ALTEA decidió pivotar y buscar un negocio que le diera sobre todo más control y más INDEPENDENCIA sobre su vida. Y por supuesto… optó por vender en Amazon.
Ha pasado el tiempo y a día de hoy ES UNA VENDEDORA DE AMAZON con mucho éxito y que esta haciendo las maletas para marcharse a donde ella considera el paraíso.
Hola a todos, bienvenidos a una nueva entrevista de Libertad Virtual.
Hoy tenemos el placer de contar con Altea,
que es toda una emprendedora
y que durante un tiempo tuvo unos negocios que le gustaban,
que le iban bien, que le permitían vivir holgadamente,
pero que con el tiempo se dio cuenta
que no eran exactamente lo que ella buscaba para su futuro.
Altea decidió pivotar y buscar un negocio
que le diera, sobre todo, más control y más independencia sobre su vida.
Y, por supuesto, optó por Amazon.
Ha pasado el tiempo y, a día de hoy,
es una vendedora de Amazon con muchísimo éxito
y que está haciendo las maletas en este momento, en este instante,
para marcharse a donde ella considera que es el paraíso.
Altea, bienvenida.
Por favor, cuéntanos de dónde eres, la edad que tienes,
si es que quieres compartir eso con nosotros,
y cuéntanos, sobre todo, tu historia con todo lujo de detalles.
Adelante.
Hola, bueno, me llamo Altea, tengo 33 años,
soy de Cataluña, aunque hace cinco años que vivo en Pamplona.
Y, bueno, siempre he sido muy emprendedora desde pequeña, la verdad.
No he sido muy poco conformista.
Tuve la mala suerte de que mi padre falleció
cuando yo era muy jovencita, con 25 años,
pero, bueno, eso me dio una herencia,
a la cual aproveché bastante bien.
Herdé tres pisos de mi padre, que era muy joven,
y, bueno, decidí que, si los reformaba un poco y los vendía,
pues, los podría vender bien de precio,
y luego, quizá, comprar otra cosa,
y así poder un poco hacer crecer ese dinero.
Porque siempre me habían dicho que, cuando tienes un euro,
es más fácil hacer de un millón de euros diez millones
que de un euro diez euros.
Entonces, pues, bueno, ya que tengo la suerte de tener esta base,
vamos a hacerlo crecer un poco.
Pero, bueno, aún era muy joven y conocía muy poco el tema,
he ido aprendiendo mucho con el tiempo,
y, bueno, reformé los pisos, los vendí,
y me compré un edificio en semi-ruinas,
luego pedí una hipoteca, reformé ese edificio,
hice tres pisos muy bonitos, más un local comercial,
y, bueno, pues, al final, mi patrimonio creció bastante.
El piso que teníamos arriba de todo era un piso muy bonito,
habíamos hecho un duplex precioso para vivir yo y mi marido,
que, en ese momento, lo acabamos de conocer hace poco,
y, justo cuando estábamos haciendo la reforma,
pues, tuvimos que venir a vivir a Pamplona,
porque nos lo daron por motivos de trabajo,
y, nada, pues, tuvimos que poner nuestro piso de los sueños
en alquiler también.
Y así, bueno, vivía de las rentas y, pues, claro, vivía bien,
no me puedo quejar cuánta gente quisiera,
yo soy consciente, vivir tan bien.
Mi marido tenía un buen trabajo en Pamplona,
y aquí tuvimos nuestra segunda hija y, pues, todo bien.
Pero, claro, luego yo aquí tuve que dejar mi trabajo de Cataluña,
estuve aquí, tuve mi hija, durante el embarazo, pues, no trabajé,
y luego, claro, yo quería hacer algo con mi vida,
digo, tenemos que hacer algo, ¿sabes?
Yo trabajaba de administrativa y profesora de fitness antes,
y, bueno, tampoco era que me apasionara.
Y yo venía de la hostelería de toda la vida,
mi familia ha tenido restaurantes siempre
y yo casi que crecí en un restaurante.
Y, entonces, mi marido tenía unos ahorros tuyos
y decidimos, más lo mío de los pisos,
decidimos montar un restaurante en Pamplona.
Y, la verdad, que el restaurante nos ha ido muy bien
en cuanto a clientela y fama, no nos podemos quejar,
hemos ganado incluso algún premio
de alguna revista importante de hostelería y así,
y teníamos gente, que yo sé que no puedo quejar.
Pero yo veía que todo mi empeño que estaba poniendo en el restaurante
no me daba lo que realmente creo que me tenía que dar.
O sea, todo ese esfuerzo, digo, al final del mes,
aunque yo hacía bastante dinero,
se nos iba todo entre trabajadores, impuestos,
bueno, se nos iba todo el dinero.
Y no remontábamos.
La verdad es que hace dos años que abrimos o no,
casi tres años que abrimos, y estábamos muy agullados.
Entonces, yo le dije a mi marido, un día así de locura,
dije, a ver, tenemos dinero, ¿no?, invertido,
¿y si lo vendemos todo y nos vamos a vivir a una isla
y a tomar por culo todo?
Y me dijo el hombre, claro, pero tenemos dos niñas pequeñas,
no podemos hacer eso.
Entonces, yo pensé la manera de esta locura,
llevarla a cabo de otra manera un poco más realista.
Entonces, se pone, a ver, si vendemos todo,
claro, no nos lo podemos ir gastando, ¿no?,
vivir en el paraíso y gastárnoslo,
porque al final se nos acabará,
y además tenemos dos niñas
que le hemos de dejar algún legado el día de mañana.
Entonces, bueno, estuvimos pensando
si montar un restaurante en un paraíso,
pero claro, mi marido tenía un buen trabajo aquí,
tampoco no podía dejar el trabajo así porque sí,
aunque echaba algún currículum en alguna isla,
porque siempre hemos querido ir a islas o sitios con sol, ¿sabes?
Porque aquí en Pablona hace mucho frío
y no nos gusta nada el tiempo.
Sí, sí.
Entonces, bueno, pues,
echó algún currículum y no sabía nada.
Hasta que yo un día vi un vídeo tuyo, no sé ni cómo,
me apareció un vídeo tuyo y se lo enseñé a mi marido.
Digo, mira, esto a lo mejor sería una idea para empezar
y a lo mejor si nos va bien,
pues algún día podemos vivir en el paraíso,
porque al final es un trabajo online,
lo podemos hacer de cualquier lugar.
Mi marido, claro, estábamos muy liados entre restaurantes,
las niñas, su trabajo, y me dijo,
no me calientes la cabeza con más cosas, ¿sabes?
Bastante tenemos.
En realidad, dije, bueno, va a decir, es un poco locura.
Pero luego vino el tema del COVID, el confinamiento...
Espera, espera un momentito.
Antes de que sigas,
¿ya tenías definido cuál era el paraíso para ti?
