisiones y los
comportamientos de cada persona, es completamente clasista, e ignora las condiciones sociales y
económicas que afectan profundamente a cada individuo, y es que parece que muchas veces
se nos olvida que las desigualdades al acceso a recursos básicos, la discriminación en el entorno
de trabajo o las experiencias de vida, tienen un peso mucho más grande sobre la salud mental de
cada uno de nosotros, que no puede solucionarse con un baño de burbujas o una meditación guiada de
10 minutos, por lo cual no es difícil entender que el autocuidado no puede suceder de forma
aislada, así que mi recomendación más básica, es que no sientan culpa si por alguna razón piensan o
creen que no son lo suficientemente buenos o productivos, simplemente porque sus rutinas o
su vida cotidiana no se parece a la de otros en internet, porque les aseguro que dentro de tanta
perfección, en muchas ocasiones puede existir un caos horrible, en verdad, hay más otro pensamiento
que también ha rondado mucho en mi cabeza durante los últimos meses, es como el concepto de self-care
parece en gran medida contribuir a la vergüenza constante de las mujeres, si bien los hombres a
mí nos vemos muy presionados a seguir estándares muy marcados, para nadie es un secreto que los
de las mujeres son aún más altos y en muchos casos dolorosos, pues según los principios del
cuidado personal moderno, como me gusta llamarlo, las mujeres deben someterse a prácticas que les
causen dolor, únicamente para mantener su belleza, su bienestar o cuidar de sí mismas, y ejemplos de
esto son las depilaciones con cera frecuentes, el uso de exfoliantes para la piel, bebidas
desagradables para reducir el abdomen, las rutinas de ejercicio extensas además del cardio e ir a
pilates, entre otras actividades que no son fáciles de mantener a largo plazo, pero que aún así por
toda esa presión constante que existe en esta cultura, se ven obligadas a hacer este tipo de
cosas más de lo que deberían, y lo más preocupante es que las mujeres jóvenes se les está enseñando
que para cuidar de sí mismas o tener una buena rutina de self-care o cuidado personal, deben
participar en esas tareas superficialmente exigentes si quieren ser percibidas como atractivas o
mantener su belleza, porque de lo contrario si no lo hacen, corren con el riesgo de ser catalogadas
como perezosas o incapaces de tomar acción para mantener un estándar canónico de belleza o
autocuidado, y esto es más real de lo que me gustaría que fuera, pues cada vez con más frecuencia
podemos ver como incluso se ve reflejado en comentarios misóginos y dañinos, como los que
afirman que por ejemplo si no te rasuras y tienes vello corporal eres asquerosa, si no sacas una
cita mensual para hacerte manicure no tienes amor propio, o si tienes celulitis es porque no te
ejercitas lo suficiente, lo que claramente ha llevado a que mujeres de todo el mundo, especialmente
las más jóvenes, se sientan presionadas a comprar una enorme cantidad de productos o pagar por
servicios costosos para cumplir con esas expectativas de self-care, y no quiero que me
malinterpreten porque con esto tampoco quiero decir que esté mal hacer ese tipo de cosas, al
contrario si es algo que te gusta y que verdaderamente disfrutas, continúa lo haciendo con la regularidad
que lo creas necesario, porque justamente el hacer las cosas que realmente queremos es el
verdadero significado de amor propio y cuidado personal, en resumidas cuentas a lo que estoy
intentando llegar con esto es que si las mujeres no practican ese tipo de cosas están horriblemente
condenadas a ser vistas como sucias o sin amor propio, cuando de eso ni siquiera debería tratarse,
es un asco como la sociedad y la cultura del autocuidado han moldeado tan fuertemente la manera
en la que las personas deben verse si es que quieren ser aceptadas o percibidas de cierta
manera, en definitiva es fundamental comprender que el autocuidado no se compra en un salón de
belleza, ni en tiendas de productos y mucho menos en centros estéticos, avergonzar a las mujeres por
aspectos naturales de la feminidad es al menos para mí completamente nefasto e inaceptable,
pero en fin creo que me exalté un poco, además otra cosa de la que muy poco se habla es que el
autocuidado que se basa únicamente en las cosas materiales nunca perdura, lo único que estamos
creando es una sensación de gratificación instantánea que solo nos hace sentir mejor en
