Caminando las calles solitarias de 🇨🇦 Canada

Nelson Reyes
2 seguidores
29 dic 2024
Hola amigos, estamos en plena Navidad Canadiense.
Como ven, el frío ya tumbó todas las hojas de los árboles.
Ya hace una semana estaba llena de nieve, pero vino el calorcito y la desapareció.
Pero no hay que olvidar que estamos en pleno invierno.
El caso es que la noche de Navidad ya pasó y me imagino que muchos cristianos
o gente parrandera armó sus fiestecitas en sus casas, ¿no?
Me imagino que en ese edificio por lo menos una persona tuvo que haberse tomado un vinito.
Pero claro que muchas otras personas de ciertas religiones, ellos no celebran la Navidad.
Esta es mi ciudad, Calgary.
Y estaba viendo noticias y en Bogotá la ciudad también está muy vacía.
Como que todo el mundo se fue a pasar vacaciones y aquí pasa exactamente lo mismo.
Mira, esta ciudad está tan vacía que esta calle tiene cinco carriles.
Normalmente todos están llenos, pero hoy no se ve ni un almita.
Bueno, uno que otro si hay.
La pregunta es, ¿por qué las personas de estas ciudades grandes se van?
¿O qué se hacen durante estos días?
La verdad es que la gente se va de todas las capitales importantes porque hay muchos estudiantes.
Cuando yo estaba en Bogotá, apenas llegaba diciembre y salíamos a vacaciones en la universidad,
me iba para el pueblo y de la misma manera hacían las demás personas.
Y los que no se iban para el pueblo se iban de vacaciones,
para Medellín, para Cali, para la costa o para otro país.
El caso es que aquí sucede lo mismo.
Muchos de los estudiantes internacionales regresaron a París, a Barcelona, Ciudad de México,
y a cualquier parte del mundo de donde sean originales.
Ese bus lleva tres pasajeros y ahí hay otro.
Me imagino que no van a llenarlo nunca en estos días, ¿no?
Afuera está haciendo 5 grados.
Voy a entrar un ratito por acá a calentarme.
Ah, pero está cerrado.
Allá están los recuerdos de las luces navideñas.
Me imagino que los van a dejar hasta el otro año.
El caso era que estaba aburrido en la casa porque anoche me tomé unas cervezas
y hoy amanecí así como en Guayabao.
Entonces dije voy a ir para el centro, quiero explorar el centro de mi ciudad en un día como este.
Y efectivamente hay muy poca gente, como lo sospeché.
En esta ciudad viven más de un millón y medio de personas, pero hoy en día es como si hubiesen 200.
Yo sé que hay muchas partes de la ciudad que es muy solitaria,
pero estas esquinas suelen ser muy complicadas siempre
porque está llena de personas, puesto que por allí quedan los coles, los bancos, los edificios de vivienda.
Aquí queda una estación del tren o del metro, mejor dicho, y allá queda otra.
No solamente la ciudad está sola, sino que está lenta.
Estaba leyendo que muchas de las personas que son de esta ciudad
durante esta época se suelen ir para Las Vegas.
Dejan el frío y la Navidad aquí y ellos se van a apostar.
Las personas de Montreal van mucho a Nueva York y los de aquí van a Las Vegas y a Los Ángeles.
Bueno, aquí la ciudad empieza a tomar como otra forma.
Y eso que en el verano está en la calle más cuape de la city.
Pero por estos días luce un poquito diferente.
Claro está que además hoy está cerrado todo.
Yo creo que la gente que viene acá está un poco como yo.
Digamos como desubicada, como aburrida, sin nada que hacer.
Y por eso vinimos a caminar.
La verdad es que la mitad de las personas que están acá viven en la calle.
Por eso se ve tanto desorden.
Es una pena el asunto porque la mayoría de la gente que trabaja y tiene una vida más o menos normal
sale y se va.
Pero los habitantes de la calle nunca se pueden ir.
O sea, no tienen dinero.
Y estos señores que por ferro y estatua no se pueden mover.
Pero yo creo que también se iría si pudieran.
Qué buen plan, ¿eh?
Venir a montar en bicicleta.
Curioso porque el clima lo cambia todo.
Fácil, fácil.
Cambia los estratos de los sitios de una temporada a la otra.
Lo bueno es que estas vitrinas.
Esta ropa que está aquí.
Pese a que en estos días no hay nadie.
Y que eso es solamente cristal.
Pues ahí permanecen.
O sea, a pesar de que no hay nadie.
Tampoco nadie roba.
La verdad fue que ni sé a qué vine.
No sé qué tenía en la cabeza.