Bueno, sí, antes de...
No lo voy a decir dónde es, ¿vale?
No tienes por qué decirlo.
Sí, antes de...
Antes del COVID ya estuvimos pensando en algún país.
Yo buscaba por internet sitios donde haya
medio paraíso fiscal, que no haya tantos impuestos como aquí,
donde haya algunos colegios para las niñas,
porque al final no podemos vivir en un país peligroso con niñas,
donde haya mucho sol y mucha playa,
porque eso para mí es indispensable.
Y viendo, viendo, al final encontramos un sitio
que parecía que nos encajaba mucho.
Y fuimos 15 días ahí de viaje.
Y vimos que también el tema de inmobiliaria,
que es un tema que llevo tiempo haciendo
y que siempre me ha gustado mucho el reformar o hacer casas,
tengo mucha idea de eso,
me gusta mucho siempre mirar esas cosas.
Vimos que estaba muy bien y estuvimos investigando
todos esos días que estuvimos allí
sobre el tema de la inmobiliaria allí
y nos pareció muy buen destino para ir.
Y cuando volvimos aquí, yo puse mis pisos en venta.
Digo, bueno, como yo ya veo que aquí en España
se pagan muchos impuestos y veo que hay más futuro
invirtiendo en otro sitio, digo, yo los vendo.
Y luego, pues ya veremos, ¿sabes? ¿Qué hacemos?
Si invertimos aquí en el paraíso o si no.
Pero mi idea era esa, invertir en el paraíso.
Entonces los puse en venta y mientras tanto, pues lo hacíamos.
Altea, danos una pista.
¿En qué continente estaba ese paraíso?
Eh... Bueno, continente...
Está en África.
Vale. Bueno, ya nos hemos...
Por lo menos nos ubicamos un poco, ¿vale?
Sí. Perfecto.
Vale, sigue. Eso es.
Y bueno, pues ya decidí vender los pisos
y quería invertirlo allí.
Pero claro, era un poco confuso, porque mi marido dice,
es muy locura, tengo mi trabajo y he mandado curriculum allí,
pero no había nada de lo suyo.
Mi marido es director de logística de una empresa
que tiene un buen trabajo.
Y bueno, lo tenía porque lo ha dejado ya.
Entonces, bueno, pues cuando vino todo esto del COVID,
con la cuarentena cerramos el restaurante y teníamos...
Pues yo, por lo menos, tenía mucho más tiempo libre.
Y le volví a insistir a mi marido que miráramos sus vídeos,
porque sí que es verdad que yo tengo muchas ideas en la cabeza,
pero él es más realista.
Y digo, seguro que él los ve y me dirá que sí,
porque es que lo veo claro, ¿sabes?
A lo mejor me dice, estás loca, esto no es factible.
Y no, miró unos cuantos vídeos y le pareció factible.
Entonces, al final, lo convencí y hicimos tu curso.
Y entonces, ahí ya empezamos a tope.
Me dijo, si lo hacemos, lo hacemos a tope,
porque empezar para no, digo, no, no, sí, sí.
Luego es verdad que tuvimos muchos problemas,
porque luego volvimos al restaurante, las niñas,
había días que era una locura,
porque al principio fue muy difícil,
tuvimos muchísimos problemas,
muchísimos, con la atención del vendedor,
claro, no sabíamos lo que era, ¿sabes?
Y era como superfrustrante.
Pero bueno, fuimos saliendo.
Una preguntita.
Cuando empezasteis con Amazon, ¿el restaurante estaba cerrado?
Sí.
Los trabajadores en ERTE, me imagino, ¿vale?
Sí.
¿Tu marido estaba trabajando o él también estaba en ERTE?
Sí, él trabajaba desde casa.
¿Desde casa? Vale, perfecto.
Entonces, desde casa empezasteis el negocio de Amazon.
Sí, pero luego, bueno, pues vendimos la marca,
hicimos todo como tú dices, seguimos mucho tus pasos.
La marca tardaba mucho en llegar, empezamos a mirar productos,
hablábamos con proveedores y así.
Ya teníamos claro nuestro primer producto, teníamos muy claro.
Y justo cuando empezó el primer producto a llegar,
vimos que se iba vendiendo bien, volvimos al restaurante
y teníamos mucho trabajo, la verdad.
Entonces, ya decidimos poner el restaurante en traspaso.
Sí que es verdad que cuando lo abrimos, nosotros somos muy cambiantes.
Yo no me veo 20 años trabajando en el mismo restaurante
ni viviendo en la misma ciudad.
Entonces, cuando lo abrimos, ya queríamos en unos años traspasarlo.
Pero viendo todo esto del COVID y que estábamos muy agobiados aquí,
decidimos traspasarlo antes.
Y si sale alguien, pues sale.
Y la verdad es que sí que ha habido movimiento
y creemos que ya lo tenemos casi vendido.
Bueno, yo diría que sí ya.
Y bueno, pues decidimos eso.
Venden al restaurante y mi marido dijo,
bueno, ya a ver si yo hago un acuerdo con mi empresa y tal, tal.
Como Amazon cada vez irá creciendo más, pues ya lo dimos clarísimo.
Mi marido habló con su jefe, le explicó la situación un poco,
llegaron a un acuerdo, ha dejado el trabajo.
El restaurante ahora ya, con la segunda vez que hemos vuelto a cerrar,
ya hemos decidido no volver a abrirlo
porque si nos traía más problemas que alegrías, la verdad.
Y bueno, pues ya hemos decidido marcharnos definitivamente.
Ya tenemos los billetes de avión para el día 29 de este mes.
Las niñas ya han visado el colegio, van a dejar el colegio,
ya tienen su nuevo colegio allí esperándoles y todo.
O sea que, ¿te has puesto a vender en Amazon?
¿Desde qué fecha exactamente? ¿En el año 2020? Cuéntame.
Pues mira, tu curso lo empezamos en abril, en la cuarentena,
y mi primer producto llegó a los almacenes en septiembre.
Ok.
Y en septiembre, cuéntame cómo fueron los comienzos,
las primeras semanas, las primeras ventas.
Y cuéntame esa evolución desde que empezaste hasta el día de hoy,
que estamos en marzo del 2021.
Sí.
Han pasado 16 meses.
Nada más llegar el producto a Amazon, nada más llegar.
Tuvimos una venta, sí, porque yo, guau, me quedé flipando.
Digo, así, sin PPG ni nada.
Pero eso fue una casualidad, porque luego no tuvimos más ventas, ¿sabes?
No hicimos... Algunos amigos míos compraron,
me pusieron la reseña y eso que se hace, ¿no?
Y nada, flojísimo, flojísimo.
Luego sacamos el segundo producto,
que es de la misma categoría, muy parecido,
y bueno, iba habiendo ventas, pero no nos daban ni para vivir,
ni mucho menos.
