Hoy quiero contar la historia de alguien realmente para mí muy importante en toda mi historia
de inmigración canadiense y es esos primeros clientes que uno olvida.
Estoy con Raúl Ríos, una persona que conozco desde hace cinco años y que ha hecho todo
su proceso en Canadá desde permiso de estudio y ha pasado por todo el proceso para llegar
a la residencia permanente, que ese es como el último paso que nos va a contar al respecto.
Así que quiero que conozcan ustedes hoy la historia de un trabajador increíble, un estudiante
maravilloso y un ser humano muy lindo que llegó a Canadá y ha dejado marca en su
cabeza.
Es la historia de Raúl Ríos.
Bueno, mi nombre es Raúl Ríos, vengo de Lima, Perú, y esta es mi historia.
Bueno, Raúl, ¿qué pasó hace tres días?
¿Qué recibiste?
Recibí un correo del gobierno de Canadá donde me decía que ya era residente permanente,
como que la mejor noticia que recibí en los últimos cinco años que estoy acá.
Bueno, para llegar a ese momento que tengo la residencia permanente, ese correo tan deseado,
¿qué pasó antes?
Cuéntame.
Quiero que cuentes tu historia, quiero que las personas sepan quién eres tú y qué vivió
Raúl para llegar a esos tres días que la residencia permanente le llegó por mensaje.
Yo soy profesional de la industria hotelera, estudié en Lima lo que es administración
en turismo, hotelería y gastronomía, y siempre he estado, pues, me llamaba mucho la atención
el estar en contacto con mucha gente de otras culturas, de otros lugares, los idiomas,
y siempre trabajar fuera del Perú.
En ese sentido, tuve la oportunidad de hacer un par de pasantías en esos intercambios
de work and travel en invierno para nuestros países, y ahí confirmé que era la industria
que yo quería hacer.
También trabajé en Perú con mi familia, y algo que siempre me acuerdo era que mi papá
me inculcaba que siempre hay, tal vez, mejores oportunidades fuera, entonces él siempre
me motivaba.
Cuando él se fue en el 2015, yo quería hacer todos esos sueños que él tenía para nosotros
y para la familia realidad, entonces pude conseguir una oferta de trabajo por mi cuenta
en Estados Unidos.
Cuando yo trabajé en Estados Unidos, antes de empezar mi trabajo, era un estado que estaba
muy cerca a Canadá, que era el estado de Vermont, que es solamente tres horas en autos
de Montreal.
Entonces, yo apliqué mi visa de turista yendo de Canadá antes de viajar a Estados Unidos
para tener todo listo.
O sea, tú cuando recibiste tu oferta de empleo de Estados Unidos, que diste visa de trabajo
en Estados Unidos y visa de turismo canadiense.
Así es.
La actividad ya estaba...
Así es, había hecho esa como una pequeña estrategia.
Una vez que yo tenía la confirmación de la oferta laboral de Estados Unidos, ¡pum!
Aplicar a la visa de turista canadiense.
¿Por qué?
¿Por qué Canadá?
Porque siempre me llamó la atención.
Siempre era como...
Siempre que se conoce a Montreal, la provincia de Quebec, era como que la parte francófona
de Norteamérica.
Era como que la Francia y Norteamérica.
Entonces, yo ya tenía un par de amigos allá que me hablaban de cómo era la ciudad y ellos
pues viajaban a Perú, entonces me contaban, entonces siempre me llamó la atención.
Tuve la...
Pude conseguir la visa de turista y todo el proceso me demoró menos de un mes.
Máximo un mes.
Estoy hablando de 2017.
No, 2016.
Wow.
Bueno, salió todo, me empecé a trabajar en Estados Unidos, cuando tuve vacaciones
lo primero que hice fue ir de visita una semana a Montreal.
Esa visita cambió todo.
Me hizo como que siete días fue suficiente para decir, no, ¿sabes qué?
Yo quiero vivir acá.
No sé, la alegría de la gente, la seguridad, el que todo parezca como una pequeña Europa,
que todo esté en francés, inglés y hay mucha gente de diferentes partes del mundo.
Entonces yo empecé a hacer un research de cómo podía quedarme.
Pasaron los meses y yo estuve a punto de aplicar por el Express Entry, pero en ese entonces,
bueno, hasta ahora creo, no puedo venir a la provincia de Quebec.
Entonces yo lo que conocía era Montreal, que estaba en Quebec.