Seguramente estaba pensando que estaba en mi país.
Y que de pronto iba a encontrar algún barcito abierto.
O algo así como para pasar el tiempo.
Pero pues evidentemente no.
Normalmente yo atravieso esta calle.
Y nunca me había fijado que aquí están construyendo.
Porque hay tanta gente.
Que como que tu atención está en la gente y en los carros.
Por cierto, quiero desearles Feliz Navidad.
Próspero año.
Porque creo que no vamos a volvernos a ver.
Sino hasta en el 2025.
Y ya saben que si quieren venir a Canadá.
Estos edificios brillantes los esperan.
Pero también los esperan estas calles solitarias.
De verdad qué buen truco salir a pasear.
Las calles de tu ciudad durante estos días.
Se pueden apreciar de manera distinta.
Mira por ejemplo esas esculturas ahí.
Entonces cuando uno viene.
Como que la ciudad se puede respirar de manera diferente.
Y permite apreciar detalles.
Que normalmente uno pasa por alto.
El único año que pasé Navidad en Bogotá.
Al final fue hasta divertido.
Porque la ciudad era como si estuviera para mí solo.
Ahora estoy sintiendo que Calgary es mía.
Vean esto.
Normalmente los carros vienen.
Y tienes que quitarte.
Pero ahora no hay carros.
Ay por fin puedo acercarme a esta medialuna gigante.
Allá viene alguien haciendo ejercicio.
Imagínate tú salir a tu ciudad.
A hacer ejercicio.
Pero en el pleno centro.
Mira aquí el monumento al petróleo.
A los mineros y a los vaqueros de Alberta.
Deja de verlos.
Nuevamente aquí la calle sola.
El invierno hace que las ciudades se vean como sucias.
En realidad no es tan sucia.
Lo que sucede es por el color.
Así como marrón.
Todo lo hace más denso.
Bueno a uno que otro mugrecitos hay por acá.
Pero en general así está muy limpia.
Sin naturaleza fresca en esas ramas.
No se aprecia.
Aquí está la escultura que les decía.
Este es un banco.
Allá son estacionamientos.
Oficinas.
Más oficinas.
Oficinas.
Esto creo que son apartamentos.
Y aquí estamos en un parking.
Pero ahora que me doy cuenta nunca lo había visto.
La verdad es que pasamos el tiempo mirando sin ver.
Mira este cielo.
Hay puntos acá en el centro de la ciudad.
Y aunque no haga tanto frío.
Y aunque los días estén soleados.
Por ejemplo hoy.
Está más o menos soleado.
El sol nunca llega.
Precisamente porque los edificios no dejan.
Creo que esa es la mayor ventaja que tengo de vivir en el barrio que vivo.
Que al estar a las afueras.
Me llega todo el sol de frente todo el año.
Y eso me gusta porque me mantiene como alegre.
Con la energía a mil.
Esto es una galería de arquitectos.
Por cierto.
Aquí hay muchas rejillas.
Y para evitar que las mujeres con tacones.
Pierdan sus zapatos aquí.
La ciudad ha puesto esto.
Entonces ellas pueden pisar.
Con la certeza de que no se van a perder ahí sus hermosas zapatillas.
Cuando hay nieve.
Obviamente que uno no ve nada.
Entonces es mejor caminar por acá.
Estas cositas me parecen curiosas.
En Montreal nunca las vi.
Por eso me parecen curiosas.
Porque acá si hay bastantes.
Y esto de acá es nieve.
Cuando le pegas una patada a algo así.
Y se parte.
Pareciera que acabas de dañar propiedad pública.
E instintivamente alzan la vista a ver si la policía viene.
Porque es que la nieve se siente como propiedad pública de Canadá.
Vamos a hacer algo que no se debe hacer.
Pero es algo que se puede hacer por estos días.
Que es atravesar la calle por la mitad.
Sin fijarnos si viene alguien.
Camino rápido.
No porque venga alguien.
Sino porque de pronto la policía me pone una multa.
Esto que acabo de hacer no lo hagan amigos.
Nunca jamás.
Es anticanadiense.
Y además es peligroso.
Les recuerdo que si quieren venir a Canadá.
Amigos ahí estamos en Inmigrative.
Ayudándote con asesores y consultores de inmigración certificados.
Como ya les dije.
Feliz Navidad.
Feliz Año.
Nos vemos pronto con otro video.
Y ahora quiero mostrarte una curiosidad.
Allá viene un man.
Con chorecitos chiquiticos.
O sea.
Véalo.
¿No te entra frío?
Yo creo que el señor o la señora tienen frío.