De hecho, al principio íbamos vendiendo muy poquito
y cuando lo vendimos todo...
Cuando vendimos todo el primer pack que enviamos, no ganamos nada,
porque entre los regalos, más que bajamos el precio para posicionar bien
las campañas y todo, bueno, fue para cubrir gastos.
Volvimos a comprar la segunda tanda.
Y aquí...
Un momento, no perdisteis nada, simplemente recuperaste lo puesto,
más lo aprendido.
Más lo aprendido que eso fue,
porque muchos problemas nos encontramos,
pero bueno, siguiendo tus vídeos y así,
además que tú decías que había muchos problemas,
le decía a mi marido que es normal que haya problemas, ¿sabes?
Por supuesto.
Y bueno, la segunda vez que enviamos, ya empezó a crecer.
Sí, porque ya estábamos más arriba en las páginas,
hicimos unas campañas muy agresivas de PVC,
yo le decía a mi marido que es mejor,
que aunque perdamos un poco de dinero,
si estamos arriba, luego ya todo irá bien, efectivamente.
Luego empezamos a vender bastante bien,
yo creo que vendíamos unas 7, 10 unidades al día, 11,
que bueno, no te daba para comer,
pero ya veías que podías vender futuro, ¿sabes?
Y bueno, fue...
Ahora, el mes de febrero,
justo cuando fuimos a este país que iremos a vivir ahora,
a mirar colegios, casas y así,
fue al bajar del avión,
cuando vimos 15 ventas de golpe o algo así,
de golpe en tres horas de avión, ¿sabes?
Y guau, mira cuántas ventas,
y desde ese día ha despegado.
Bueno, perdona.
Antes, hace dos meses, tuvimos un problema muy grande.
Nos bloquearon el producto,
primero una vez durante cinco días,
que eso, bueno, estuvimos un poco mal, sin dormir, preocupadísimos,
y luego nos lo bloquearon un mes entero.
Los dos productos estos que...
Bueno, solo teníamos esos dos en ese entonces.
Y estuvimos muy mal, de hecho, lo queríamos dejar y todo.
Entiendo. ¿Por qué te lo bloquearon?
Pues otro vendedor,
según nos pudimos informar al cabo de mucho tiempo y muchos casos,
otro vendedor nos denunció
por violación de la propiedad intelectual,
según que habíamos falsificado su marca o sus fotos o su texto o algo, no sé.
Falsamente, te denunció falsamente.
Falsamente, yo le dije esto a Amazon, como estás diciendo tú,
pero no me hacen ni caso, es hablar como una pared.
Incluso estuve hablando con unos abogados de Sudamérica
que se especializan en esto,
que me decían, si no te lo solucionamos, no te cobramos.
Y cuando ya estaba hablando con ellos,
no sé qué hicimos, que se desbloqueó.
Vale.
Hay todo tipo de problemas en Amazon, pero créeme que con el tiempo,
con perseverancia e insistencia,
todos se resuelven, o casi todos.
Tú en ese momento estabas vendiendo solo en España, ¿verdad?
Sí, en ese momento solo vendía en España.
Tenía EFN y los demás países,
que alguna vez caía alguno, pero bueno.
Ok. No, entonces los tenías activados,
tenías todos los demás países y EFN,
pero donde más vendías era en España.
¿Donde más? Sí, sí.
Normal, porque tenías el stock allí.
Vale. Sí.
Vale, vale.
¿Tus proveedores? Ahí...
Dime, dime. Perdona, dime. Ahora pasa más.
Ahí, cuando nos pasó esto, estábamos empezando a vender un poco bien,
pero luego nos lo cerraron
y luego nos costó un bastante volver a remontar.
Pero luego, ahora, en febrero, cuando hemos ido allí,
la remontada ha sido brutal.
O sea, hemos empezado a vender muchísimo.
Somos primeros de muchas palabras claves,
estamos vendiendo súper bien
y también hemos pedido ya el IVA de Italia,
que ya lo tenemos y estamos vendiendo,
y el IVA de Alemania, que aún nos tiene que llegar.
Pero vemos mucho futuro con estos dos IVAs,
porque nuestros productos se venden mucho en esos países
y podemos ser muy competitivos con nuestros productos.
Vale, estáis notando que, haciendo EFN,
pese a hacer EFN,
estáis vendiendo ya unidades en Alemania y en Italia.
Sí, y eso que lo hemos de poner bastante caro,
porque, claro, la logística nos sale carísimo.
Hicimos una prueba un día de ponerlo al precio que lo venderíamos,
aunque perdiéramos dinero para probar,
y en dos horas creo que vendimos seis.
Y lo quitamos, ¿sabes? Porque, claro, estábamos perdiendo,
pero solo probamos.
Vale, y cuéntame la evolución de ventas.
Empezasteis en septiembre,
cuéntame si te acuerdas, ¿no?
Septiembre, octubre, diciembre,
y ahora en enero o febrero, cuéntame.
Pues mira, en septiembre, ya te digo,
septiembre, octubre, unas cinco al día como máximo.
Luego, en noviembre fue cuando subimos bastante,
que vendíamos creo que unas doce o quince
y estábamos muy contentos,
y fue cuando nos lo cerraron, que ahí nos mató.
¿En diciembre te cerraron diciembre?
Mira, me cerraron creo que del 15 de noviembre
al 15 de diciembre, más o menos, algo así.
Qué pena, el mejor momento, el mejor momento.
Sí, aunque este producto que teníamos,
el que más se vende, bueno, estos dos,
no son muy de regalo, pero bueno.
No son muy estacionales, vale, perfecto.
No, no, no, son de todo el año.
Luego, nos costó remontar, volver a posicionar, todo eso,
pero ha sido ahora en principios de febrero, no.
Enero. A finales de enero,
cuando hicimos la subida para Rida Brutal
y estamos vendiendo ahora, el día que hemos hecho récord,
68 unidades.
Al día, increíble, ¿no?
En enero y en febrero.
Y ahora estamos en una media de 30, 40, a veces 50,
va variando mucho.
Al día, parece mentira, ¿no?
Cuando hablan de la cuesta de enero y la cuesta de febrero.
Sí. Y tú al revés, ¿no?
Tú en opuesto, en inverso.
¿Y eso qué significa en términos de valor absoluto en dinero,
en ventas?
Por ejemplo, en enero y febrero.
Ahora estamos, ahora sí, seguimos así como estamos ahora.
Estamos facturando unos 35, 40.000 euros al mes
y un 20% de margen, que son 5.000 o 6.000 euros, creo,
de beneficio neto, que mi familia me dice
que hay que descontar proveedores y cosas.
Digo, no, no, ahí está todo descontado,
ese es el beneficio.
Vale, vale, o sea...
Si son 40.000, el 20% son 8.000, ¿no?
Pues ahí estamos.
Sí, ahí andas.