Yo no conocía otra provincia.
Una pregunta, creo que te interrumpo, porque me quedé con la idea.
Estabas en Estados Unidos trabajando en la parte de hotelería.
Sí.
¿Y por qué, si estabas ya contratado en Estados Unidos, por qué no te quedaste allí?
O sea, ¿por qué no a Estados Unidos?
Porque las leyes de Estados Unidos también las había revisado y yo tenía una visa J-1
de un año de trabajo, con una fecha de expiración que no se podía renovar.
Y si yo quiero renovar, o bueno, quiero repetir esa misma experiencia, tengo que regresar
a mi país y vivir, creo, un año en Perú o dos.
O sea, tú estuviste como bien informado, tú estudiaste inmigración, o sea, estudiaste
por tu propia cuenta, investigaste.
Un poquito, la verdad, porque en ese entonces no había decidido, no había tomado la decisión
de emigrar a Montreal, o sea, a Canadá.
Yo tuve la chance y la oportunidad de conocer varios estados de Estados Unidos, todos muy
bonitos todos, pero, no sé, Montreal tuvo algo, una magia que encantó.
Ese no sé qué.
Ese no sé qué, no sé, fue algo que, como te dije, una semana, suficiente para decir
que quiero vivir acá.
Y bueno, entonces empecé a buscar, porque yo no conocía nada de Canadá, o sea, tenía
un par de amigos, sí, pero su situación fue muy diferente a la mía.
Y yo me acuerdo que seguía a un influencer que enseñaba inglés, un canadiense que es
el profe Kyle, y pues tenía un buen método, y en eso apareció una chica, Eddie, promocionando
servicios de cómo venir a Canadá.
Entonces, había ya varios vídeos, y yo dije, no creo que una persona con muchos seguidores
pueda arriesgarse a, digamos, a promocionar a alguien que no sea confiable.
Entonces, no sé qué vi en Eddie, como que la confianza, la contacté, citamos una cita,
y yo hice otra visita a Montreal de turismo, pero era solo para conocer a Eddie.
Y ahí fue que, pues, nos conocimos, y me diste unas ideas, y yo tomé la decisión,
y ya me preparé, y pum, apliqué.
Entonces, ese fue el inicio.
Ahora necesito esa historia.
Para que sepa la historia de cómo conocí a Raúl.
Raúl me escribe un día y me dice, quiero que seas mi consultora de inmigración y quiero
que te encargues mi visa, pero quiero conocerte antes.
¿Fuera de tu oficina?
Yo no tenía oficina.
Yo tenía mi casa, era mi oficina.
Yo hacía mis aplicaciones y mis clientes en mi casa, en mi sala.
Y yo decía, yo no puedo recibir a un cliente en mi casa.
O sea, no se ve bien.
Ponemos un café.
¿Qué voy a hacer yo?
Y obviamente, en aquel momento yo no podía tampoco perder a un cliente,
porque era mi primer cliente así en persona.
Así que le dije, bueno, pues mover a un café y lo atiendo en un café.
Era un sitio donde vendían dumplings, que son como unos ravioli asiáticos.
Era como dumplings y café.
Y me fui para allá con él en una sillita chiquitita, me acuerdo,
en la entrada, era en invierno, ¿no?
Hacía mucho frío.
Y yo súper nerviosa porque yo jamás había tenido un cliente en persona.
O sea, nunca había tenido a alguien como en contacto físico con un cliente,
siempre fue online.
Y fue mi primer cliente en persona.
Y yo decía, bueno, si le hago las cosas mal, no me va a contratar.
Y al final hicimos todo, ¿no?
Te llevé todo el caso, todo, el college, el registro,
la carta de aceptación, visa de estudiante, permiso de estudio, todo.
En ese entonces yo ya había analizado, bueno,
lo que me había supuesto.
Yo por mi cuenta también había tomado las mejores oportunidades,
opciones, mejor dicho, para poder postular.
Entonces yo quería algo más rápido.
Entonces si yo postulaba de repente como un trabajador calificado,
podría esperar un tiempo indefinido.
Entonces al final opté por el college.
Sinceramente en ese entonces tenía un poco de ahorros.
Tenía más que nada para el primer año.
Yo no tenía para los dos años y medio que duró el college.
Incluso me acuerdo que un familiar me ayudó con depositarme un poquito de
dinero para completar, digamos, casi el límite de lo que nada pedía en ese
entonces.