el momento en el que estamos adquiriendo algo, como unos nuevos auriculares o productos para
el cuidado del cabello, un fenómeno que justamente se puede entender a través de la cinta de correr
hedónica, un concepto que explica cómo el nivel de felicidad de las personas después de experimentar
una ganancia o perdida siempre regresa a un nivel base o de referencia, en pocas palabras una vez
conseguimos algo que tanto deseamos pronto comenzamos a considerarlo normal o cotidiano,
lo que hace que nos acostumbremos rápidamente a ello y aunque pueda parecer extraño ese
sentimiento es más común de lo que imaginamos, en especial cuando se trata de cosas materiales,
debido a que la compra de un objeto genera una sensación de euforia momentánea, pero luego esa
misma sensación pierde su encanto, lo que nos lleva a comprar la siguiente cosa para recuperar
esa chispa inicial y no parar de tener esa gratificación instantánea, es un ciclo que por
más que nos afecte parece no tener fin, porque queramos o no esa gratificación nunca es duradera
y en lo personal creo que esta es una de las razones por las que las personas más ricas del
mundo no son necesariamente más felices que nosotros, pues a medida que van acumulando más
bienes materiales es muy probable que lleguen a normalizar todo lo que poseen, perdiendo la
capacidad de experimentar ese entusiasmo que inicialmente les dio placer y ese patrón de
hecho es lo que nos lleva a pensar constantemente que nunca estamos completos y siempre necesitamos
más o algo nuevo para sentirnos mejor, perpetuando así una búsqueda continua de cosas nuevas,
es bastante claro que la indulgencia representa el extremo del placer, donde aquellas experiencias
o compras que activan el sistema recompensan el cerebro pueden ser muy satisfactorios en el momento
pero a largo plazo suelen generar más estrés, porque la satisfacción que experimentamos al
obtener algo nuevo como unos zapatos se debe a un aumento de dopamina, pero ese impulso de
felicidad rápidamente desaparece, dejando atrás una sensación de anhelo o insatisfacción,
básicamente aunque el lujo y el poder puedan brindarnos gratificación inmediata suelen ser
bastante efímeros y siempre nos dejan con la sensación de que nunca nada es suficiente, lo que
en consecuencia alimenta un ciclo de deseo e hiper consumismo, ya sé que no hace falta repetirlo
pero quiero que tengan claro que de verdad no odio el wellness o el self care, simplemente considero
que en muchas ocasiones como hemos podido verlo puede ser demasiado tóxico si no se aplica
correctamente, es ilógico pensar que si una persona no se puede despertar a las 5 de la mañana para
salir a correr, luego ir al gimnasio y regresar a su casa para comerse un avocado toast, no está cuidando
de sí misma, cuando el simple hecho de levantarse, arreglarse e irse a trabajar o a estudiar debería
ser visto de verdad como uno de los actos más grandes de amor propio, si lo notan la forma en
la que se presenta esta productividad tóxica, lo único que está haciendo es creando una falsa
percepción de que si no puedes hacer ejercicio debido a una sobrecarga laboral estás fallando
al cuidar de ti mismo, por lo tanto todo lo que se está promoviendo en redes sociales se ha
convertido en una fuente enorme de ansiedad y autoexigencia, en lugar de promover un verdadero
sentido de bienestar, una conclusión breve a la que podemos llegar es que las plataformas como
tiktok a menudo no abordan ni las dinámicas laborales ni éticas o la realidad de muchas
personas que no tienen el tiempo o los recursos necesarios para acceder a prácticas de autocuidado
que se presentan como soluciones rápidas y es que esta presión de consumir y consumir para mejorar
nuestra vida en lugar de ofrecer soluciones más accesibles e inclusivas puede reforzar un ciclo
de ansiedad y comparación abrumadora, además este enfoque de que el autocuidado debe ser algo
obligatoriamente aislado y personal omite y deja al lado por completo la importancia del apoyo
social que muchas veces ignora que el bienestar no debería ser visto como algo que únicamente
se haga en solitario y creo que este punto en específico tendrá que ser el más interesante
puesto que este fenómeno ha escalado de tal manera que como lo mencioné al inicio de este
vídeo la generación Z está atravesando una crisis de soledad en gran medida aunque pueda
parecer que no impulsada por el contenido de self care y wellness que consumimos diariamente