Entonces, con eso ya te sientes lo suficientemente segura
para trasladaros a tu paraíso.
Hombre, nunca me hubiese imaginado trasladarme con todo esto.
Me siento... Me da miedo que algún día me pase algo
o que nos bloqueen el producto, pero sé que saldremos adelante.
Con eso, vamos, esto me da más que lo que me ha dado el restaurante,
pero de lejos, de lejos, de lejos.
Claro, increíble, ¿no? El restaurante, alquilando un local,
trabajando, teniendo trabajadores...
Ocho trabajadores y muchísimos dolores de cabeza.
Muchísimos. Proveedores, tú estando presente allí permanentemente,
controlando la calidad, controlando el servicio, controlándolo todo.
Y peleas con los trabajadores, que al final dan muchos problemas, ¿sabes?
Terrible, terrible.
Terrible.
Bueno, y entonces, vamos a hacer hincapié en esa facturación
y en ese margen que tienes, porque hay gente que me dice
que la gente habla de ventas, pero ¿quién habla de los beneficios?
Entonces, a ver, de esos 40.000, digamos, que estás facturando,
8.000 son de beneficio y estás quitando ya, estás descontando ya
el IVA, el coste de las comisiones de Amazon,
estás quitando el coste del producto de los proveedores,
campañas de PPC, estás quitándolo todo.
Estás simplemente dejando lo que te quedaría limpio antes de impuestos.
Todo, eso es. Lo quito todo, sí, sí.
Y eso sin contar que ahora me llega el IVA alemán
y tengo dos productos más en camino también.
Entonces, no sé, yo creo que esto tiene mucho futuro.
Para mí es como un sueño, Paco, yo alucino.
Alucino, ya alucino.
Mi madre pantallazos del proveed, ¿sabes?
No se lo cree mi madre.
¿Tienes dos productos y estás facturando 40.000 euros?
No, tengo cuatro ahora, ¿eh?
Cuatro. Vale, vale.
Tengo dos muy buenos y otros dos que también van haciendo,
estoy contenta.
Ajá, vale.
Y sabiendo lo que sabes y habiendo visto lo que has visto
en mis vídeos dentro del curso, fuera del curso también en YouTube,
sabiendo que vas a activar Pan European
y que vas a empezar a vender en otros países,
esta facturación de 40.000 euros al mes,
¿cuánto crees que puede llegar a ser en, no sé,
para final de año, en un mes?
¿Cuánto crees que puedes llegar a facturar
y cuánto crees que puedes llegar a ganar?
Para final del 2021, hombre...
Yo es que no soy tan optimista con estas cosas
porque me parece difícil,
pero es que claro, no solo con el Pan Europea y todo,
es que yo creo que en dos meses doblamos lo de ahora, seguro,
80.000 con el Pan Europeo,
y si traemos más producto, es que me parece extraño decirlo,
pero creo que llegamos a los 100.000, seguro,
me parece, de facturación.
Sí. A ver, vamos, que yo te hubiera dicho más todavía,
pero no quiero que me teachen de exagerado
porque yo he visto cosas absolutamente increíbles
y Amazon siempre, siempre, siempre sorprende, ¿vale?
Y bueno, pues...
Vamos, me atrevería a decir mucho más, pero bueno.
Además, yo siempre digo que facturar un millón de euros en Amazon
es, no te voy a decir superfácil, pero relativamente fácil,
y además prácticamente sin ayuda,
no te hace falta empezar a tener asistentes virtuales,
una infraestructura grande, no, sin ayuda.
Yo llegué a un millón de euros sin nadie, ¿vale?
Y no soy ni más listo ni más tonto que los demás,
digamos que estoy en la media, así que bueno,
que me gustaría saber cuáles son tus resultados
dentro de unos meses, pero bueno.
Ojalá que sí, viéndolo así parece factible,
la verdad es que sí, yo no creo que ningún otro negocio
te permita conseguir estos ingresos, la verdad, te lo juro.
No. Yo creo que no.
Y sobre todo estarás de acuerdo conmigo que es el concepto FBA,
no el concepto FBM, por ejemplo, ¿no?
No, sí, tengo un producto FBM porque entre los problemas
que hemos tenido, hemos tenido un problema con etiquetaje y todo,
y ha sido forzosamente FBM.
O sea, lo teníamos aquí en un despacho que tengo en mi casa,
100 unidades.
Tuvimos muchos problemas con la categoría,
porque no sabíamos cómo funcionaba y bueno, muchísimos problemas.
Lo tuvimos que enviar aquí porque no nos quedaba otra.
Y hemos estado vendiendo FBM.
Y ahora, claro, nos mudamos y aún nos quedan.
Y yo le he dicho a mi...
Justo hoy se los han llevado para Amazon para hacer FBA,
aunque nos cueste, claro, doble envío.
Pero es que le digo a mi marido, creo que no estamos vendiendo tanto
porque es FBM y no es FBA.
Y si fuera FBA, ya verás que venderemos más este producto.
Y he probado FBM y no me gusta nada, a mí.
Dime, dime, acaba, acaba.
Y además, no te creas que me costaba más barato la logística.
Más o menos, yo creo que igual.
En mi caso, no le veo la ventaja a FBM.
No, no, no.
Yo he hecho FBM durante bastante tiempo,
con productos que realmente no quería mandar a los almacenes de Amazon
o no podía.
Y yo creo que he dejado por completo.
Ya no vendo ningún producto en FBM.
O sea que todo FBA, está clarísimo.
Yo no creo que lo haga. Además, como ahora me voy lejos, todavía menos.
Perfecto, perfecto.
Bueno, cuéntame de proveedores. ¿Dónde tienes tus proveedores?
Pues tengo mucha suerte porque los productos que más vendo
es proveedor español.
Y yo ando como una loca buscando proveedores españoles,
fábricas en España.
¿Qué productos son típicos españoles?
Porque es que es tan práctico.
Tengo otros dos productos que son de China
y aunque también me gustan mucho,
claro, la logística es mucho más trabajosa,
tarda mucho en llegar y tienes que calcular muchos más.
Cuando hago la viabilidad de un producto en España, son dos cosas.
Cuando hago la viabilidad de un producto en China,
tengo que poner un montón de importes y es más complicado todo.
Claro, claro. Pero bueno.
¿Has tenido algún problema con China específico?
El Año Nuevo chino,
problemas ahora con los transportes mucho más caros
que los que había antes de la pandemia.
Sí, la verdad es que probamos un producto de perfil bajo,
como recomiendas tú, que estamos vendiendo ahora superbién.
Además, es un producto que lo vendemos a 105 euros.
O sea, ganamos unos 20, 20 y pico euros de beneficio.
Y estamos vendiendo cuatro o cinco al día.
O sea, increíble, porque solo con un producto lo que ganamos es superbueno.