Al final todo se hacía bien.
Entonces yo llegué, empecé a estudiar y en ese mismo momento yo ya estaba
buscando trabajo.
No sé si fue un error no buscar trabajo desde Perú,
pero toda la aplicación me demoró dos, tres meses a lo mucho.
Entonces yo con eso ya empecé a buscar trabajo.
Yo estaba estudiando.
Tuve que hacer como que un pequeño pathway,
pero en ese entonces conseguí un trabajo en un hotel de room service,
que son esos camareros que te toman la orden en una oficina por teléfono.
Tú preparas el charrio, que es el carrito, y tú le llevas a la habitación.
Comenzaste en room service.
Y nada, para que ya sepamos en qué está hoy Raúl, ¿a qué te dedicas hoy?
¿Qué haces tú hoy?
Bueno, hoy soy supervisor de operaciones para el Hotel Four Seasons de Montreal.
O sea, has crecido en todos los escalones y vas a seguir creciendo, me imagino.
Sí, obvio que sí.
La meta siempre es seguir más.
Desde room service hasta supervisor de operaciones del Four Seasons de Montreal.
Siempre me ha gustado el servicio del cliente,
el contacto con el cliente desde el principio.
¿Y yo por qué elige ese puesto?
Porque yo sabía que en ese departamento de restauración y alimentos y bebidas tú
tienes una propina, un service charge, que te dan a ti a parte de tu salario.
Entonces, más la propinas, es como que triplicaba el sueldo.
Y en ese entonces yo solo podía trabajar 20 horas a la semana.
Pero a veces, el detalle es que mi contrato era on call.
O sea, no es que sí, fijo cada fin de semana.
Entonces, de repente habían semanas que no me llamaban,
que me daban solamente una vez por semana.
Entonces, no, a buscar otro trabajo.
Postulé, postulé, y me acuerdo que conseguí un trabajo en la recepción,
en un hotel Hilton, cerca del aeropuerto, por Dorval.
Y bueno, cuando no me llamaban del otro,
me daban disponibilidad en el otro, en el otro hotel.
Y ya me acuerdo que mi segundo trabajo, mi jefa era muy comprensiva y,
cada vez que no tengas turnos, tú me avisas.
Pum, todos los días, tenía las 20 horas.
No sé cómo lo hacía con los trabajos, con los exámenes,
porque era un poco pesado.
Era estudiar un idioma que no era el tuyo.
Estudié en inglés, en el Colegio de Sal,
pero siempre es un challenge estudiar un idioma que no es el tuyo.
Y lo bueno es que conocí muchas personas con la misma mentalidad y la
gran mayoría están estudiando para que al futuro tengan la residencia
permanente.
Hay gente que dice que es imposible, y lo veo en comentarios,
que es imposible estudiar tiempo completo y trabajar tiempo completo,
bueno, las 20 horas y producir para poderte ayudar a pagar tus gastos.
Yo lo hice, yo pude.
Y tú también creo que lo hiciste, ¿no?
Canadá me ha hecho hacer cosas que no pensé que podía hacer.
Cosas que, cuando estaba en la universidad de mi país,
porque yo ya tenía un bachelor en mi país de administración en turismo,
hotelería y gastronomía, eran los tres juntos.
Cuando yo me acuerdo que conté a mis amigos cercanos,
a algunos familiares, pero tú ya estudiaste,
¿por qué vas a estudiar otra vez?
Y era como que, o sea, tú no conoces a nadie, estás seguro,
porque estás en Estados Unidos, es muy caro estudiar en Canadá.
Entonces, había como que muchos comentarios positivos y también como
que siempre la negatividad por ahí llegando.
Y eso nunca te hizo como dudarlo.
Ajá.
Y la verdad, en lo que es la universidad y el colegio,
mis notas eran buenas, pero no eran como que, wow, súper sobresalientes.
O sea, no tenía 20 y 19, que es la mejor nota en mi país, en Perú.
O sea, estaba entre 15, 16, 14.
Y era como que siempre estás ahí, pero ahí pues tenía un solo trabajo,
llegaba a la casa, la comida estaba ahí, mi familia estaba ahí,
no tenía que preocuparme por nada.
Aquí, pues, tú estás solo.
No tienes a la familia que te espera con un plato de comida,
no tienes a alguien que se preocupa por ti.
Físicamente, ese calor humano me refiero.
Y al final, el tiempo se te va.
