Falsa denuncia arruina la vida de su padre... | Caso de Jazmín Carro

Samuel Adrián
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21 Visualizaciones de video·14 dic 2024
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A los 14 años, una chica argentina influenciada por feministas de su escuela, hizo una denuncia
falsa en contra de su propio padre simplemente porque estaba enojada con él. Hoy, este padre
inocente cumple una condena de 15 años en prisión por, supuestamente, ser culpable
de cometer un terrible crimen. Y aunque la joven ya confesó ante las autoridades que
la denuncia era falsa, éstas se niegan a liberarlo.
Yasmín admitió que cuando comenzaba su etapa de adolescencia, como suele ocurrir con muchos
jóvenes, no quería aceptar las reglas que su padre trataba de imponerle para cuidarla
y protegerla. Ella estaba muy enojada con su papá por los límites que él ponía en
casa. Detestaba que fuera un hombre estricto. En su rebeldía, Yasmín encontró respaldo
en una sociedad influenciada por la corriente ideológica del feminismo y en sus compañeras
del colegio, que le decían que ella era una mujer y que ningún hombre, ni siquiera su
propio padre, debería decirle qué hacer.
En esa época, Yasmín tenía una amiga que, en verdad, había sido una víctima. Ella
le contó sobre el abuso que había sufrido y Yasmín relata cómo, en su colegio, que
apoyaba el feminismo, se daban constantemente discursos de odio hacia los hombres, llegando
incluso a ver falsas denuncias contra profesores. Y fue entonces cuando ella decidió apropiarse
de la historia de su amiga para liberarse de las reglas de su papá.
Sin medir el impacto de sus palabras, porque tenía 14 años, le dijo a su mamá que su
papá la había tocado de manera inapropiada unos años atrás. Su madre, sin dudarlo,
lo enfrentó y llamó a las autoridades, quienes, sin hacer una investigación correspondiente,
lo detuvieron. En su ingenuidad, ella pensó que con esto su papá solo perdería la facultad
de imponer reglas sobre ella, pero después Yasmín se percató de que las cosas habían
ido demasiado lejos y se habían salido de control.
Después de darse cuenta del gran problema en el que había metido a su papá, la adolescente
acudió a su abuela y le contó la verdad sobre todo lo que había sucedido. Su abuela
la acompañó ante las autoridades para contarles la verdad, revelarles que ella había mentido
y de esta manera detener el proceso de persecución en contra de su papá. Sin embargo, amigos,
las autoridades no le escucharon y, a la fecha, su padre ha pasado más de 4 años preso injustamente.
Lo más impactante de todo esto es que Yasmín confesó la verdad incluso antes de que se
dictara sentencia en contra de su padre, pero aún así las autoridades condenaron a este
hombre inocente con todo el peso de la ley. Ahora este padre inocente tiene que permanecer
preso por años y todo porque su hija adolescente, pasando por una etapa de rebeldía, quería
sentirse libre.
El día de hoy, Yasmín está arrepentida de sus mentiras, entiende que su padre está
preso por su culpa, pero ha decidido no quedarse de brazos cruzados y seguir luchando por ser
escuchada, con la esperanza de que las autoridades validen su testimonio e impartan verdadera
justicia sobre su papá.
En el Salón Azul del Congreso de la Nación, la joven, que ahora tiene 18 años, declaró
Yasmín Carro y vengo a contar mi historia, una historia en donde no solo hubo una falsa
denuncia hacia mi padre, sino una persecución del Polo de la Mujer, cómplice con la justicia
de Córdoba, para condenar a un hombre inocente.
Yasmín ahora es parte de la iniciativa Jornada contra Falsas Denuncias, impulsada por la
senadora Carolina Lozada, con la finalidad de endurecer el castigo por falsas acusaciones
en Argentina.
Nada más imagínate la magnitud de este problema, cuántas falsas acusaciones no habrá.