Y ahora queríamos pedir más, claro, solo pedimos 150,
porque era la primera vez, y ahora queríamos pedir ya 500.
Y como está muy caro el flete ahora mismo,
hemos pedido traer solo 150 para así luego,
esperando que baje un poco el precio, pedir ya 500,
porque ha subido, no el doble, pero mucho.
¿Lo traéis con barco o lo estáis trayendo con tren?
Lo traemos en barco.
Pesa un poco y sí.
Claro, claro, claro.
Vale, cuéntame de Estados Unidos y de Reino Unido.
¿Cómo lo veis? ¿Algún plan?
Bueno, pues Reino Unido es que ni he mirado,
porque tengo tanto lío en la cabeza, tantas cosas,
que es que ni lo he mirado.
Con todo esto del Brexit, digo, mira, aquí un tiempo,
cuando todo pase, ya me lo miro.
Y en Estados Unidos, si justo hace pocos días
le preguntamos a nuestro proveedor de aquí
si conoce algún proveedor de estos productos en Estados Unidos,
porque enviarlo de aquí sí que no nos sale a cuenta
este producto que vendemos tanto.
Y vamos a empezar a mirar.
Yo creo que cuando estemos ya instalados en el nuevo país,
porque ahora tenemos mucho lío entre dejar el restaurante,
dejar el trabajo, el traslado y todo,
no podemos abarcar tanto, pero sí que vamos.
Voy a ir a Estados Unidos, segurísimo.
No sé cuándo, pero...
Vale.
Y vamos a hablar de un tema que la gente se pregunta muchísimo
y es el encontrar un producto.
Hay muchísima gente que se paraliza,
que está pensando durante meses qué vender,
porque le da miedo, porque no está seguro,
porque no le salen los números, mil razones.
Tú me da la impresión que encontraste tu producto muy rápido.
¿No?
Dime un momento ese procedimiento mental
que utilizaste para poder sacar ese producto.
Pues, ¿sabes que la verdad?
Mira, el primer producto,
yo creo que alguna cosa que dijiste tú expresivamente,
me abrió la mente y me vino ese producto a la cabeza.
Te lo juro, me diste toda la idea sin saberlo.
¿Sí? ¿Y cuál fue eso? ¿Y qué es lo que yo dije?
No te lo diré.
Ah, no me lo puedes decir. Vale, vale.
Ok, ok.
Pero estuve investigando y lo vi.
Aunque tuvimos dudas, Mario me dijo que no lo veía.
No lo veo, no lo veo.
Y luego, mira, sí, pero mira este proveedor, el otro,
y al final lo encontramos y, vamos,
es que estoy enamorada de ese producto, ¿sabes?
Me da miedo no encontrar nunca un producto tan bueno como ese,
pero digo, a ver, si encontré ese así,
¿por qué no voy a encontrar otros?
De hecho, el que tengo ahora de perfil bajo,
que viene de China, también es buenísimo.
O sea, diferente estilo, pero es buenísimo también.
¿Pero todo relacionado con la misma categoría?
No, el que tengo de China, de perfil bajo,
no tiene nada que ver, nada que ver.
Pero ahora estoy haciendo más productos
de la misma categoría del proveedor español,
porque quiero aprovechar que tengo ese proveedor
y, pues, hacer más productos,
porque hay muchos productos en esa categoría que puedo hacer.
Y al final, competir contra ti mismo,
porque si no compites tú contra ti mismo,
otros van a competir.
Eso es, hemos cambiado un poco el diseño, ¿sabes?
Hemos hecho un diseño diferente, que no se vea que somos nosotros,
pero seremos nosotros mismos y tendremos varios allí
en la misma categoría.
Creando la ilusión de variedad
cuando al final es siempre el mismo vendedor.
Lo de Kellogg's.
Exactamente, buenísimo, buenísimo, ¿vale?
Cuéntame de problemas, ¿vale?
Porque no todo es un camino de rosas
y hay muchísimos problemas, ¿vale?
La gente dice, bueno, todos estos que estáis saliendo hoy
en vídeos de YouTube hablando de maravillas,
no contáis la realidad, ¿no?
Bueno, la realidad es que, obviamente, se hace mucho dinero,
te puede ir muy bien,
pero tienes que estar dispuesto a lidiar con muchos problemas,
ser muy pesado, muy insistente, muy perseverante
y trabajar muy duro, sobre todo al principio, ¿no?
Entonces, vamos a adentrarnos en ese mundo de los problemas
y cuéntanos algún problema que hayas tenido que te molestaron
o que te hicieron que estuvieras a punto de tirar la toalla,
porque estuviste a punto de tirar la toalla.
Sí, estuve a punto de tirar la toalla, de hecho, varias veces, creo.
Sí, primero de todo fue, bueno, nos bloquearon primero el producto
por tener letras mayúsculas en los bullet points.
¿Desde cuándo eso no se puede hacer? Pues no, no.
Yo no sé si se puede hacer o no, pero no lo volveré a hacer,
eso seguro.
Ahí estuvimos tres días y, bueno, no pasó nada
porque lo hicimos rápido.
Luego nos lo bloquearon por tener la palabra calidad,
que ahora ya sé que no se puede hacer, en ese momento no lo sabía.
Oh, wow. ¿La palabra calidad en los bullet points o en el título?
En los bullet points. Ah, OK.
Es que no, a mí me han puteado por todos lados,
porque hay gente que la tiene… Sí, se han puesto…
…y no les hace nada. Muy quisquillosos.
Sí, pero también fueron dos, tres días, no pasó nada.
Y luego nos volvieron a bloquear por infracción de propiedad intelectual.
Y dijimos, bueno, vamos, dos, tres días, estábamos un poco desesperados,
pero cuando ya vimos que pasaban los días,
que no nos lo bloqueaban, que hablábamos mil casos,
llamábamos, yo hasta llorando llamé, de todas las maneras,
enfadada, amenazando, suplicando…
No había manera, que nos dijeran el problema, les decíamos,
pero, por favor, ¿qué problema hay?
Que yo lo cambio, que tengo mi marca registrada.
Le envié fotografías de la sesión de fotos.
Hicimos todo lo que pudimos,
mi marido ni dormía del nervio que tenía.
Y yo le decía, pues, para estar así, lo dejamos,
porque estamos fatal, para estar así, lo dejamos.
Y me dice todo esto en la vida.
Súper mal.
Y al final nos lo volvieron a activar.
Ahora, yo he aprendido que hay que insistir muchísimo,
que al final lo arreglas.
Pero, claro, en ese momento no lo sabía, nadie me lo había dicho, ¿sabes?
Entonces, claro, para mí era súper frustrante,
es que yo lloraba desde la raya que me daba.
Que estaba todo súper bien, bien hecho, y tenía eso bloqueado.
Ahora, si me pasara, me lo tomaría diferente.
Y más problemas, muchos problemas.
