Reinosa Visita guiada Cantabria en 4K

Reinosa Visita guiada Cantabria en 4K

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Feb 1, 2026

Rodeada de altas y bellas montañas, Reinosa es la puerta de Castilla en Cantabria y por ella transitan desde hace muchos siglos comerciantes y viajeros procedentes de la meseta.
Aparece documentada en el año 1000, con la denominación de “Renosa”, aldea con cuatro solares concedidos por Sancho García, rey de Castilla. En 1404, despuntaba como mercado incipiente, siendo cabeza de la Merindad de Campoo, y sede del Ayuntamiento General que lo componían Reinosa y siete Hermandades.
En siglo XVIII, bajo el reinado de los Borbones, se realizaría el Camino Real y el Puente del Ebro, convirtiendo a Reinosa en lugar próspero, donde aparecieron herrerías, grandes molinos, tiendas, boticas y notarías. La Construcción del Camino Real y el impulso del comercio provocó un fuerte desarrollo urbanístico en Reinosa, con la construcción de casonas e importantes edificios.
El ejemplo más importante es el edificio de la Casona o la “Casa de la Niña de Oro”, que según una leyenda, el propietario ofreció a la Virgen el peso en oro de su hija enferma si se recuperaba.
Ahora alberga la biblioteca municipal, la oficina de turismo, salas de exposiciones, y otras dependencias para actividades lúdicas, culturales y recreativas.
A mediados del siglo XIX, con la llegada del ferrocarril se instalaron fábricas de harina, queso o chocolate y la importante industria vidriera de Santa Clara. A principios del siglo XX, se creó una gran fábrica de fundición y forja, provocando un gran aumento de la población.
Tras la guerra civil, la factoría y población siguió en auge hasta que la crisis del sector obligó a reconvertir la fábrica.
El puente de Carlos III se construyó entre 1759-1788, siendo una infraestructura vital en la creación del Camino Real.
La Iglesia de San Sebastián fue construida en el siglo XVI sobre una capilla románica, de la que aún se conservan algunos vestigios, y posteriormente ampliada en el siglo XVIII con la incorporación de la torre del campanario, la portada, la cúpula sobre el crucero y las dos naves laterales de estilo neoclásico.
De estilo barroco, es de tres naves separadas por pilastras, con capillas adosadas en el lado norte, torre a los pies y cabecera recta con una gran cúpula. La cubierta es de bóveda de crucería gótica, con terceletes y combados. La cúpula sobre el presbiterio posee pinturas murales de poca calidad.
Destacan retablos barrocos de gran riqueza en dorados, elaborados con el oro donado por el conde de Revillagigedo, virrey en México.
El retablo mayor de estilo barroco churrigueresco está dedicado a San Sebastián y pertenece a la primera mitad del siglo XVIII.
Como curiosidad, a la izquierda, en el guardapolvo del retablo hay un querubín diferente, llamado el “eccehomo reinosano. Pasa casi desapercibido, pero su rostro le delata como infiltrado entre sus compañeros del coro angelical.
El retablo de la Veracruz, también churrigueresco, es de cronología más avanzada, si bien las imágenes del Cristo Crucificado y la de María Magdalena, son anteriores.
Los retablos del Sagrado Corazón y el de la Inmaculada Concepción, son de las últimas décadas del siglo XVIII. Hay otros de menor importancia dedicados a la Virgen de los Dolores y la Virgen del Carmen.
Al comienzo de la Calle Mayor, un cañón está integrado en el paisaje urbano, siendo un punto de encuentro para los vecinos.
La Casa de Pano o del Marqués de Cilleruelo, de estilo renacentista, es otra casona con escudos del el S. XVIII en la Calle Mayor, y en una bocacalle hacia el paseo del Ebro, está La Casuca Ascensión de 1.886.
La Plaza de España está junto con los torreones de los Navamuel y Manrique, y Navamuel y Calderón. El Ayuntamiento de estilo neoclásico preside la Plaza.
Los soportales son un rasgo típico del urbanismo en Reinosa, conservándose varios soportales: en el Ayuntamiento, en la Casa de los Mioño, en el Teatro Principal, las viviendas en torno a la Plaza de España y la Calle Mayor.
El dulce típico de la ciudad, conocido como "pantortilla", es un sencillo disco de hojaldre, crujiente y delicioso, con una pequeña costra de azúcar, que se elabora desde el siglo XIX en Reinosa.
Al final de la Calle Mayor, está el Teatro Principal inaugurado en 1893 durante las fiestas de San Mateo. A su lado, la fuente la Aurora de la época de Carlos III, es uno de los símbolos de Reinosa, pues abasteció de agua potable a los vecinos hasta que llegó el agua corriente a todos los hogares.
El Pipol de Asia, de María Centeno, recibe a los visitantes del Impluvium.
A la orilla del Ebro, junto a la antigua Casa de Cultura, el artista cántabro Okuda ha diseñado en tres dimensiones por ordenador su escultura “Oso”, inspirado en el “Surrealismo pop”, realizando luego un corte numérico para unir los trozos mediante soldadura.
Completa este rincón su mural abstracto en la casa de la cultura inspirado en la naturaleza. Al otro lado del Río, doce esculturas de Agustín Ibarrola homenajean a los trabajadores de la siderurgia de Reinosa.

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