en redes sociales y estoy hablando de una verdadera epidemia ya que literalmente más
del 73 por ciento de los gen Z han confesado sentirse profundamente solos y sin amigos y
esto ni siquiera debería sorprendernos debido a que diversas investigaciones han demostrado que
debido a las restricciones en la pandemia de 2020 las personas perdieron muchas de las habilidades
necesarias para desarrollar vínculos sociales ocurriendo justamente en la etapa en la que
normalmente se forman las relaciones más significativas y duraderas de nuestras vidas y
lo más irónico es que a pesar de tener tantas alternativas y herramientas para interactuar con
otros muchos optamos por simplemente no hacerlo y me incluyo y esto de verdad es tan grave que
incluso ese fenómeno se ha intensificado de tal manera que se ha vuelto una tendencia a romantizar
el aislamiento dándole un nuevo significado al hiper individualismo donde frases como
ill my healing era, ill my selfish era han ganado una enorme popularidad promoviendo la idea de que
si compramos productos nos enfocamos exclusivamente nosotros mismos y nos alejamos de los demás eso
mágicamente garantizará nuestra felicidad sin embargo diversos estudios a lo largo del tiempo
han demostrado lo contrario la felicidad no se encuentra en el consumismo ni en el aislamiento
sino en la conexión genuina con los demás por lo que no es el absoluto una casualidad que en
una sociedad que supuestamente se promueve el autocuidado al máximo las personas especialmente
los jóvenes estén experimentando una falta significativa de relaciones y amistades así
que si lo notan esta desconexión social refleja una contradicción mientras más nos enfocamos en
cuidarnos en solitario más nos alejamos de lo que realmente necesitamos para sentirnos
completos pero uno de los mayores conflictos con respecto a este tema en específico es que de
nuevo consciente o inconscientemente se está confundiendo el cuidado personal con ser egocéntrico
o ser egoísta puesto que todo o casi todo el contenido que vemos a diario nos dice que debemos
centrarnos únicamente en nosotros mismos que debemos ser hombres o mujeres de tan alto valor
que nadie sienta que es merecedor de tenernos que la gente siempre falla que los amigos eventualmente
siempre traicionan o en el caso de las relaciones amorosas por ejemplo que nos dice que si vamos a
salir con alguien o vamos a entablar un vínculo amoroso esa persona debe tener la estabilidad
económica suficiente para ofrecernos regalos caros como si esa fuera la única manera válida de
mostrar amor y aunque genuinamente no creo que esté mal priorizarnos o alejarnos de relaciones
tóxicas el enfoque que tiene este contenido sobre el cuidado personal es bastante aterrador ya que
aislarnos del mundo bajo la idea que debemos ser personas completamente egoístas desconfiando de
todos no es una forma saludable de amor propio o de autocuidado de verdad estos mecanismos de
afrontamiento son demasiado dañinos porque no está bien simplemente decir por alguna razón todos
me odian y por eso estoy solo que más da los amigos siempre van y vienen y lamento ser yo
quien te diga esto pero la verdad no es como que la gente te odie el problema a veces eres tú y lo
más preocupante es que dentro de toda esta cultura he visto personas llegar a conclusiones aún más
absurdas como evitar relacionarse con otros sólo porque no tiene una rutina de cuidado de la piel
similar dentro de esta lógica se supone entonces que si realmente nos cuidamos no deberíamos
relacionarnos con alguien que no tenga los mismos hábitos lo cual es completamente ridículo es como
tal vez esa persona no tiene los recursos ni el tiempo para despertarse a las 5 de la mañana
ir al gimnasio y luego ir a brunch o tal vez sus prioridades son otras nos estamos enfocando tanto
en lo superficial que estamos dejando a un lado la posibilidad de construir relaciones significativas
basadas en valores más profundos es alarmante como este tipo de contenido no sólo genera una
desconexión en los demás sino como lo repetido a lo largo de este vídeo la verdadera esencia del
autocuidado que debería ser más simpático inclusivo y menos centrado en el consumismo la forma en la
que piensan varios miembros de mi generación es bastante loca y extraña ya que incluso parece
que muchos prefieren estar completamente solos y no tener un solo amigo antes de relacionarse con