Luego, también, con el segundo producto que trajimos,
que fue antes de todos estos problemas,
era de la categoría de juguetes y juegos, ¿vale?
Y, entonces, yo pedí una exención de GTIN,
porque tenía la marca registrándose.
Y me contestaron y me dijeron,
ya puedes vender en juguetes y juegos, felicidades, tal.
Puedes subir tu producto.
Y pensé, ah, qué rápido.
No me han pedido que desbloquee la categoría ni nada, ¿sabes?
Pensé, qué bien.
Pedimos el producto, pagamos, me enviamos para acá.
Y cuando voy a subir las fotos en el inventario, me dicen,
tienes que pedir permiso para esta categoría.
Y yo digo, pues si me enviaron un mail diciéndome que tenía permiso.
Bueno, luego, con muchos casos,
descubrí que no, claro, que la autorización era de la exención,
pero no de la categoría.
Que, claro, yo acababa de empezar, no lo sabía.
Y, bueno, me pidieron un montón de etiquetas de la caja
que, realmente, no estaban en la caja esas etiquetas.
Tuve que inventármelos, hacer Photoshop,
con Fiverr, un diseñador.
Al final, me lo desbloquearon, pero, claro, ese producto
ya no lo pude llevar a Amazon.
Porque las etiquetas que yo envié
no son las que tenía realmente ni nada.
Y tuvimos que cambiar y enviarlo todo a casa.
Y es que el producto que hemos estado haciendo es FBM.
Pero es que, además, estuvimos,
para que nos desbloquearan la categoría de juguetes, bueno, no sé.
Justo un mes, todo el trayecto de embarco del producto hasta aquí
es lo que tardamos en que nos desbloquearan esta categoría.
Y ahora, igual.
Otra categoría que hemos desbloqueado,
la desbloqueamos para España
y nos lo han hecho desbloquear para cada uno de los países.
Y para cada país que hemos desbloqueado,
nos han pedido cosas absolutamente distintas a cada uno.
Creo que he pedido...
He intentado hacer autorización para cada país unas diez veces.
Y la décima vez, no sé por qué,
enviando lo mismo, me han autorizado.
¿Qué te pedían? Aparte de facturas, posiblemente.
Sí, me pedían facturas, pero, claro, cambiamos de empresa,
porque, en principio, empezamos con SL y ahora somos LLC.
Entonces, teníamos que hacer una factura del chino a la SL.
Una factura de la SL a la LLC.
Luego, nos decían que no se veían claras los datos nuestros
que aparecían en Amazon en las facturas.
Y, pues, están bien.
Luego, nos pedían fotografías del producto en algún país
con todo el texto de advertencia y eso en el idioma del país.
En Italia y en italiano.
Pero, por ejemplo, en Alemania no me lo pidieron, en alemán.
En Alemania me lo aceptaron en inglés.
En Italia tuve que hacerlo en italiano.
Luego, nos pedían el certificado, el CE,
que no estuviera la pegatina blanca, que tenía que estar impreso en el cartón.
¿Por qué? Y otros no.
Bueno, al final conseguí imprimir el CE en el cartón, te explico cómo,
pero, al final, el CE estuvo en el cartón.
Con Photoshop, ¿no?
Lo pinté yo con un spray, pero quedó superbién.
Sí, sí. A ver, es que, al final,
hay veces que las peticiones que te hacen son tan irracionales...
Absurdo, muchas cosas absurdas.
Y, al final, tú tienes que reaccionar,
tienes que resolver tu problema, porque tienes mucho dinero en juego
y tienes que resolver el problema.
Y, muchas veces, la persona que te atiende,
de servicio al cliente de Amazon, pues ya sabemos lo que es, ¿no?
Que le da igual o no sabe y simplemente está siguiendo un guión
y te dice, oye, mira, esto es así y punto, ¿no?
Entonces, bueno, no pasa nada.
Se encuentran soluciones.
Al final, aprendes que es así, que es como hablar con una pared,
que todo es muy absurdo, pero lo tienes que ir haciendo.
Al principio, te frustras mucho porque te parece surrealista,
pero ahora ya digo, venga, ¿qué quieres ahora?
¿El CE en el cartón? Pues venga, vamos a pintar el CE en el cartón.
Lo que quieras, lo que quieras, sí.
Lo último que me han dicho esta semana es que he abierto un caso,
porque tengo este producto de perfil bajo
vendiéndose en Alemania con EFN, fíjate, y lo vendo caro,
y tengo como 10 unidades que están pendientes de envío.
Y he abierto casos de que hace 10 días me dicen
que no se ha podido validar la forma de pago.
Digo, a ver, es imposible que justo todos los clientes de Alemania
no hayan validado la forma de pago,
que pasar en uno podría ser, o en dos, pero en todos no puede ser.
Pues la última excusa que me han dado
es que hay problemas con la Tormenta Filomena.
Ah, guau. La Tormenta Filomena hace dos meses que se acabó.
Sí, sí, sí, está claro, está claro.
Pues eso me han dicho.
Hablando de servicio al cliente,
sí me gustaría que dieras algún consejo,
porque, aunque ya lo has dejado entrever,
que hay que ser muy perseverante, muy pesado, muy insistente,
pero ¿cómo recomiendas a la gente
que se tome el trato con servicio al cliente?
Porque al principio, cuando uno no sabe,
tiene como mucho respeto, ¿no?
Y esta gente es muy profesional.
Lo que dicen va a misa.
Entonces, ¿tú ahora qué has aprendido?
Pues ya he aprendido que cuando no te gusta lo que te dice uno,
le digas, vale, muchas gracias, le puelgues y vuelvas a llamar.
Eso primero.
Porque hay gente que no sirve, no saben ni lo que le estás hablando
y ya lo ves que no, que entra en bucle.
Entra en bucle.
Y luego, sí, que insista muchísimo.
Es que, al final, que intentes hablar con alguna persona
que te quiera ayudar y que sepa del tema,
porque hay muchos que no.
Y cuando te dicen, bueno, pues ya le contestaré,
¿cómo me contestarás? ¿Con un correo? No.
Me espero y contéstame ahora, o si no, pásame con otra persona.
No quiero que me envíes un mail porque no me decís nunca nada.
Nada. Y súper insistente.
Es que a veces dices, va,
voy a llamar una vez, dos veces.
Es que a veces tienes que llamar 50 veces.
Es que es real, son 50 las que tienes que llamar.
Es surrealista porque pierdes tu tiempo
y ellos también pierden muchísimo tiempo.
Me parece un servicio que va a gastar el dinero por parte de Amazon.
Porque, vamos, con una persona te lo podrían arreglar rápido.
Pero es eso, insistir muchísimo.
Claro. Y es que es, digamos,
intrínseco al negocio.
Es decir, forma parte de este tipo de problemas
o de ser pesado con el servicio al cliente de Amazon,
que la gente puede estar diciendo,
joder, ¿pero cómo puedes hacer esto?
