
29 Capilla de la Presentación o de San José VIII Centenario de la Catedral
En los anteriores capítulos conocimos la capilla de los Condestables o de la Purificación y la de la Concepción o Santa Ana.
Pero en la ampliación de los tramos tercero y cuarto de la nave meridional o de la Epístola y para ocupar el espacio del antiguo claustro, el arquitecto Juan de Matienzo dibujó los planos y edificó entre 1519 y 1524, por iniciativa del canónigo Gonzalo Díaz de Lerma Polanco, una capilla funeraria para su familia, la tercera más importante de la catedral de Burgos, la capilla de la Presentación o de San José.
En ella está el cuadro de estilo neoclásico de la Sagrada Familia, ejecutado sobre 1520, que es la obra pictórica más valiosa de la Catedral, y la más destacada del veneciano Sebastiano Luciani, Il Piombo, pintor al servicio del Papa junto con Miguel Ángel y Rafael. El propio canónigo la trajo de Roma en 1524 para colocarlo en el retablo principal. A sus pies, colocado en una hornacina-tabernáculo, se muestra a San José con el Niño, patrono de la Iglesia universal, talla barroca de mediados del siglo XVIII de Juan Pascual de Mena
Este retablo mayor dorado es de estilo neoclásico con un único gran cuerpo rectangular delimitado por grandes columnas corintias y un frontón triangular sobre el que se representa el Espíritu Santo.
La arquitectura es de estilo tardo gótico de planta central. Un amplio espacio de planta cuadrada cubierto por una linterna octogonal coronada con bóveda estrellada de centro calado por donde penetra luz cenital. Las ocho puntas, de tres nervaduras cada una, salen de los vértices del octógono. Las cuatro grandes trompas que sostienen la cubierta arrancan desde unas veneras que cobijan los relieves de los evangelistas.
El sepulcro de Gonzalo de Lerma, siguiendo el modelo del sepulcro de D. Luis de Acuña, es una obra renacentista de gran realismo realizada por Felipe Bigarny. Situado en el centro de la capilla tiene una cama funeraria en cuyas paredes, dentro de medallones, están esculpidos San Francisco, San Jerónimo y cuatro Virtudes. El rostro de la estatua yacente, de gran calidad técnica, es muy expresivo y realista, con influencias del estilo de Diego de Siloé.
En el perímetro se abren en arcosolio cinco artísticos sepulcros de estilos gótico-renacentista y renacentista plateresco, con decoración a base de relieves historiados. A la derecha hay una talla de Cristo yacente, del taller de Diego de Siloé; y la izquierda una imagen del siglo XV de la Virgen con el Niño, tallada en piedra y policromada.
En frente, adosado al pilar del templo, está el sepulcro del primer capellán de esta capilla, el canónigo y protonotario D. Sebastián de Bilbao, con una estatua yacente de alabastro, al estilo del fundador, y detrás de ella un retablo en piedra de Juan de Vallejo con relieve central de la Piedad.
Una artística reja de hierro, forjada por Cristóbal de Andino sobre 1525, separa la capilla de la nave.
Guión y comentarios: Agustín Lázaro López
Adaptación del guión, filmación, montaje y materialización: Juan Carlos Llorente
Producción: PROYOU DIGITAL
Colabora: Cabildo de la catedral de Burgos.
