
06 Fachada de Santa María; Encarnación del Hijo de Dios. VIII Centenario de la Catedral
La fachada principal de la catedral de Burgos constituye uno de los conjuntos arquitectónicos más bellos del arte gótico. Contemplamos un inmenso retablo al aire libre, tallado en piedra, que encierra el misterio de Cristo humanado, salvador y redentor de los hombres, y de su madre, María, íntimamente unida a él.
Es la última de las tres fachadas principales en tiempo de ejecución, realizada entre 1245 y 1260, excepto el remate de las torres y las agujas piramidales construidas entre 1442 y 1456. Sus arquitectos fueron el maestro Enrique en el siglo XIII y Juan de Colonia en el siglo XV.
Siguiendo las trazas que las grandes catedrales francesas de Reims, Amiens y París, se desarrolla en tres calles. La central, que se corresponde con la nave mayor del templo y las colaterales con las naves laterales, sobre las que se elevan las torres. Estas calles se dividen en tres cuerpos en la nave central y un cuarto cuerpo en las laterales con las torres y las agujas.
En este capítulo trataremos del primer cuerpo que arranca en el atrio, un poco más elevado del nivel de la plaza. En él, la puerta de Santa María, llamada también Puerta Real y del Perdón, se abre a la nave principal, flanqueada por dos puertas menores que dan a las laterales.
Las tres puertas han perdido toda su riqueza escultórica. Las filtraciones de agua desde las terrazas superiores y la dura climatología, fueron desfigurando y erosionando las esculturas y decoración, con peligro de desplomarse sobre los que accedían al templo. A finales del siglo XVIII fueron objeto de una despiadada reforma aprobada por la Real Academia de San Fernando, sustituyendo los tímpanos, jambas y arquivoltas de las puertas, por un estilo neoclásico frío y discordante con la suntuosidad de la fachada. Después, en 1805, en las enjutas entre ambas portadas y bajo arcos góticos, se colocaron las estatuas barrocas del obispo Asterio y el rey Alfonso VI a la izquierda, y don Mauricio y san Fernando a la derecha.
El tímpano, según las noticias históricas, grabados antiguos y representaciones paralelas de catedrales francesas, tenía tres registros o niveles, con todo el ciclo completo de la Navidad de los tres sinópticos.
La puerta central estaría dedicada a la Encarnación del Verbo, la Presentación a los pastores, a los Reyes Magos y al Pueblo en el Bautismo. Jesúsbutizado por Juan el Bautista, saliendo del agua, queda presentado ante la multitud que acude a bautizarse en el Jordán, con las palabras del Padre que decían: «Este es mi hijo, mi amado, mi predilecto».
En el parteluz, la escultura de la Virgen María Reina y Madre, presentaba a su Hijo a los que entraban por la puerta del perdón o de Santa María. Serafines y ángeles con cirios e incensarios adoraban este misterio de Dios encarnado.
En las jambas, Abraham, Moisés y los reyes y profetas de Israel contemplaban realizado el misterio del nacimiento, las promesas mesiánicas cumplidas que Dios les anunció.
En la puerta lateral derecha, un único registro en el tímpano. El tránsito de María en medio de los apóstoles y los ángeles que la conducen al cielo, cumpliéndose en ella las promesas redentoras anunciadas por su Hijo. Desde las arquivoltas contemplan el misterio serafines y ángeles con cirios e incensarios y en las jambas apóstoles y profetas.
En la lateral izquierda, también solo un registro en el tímpano. María es coronada en la gloria por el Padre y el Hijo, asistidos por los coros de serafines y ángeles en las arquivoltas y apostados en las jambas.
En María, Madre, nueva Eva y figura de la Iglesia, se ha realizado ya el proyecto salvador del Padre para toda la humanidad.
Guion y comentarios: Agustín Lázaro López
Adaptación del guion, filmación, montaje y materialización: Juan Carlos Llorente Llorente
Producción: PROYOU DIGITAL
Colabora: Cabildo de la catedral de Burgos.