Esto no es un negocio normal.
Forma parte del negocio.
Así como tener un restaurante requiere empleados
y millones de problemas y otras características
que pueda tener ese negocio,
pues Amazon, uno de los mayores problemas que hay que solventar,
es eso, ¿no?
Es decir, tener la paciencia, la santa paciencia,
de hacer 10 llamadas o 15 o 20 llamadas para resolver un problema.
Y esa es una de las características principales.
Porque si no estás dispuesto a eso, olvídate.
No, no, si ahora te iba a decir,
digo, eso es el principal problema,
porque todo lo demás va bastante bien.
El principal problema es solucionar problemas
que son súper sencillos de solucionar en realidad
y se te hace complicadísimo
por el servicio de atención al vendedor.
Es horroroso.
Y eso es lo más completado, yo diría, fíjate.
Claro, pero los que perseveran y dan la vara,
esos son los que salen adelante.
Sí.
Otra cosita.
Y ya vamos concluyendo.
LLC, te he oído por ahí.
Cuéntame por qué, estando en España,
de repente te has creado una LLC.
Y cuéntame si empezaste a vender como LLC desde el principio
o hiciste un cambio de titularidad.
Pues teníamos claro que queríamos la LLC desde el principio,
porque viendo tus vídeos
y viendo que nos queríamos ir a vivir fuera de España,
pues pensamos, ¿por qué vivir en España?
Mejor vivimos en un sitio donde no se pagan tantos impuestos.
Ya que nos queremos ir, vamos a escoger un sitio que sea así.
Entonces, claro, tú siempre decías que si piensas en grande,
que vas a crecer el día de mañana, empieza con la LLC.
Ahora, si quieres empezar y probar lo que sea,
pues empieza con otro sistema.
Y ya enseguida creamos la LLC.
Pero como teníamos ganas de empezar ya
y teníamos la SL del restaurante,
aprovechamos esa SL y empezamos a vender.
Y cuando nos llegó la LLC,
la verdad es que el cambio ha sido relativamente fácil.
De la SL a la LLC no ha habido mucho problema.
¿Cómo hiciste el cambio? ¿Pidiste un cambio de titularidad?
¿Para la cuenta? ¿Y así de sencillo?
Sí, así de sencillo.
Creo que seguí tus consejos en un vídeo tuyo, que ya ni me acuerdo,
y fuimos siguiendo esos pasos y fácil.
Nos pidieron alguna típica documentación,
que son un poco pesados Amazon, que te piden,
de extracto bancario y alguna factura,
que a veces esas cosas cuesta encontrar, pero bueno.
Al final, no sé cómo lo solventamos.
Fue bastante sencillo, no tengo trauma de eso.
¿Qué tiempo dirías que duró la transición de SL a LLC?
Bueno, nos lo aceptaron rápido.
Lo que sí es verdad es que nos dijeron
que tendríamos que estar un tiempo aún con la SL.
Y estuvimos un tiempo aún facturando con la SL
mientras nos permitaban el cambio, pero yo no creo que fuera mucho.
Dos semanas, quizás, o tres máximo, recuerdo algo así.
OK, OK.
¿Y ya teníais número de IVA para la LLC?
No, porque lo del tema de las facturas,
que te generan las facturas Amazon.
¿Acabaste un número de IVA para la LLC para vender en España?
Sí, sí, sacamos un número de IVA para la LLC para vender en España.
Y ahora hemos sacado para el paneuropeo
en Italia y Alemania, de momento.
¿Y cómo lo hicisteis? ¿A través de una empresa
o lo hicisteis personalmente?
Lo hicimos a través de Abasc.
Vale, perfecto.
Todo este tema se ha gestionado más mi marido.
A mí me aburre más todo esto, pero sí, a través de Abasc.
Vale, vale.
Antes has hablado de tu marca
y que pudiste empezar a vender rápidamente
y tener una exención de jetín.
Cuéntame, ¿esperaste seis meses o siete meses
o lo que fuera necesario para que te registraran la marca
y luego empezar a vender?
Cosa que no creo, porque ya me has explicado tus tiempos.
¿O con la petición de marca directamente...?
¿Cómo funcionó todo eso?
Pidiste exención de marca.
Cuéntame cómo funcionó, cómo hiciste eso.
Pues, ¿sabes que tengo ahora mis dudas de los tiempos, cómo fue?
Yo juraría que esperé que me llegase la marca.
Ahora sí que Amazon te deja ya vender cuando tienes en trámite,
pero antes no te dejaba.
Yo creo que esperamos,
pero entonces pienso por qué pedir la exención de jetín.
No, yo creo que pediste exención de jetín
y después exención de marca.
No, exención de marca no.
Nos esperamos a que nos llegara.
Porque, fíjate, pedimos...
Cuando empezamos tu curso,
al segundo día de curso, ya pedimos la marca nosotros.
Que ya lo empezasteis a hacer desde el principio.
Porque mi marido es muy previsor y me dijo
que esto va a tardar mucho tiempo.
Si vamos en serio, vamos en serio.
Pedimos la marca y pensamos un nombre así que pudieran...
Porque no sabíamos el producto.
Un nombre que quedara bien con todo un poco.
Y ahí fuimos y la pedimos.
Y en septiembre, cuando nos llegó, fue cuando empezamos a vender.
Perfecto. O sea, que hiciste un nombre general,
un nombre paraguas que valga para todo.
Sí, aunque más adelante,
si tenemos ahora más cosas de diferentes categorías,
queremos hacer otra marca porque es un poco raro.
No sé, no lo veo.
Vale. Pero sí, sí, eso hicimos.
Hemos cambiado un poco el logo
porque tenemos una cosa de juguetes, que ya he dicho.
Y luego, para el otro producto,
hemos cambiado un poco el logo que sea diferente y ya está.
¿Qué cualidades crees que tiene que tener un vendedor
para adentrarse en este mundo de Amazon?
Ya, pues yo creo que tiene que ser muy emprendedor y entusiasta.
Tienes que tener mucho entusiasmo
porque si no tienes entusiasmo, te puedes hundir, ¿sabes?
Ver... Yo, en mi caso, era ver que yo me quiero ir al paraíso
y es que esta es la manera.
Si Paco ha podido y otra gente puede,
tengo que poder, ¿sabes?
Ser muy perseverante.
Si eres una persona muy conformista,
que te gusta la rutina y el día a día, no lo veo, ¿sabes?
Hay gente que me ha dicho que me lo recomienda y digo...
Yo sí, pero sabiendo cómo eres tú, que te conozco,
quizá tú no, ¿sabes?
Pero sí que lo recomiendo en general muchísimo, claro.
Sí, sí. Hay que valer.
Al final, con un trabajo normal, al final puedes escalar,
puedes acabar ganando muchísimo dinero.