La senadora publicó en su cuenta de X, a todos nos conmovió y nos hizo llorar el relato
de Yass, que fue acompañada por su mamá, una chiquita que cuando tenía 14 años, denunció
falsamente a su papá, sin entender bien las consecuencias que aquello podía traer.
Por un falso feminismo y una justicia que no la escuchó, hoy ambos viven un calvario.
Su papá preso desde hace cuatro años y ella queriendo ser escuchada.
Ambos quieren ser libres.
La senadora también dijo, la mentira no tiene género, las falsas denuncias afectan a todos
y principalmente a las verdaderas víctimas.
Amigos, no podemos negar que como hombres vivimos en tiempos sumamente complicados.
Basta con una sola difamación para destruirle la vida a una persona.
Ante la creciente influencia del feminismo, muchos gobiernos de izquierda parecen más
interesados en ser aplaudidos por este movimiento que en realizar una investigación seria que
garantice la verdad en las decisiones de justicia.
Con este testimonio queda claro que las esferas más radicales de este colectivo no están
realmente interesadas en apoyar a las mujeres, sino en destruir la vida de los hombres, incluso
con base en calumnias y mentiras.
Y gente, lo peor de todo es que de paso afectan terriblemente a todas aquellas mujeres que
sí son v******as de verdad, ya que cada denuncia falsa alimenta la narrativa de que las acusaciones
de abusos sexuales pueden ser inventadas, generando una gran desconfianza en todos los
casos.
Y es que, amigos, aquellas feministas que levantan una bandera de justicia y dicen luchar
por una sociedad más equitativa, cada vez dejan más en evidencia que en su mayoría
son mujeres impulsadas por el odio, el rencor y la perversión.
La historia de Yasmín y su padre desenmascara una vez más a este movimiento feminista,
el cual deja solas a las mujeres en sus momentos más vulnerables.
Y es que no solo las han abandonado cuando los hombres que se auto perciben del sexo
biológico opuesto usurpan sus espacios en el deporte, sino que también lo hacen cuando
estas mujeres necesitan ayuda al enfrentar las consecuencias del sexo biológico que
han sufrido.
Como por ejemplo el daño físico y psicológico causado por una v******a, o por procesos de
una alteración hormonal, o como en el caso de Yasmín, la destrucción de su núcleo
familiar por una falsa denuncia.
Amigos, la historia de Yasmín también nos demuestra los efectos desgarradores que ocurren
cuando este tipo de v******as invaden los sectores más influyentes de la sociedad,
como lo son las escuelas.
Fue el feminismo que se propagó en su colegio el que la convenció de mentir para dañar
irreparablemente a la persona que más la ama y que más estaba interesado en su bienestar.
Este también es un claro ejemplo de los estragos y el daño que el adoctrinamiento ideológico
pueden tener en la mente de jóvenes y adolescentes que por su etapa de maduración se encuentran
todavía en una posición muy vulnerable y pueden ser moldeados por las mentiras de una
v******a que busca todo menos su salud emocional.
Y es por eso amigos que no podemos dejar de alzar la voz, exponiendo las falacias lógicas
de un movimiento impulsado por las élites corruptas que solamente buscan el control
de las personas con fines perversos.
Y por otro lado, tampoco podemos dejar de prepararnos, porque es a través de una buena
argumentación de un proceso crítico de pensamiento que podemos defender la verdad con mayor precisión,
liberando a muchos del engaño y la confusión que bombardea a la sociedad a través del
entretenimiento y aún a través de los medios de comunicación y los gobiernos que perdieron
por completo su credibilidad.
Así es que gente, en tiempos en donde la oscuridad parece reinar, alzar la voz en busca
de la verdad no sólo ilumina el camino, sino que enciende una llama en el corazón de
aquellos que han sido intimidados por temor a las represalias, impulsándolos a levantarse
con valentía a luchar por causas dignas y nobles que promueven lo que verdaderamente
beneficia a nuestra sociedad.