Con los asignments, con los dos trabajos que yo tenía,
llegó verano y yo dije, me acordaba de todo lo que me decían.
Entonces, eso para mí era un reto.
Porque, o sea, voy a demostrarles que yo sí puedo,
que nadie me va a poner el límite.
Y al final, ese demostrarles es demostrarme a mí mismo.
Y a mí, la verdad, eso me motivaba tanto.
Y en verano yo trabajaba por semana hasta 60 horas.
Son los 40, 60 horas.
Porque en verano tienes que hacer para pagar el siguiente
intake y tú, claro, en verano no hay horas.
O sea, en verano es lo que el cuerpo aguante.
Lo que aguante.
Yo no dormía, o sea, yo, ¿qué?
Tomaba chorregol en ese entonces,
pero porque ni siquiera tomaba café.
Pero sí, trabajaba mucho para conseguir el dinero.
Y me acuerdo que también los dos primeros años para mí fueron
los más difíciles.
Porque yo llegué a Canadá a finales de 2018 para empezar
invierno de 2019.
Y en dos años yo no pude tener la oportunidad de visitar a mi
familia en Perú.
Porque no tenía el dinero.
Porque todo el dinero se iba, pum, matrícula,
semestre del college.
Y para asistir acá.
La renta, el bus, el internet, el teléfono,
la ropa de invierno.
Dos años no pude ver a nadie en familia.
Me la pasé estudiando y trabajando aquí en Montreal.
Ya cuando al segundo año, ya casi al tercero,
las cosas se mejoraron un poco, pude ir.
Me acuerdo que fue el cumpleaños de mi abuelita,
sus 94 años, después de dos años.
Y, pues, fue muy reconfortante.
Y ya tenía la motivación, ya tenía como que ese break que tú
necesitas cuando estás solo en un lugar.
Vas a recargar energías y regresas, pues,
ya recargadísimo a seguir.
Y cuando fuiste a Perú y recargaste energía y volviste
a Canadá, ¿qué sentiste?
O sea, cuando fuiste y viste lo que, en donde eras,
en donde vivías, en donde venías,
y ves a tu vida en Canadá, lo que estás construyendo.
Se siente bonito, se siente, hay muchos sentimientos
encontrados porque, pues, visité mi casa donde vivía antes,
mis familiares, algunos amigos.
Y es como que sentía que ya yo en mi país ya no me llava por
el sentido de que yo estoy haciendo algo en otro país y
que ese algo va a ser muy reconfortante para mi futuro.
Y, al mismo tiempo, ayudar a las personas que son cercanas a mí,
que es mi familia, que esa es la meta,
tratar de traer a mi familia directa.
Entonces, yo con esa motivación fuerte,
yo seguía y seguía y seguía.
Entonces, ya cuando regresé de ese viaje, pum,
todo era más, no más fácil, pero ya sabía cómo manejarlo.
Porque los problemas siempre van a estar ahí.
El estrés, de repente algún día que tengas un bajón,
que estás acá solo, pues, que no tengas a nadie.
Por eso sí, ningún solo día dejo de llamar a mi mamá.
Llamada por teléfono, pido llamada,
para simplemente hablar del día al día.
Y eso también es como que recargado.
¿Qué piensas que, hablando de Perú, quizá que serías tú hoy,
si estuvieses en Perú?
Si tu vida, si tu papá nunca te hubiese dicho, mira,
Raúl, el mundo es muy grande, puedes vivir en estos mundos,
en estas ciudades, en estos países.
¿Qué estuvieses haciendo, Raúl, hoy en Lima?
Estoy seguro que estaría también en la industria hotelera,
tal vez con algún emprendimiento,
socio con alguien, siendo el manager de algo.
Pero no creo que Raúl, si estuviera en Perú,
no se hubiera dado cuenta todo lo que él podía haber hecho
solo.
Porque, de repente, tú puedes tener el dinero para estudiar
en un país extranjero, vivir un tiempo extranjero,
y puedes regresar a tu país.
Pero si tú quieres quedarte, eso ya es emigrar.
Y eso no es para todos, sobre todo si estás solo.
Hay mucha gente que la ve muy difícil y se regresa,
de repente con familia incluso, y se regresan.
Entonces, yo creo que la preparación previa es muy
fundamental, una estrategia.
Y simplemente dar todo.
O sea, yo para irme a Montreal a estudiar,
yo tenía un buen nivel de inglés.