Si otros han podido, ¿por qué no voy a poder yo?
Vamos, yo lo recomiendo muchísimo, sí.
Claro.
La gente me pregunta si...
Oye, Paco, ¿hay que hablar inglés para poder vender en Amazon?
Pues no. La verdad, mi marido habla muy bien inglés, yo no.
Yo lo entiendo perfectamente, pero hablar, fatal.
Yo siempre... Aunque sé escribir más o menos,
siempre uso el Google Translate
porque me da miedo hacer faltas y no me gusta, ¿sabes?
Y sí que es más lento, claro.
Al final, a veces digo a mi marido...
Escribe tú, que vas más rápido.
Y me dice... No, tienes que buscarte la vida, ¿sabes?
Pero, claro, se puede hacer perfectamente
porque con el Google Translate, al final, con casi todos,
hablo por correo electrónico o Alibaba o cosas así
que puedes escribir, no saben si lo hablas o no lo hablas.
Así que sí, se puede perfectamente.
Vale, y ya para concluir, ¿cómo ves el futuro de Amazon?
¿Tú crees que hay espacio para crecer?
¿Tú crees que está todo ya, digamos, saturado?
¿Tú crees que estamos en un punto ya arriba del todo
y que ya no se puede hacer nada
o tú crees que hay mucha oportunidad todavía?
Pues no, porque creo que se puede entrar perfectamente
porque ahora que estoy mirando nuevos productos,
ya sé que se pierde mucho tiempo mirando nuevos productos.
Hay cosas que miro y digo...
Jolín, aquí casi no hay nada, ¿sabes?
Aquí se puede entrar, ¿sabes?
Hay muchísimas cosas que se pueden vender.
Y, de hecho, con los productos que he traído nuevos,
con este de perfil bajo que me gusta tanto, lo hemos puesto.
Tenemos dos reseñas, solo dos, de dos amigos,
y estamos vendiendo cuatro o cinco al día
y estamos los segundos de la...
O sea, ha sido superfácil, ¿sabes?
A lo mejor sí que es un producto muy guay,
que lo he encontrado bien, pero es que es el tercero que traigo.
Pues a lo mejor todos serán así, de fácil, no sé, yo lo veo...
Qué bueno, qué bueno.
Seguramente con algún producto me equivocaré y no se venderá,
seguramente, me pasará,
pero de momento no lo veo tan complicado.
Si más no, algún producto no funciona,
creo que es muy fácil, pues mira, lo vendo a precio de coste,
me lo quito de encima y pruebo otro.
Si has tenido trabajo, ya has quitado tu tiempo,
pero si lo vendes a precio de coste, te lo quitas de encima y otra cosa.
Claro, bueno, y lo único que has perdido es el tiempo,
porque al final no pierdes ni el dinero, ¿no?
Recuperas lo que has puesto y has aprendido una lección.
Que al final, el peor de los casos
no es que hayas hecho, digamos, una inversión en un local
y hayas contratado trabajadores, hayas hecho un montón de cosas
y lo pierdas todo, ¿no?
Bueno, aquí no se pierde la camiseta, como se suele...
Claro. ...no se pierde la camiseta.
Vale, ¿alguna otra cosilla que nos dejemos por ahí?
¿Algún consejo que quieras dar a la gente, a la audiencia?
Sobre todo, mucha paciencia.
Es que paciencia es lo que más falta hacer en este mundo,
y estar tranquilo.
Al final, es que puedes ganar mucho dinero, quiero decir.
Ojalá en todos los trabajos solo hiciera falta la paciencia,
la perseverancia para ganar tanto dinero, ¿no?
Verdad.
Sí, quiero decir, yo le digo a mi marido, digo, tranquilo,
digo, es que si todos los trabajos fueran así,
estos los problemas, ¿sabes?
Al final, paciencia y perseverancia, mucha insistencia.
No desanimarse, porque nos desanimamos rápido la gente
y no vale la pena.
Claro, hombre, es que, desde pequeñitos,
no nos han acostumbrado a que fallar es el camino, ¿no?
Digamos que el fallar siempre ha sido penalizado y demonizado, ¿no?
Mira, Pepito, que ha intentado eso, mira,
metió la pata y ya empiezan a poner la etiqueta, ¿no?
Mientras que tendría que ser al revés,
tendrían que decir, bueno, pues tienes que hacer 200 fallos
y no pasa absolutamente nada, celebrar cada uno de los fallos,
y no demonizar, que es realmente lo que nos ha hecho,
digamos, nuestra maravillosa sociedad durante toda la vida.
Y no nos ha acostumbrado a eso, entonces, bueno,
pues cambiar el chip, acostumbrarse a eso,
darse cuenta que Amazon es una, no voy a decir la mayor,
pero una de las mayores oportunidades que hemos visto nunca jamás,
porque cómo se puede explicar que una persona con un ordenador,
con ganas de trabajar y con pequeña inversión y poco riesgo
pueda llegar donde se puede llegar, ¿no?
Donde he llegado yo, donde han llegado muchísimos de mis alumnos,
donde has llegado tú, que es inédito.
Entonces, bueno, pues, lo que tú dices, ¿no?
Sí, hasta hace poco, Pago, tenía un ordenador prehistórico,
o sea, de esos que lo encendías,
iba a hacer un café y cuando volvías estaba encendido.
Tengo un ordenador nuevo desde la semana pasada.
O sea, hasta ahora he conseguido esto con un ordenador de mierda.
Ya, me lo creo, me lo creo perfectamente, perfectamente.
Bueno, pues, Altea, muchísimas gracias, eres un artista,
me encanta tu historia, esta historia de cambio,
de camino hacia el paraíso, es maravilloso, me encanta.
Y me encanta que a día de hoy todavía es posible,
sobre todo en épocas tan duras como hoy en día,
donde la gente, prácticamente, ya no tiene esperanza de nada.
Y que, digamos, que los milagros, entre comillas, existen,
y tú eres, bueno, pues, un ejemplo de ello.
Así que felicidades, gracias por estar con nosotros,
y espero volver a tenerte en el canal
y que nos cuentes que has llegado al infinito.
Ojalá. Muchas gracias, Pago, un placer haberte conocido,
yo parece que seas mi amigo, ¿sabes?, porque te veo tanto.
Estoy súper agradecida de haberte conocido,
porque nos has cambiado la vida, muchas gracias, Pago, de verdad.
Muchas gracias, muchas gracias.
Espero que luego, algún día, nos cuentes cuál es esa isla maravillosa
donde te has ido y nos saques algunas fotos.
Sí, pues, ojalá cuando hagamos un próximo vídeo, que ya sea...
Que ya sea oficial, vale, perfecto.
Que ya sea oficial, eso es.
Vale, Altea, muchísimas gracias. Muchas gracias.
Cuídate, chao, chao.
Adiós.