personas que no encajen perfectamente con su mismo estilo de vida o ideologías donde no se vale
pensar diferente tener otros gustos o simplemente enfocar acciones de bienestar enfocadas en sus
propias necesidades es como si todo el mundo estuviera buscando una copia exacta de sí mismos
con quienes puedan compartir y practicar esas acciones superficiales de autocuidado y aunque
estoy muy de acuerdo con la idea de poner límites y reconocer red flags en las relaciones hay una
diferencia enorme entre establecer criterios para protegerse y rechazar a alguien sólo porque no usa
el mismo protector solar que tú y es aquí donde justamente quiero llegar hoy en día se está
volviendo demasiado común encontrar amistades falsas o relaciones no genuinas y todo eso parece
estar alimentado por una falsa percepción del self care y el wellness o por todas estas ideas
erróneas que muchos nos intentan imponer donde parece que las personas ya no buscan relaciones
auténticas sino sólo compartir superficialidades esta búsqueda constante de una copia de uno mismo
está alejando a las personas de lo que realmente significa tener conexiones profundas y saludables
de verdad no está mal tener amigos que sean diferentes a nosotros o que no compartan nuestros
mismos hábitos debemos entender que cada persona tiene experiencias únicas que le dan forma y
estructura todo lo que hace en su vida diaria y un amigo no puede priorizar las mismas cosas que tú
eso no lo convierte en una mala persona tenemos que quitarnos este pensamiento de que si nuestros
amigos no siguen la misma rutina de self care, wellness o simplemente no tienen una estética
no son dignos de formar parte de nuestro círculo social de verdad todo esto por alguna razón me
pone más triste de lo que debería porque como alguien que pertenece a esta generación y ha
experimentado cada una de esas cosas puedo asegurarles lo complicado que es ser constantemente
bombardeado por todos estos creadores de tiktok que nos dicen que nuestras relaciones no valen
la pena o no deberían importar porque no son o no se perciben de la manera en la que ellos lo
promueven genuinamente creo que este tipo de contenido está destruyendo gravemente nuestra
capacidad de formar vínculos fuertes y saludables con otras personas les puedo asegurar que las
mejores amistades que he tenido han sido todas aquellas que me han permitido ser completamente
libre sin preocuparme por mantener una imagen o cumplir con expectativas externas no se necesita
tener una rutina de self care perfecta o un estilo idealizado para tener una amistad auténtica creo
que de verdad debemos empezar a normalizar las relaciones de bajo mantenimiento aquellas en las
que no necesitas planes costosos tomarte fotos todo el tiempo ni sacrificar tu personalidad
para estar cerca de alguien y ojo porque bajo mantenimiento no significa bajo esfuerzo es
simplemente reconocer que las relaciones verdaderas se basan en la sinceridad el respeto mutuo y la
comodidad no en cumplir con estándares superficiales ya para finalizar por favor permitámonos vivir
lejos de los prejuicios a los que nos ha mantenido atado toda esa cultura del self care y el famoso
wellness y reconozcamos que el verdadero bienestar radica en aceptar nuestra humanidad compartir
nuestras vulnerabilidades y sobre todo cuidar de nosotros mismos de manera auténtica y accesible
pero sí creo que eso va a ser todo por este vídeo honestamente no sé qué tan interesante vaya a ser
para ustedes y no se alcanza a imaginar todo el esfuerzo que le metí a su investigación para
obtener ese resultado así que de verdad espero les guste muchísimo ahora recuerden que si les gusta
mi contenido y les gustan mis vídeos y quieren apoyarme lo más importante es que le den like a
estos vídeos por allá abajo así tal vez youtube lo recomienda un poco más y le puedo llegar a más
personas y más personas descubren mi canal y se enteran de todo este tipo de cosas así que de
verdad yo se los agradecería muchísimo tampoco olviden que sus comentarios son una de las partes
más importantes y enriquecen mucho la información de este vídeo así que si tienen algo que opinar o
quieren decir algo los leo en la parte de los comentarios tampoco olviden que se pueden
suscribir para más vídeos como estos y es que no se quieren perder ninguno así que vayan a
suscribirse si quieren ahora si no siendo más muchas de verdad muchas gracias por ver bye