También me preparé en francés.
Sin embargo, cuando llegué al colegio,
mi inglés no era el suficiente para estudiar en inglés,
y hice un pathway de dos meses.
El francés lo sabía.
Cuando me gradué en la Alianza Francesa de Lima,
ahí ya se habla francés.
Trabajé con un par de franceses en Perú,
pero aquí con el francés de acá y pues todos los acentos
diferentes fue muy, fue un gran reto.
Entonces, me costó al principio, pero eso no me detuvo.
Seguía, seguía preparándome, tenía ya amistades que hablaban
francés, videos por mi cuenta.
Y te ibas preparando más, y salía, y salía, y salía.
Y Raúl, el Raúl de hoy en día, sé que dices que pasas por
momentos difíciles antes, momentos solos.
¿El Raúl de hoy se siente pleno, se siente feliz?
¿Estás completo aquí?
Sí.
O sea, siempre la felicidad no es un lugar.
Simplemente la felicidad creo que uno, depende de cada persona,
no es que un lugar te vaya a dar la felicidad completa.
Yo me siento muy feliz de estar acá.
Sin embargo, obviamente la felicidad no va a ser el 100%
completa porque mi familia no está acá.
Entonces, me gustaría que en algún momento ellos también
vengan, vean, entiendan cómo es todo esto y que al futuro,
pues el plan, como te dije hace un momento,
es traer esto a mi mamá y a mi hermana.
Yo, la verdad, aún siento que me faltan muchas cosas.
O sea, sí he logrado cosas que la verdad no me imaginaba.
Es como que un idioma, tú nunca dejas de estudiar un idioma,
nunca dejas de aprender un idioma.
Entonces, nunca vas a dejar de superarte en la vida.
Entonces, aún me falta mucho.
Y antes que se pase el carro, tengo que seguir y seguir y
seguir.
La historia continúa.
La historia va a continuar.
La historia continúa.
Y ahora, en ese momento, ¿en qué estás tú?
¿Qué estás haciendo?
Ya sé que eres el jefe de tu departamento,
pero ¿qué ves en tu futuro? ¿Qué más vienes?
Lo que es bonito en la hotelería para mí es de repente tener
mi propia empresa, mi propio hotel.
¿Y por qué no ser el director general de un establecimiento
hotelero?
Aplicado al mercado de lujo.
Pero para eso aún todavía me falta mucho.
Entonces, lo que me he dado cuenta aquí en Canadá,
que yo tenía más oportunidades mucho mejores que en mi país y
que en los mismos Estados Unidos.
Ahora, con la residencia, tengo la libertad de trabajar en
cualquier provincia.
Yo no estoy atado a Quebec.
Y eso es un gran salto porque en las cadenas hoteleras siempre
piden como con task force para ir por un cierto tiempo a tal
provincia, a trabajar, o incluso a los Estados Unidos.
Entonces, mi meta es aún empaparme más de lo que es la
experiencia hotelera canadiense y poder surgir en ese mercado.
Y has podido hacer todo eso tú solo,
sin conocer a nadie, sin contactos.
¿Cómo ves las oportunidades para agarrarlas y lanzarlas?
¿Cómo has logrado crecer tanto?
Las oportunidades creo que tú las puedes encontrar,
pero es de ti evaluarlas y tomarlas.
Yo, mi perfil, por ejemplo, en LinkedIn no era tan fuerte
antes de estar acá.
Entonces, me di cuenta que acá lo tomaba mucho en cuenta.
Entonces, lo que hice fue, pues,
mejorarlo hasta el máximo punto para poder atraer más
empleadores cuando yo estaba en búsqueda de un trabajo.
Estar preparado, saber lo que uno va a hacer.
No es aplicar por aplicar.
Si tienes alguna debilidad, trata de mejorarla en lo que es
el idioma también.
Porque yo, la verdad, no me había certificado hasta que
Canadá me lo pidió.
Como yo estudio en inglés, ellos querían que yo demuestre un
nivel B12 francés.
Entonces, me acuerdo que tomé el TEF el año pasado en la
Universidad de Montreal.
Y saqué ese uno.
Entonces, era más que lo que ellos pedían.
Y yo, la verdad, sí, como que, OK,
ya estamos en un buen nivel.
Y no me había dado cuenta.
Y el día al día, estar ahí practicando,
eso te hace mejorar mucho.
Pero tienes que tener tu organización personal,
financiera, tiene que ser muy buena.
