Península de la Magdalena Santander Visita guiada Cantabria en 4K

Península de la Magdalena Santander Visita guiada Cantabria en 4K

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Jan 31, 2026

La Península de la Magdalena está rodeada de acantilados y en la parte más alta se levanta el Palacio de la Magdalena.
Se puede realizar una comida campestre, bañarse en la playa de la Magdalena o de los Bikinis, hacer deporte, visitar el Parque Marino, disfrutar de los conciertos de verano, admirar el palacio o asistir a sus cursos o actividades culturales, recorrer el parque en el tren turístico “El Magdaleno”, o simplemente pasear en familia o en pareja recorriendo sus bellos y románticos parajes.
Un escenario de cuento por su frondoso interior de álamos blancos y chopos donde se encuentra en un tronco, aprovechando uno de sus nudos, el duende de la Península de la Magdalena. Rogelio Verdeja, trabajador de Parques y Jardines, es su autor, al igual que de las esculturas y misteriosas caras que surgen de algunos de los troncos. Como este tiburón escondido dentro de un árbol cerca de la antigua caseta de los prácticos y los acantilados.
Los árboles derribados por los agentes atmosféricos son asientos modelados en troncos, y los afectados por enfermedades o gusanos son hermosas figuras de madera tallada que se distribuyen por todo el parque, dándoles una segunda vida.
Comenzamos el recorrido en la campa cerca de los islotes cercanos de la Horadada, con su arco natural destruido en 2005 por un fuerte temporal, y el de la Torre o Isla de los Ratones, actual escuela de vela que antiguamente se utilizaba para mantener en cuarentena a los barcos con tripulantes aquejados de enfermedades infecciosas.
La Campa de La Magdalena, antiguo campo de Polo, es hoy una zona de ocio que acoge conciertos, eventos deportivos, concursos de hípica o el Día Infantil de Cantabria. A su lado está la Real Sociedad de Tenis, club privado fundado en 1906, de la que el rey Alfonso XIII fue su primer presidente de Honor.
Cerca hay un monumento dedicado a las víctimas del terrorismo y una escultura en bronce de Félix Rodríguez de la Fuente.
En las Caballerizas Reales se guardaban animales y vehículos durante la estancia estival de los reyes. A partir de 1933, se remodeló como residencia de estudiantes de la UIMP para los cursos de verano.
Un poco más adelante está el monumento en acero y hormigón a la Libertad de Expresión.
Llegamos al antiguo Observatorio Meteorológico de 1909, que más tarde fue la casa del Administrador Real. Junto a él está el Embarcadero del Rey y el Mareógrafo.
Sobre los acantilados está Faro de La Cerda, hoy destinado al proyecto docente: Aula del Mar. Más adelante están los restos de la Batería de Sandoval. En este lugar hay pinos Monterrey y cedros del Líbano, y al otro lado de la carretera en el centro del parque, abedules, avellanos, hayas, palmeras canarias, pinos piñoneros, tilos, ailantos y aligustres de china.
La isla de Mouro con su faro construido en 1858 señala a los barcos su entrada en la Bahía.
En la cima de la península está el Palacio de la Magdalena, construido por suscripción popular y proyectado en 1908 por los arquitectos cántabros Javier González Riancho y Gonzalo Bringas, para alojamiento de verano de los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia. Se finalizó en 1912, disfrutándolo el monarca hasta 1931, tras proclamación de la II República.
En 1977 el Ayuntamiento recuperó el palacio y sus terrenos, estando ahora abierto al público.
Es un edificio de estilo "ecléptico" de mampostería y cubiertas de pizarra, de tres plantas y mezcla de estilo inglés y francés, incorporado elementos típicos de la arquitectura montañesa. Tiene dos entradas, una al norte para carruajes, con pórtico, y la principal al Sur, con dos torreones de planta octogonal y una escalinata imperial de dobles tramos.
En las cercanías, entre la vegetación, están los restos de un acueducto de pilares y arcos de ladrillo y tubería de hierro que abastecía el palacio.
Desde los miradores de la explanada hay unas esplendidas vistas de la entrada a la bahía y la ensenada del Sardinero.
Donde comenzaba el campo de cricket hay dos esculturas realizadas en 1988, “La Tela de Araña” y “Atios”. Frente al palacio hay otra de nombre “El Coloso”.
Bajando la carretera, a la derecha hay un bosque de Pinos marítimos, alisos italianos y espectaculares tamarindos.
A nuestra izquierda, está la Rosa de los Vientos, un humeral entre encinas, palmeras y pinos piñoneros.
Frente a él está la burbuja de salvamento remolcada por el galeón “Cantabria” durante más de siete mil millas náuticas, que da acceso a la exposición “El Hombre y el Mar”, homenajeando las nueve expediciones realizadas por el navegante santanderino Vital Alsar Ramírez, con los tres galeones de sus aventuras oceánicas y la balsa con la que cruzó el pacífico en 1970.
El Parque Marino, construido en 1986, aprovecha los acantilados y el agua de mar en piscinas naturales. Con focas grises, leones marinos y pingüinos del Cabo.
Por último está la casa de Guardeses, una oficina de turismo inteligente.
La península de la Magdalena es un lugar ideal para ver un bonito atardecer.