O sea, si no has sabido organizarte bien desde un
principio, tal vez puedas tener problemas.
Pero cada problema que se presentes tú vas a poder salir
adelante siempre, si tienes la motivación.
Porque al final, como te digo, los dos primeros años fueron
muy difíciles.
Solo, completamente acá.
Y los primeros meses también.
Hasta llegué a pasar hambre, porque todo el dinero era para
el colegio.
Entonces, ahora viendo todo eso,
estos cinco años que cada vez era mejor,
es muy reconfortante.
Y en ningún momento dijiste como, ¿qué hago aquí?
Yo mejor me voy para Perú, tengo mi familia, mi casa,
mi comida calientita que me espera.
O sea, hubo un momento en la cabeza de Raúl, dijo,
me voy de aquí.
Se me pasó por la cabeza esas añoranzas que tenía,
más no regresar.
Porque la motivación era muy fuerte, creo yo.
No, estoy seguro de eso.
Y yo siempre, pues, como te digo,
siento que tengo un ángel todo el tiempo que es mi padre.
Que está viendo, cuidándome, guiándome,
creo, por todos los caminos que yo voy.
Y eso es muy reconfortante también.
Y que muchas cosas lindas tuviste aquí,
pero algo que no te guste de Canadá,
algo que dirías que no me gusta de este país.
Canadá es un país, como te digo,
que da muchas oportunidades, pero no es el país perfecto.
O sea, tú, en tu país o de donde vengas,
van a haber cosas que están mal, vas a tener problemas.
Y tú, al emigrar, estás cambiando esos problemas por
problemas de este país que tú has elegido.
Ahora, tuve una experiencia no tan buena con el sistema médico
el año pasado, que era que literal tenía que estar
muriéndome para poder recibir medicamento.
Así que agarré un avión, me fui a Perú y regresé.
Y me salió más rápido y hasta un poco más barato de lo que
tenía que ser.
Creo que todos en las entidades comentan que el sistema médico
de Canadá no es elegido, es muy triste.
O sea, es como que, oh, Tylenol.
Ah, no, eso se va a sanar solo.
Yo puedo estar muriéndome.
Podemos hacer un video nuevo acerca del plan de la salud en
Canadá, porque podemos hablar una hora al respecto.
Pero sí es algo que hay que evaluar.
Pero ese es el problema que uno elige vivir, ¿no?
Yo lo pongo así, como que yo tengo mi país, más problemas.
Es el problema de Canadá y con qué problema uno decide vivir.
Exactamente.
Raúl, si quieres decirle algo a alguien que te esté escuchando,
que esté en Perú, en Chile, en Venezuela, en Panamá,
donde sea, en Colombia, y esté como tú pensando en,
¿será que lo intento? ¿será que lo intento?
¿será que serviré o no?
¿Qué le quieres decir?
Que emigrar es una decisión muy difícil,
pero es muy también muy gratificante.
Y que si de verdad quieren hacerlo y buscar un futuro
mejor, tienen que tener la confianza y una motivación muy
fuerte.
Que hay una preparación previa, una muy buena preparación.
Búsquedas, como que hagan sus tareas antes de tomar una
decisión.
Que no vengan a lo loco, que todo se puede.
Que si creen que aún tienen un problema,
de repente más estudios o falta de experiencia profesional o un
inglés no muy bueno o un francés básico,
pues refuercen todo eso para que puedan venir y no pasar.
De repente gastar más tiempo y quedarse en el aire y de
repente eso los hace regresar.
Entonces, si ustedes, pues, toman en cuenta todos esos
detalles, a cualquier país que vayan, no solamente en Canadá,
van a poder, van a poder surgir.
Ese sería mi consejo.
Bueno, Travol, gracias por tu tiempo.
Gracias por traernos a este espacio tan espectacular.
Estamos en la, ¿puedo decirlo?
¿Dónde estamos?
Estamos en la suite del Four Seasons de Montreal.
Esta habitación cuesta 15,000 la noche.
La presidencial del Four Seasons de Montreal nos trajo aquí
para hacer este video tan hermoso y contar su historia.
Estamos en un sitio donde llegan las estrellas en Canadá y los
grandes de los grandes.
Así que estoy muy orgullosa de ver que estamos aquí.
Gracias a ti.
Y te felicito y sé que vas a seguir creciendo un día.
Gracias.
Gracias a ti.